jueves, 9 de mayo de 2013

49


Amnesias


Salí a tirar la basura


absorto en mis pensamientos. ¿Hoy toca plástico, papel o cristal? Últimamente la familia me dice que no me entero de nada, que parezco ido, y un poco cierto sí debe ser: se me olvidan las citas, los planes previstos, el día en el que vivo y hasta la edad que tengo. Iba, pues, pensando en ésta y en otras cuestiones, sin calibrar cabalmente el frío que hacía esa noche. Fue eso lo que me devolvió un poco a la realidad, pero no logró rescatarme por completo del pozo de mis pensamientos. Metí las manos, heladas ya, en los bolsos y continué adelante. Cuando llegué a los cubos me quedé en blanco. Parado frente a ellos, no sabía muy bien cómo seguir, qué hacer, como cuando vas a buscar algo y al llegar al sitio te das cuenta de que se te ha olvidado por el camino. Estuve un par de minutos ensimismado mirando los cubos sin verlos en realidad, hasta que salí del atoramiento, ¡Los cubos, la basura!. Saqué las manos de los bolsillos y entonces me di cuenta, ¿Y las bolsas?.


John Zorn - Teli - 06. - Live '99 (Bar Kokhba)



Salud y felices pesadillas


ra



Aprovecho para llamar la atención sobre el número de entradas en el blog desde que empecé el 7 de julio de 2011. Hoy llegué a las 666 en los 697 días que han pasado. En 2011, 222; en 2012, 333; Y 111 en lo que va de 2013. Ya he contado que me gusta el dibujo de la cifra y, si acaso, me puede interesar un poco su valor abstracto, matemático. Y los capicuas como los palíndromos, me hace gracia la reversibilidad. Pero paso de significados esotéricos, míticos u ocultistas, nada de la cifra de la bestia ni rollos parecidos. Hasta el momento no hay más Bestia que el hombre mismo.

Buen día.

miércoles, 8 de mayo de 2013

48


Fuera del camino
Grecia, 2012


Salí a tirar la basura


y al llegar a los cubos fui consciente de que no era yo. Quedé un momento suspenso sin saber muy bien qué hacer a continuación. Una duda existencial o, más precisamente, identitaria de esta categoría te puede poner fuera de juego para siempre, es un límite psicológico peligroso que no debemos cruzar. ¿Cómo seguir  adelante con proyectos que no te incumben? ¿Qué hacía en la acera con dos bolsas de basura en las manos?, pesaban bastante. Obré en consecuencia. Lo primero deshacerme de ellas, después ya veríamos. Luego, mientras me acercaba de vuelta al portal pensando cuál sería el siguiente movimiento, notaba cómo iba recuperando paso a paso mi identidad.



Α. Μπακιρτζής. Χειμερινοί Κολυμβητές.  Ο δρόμος.  La calle.


http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Yk1MDFDRNuA


Salud y felices pesadillas


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P. D. Música sugerida por Yiannis Tsakós.  Ευχαριστώ, Γιάννη!

martes, 7 de mayo de 2013

De Astorga a Asturias


Los Picos de Europa desde el cementerio de Anayo
Asturias, noviembre  2012.

De cismontanos a trasmontanos


Entre las visitas al cementerio de Ponferrada, a la cripta funeraria de los marqueses de Astorga en la Catedral, y las que hicimos a camposantos de León y Asturias, donde repetimos el Oficio berciano, casi cumplimos con la novena de Ánimas.

Es curiosa esta afición del manco de Vilanova a los difuntos. Pero más curiosa aún si pensamos que al mismo tiempo íbamos conociendo algunos afamados puticlubs de la comarca. Uno cerca de La Bañeza, otro en pleno Páramo, un tercero en los alrededores de León y el cuarto ya camino de Asturias. Pero antes recalamos en la capital leonesa, donde el Legía tenía otro dúplex de lujo con siete chicas.

Al final cambiamos la ruta prevista y en lugar de regresar a Vilanova nos fuimos a León, el Legía había dejado algunas cosas por resolver. Pero para ir dimos ese rodeo por La Bañeza y El Páramo. El legionario tenía que ver dos, así llamadas, salas de fiesta.
La primera, un localón desangelado y solitario al pie de la nacional, era de un conocido suyo con el que quería tratar algún negocio. En el camino pude deducir de qué iba, por algunas frases sueltas que el Narizotas intercambió con su guardaespaldas, Porfirio, que seguía ocupando el asiento trasero del Mercedes junto a Sebito y a mí.

Era a media mañana y el local parecía cerrado. En el aparcamiento había un BMV y un Mercedes blanco gemelo del nuestro. Salió sólo el Legía, dio una voz y al poco asomó una mujer despeinada por una ventana del piso superior.

¡Qué quieres, está cerrado, no lo ves?!, dijo con voz ronca.
¿Está el Patillas?, preguntó el Narizotas sin inmutarse.
La hembra lo miró de hito en hito y contestó con guasa gallega, ¡Depende!
¡Déjate de hostias y dile que está aquí el Legía, y espabila!.

La mujer cerró la ventana y pocos minutos después apareció en una puerta lateral del puticlub. El Legía hizo una seña a Porfirio, que bajó y se unió a su jefe. Don Ramón, sin encomendarse a dios ni al diablo, salió también y arreó detrás de ellos. Eusebio y yo quedamos en el coche.

El criado de Valle-Inclán era un rapazón sentimental que en cuanto se veía solo tornaba a la su Jaki, allá en su Vilanova del alma. Me la pintaba con tan vivos colores, parecía tan apenado por llevar tanto tiempo sin verla y me aburrió de tal manera, que no pude evitar preguntar con sonrisa maligna, imitando a su amo, ¿Y la rubia?.
Se le puso la cara como el pimiento picante ponferradino de don Ramón y sonrió con una mezcla de culpa y picardía, mirando a continuación hacia la sala de fiestas, como si adivinase que allí pudiera haber otra rubita para él.

Del puticlub salió esta vez Porfirio y nos indicó que entráramos.

Secundados por un gorila que no abrió la boca en todo el rato y que me recordaba al criado de Tejerina, la mujer de Valle, el Legía y el Patillas estaban sentados en los pubs de una barra americana. Detrás servía la mujer que nos había abierto. Tenían delante un plato de calamares fritos y unos vasos de vino. Parece que habíamos despertado al Patillas, que desayunaba un whisky seco. Hablaban de mujeres.
El Patillas las gastaba de macheta, las patillas, de picador portugués, garrochero o de rocker, y estaban escuchando rockabilly en ese momento. Don Ramón había ido al retrete.

Nos sentamos y la mujer puso otros dos vasos. En un momento el Narizotas nos hizo la siguiente proposición. El Patillas tenía dos chavalas nuevas y quería que uno de nosotros probara una. Porfirio cataría la otra, eso dijo.
Sebito me miró, abrió la boca con un gesto de ansiedad y agarró el vaso, que le temblaba en la mano. No tenía muchas ganas de baile a esas horas y dije, ¡Yo paso!. Una sonrisa ancha iluminó el rostro del gigante, que enrojeció de nuevo cuando los dos macarras soltaron sendas carcajadas. El Patillas lo jaleó, ¡Vale, machote, no te arrepentirás! El rapazón por toda respuesta apuró el vaso de un trago.

El malevo bañezano se dirigió a la mujer y le dijo que avisara a las chicas. Sebio tenía las orejas coloradas como cerezas y se frotaba las manos nervioso, incapaz de estarse quieto en su asiento.
Mientras esperábamos, pude atar algunos cabos sueltos, de lo que había escuchado en el viaje y de lo que hablaban ahora. Parece que tenían poco tiempo a las mujeres en cada puticlub, cada cuatro o cinco meses las cambiaban, excepto alguna en particular que resultara especialmente rentable en un lugar concreto. Caprichos de los puteros. Pero incluso a éstas, por lo que entendí, convenía moverles el culo más pronto o más tarde, los lazos sentimentales con los clientes siempre eran una fuente de problemas.

Cuando volvió del váter Don Ramón, Eusebio se servía otro vaso de vino.

¡Tsiiíííí, quieto ahí!, gritó el viejo desde lejos cuando vio a su criado dispuesto a empinar el codo. ¡Te tengo dicho que no bebas, que no te sienta, carallo! ¡No te traje para tener que cuidar de ti, sino para que me eches la mano que me falta cuando sea preciso! ¡Come calamares que no quiero oír por Vilanova que no te doy de comer!, añadió corajudo arrebatándole el vaso al mocetón al llegar a su altura.

Valle no estaba al tanto del montaje venéreo que preparaban los dos compinches y cuando al poco bajaron las chicas nos miró uno por uno como si sospechara cualquier encerrona.
Eran muy jóvenes, como la mayoría de las que habíamos visto en los otros locales, ventipocos. Una de ellas era ucraniana, delgada, de piel muy pálida y pelo corto casi albino, con una mirada lánguida, labios finos y rasgos delicados. Enseguida vi que había hecho tilín a Sebito, y ella lo vio antes, por supuesto. Las orejas del criado parecían a punto de sangrar, rubicundo de ojos azul claro y piel blanca parecida a la de la chica, tenía los ojos encendidos y no le quitaba ojo.

¿Te gusta?, le preguntó el Patillas guiñándole un ojo.
Eusebio miró a don Ramón como el perro que espera el cuscús y el manco le devolvió una mirada severa, empezando quizás a comprender de qué iba la historia.
¡Hay que probar la mercancía antes de comprar, don Ramón!, se rió el Legía. ¡Venga, al asunto, que hay mucho curro por hacer todavía!
La ucraniana se acercó a Sebito y lo cogió de la mano.
¡¿Donde crees que vas, berraco!?, saltó el manco como una fiera mirando a su criado. Sebio agachó la cabeza y miró al Narizotas.
¡Déjelo que desfogue un poco, cojones, no ve que se gustan!, volvió a reír el macarrón.
¡Tú mandas a Porfirio pero a este potro de percherón lo gobierno yo!, contestó el viejo terminante sin dar lugar a más réplicas.
¿No quieres subir?, me preguntó entonces a mí el Legía viendo que me llamaba la atención la otra chica, una paraguaya aindiada de formas exhuberantes y mirada ardiente. Tardé en contestar y Valle me atajó cuando lo iba a hacer.
¡Éste viene cumpliendo el noviciado y estamos en semana de Ánimas!, y añadió, ¡No le conviene el trato carnal! La risotada fue general.

Porfirio, que era un pichabrava y ya venía de probar el día antes en León a dos chicas nuevas del dúplex según contó después su jefe, subió con las dos.

En el Ambulatorio.
León  2012

Antes de despedirnos, el Patillas nos llevó a comer unas ancas de rana en el Túnel, un bar a la entrada de la Bañeza llegando de Galicia, donde las hacían de muerte.
¡Eran enormes, pero no sabían a nada!.

Después, ya en el Mercedes, pensaba que algo fallaba además de la insipidez de las ancas. Y caí en la cuenta porque recordé a Emilio el Pertiguero, el sacristán de Astorga. El dueño del Túnel había muerto también hacía muchos años y el bar acabó cerrando, y estábamos en noviembre, ¿desde cuándo hay ancas de rana del país en ese mes?. Es evidente, eran congeladas o de ranafactoría. Eso podía explicar el tamaño y la falta de sabor pero, ¿y el tí Candongo, el dueño del Túnel, que nos atendió? Yo lo conocía desde niño y me saludó, dentro de la adustez habitual que cararacterizaba a aquel hombre. ¿Estaba entonces vivo o muerto, soñaba o todo era real? Miré a mis compañeros de viaje y no encontraba nada anormal

¡Qué le pasa, parece que vio al Pezuñas!, cizañó el de Vilanova girándose. Teniendo de frente al chivo enfocándome con los quevedos, no contesté.

Sebito iba silencioso y mohíno camino de León. Paramos por la tarde en otro local del Páramo y no quiso bajar. El Legía no conocía al dueño, pero el Patillas le había hablado de las putas y quería ver el ganao, así se expresó.
Era un sitio de mala muerte, mitad discoteca de pueblo mitad hostal de carretera en medio de la nada, o mejor dicho en medio de un campo de alubias. El jaleo no había comenzado y sólo había dos mujeres detrás de una barra charlando con un par de clientes, y otra pareja en una mesa en un rincón oscuro.
Tomamos unos cacharros y arrancamos para León. El Legía debía entrevistarse esa misma noche con un par de políticos corruptos y puteros con puestos importantes en la Junta y el Ayuntamiento.

Aún hicimos otra parada puteril, aunque sin interés, antes de llegar e instalarnos en otro apartamento en el mismo bloque del dúplex, donde vivía una pareja de Villablino, él silicoso jubilado de la mina, de pistolas, y ella portuguesa de Coimbra, la madama, encargados de controlar el piso y a las fulanas. Se repetía, casi calcada, la situación de Ponferrada. ¿Porqué el Narizotas escogía a estos, digamos, administradores? Misterio. Allí cenamos y allí dormiríamos después de una noche loca en la que tuvimos que llevar a Sebito a urgencias del Ambulatorio, por un coma etílico después de haber escapado de la vigilancia de don Ramón.

¡Usebio, Usebio!, le decía el manco al oído con mimo de padre, ¡Mira que te tengo avisado, que no te metas en cosas de hombres, que tienes cuerpo pero te falta un recocido, so bobón!

Domitilo Tornero, calibrador de bragueros, ortopeda.


Dark la eMe con Arma X.   Despierta.



Salud

lunes, 6 de mayo de 2013

Sombras de Astorga -3


+
AQUÍ  FALLECIÓ 

JUAN


ROGAMOS  UNA  ORACIÓN  PA  QUE  NO  VUELVA


888RRADAS


Conjugación del verbo
Currar

Presente de Indicativo

 Yo curro
  Tú curras
Él curra
    Nosotros curramos
Vosotros curráis
    Ellos no(s) curran


¡¡¡tundatundatundatundatundatundaTUNDAtundatundatundatundatundatunda!!!


   El  R de las  rata$$  de Bankia

      M
          ratarataratarataratarataRATOratarataratarataratarata


    JF  de la camada de lo  raton


¡¡¡croakcroakcroakcroakcroakcroakCROAKcroakcroakcroakcroakcroakcroak!!!


    B-atraco-mio-bankia
     
 ratón                                                                                              rana

 rata                                                                                                sapo

 ratón                                                                                              rana 

 rata                                                                                                sapo
                 RATO                                         RANA                 
 rata                                                                                                sapo 

  ratón                                                                                              rana 

  rata                                                                                                sapo

   ratón                                                                                              rana 


    Batracomiomaquia


Ramiro Rodríguz Prada


Avenida de Ponferraada
Astorga  2012

Baroque.   Batracomiomachia. Guerra entre batracios y ratones.


Salud

domingo, 5 de mayo de 2013

Sombras de Astorga -2


Astorga  2012


Lápida funeraria votiva


Cuando Zuar y Zitani huyeron de Astúrica por las cloacas, hacía mucho tiempo que las legiones de Augusto ocupaban la loma sagrada de los astures. Dejaron atrás la esclavitud y el deshonor, pero en el castro quedaron también abandonadas las tumbas de sus antepasados.


A los dioses Manes infernales. Fusca y Beldo, de la gente de los Tridiavos, cumpliendo las vetustas alianzas de amistad y mutua protección, levantaron este monumento a Zuar y Zitani, de la gentilidad de los Zoelas. Que la tierra os sea ligera.

Inscripción latina del siglo I, en piedra de mármol gris, de 105 ctms. de alto por 66 ctms. de ancho.

Ramiro Rodríguez Prada


Niyaz. Azam Ali.   Noor.



Salud

sábado, 4 de mayo de 2013

Sombras de Astorga


Astorga, 2012


888RRADAS


Portavocía PePona 


CosPPedal


PePerosPomPososPaPistasPaPanatasPaPagayosPimPantes


Bárcnas

            
            B uen                 arato.             B asura.                     B astardos.              uitres             
            A migo de          A                       torrantes.                ntruejos.              A pandadores.
            R ajo y               obar               R atas                        R ácanos                 ufianes.
            C osppedal.        on                  ompinchadas.         C abrones.              arroña.
             spaña             € ntusiasmo.      stafadores                sfínteres               mbusteros.
            N o                     adie               N avajeros.                auseabundos       azis.
            A dmite              A quí                 squerosos               mbiciosos             A galeras
            S obres.              S obra.              invergüenzas.         átrapas.                S angradores.


listaslistoslistaslistoslistaslistosli$$ta$$li$$to$$listaslistoslistaslistoslistaslistos

Nueva interjección  PoPular

¡ Cospedal !


monarquíamonarquíamonarquíamonarquíamonarquíamonarquíamona
                                                          
                                                                            M
Consejo    re A l   

¡ Iñakiii, no me andes urdangariando con Noooos !


NoosNoosNoosNoosNoosOTROSNoosNoosNoosNoosNoos


De fiesta  por la derecha
               
                                                                 ¡Salimos a beber y agarramos un cospedal de aúpa!


¡¡¡Fifaerfinoooylasmujereeesqueporargooosonregalooodelseñooooor!!!
  

Andalu & CÍA

¡ ERE  con  ERE  y  ORÉ ! 


santaritaritaloqueserobanosequita¡¡REPETIMOS!!santaritaritaloqueserobanosequita
                                                             
                                                                                 $
                                                                                 P
                                                                                 M 
                                                                                 A
                                                                  $ P M A C A M P $
                                                                                 O
                                                                                 R
                                                                                 R
                                                                                
                                                                                 A               
               
Cruz Levantina de Santa Rita
               
dabalearrozalazorraelabad, calatrava, dabalearrozalazorraelabad


Ramiro Rodríguez Prada


De Badajoz, Extremadura, con desparpajo callejero, La Caita. 
 Bulería, tango, jaleo.



Salud

viernes, 3 de mayo de 2013

Limosna


Ribadeo,  marzo 2013.

Día de suerte


En la panadería había cola y yo me quedé fuera con la bolsa de la compra mientras mi colega cogía el pan.

Al lado mismo está la iglesia del barrio, que tiene tres escalones de subida hasta la puerta. Me arrimé un poco a la escalera para no entorpecer la entrada a la panadería. Vi que salía una mujer del templo rebuscando en su cartera de mano. Al pasar junto a mí dijo buenos días y alargó la mano con una moneda. La cogí casi instintivamente y, mientras me hacía cargo de la situación un tanto asombrado, reaccioné contestando a su saludo y dándole las gracias.

De la iglesia salían ahora más personas y varias de ellas depositaron sus monedas en mi mano, que había dejado extendida mirando los cincuenta céntimos que me dio la mujer. Algunas caras me sonaban de verlas por la zona y tampoco la mía debía de resultarles extraña, como si llevaran mucho tiempo viéndome pedir a la puerta de aquella iglesia y me hubieran auxiliado ya en más de una ocasión.

Los últimos feligreses desaparecían cuando llegó mi amiga con el pan. No voy mal vestido ni sucio, aunque mi ropa es humilde y sin concesión alguna al lujo, tanto porque no me puedo permitir demasiados como por convicción.

- ¿Te parece que tengo pinta de pobre?, le pregunté a la compañera.

- ¡Sí!, me respondió al instante, rotunda.

Se diría que llevaba años aguardando a que le hiciera aquella pregunta. Pero siguió:

- Vas con unas barbas sin arreglar de un año que te llegan a la barriga, tampoco has cortado el pelo en ese tiempo, andas en unas alpargatas que parecen de un pastor del siglo diecinueve, la camisa es de tu padre y la cazadora del mío...

- Es buena ropa y está casi nueva, repliqué.

- ¡Ya, pero pesaban treinta kilos más, te queda muy grande!

- O sea, que según tú merezco que me traten como a un mendigo.

- Yo no he dicho eso, lo que digo es que pareces un pobre.

- Pues coincides con los parroquianos, ¡me dieron la limosna después de misa!.

- ¡¿Qué dices?!

- ¡Tal cual! ¡Cuatro cuarenta!, dije abriendo la mano y mostrando las monedas.

- Tienen un cepillo en la puerta, vete a devolverlo.

- ¡De eso nada, mi trabajo me costó!

- No te burles, que hay mucha gente pasando necesidades.

- Yo no soy rico.

- Pero tienes para comer y vestir, y aún te sobra.

- Ya lo sé, pero a ninguno de los que me dieron la limosna lo confunden con un mendigo. Y desde luego al cura no pienso devolvérselo.

Tengo un colega que ensaya con el contrabajo en un parque público del centro y malvive con las cuatro perras que le dejan en el plato algunas almas caritativas y amantes de la música. Yo soy de los segundos. Hay días en que no saca ni diez euros, veinte es un llenazo y cuando llueve o hace mucho frío se queda debajo de los soportales a verlas venir. En cinco minutos recaudé más que él en media mañana. Hasta para ser pobre hay que tener fortuna. Hoy nos iremos juntos a comer un plato caliente, invito yo, es mi día de suerte.

Ramiro Rodríguez Prada

Juan Luis Guerra.  El Niágara en bicicleta.


Salud

jueves, 2 de mayo de 2013

Beodos -2


¡Viva la Sidra!
Nava,  Asturias  2012..

Asturies

Voy a prolongar un poco este primero de mayo con algo del sabor de la tierrina. Si ayer dediqué la entrada a Grecia hoy toca Asturias, borracha, dinamitera y luchadora, ¿o non?.

Mari Luz Cristobal Caunedo. Pablo Carrera, gaita.  Los mineros del Fondón.

http://www.youtube.com/watch?v=0GzuP8KnUs8

Los mineros del Fondón
todos gastamos boína
con un lletrerin que diz
todo sale de la mina

Voy comprar unes madreñes
con tacones de llevante
soy pequeñina y no algamo
a los brazos de mi amante

Recordé la huelga general del día 29 de marzo del año pasado. Ese día puse una canción que tiene la virtud, entre otras, de unir dos pueblos tan distantes y diferentes como el griego y el asturiano. Fue gracias a Ana Capsir, Navegando por Grecia, que me la regaló, había sido un envío de su amigo malagueño Rafael Postigo, otro amante de Grecia, que tuvo además la gentileza de hacer un comentario aquí.

Me estoy refiriendo a la canción del Perenta, de Γιώργος Σκουρτης (Skurtis), en la voz de  Δήμος Μούτσης (Mutsis),  que podéis revisitar si os apetece pinchando abajo:
http://wwwpsilicosisblogspotcom.blogspot.com.es/2012/03/huelga-tengo-mi-patria-en-asturias.html

Pero hoy lo que quería era volver a subir música tradicional asturiana. Con más canciones y menos palabras.

El Tordín.  En el huerto de mio casa.

http://www.youtube.com/watch?v=4uaYqJldi5U

Abrimos boca con algo que tenía que ver con la fiesta de los trabajadores. Era una minera cantada por una mujer del occidente, aunque no es típica de su zona. Mari Luz es toda una gran dama de la canción asturiana, e interpretaba un clásico. El Fondón es un pozo minero de HUNOSA.

Y junto a los mineros siempre ta el vigilante, o el capataz, según pinte, al servicio de la empresa, no siempre bien visto por  el resto de currantes, como es lógico. En la siguiente canción, el Tordín, uno de Los Cuatro Ases de Frieres, sigue con el tema de la mina, y en esas letrillas casi nos cuenta su vida. Fue minero desde guaje y acabó de vigilante; el peso de esa figura es tan importante y es tan poco querida, que el propio cantante se encarga al final de recordarnos:  Y aunque fuera vigilante/ fui muy buenu pal obrero...
Venga baile y venga sidra!...

Anabel Santiago. Santi Caleya, gaita.  Toca la gaita gaiteru.

http://www.youtube.com/watch?v=M5Xhetcao1A

Pero volvamos a la sidra, que no todo en la vida ye mina y trabayu. Recordé también la última entrada que dediqué a la tonada en Música española y que intitulé  Beodos, a secas, o sea a mojadas:  http://wwwpsilicosisblogspotcom.blogspot.com.es/2012/03/beo-dos.html.
Fue con la disculpa de unas cuantas sidras que nos tomamos en Nava en ese mismo mes de marzo de la huelga, en compañía de la Curruca versicolor, Cachito, Pacho..., cada día somos menos y más vieyos.

Sin embargo la continuidad de la canción tradicional asturiana sigue asegurada mientras haya jóvenes que la interpreten. Esta nueva generación, ya consagrada, de Anabel Santiago, Marisa Valle o Lorena Corripio, por citar tres mujeres en primera línea, está renovando el género sin perder de vista la tradición, como en su día pasó con el flamenco. Y damos la bienvenida a esos intentos.

La sidra, por su parte, aún parece tener un futuro más brillante, en tanto exista gente como nosotros que siga copulando, bebiendo en grupo, se entiende. Lo otro también.

Román Prieto Martínez.   Pe la mañana.

http://www.youtube.com/watch?v=KVz_zGkz3FI

La mina, el chigre, el puertu..., son tres de los motivos más frecuentes en la tradición musical asturiana. Tal vez los superen los amoríos y el tema de la propiedad, el tengo/tienes algo o nun tengo/tienes ná. El ejemplo más conocido de estas letras es quizá aquella de ¡Ay, Pachín cásate conmigo/ que mio padre va dame buen dote...

Y el amor, que no podía faltar. Lorena une aquí tres de esos motivos, el chigre, la sidrería desde donde canta, el puerto, la montaña y los amores con el que se va al monte. Y ahí nos quedamos.

Lorena Corripio en la sidrería.   A vivir a la montaña.

http://www.youtube.com/watch?v=nGMplvUFAiE

¡Puxa Asturies, la sidra y la música prestosa!

¡Salud y algunas risas!

Terapia de grupo. Doblaje asturiano.  300 y la Virgen. 

http://www.youtube.com/watch?v=gbRCPXxGd-4


Ramiro


miércoles, 1 de mayo de 2013

1º de mayo: hermandad heteróxida


Asturias

α

A


Atenas en llamas

Caía una noche de Mayo

sobre el Lykavitos,

cenábamos en tu terraza

con todos los Mitos...

Y arriba, la voz de Vasilis

desde la azotea,

hablaba, tras largos ronquidos,

con Zeus y Atenea.

Y abajo, saciando con ouzo

la sed de Dionisos,

llorábamos por las elipsis

de Historia en los frisos

con lágrimas de ira callada

frente a la impostura

de quienes hicieron del robo

su genio y figura...

Y Atenas en llamas, y Atenas en llamas...

contra un Occidente narciso e insolente,

rompiéndose a trizas...

Atenas ardiente

a veces sueña que va a renacer

de sus cenizas.
Y, hablando, nos dio como un rapto

por la antigua Europa

que ya no va a lomos del Toro

sino de la tropa

que marcha pisando las ruinas

de la inteligencia

del mármol que está a la intemperie

de la decadencia.

Y en sueños, al cielo nos fuimos

como Prometeo

en busca del Fuego Sagrado

del Caos y el cabreo...

Y así, una Pequeña Columna

de locos y artistas

se alzaron con fuego en tu Barrio

de los Anarquistas.

Y Atenas en llamas, y Atenas en llamas...

contra un Occidente narciso e insolente,

rompiéndose a trizas...

Atenas ardiente

a veces sueña que va a renacer

de sus cenizas.

Luis Eduardo Aute


Atenas en llamas.


http://www.youtube.com/watch?v=jdrb3jxXpjM


... porque yo lo valgo?

β

Β

Buenos días. Porque este blog está dedicado en buena parte a Grecia, porque es ella quien más ha sufrido los últimos años, en nuestra área, las consecuencias nefandas de la política capitalista, sistema criminal conforme a su naturaleza, y porque ha dado ejemplo al resto de resistencia, como pueblo, no la mayoría de sus políticos que siguen consignas de quienes han arruinado al país; porque después de tres milenios todavía es una desconocida para muchísimos europeos, no digo Atenas, el Partenón, sus ruinas, sus maravillosas islas y playas que podemos visitar alguna vez como turistas, sino lo más potente que nos legó de su cultura: su idioma, su filosofía, su literatura, su música, su historia, o sus gentes, que son los primeros herederos de eso que nos hizo más humanos a todos, mejores, que nos hace todavía...

Por todo eso, y porque si algo nos tiene que recordar esta fecha es la necesidad de superar las diferencias, para estar unidos y ofrecer la oposición decidida que este sistema asesino, inhumano e intolerable  merece, hemos querido dedicar la entrada de hoy a la patria del hombre íntegro, que no tiene fronteras y que empezó a extender su mensaje como una pequeña gota de aceite de oliva en la charca de la miseria y la ignorancia humanas, muy cerca de aquí, en Grecia. 

Νικόλας Άσιμος.   Venceremos. 

http://www.youtube.com/watch?v=XzZj_I2b4Sk

Υγεία, Salud!

Μπαρμπαρόμηρος, Barbarómiros.

martes, 30 de abril de 2013

Cuchillo, papel, tijera


Florero
Técnica mixta al agua sobre cartulina
Ramiro Rodríguez Prada, 1991.

Cuchillo, papel, tijera


Él quería hacer una obra sencilla, que dos versos dijeran todo lo que debía decir un poema, que una pincelada tuviera la fuerza expresiva suficiente para no llenar el lienzo de color y entorpecer su lectura. Pero siempre se le presentaba el mismo problema, sentía horror al vacío, no tenía la paz interior ni la paciencia de un chino para meditar y detener la mano a tiempo. Durante bastantes meses, con mucha disciplina, consiguió hacer el ejercicio de los dibujantes orientales, independizar la muñeca de la voluntad, lograr que cumpliera su función anatómica, sin pedirle nada más. Llenó de rasgos sueltos miles de pliegos blancos, con tinta china negra y un pincel, pero también con otros utensilios, brochas, espátulas, cuchillos, palos, tornillos... . Los resultados del entrenamiento, aun cuando no fueran más que pruebas, no eran del todo malos a su juicio, pero acabó cansándose también de aquel mantra repetido que lo aburría más que lo calmaba.

Poco a poco, desde el negro sobre blanco ya ensayado, pasó a los otros neutros, los grises. Ahí estuvo liado un montón de tiempo. Recordaba confusamente el cuento de un escritor japonés sobre un pintor que había enloquecido intentando encontrar los infinitos matices del gris. Hizo cientos de miles de cuadraditos donde ir diluyendo y rebajando el tono gota a gota... . Pero, repito, él no era tan sistemático ni le interesaba tanto el detalle preciso y sutil, aunque todo le decía que el ahorro de medios, la síntesis era el camino más seguro para expresar lo que se quisiera. En general seguía estando de acuerdo con este planteamiento, lo difícil era seguirlo. Porque pronto dio el paso a los colores fríos, azules y verdes, al principio solos y después acompañados. No sólo fue complicando la paleta, también el trazo. La muñeca tenía sus manías particulares, sus querencias, no obedecía, así que lejos de dejarla en libertad se propuso domarla.

Sin embargo este segundo empeño no fue menos arduo que el primero, de hecho no pasó de un año y no logró calmar su ansiedad ni mejorar mucho el trabajo. Sí, es cierto que consiguió dominar algunos tics, movimientos involuntarios de la mano, imperceptibles, que estropean habitualmente la línea del dibujo, cierto miedo o indecisión cuando el trazo ha de ser firme y rotundo. Y, mientras tanto, el número de colores de su paleta seguía ampliándose. Era incapaz de ver ya en blanco y negro, y la simplicidad expresiva había dejado paso a una verborrea barroca y colorista que se le escapaba con frecuencia de las manos. El poema se complicaba sin ofrecer a cambio mayor claridad, cada nuevo verso, cada palabra, cada color y cada rasgo, se incorporaba a un desorden cada día más abstracto, desapareciendo en el conjunto, sin aportar apenas nada, sólo oscuridad, como un nuevo añadido de incomprensión y desesperación.

No ha resuelto sus problemas, porque a pesar de todas las dificultades y el laberinto del que no parece poder salir, sigue pensando que hay algo rescatable en esos intentos fallidos, que tienen sentido, quizás sólo sean el relato de una herida que es incapaz de cerrar, la de no ser dueño de si mismo ni de sus creaciones sin terminar, en esbozo inseguro, o aplastadas por el peso de la acumulación. Y sigue intentándolo por eso. Para él es una pelea y no cejará en su empeño. Ha optado por la experimentación libre, casi como un juego de niños, pero de niños perversos y sin esperanza, desdeñando el preciosismo del oficio y las metáforas brillantes. Ahora, despreocupado por fin de su muñeca, de la línea y el color, del miedo al vacío, con una especie de rabia concentrada y de exquisita indiferencia, espera encontrar alguna interjección que cierre el poema con coraje, con colores calientes y con fríos, con blancos, negros y grises, con papel, cuchillo o tijera.


Gilberto Gil.  Expresso  2222.  (Solo, en directo, 1972)

lunes, 29 de abril de 2013

La máquina de picar


La picadora con el tubo de embutir, al fondo la báscula.

La máquina de picar

No podría alcanzar a uno de los dueños del banco que me amenazaba con el desahucio por el impago de unas pocas cuotas, tampoco a los políticos responsables de unas leyes criminales, todos bien protegidos por sus escoltas y sus mansiones fortaleza. Pero sí al empresario ladrón que nos había dejado sin trabajo, millonario a costa de despojar a sus empleados, que paseaba por la ciudad con la impunidad y la chulería de un felino entre ratones. Era un típico cacique provinciano, ahora con maneras mafiosas, que había tocado todos los resortes del poder, sin olvidar el de la política regional, donde mangoneaba a su antojo, sin casarse con nadie pero siempre a beneficio propio. Había conseguido salir airoso de todos los chanchullos y corruptelas en los que había participado, no como actor secundario, sino como protagonista y malo de la película. Vivía en una casona espectacular, muy aparatosa, con cámaras en todas las esquinas, pero dos días a la semana llegaba de madrugada en taxi, solo. Volvía siempre muy cargado del piso de su amante y se apeaba doscientos metros antes de la entrada de su casa. En ese tramo lo abordé y le hice entrar en el asiento delantero de la furgoneta, encañonándolo con un revólver de plástico, de un disfraz del Zorro mejicano que había por casa. Con la oscuridad y el pedo que llevaba el amigo, ni se enteró. Desde el trasero le apliqué la eléctrica al cuello. Lo llevé a una nave abandonada que había pertenecido al capo y lo sangré como mejor supe, metiéndole el cuchillo entre las costillas. Para que evacuara lo más posible le corté también la yugular. Esta parte era la que más temía, el despiece. Las tripas olían horriblemente a podrido. Las metí con la cabeza y los huesos, después de haber rebañado bien la carne y reservado algunos trozos pequeños de costillas y vértebras, en un saco que enterré muy lejos de allí cuando terminó todo.

El interior ya sin restos

Me llevó un día entero el proceso, también tuve que picar la carne y preparar el picadillo. La puse en una artesa con el condimento requerido, sal, pimentón, orégano, ajo, pimienta, a tanto por kilo de carne, según las reglas que había aprendido de mi madre sobre la matanza. Con los pequeños trozos del carrastiello y las costillas, con restos de carne pegada al hueso, la lengua, las orejas y el morro preparé dos buenos botillos. Lo hice como dios manda, vamos, pesándolo todo en una báscula que me había agenciado. Dormí en la furgona aquella noche mientras el mondongo reposaba e iba tomando el condimento. A la mañana siguiente embutí con la misma máquina, metí los chorizos en la artesa y cargué todo en el vehículo, la máquina, la báscula, los chorizos y botillos, sin olvidar el saco con los restos óseos del interfecto. No he podido evitar el desahucio y ahora vivo de okupa en otra ciudad, aún no encontraron al empresario desaparecido. Yo conseguí curar los chorizos en apenas dos meses, antes de que me lanzaran a la calle, fue un invierno muy crudo y las heladas vienen bien para su curación. Se los he estado enviando de regalo a algunos banqueros y políticos inaccesibles para mí de otro modo, a quienes considero principales responsables de mi situación y la de tantos otros honrados trabajadores a quienes se ha engañado y estafado. Los hago pasar por ibéricos porque la verdad es que tienen un aspecto estupendo, tal vez demasiado magros incluso, con poca grasa, más parecidos en realidad al buen embutido leonés. No sé si los recibieron y los comieron, pero ninguno los devolvió. Ya me quedan muy pocos, y sólo un botillo, estoy pasando por momentos muy duros..., cuando el hambre aprieta la tentación es muy fuerte.

Ramiro Rodríguez Prada

Big Bad Daddy.  Mr. Prinstripe Suit.

http://www.youtube.com/watch?v=GtI_uaBPQFY

Salud y buen apetito