miércoles, 18 de abril de 2012

Marió, Μαριώ.


Grecia, agosto 2011.

Decía Marió que ella se sentía orgullosa de la ciudad donde había nacido, Tesalónica, y a ella dedica algunas de sus canciones más memorables.
Es una constante de los griegos su saudade, la nostalgia de su país si viven en el extrajero, la xenitiá, o de la patria chica si emigran dentro de Grecia.

Y Marió vivió en Atenas a la que llegó por vez primera en los años 60 para aprender el oficio de tejedora, y en los 90 ya como la reina del rebétiko, y viajó con sus canciones por buena parte del mundo, pero en su repertorio nunca faltó un tema para su querida Salónica, donde nació en 1945, poco antes de salida de los nazis, que la habían diezmado eliminando en los campos de concentración austriacos y alemanes a la mayoría judía y manteniendo al resto de la población griega y a las  minorías en un régimen de hambre, terror y muerte.

Con "la mayoría judía" no me refiero sólo a la mayoría de los judíos, sino a que Tesalónica era la única ciudad europea que la tenía, descendientes de sefardíes expulsados por los monarcas hispanos fundamentalmente que, incluso hoy reducidos a  mínimos, siguen conservando el ladino en su comunidad.  

Salónica era un ejemplo de cosmopolitismo, confluencia de pueblos, idiomas y religiones, búlgaros, judíos, turcos y griegos convivieron en relativa armonía durante varios siglos, enmedio de todas las refriegas, intereses estratégicos y pasiones nacionalistas avivadas por los respectivos poderes.

Marió en una grabación relajada con sus amigos, Ο Μαγκας  Ξεχωριζει-Μαριω.


Sus padres eran refugiados, creo que procedían de Esmirna (Izmir). El padre, baterista, fue su primer maestro. Ella estudió algo de piano y aprendió a tocar el acordeón. Cantaba canciones en Tsimiskí, Τσιμισκή, un habla dialectal con préstamos de ambos idiomas, turco y griego, que había aprendido de sus progenitores.

En el año 97, siendo ya una figura de la música griega, grabó con Lizeta Kalimeri, hermana de Melina Kaná, un disco recreación de los temas del Kafé Amán, el genérico que designaría los locales de Asia Menor, pero también de otros lugares de Grecia, donde se escuchaba rebétika, y donde viene creo que la canción más conocida en esta mezcla lingüística. Es Tsakitzis, la quintaesencia del palikari, del valiente que luchaba contra los turcos en las montañas esmirniotas.

El personaje aparece en varias canciones de la Smirnéika, los estilos de rebétiko que se hacían en Esmirna. Es una mezcla de patriota y bandido, montaraz, valiente e ingobernable.
Recuérdese el papel que tuvieron los Kleftes, los ladrones, los bandidos conchavados con la población griega sometida, en la lucha por la independencia nacional, azote de las columnas regulares del ejército otomano.

Ν. Αβαγιανος. Μαριώ. Το καλοκαιρι, Verano, 2003.

 Ο Τσακιτζης και Σιγκιρντα, Tsakitzis y Siquirda.

Su voz recuerda a la de Roza Eskenazi, la mítica rebétissa de origen sefardí, a la que admira desde muy joven.
Entoces Salónica era una pequeña ciudad provinciana con un centro histórico junto al puerto y cuatro barrios de refugiados, de Asia Menor y de todos los territorios al este del Hebros, el río que separa Grecia de Turquía. Había varias tabernas inmundas y cafés donde se escuchaba rebétiko, se fumaba opio y haschís y se traficaba con todo, espacios vedados a las mujeres.

Marió, a espaldas de su padre, comenzó a interesarse por las canciones de esos antros, mientras se iniciaba en las tablas de algunos negocios familiares con música menos marginal. Y al fin logró imponer su criterio y decidió dedicarse por entero al estilo que la emocionaba. Es una mujer de arrestos pero enormemente simpática y tierna, como nuestra abuelita.
En la década de los 60 trabajó con rebetes afamados, como Jontronakos, Jristakis, Bambakaris, o las cantantes Poly Panou, Keti Grey o Rita Sakelariu. Y en los 70 actuó en el Καλύβα,  Kaliba, la Cabaña, un establecimiento de Heliópolis, hasta mediada la década siguiente.
En los años posteriores cantó por Grecia y Europa y conoció y trabajó junto a otras figuras del rebético, como Yenitsaris, Lidakis o Binis.
Una de sus canciones preferidas y también del público que acostumbra a pedirle en sus conciertos:

Δε θα λυγίσω, No me doblegaré, του Δημήτρη Λίβανου, de Dimitris Libanou. Η Μαριώ, Marió.

Como Marió es mucha María tendré que dedicarle más de una entrada y ésta ya se alarga demasiado. Otro día, más. Nos quedan todavía algunas referencias a las dos décadas siguientes y otros pocos apuntes, pero sobre todo un montón de temas que me gustaría subir todavía y que deberé seleccionar porque su número es excesivo.

Terminaré con otra de sus canciones más populares y queridas por ella, también de Libanou, "Mitsaras", al bouzouki. Con toda la magia de la música oriental, las amanades de la esmirneika.

Manaki mou, Madrecita mía, en directo.

http://www.youtube.com/watch?v=gp-yy_bkXm0

Γεία σου,  Μαριώ, και χρόνια πολλά!

Υγεία, Salud.

Barbarómiros.

martes, 17 de abril de 2012

El pintor


León 2012.

El pintor

Al principio tenía una habitación para él solo con una ventana grande orientada al mediodía. Disponía de mesa para las pinturas y las mezclas y se permitía el lujo de un caballete. Podía estudiar los cuadros a la distancia cabal y hasta solazarse de vez en cuando mirando por la ventana. La luz era media vida para él. Poco a poco el espacio fue reduciéndose y, a expensas del disponible para el pintor, el taller se llenó de libros y acabó siendo también biblioteca. En muy poco tiempo se convirtió en trastero y aparcamiento de bicicletas. Él conservó mal que bien el metro cuadrado necesario para seguir pintando, pero tuvo que reducir el tamaño de las tablas y aparcar el caballete junto a las bicis. Finalmente, la habitación se arregló para destinarla al hijo mayor que ya precisaba su propio espacio.

Redujo aún más el tamaño de sus cuadros, trasladó los bártulos a un rincón de la sala y pudo seguir durante un tiempo. Poco, no obstante, porque la casa era vieja y necesitaba remozarse. Realizaron los arreglos pertinentes y enseguida vio que con aquel suelo nuevo y reluciente era un pecado ponerse a pintar esparciendo gotas de pintura por doquier, por mucho cuidado que pusiera en evitarlo. Y, por añadidura, era un pintor gestual, nervioso y agresivo. Puso sábanas en el suelo pero siempre había gotas que escapaban al control.

Decidió calmar un tanto su muñeca, su brazo, sus nervios, por lo que achicó otro poco las dimensiones de las telas y se puso a explorar motivos y estilos más templados. Pero ni así pudo evitar que un bote de pintura se derramase y, a través de la sábana, dejase un redondel tiñendo la madera. Sin que nadie le reprochara nada metió en una cajita los útiles imprescindibles, redujo a la mitad el tamaño de las tablas que le quedaban e hizo su, hasta el momento, último traslado.

Se metió a pintar en el michinal más pequeño de la casa, un retrete auxiliar con un ventano a un hueco de ventilación sin luz, por donde bajan las cañerías del edificio a las cloacas. Se sentaba en la tapa de la taza del servicio con la tablilla sobre las pantorrillas pues no había más espacio. A última hora tuvo que volver a dividir por la mitad las tablillas porque resultaban demasiado grandes todavía.

De hecho ahora pintaba miniaturas. Pasaba horas allí encerrado. En ocasiones la familia se olvidaba de llamarlo a la hora de comer o cenar porque con frecuencia contestaba, sin abrir la puerta, que ya había picado algo. Una de esas noches en que se acordaron de llamarlo no respondió.

El ventanuco del pozo estaba abierto y se llegó a inspeccionar el agujero por si hubiera sufrido un accidente cayendo por allí y estuviera tapado con la basura que se acumulaba en el fondo. Nada.

No apareció ni dentro ni fuera, pero su familia siempre conservará aquella última miniatura que dejó terminada y firmada sobre la taza del retrete.

Su doliente esposa y sus desolados hijos sentían verdadera devoción por su esposo y padre, respectivamente.

Ramiro Rodríguez Prada, 1996.


Charles Aznavour, La Bohème.

http://www.youtube.com/watch?v=yk7VtI-MYi0

Gracias a la Kurruka maqüensis por la emotiva sugerencia musical.

Salud y mucha luz!

Ra

lunes, 16 de abril de 2012

Skyros, Σκύρος.


Mapa del periplo Skyros-Alonissos-Kimi.
Grecia, agosto 2010. Carta del Capi.

Lunes 26-07-2010.- SKIROS- ¡¡PERDEMOS LA HÉLICE!! -KIMI

(Crónica  del Captain Teach en Desde la popa)

Haciendo una excepción voy a dar esta vez la palabra a un pasajero del barco, para que la narración sea desde el punto de vista de una tercera persona, ajena a nuestro mundo. He aquí lo que narró Ramiro de este nuevo incidente. Alberto Prado Salvador.

"Llevamos 25 años viajando a Grecia el mes de vacaciones y conocemos otras tantas islas de este país tan extraordinario como contradictorio; padecemos esa enfermedad que los Durrrell llamaron “islomanía”. Los primeros años giramos las visitas culturales obligadas que hacen de Grecia un destino turístico de primer orden. Ahora, con nuestros hijos, repetimos sin renunciar a conocer más islas, pues cuenta con 2000 y más de 200 de ellas habitadas.

Todo sigue aquí: el mar, el cielo, la tierra, los griegos con sus cóncavas naves… . ¡Que nos importa que ya no encontremos a Sócrates en el Ágora, con la tranca en la mano parando a los turistas que se cruzan en su camino! Aquí permanece todo lo eterno. Canta Kilaidonis con ironía “Grecia nunca muere” ( I Helada poté den pezeni) y un amigo griego contesta “ pero los griegos sí”.

Λουκιανός Κηλαηδόνης - Το βαλς ποτέ δεν πεθαινει, El vals nunca muere. 

http://www.youtube.com/watch?v=wZFlX_J4mvk&feature=relmfu

Ellos lo inventaron todo y la comedia? sigue.

Este año vinimos a Las Esporadas y la primera fue Skyros, en el Aquileas, donde Tetis escondió a su hijo tratando de eludir la inevitable tragedia homérica. El barco va de Kimi, en Eubea, a Linariá, el único puerto viable para ferries y otros barcos de cierto calado. Nos quedamos allí la primera noche con la intención de alquilar un coche al día siguiente como solemos hacer y buscar así donde quedarnos el resto de las vacaciones. Tras la ducha salimos al muelle buscando alguna taberna donde cenar.

Fue Bruno, el mayor de mis hijos, quien primero vio la bandera española en un velero amarrado allí. Y con ella la andaluza y la asturiana y otra con tibias y calavera.
No es que andemos a la caza de españoles por el mundo, pero, ¡hombre!, una bandera asturiana en un “puertín” de una isla donde apenas hay turistas extranjeros y menos aún españoles, es una sorpresa agradable que no podíamos pasar por alto.
Saludé con un “ buenas tardes” al lobo de mar que andaba por la cubierta y tardó en contestar, quizás sorprendido a su vez por nuestra presencia allí, ¡Asturianos en Skyros!.

Era Alberto, patrón del velero Capitán Teach, ovetense de nacimiento y andaluz de adopción, argonauta moderno, con su mujer Lola, gaditana.
Después de los saludos de rigor, el intercambio de información y anecdotario correspondiente, nos invitaron a ver con ellos el gran premio de Alemania de Fórmula I, en el que Fernando Alonso, otro asturiano, salía en segunda posición. Sobre todo lo agradeció Mabel, mi esposa, entusiasta seguidora de Fernando, más si cabe cuando Alberto prometió compartir una botella de sidra por una victoria, según él, cantada, como así fue.

Skiros es una isla “piquiñina” que no llega a 3500 habitantes en verano, contando a los turistas, la mayoría griegos. Se recorre en coche en una mañana haciendo las paradas obligadas en los sitios más guapos, pero no encontramos la casina que nos gustara y volvimos a comer a Linariá.
Era el comienzo de la carrera y en el barco había interferencias, de modo que nos trasladamos todos a una taberna cercana donde nos pusieron una tele enorme para nosotros solos.
El placer de comer juntos la riquísima comida griega, charlando y viendo a Fernando Alonso nos hizo olvidar hasta la sidra.
En la sobremesa Taso, el pequeño, hizo sus juegos de magia con la baraja española que siempre lleva en los viajes y Alberto le enseñó trucos nuevos que el rapaz agradeció con sus, “¡Es buenísimo!”.
 
Λουκιανός Κηλαηδόνης - Ένα Γουρούνι Λιγότερο. Un cerdo menos.
http://www.youtube.com/watch?v=qLde3xG4QXQ&feature=related

Por la tarde los chavales echaron la partida con Lola y Alberto en el barco. Después el capitán, pianista malogrado al que falta apenas un curso para terminar la carrera de piano, arquitecto de profesión y que lleva un gran teclado en el velero y Bruno, todavía principiante, nos ofrecieron un pequeño concierto mecido por el mar de Homero.

En fin, enterados de que nos sería difícil encontrar un lugar en Skyros, nos invitaron a navegar con ellos hasta Alónissos, otra de las Esporadas, unas treinta millas al norte. Aceptamos encantados aun sabiendo que tanto Taso como yo somos proclives al mareo.

Salíamos a las siete de la mañana.
A las siete menos cuarto, sentados en un banco del muelle frente al velero con las mochilas, esperábamos los cuatro, a perro puesto, que abrieran el barco para iniciar la corta travesía.
Los canales entre islas son a veces complicados en esta parte del Egeo y había amanecido muy nuboso para lo que suele ser habitual en este mar, donde en 25 años no nos ha llovido más de media docena de veces. Los partes meteorológicos tampoco eran muy propicios, pero no tan malos como para temer complicaciones.

Salimos de Skyros sin problemas, con Alberto enseñando a los guajes cómo se maneja el timón y ellos encantados de verse pilotando y haciendo fotos para recordar y enseñar a los amigos.
Con la mar algo rizada, una ligera marejadilla y aumentando la nubosidad, salimos a mar abierta con Lola y Alberto preparando la maniobra para tender velas y enfilar hacia Alonissos que esperábamos alcanzar poco después del medio día. Navegábamos ciñendo porque el viento entraba de proa, pero íbamos como la seda. Sin embargo el tamaño de las olas aumentaba poco a poco.

A mitad de travesía Taso empieza a vomitar y media hora más tarde yo. A pesar de todo, la seguridad que transmiten Lola y Alberto nos mantenía tranquilos. Intentaron acercarse a una cala en un islote para descansar y tomar un baño, pero no fue posible: otro velero lo estaba intentando antes que nosotros sin conseguir fondear y volvimos a la derrota de Alonisos, seguidos a media milla por el otro barco.

A la vista de nuestro destino Lola y Alberto, con una pequeña ayuda de Mabel y Bruno, aleccionados por ellos, plegaron velas y encendieron el motor.

Estábamos a poco menos de dos millas del puerto, cuando notamos que el barco no se movía y el otro velero se nos acercaba, nos alcanzaba y nos sobrepasaba, mientras nuestro capitán trataba de encontrar el problema que había detenido al barco. El motor funcionaba pero no impulsaba al velero.

Alberto, buceando, dio con el problema: ¡Habíamos perdido la hélice!

Nosotros no tenemos ni puta idea de barcos ni de navegar y el poco lenguaje marinero que puedo manejar es el aprendido medianamente por afición a la literatura. Pero a nadie se le escapa que el problema era grave: no teníamos motor para entrar a puerto y no podíamos hacerlo a vela con una tormenta viniéndosenos encima (“Furtuna” la llaman los griegos”) y la mar hirviendo.
Bruno también empieza a marearse. A pesar de todo, Lola y Alberto tan tranquilos, supongo que tratando de que a nosotros no nos agarrara el “mieditis”. En ningún momento sentimos que estuviéramos en peligro. Los tres hombrecitos de mi familia éramos unos guiñapos tirados en el camarote, mientras Lola, Mabel y Alberto empezaban a enfrentar lo que fue una “furtuna” en toda regla.

Intentaban navegar hacia el sur, a favor de viento con el Génova y un rizo en la mayor, para llegar a Kimi, el más grande y franco puerto de la zona a unas 35 millas. Temían los rayos que caían, mientras llovía y soplaba el mismo viento que hizo perderse a Ulises en su regreso a Ítaca: ¡soplaba Poseidón enfurecido!.

Toda la tarde y parte de la noche la pasaron peleando contra los elementos y turnándose en la guardia Lola y Alberto, mientras Mabel trataba de darles conversación para que no se durmieran y atendía los requerimientos de los inútiles vomitones, lastre del velero “Capitán Teach”. Pero no fue necesario lanzarlos por la borda.
A media noche cedió la tormenta y vieron la luna llena sobre el Egeo descendiendo al arrimo de la costa este de Eubea.

Con Kimi a la vista el mar estaba calmo, arriaron velas y colocaron la Zodiak al costado del barco amarrándola al velero para servir de motor auxiliar. Lola conducía la Zodiac y Alberto gobernaba el velero.
Subí para ayudarlos en la maniobra y Alberto nos avisó de que, en los momentos críticos en que nos diera las órdenes, aunque podría cagarse tranquilamente en nuestra p*** madre, con perdón, si no hacíamos exactamente lo que decía, eso no suponía que dejara de apreciarnos y respetar a nuestra familia.

Yo seguía muy mareado y Bruno y Taso tumbados en el camarote dormían.No necesitó Alberto jurar en idioma alguno y creo que respondimos bien a lo que se nos pidió Entramos en el puerto de Kimi casi sin ver un hueco donde amarrar el barco.
Al final lo conseguimos sin accidentes con la zodiac amarrada a babor ya en punto muerto y colándonos “justinos, justinos” en aquel “huequín” inverosímil entre dos barcos del mismo tamaño que el nuestro, con Lola saltando al muelle para evitar que la proa del Capitán Teach se destrozara contra el muro de hormigón.
Creo que en ese instante escuché el suspiro de alivio de todos, o por lo menos el mío, como el de aquellos menos trágicos que según nos contaba Alberto veían el “rayo verde” del sol hundiéndose en el mar.

El pequeño héroe. Ο Μικρός Ήρωας.  Λ. Κηλαϊδόνης .

La experiencia había sido tan intensa que creo que la amistad y la camaradería ya nos han unido a todos de por vida.He dejado muchas cosas, muchos momentos mágicos en el tintero porque el escrito se alargaba en demasía, como las puestas de sol en el Egeo entre los claros de la tormenta, el desayuno que Lola nos preparó, o la peripecia de Alberto para conseguir otra hélice en Pireas…, y tal vez otro día lo cuente si tengo humor.

Ηoy sólo quiero agradecerles su entereza, su generosidad con la invitación, y porqué no, las inolvidables 24 horas seguidas que nos procuraron luchando contra la “Mala Fortuna”, que Poseidón y Eolo (a los que Zeus destruya con su rayo) nos enviaron.
Y no olvido a Mabel, consumada marinera que supo estar a la altura de las circunstancias a diferencia de sus tres hombres que ocultos en el camarote, como Aquiles en Skiros temíamos tal vez el drama que nunca se habría de producir, haciendo un juego de sentidos entre el griego y el castellano : “Afortunadamente”
Ramiro Rodríguez Prada. Kimi, Eubea, 28-julio-2010

P.D. Hasta aquí mi relato. En Desde la popa se puede leer la crónica completa junto con algún comentario. También tiene interés, en relación a ésta, la siguiente, un escrito de Alberto en el que dedica un par de líneas a este periplo, que para ellos sólo fue un simple y molesto contratiempo, junto con la descripción de esa ida y vuelta al Pireo para hacerse con otra hélice (Propela).

¡Nuevos ánimos a Lola y Alberto! 

Είμαι ένας φτωχός και μόνος καουμπόυ. Soy un pobre vaquero solitario. Αθήνα, Atenas 1978.

http://www.youtube.com/watch?v=LpmRfxHJ7cI

Salud.

Ra

domingo, 15 de abril de 2012

Reflejo para Violeta


Río Turienzo. Morales del Arcediano, 2011.

De parte de Sara y de todos nosotros. Os hemos recordado estos días.

R.E.M. Losing my religion, Perdiendo mi religión.


El lunes me pongo las pilas.

Music video by The Cranberries performing Dreams. (C) 1993 The Island Def Jam Music Group


Salud

Ra

sábado, 14 de abril de 2012

¡Viva la república!



Aguada sobre cartulina, 2003.
Ramiro Rodríguez Prada.

Lourenzinho. Preta-porter de Tafeta" (Joao Bosco) Lorenzino1's nylon strings version .

 
Iggy Pop en vivo - Les Feuilles Mortes, Las hojas muertas, poema de Jàcques Prèvert.  


Salud, camaradas.

Ramiro

viernes, 13 de abril de 2012

Hoy me toca a mí.


Un nido de curruca versicolor.
León, marzo 2012.

Dos cosas, la una dos (y van tres numerales en 5 palabras, eso es el estilo..., ¡malo!), dos, digo, nuevos seguidores, Balbi y Toño, y este último pájaro, al que dedicaré una entrada más o menos en breve en las Currucas pardas, me busca ahora música para poneros hoy.
Pero no sólo hace eso, sin vudú, sin muñecos, sin mordisco de Draculín o dra culón, sin pichaslargas ni cortas, sin brujería, en fin, acabó con el puto Coupons que tanta lata me dio!

Para mayor satisfacción recuperé los dibujos de Balbi para esa cancioncilla infantil de la Bruja Piruja y me enseñaron a subirlos en el fomato adecuado. Creo que ya se pueden ver.

No vale la pena desesperarse por asuntos tan nimios, pero eso sólo acierto a decírmelo después de que ha pasado.

Lou Reed. Albert Plá.  EL lado más bestia de la vida. 

Salud.

Ra

jueves, 12 de abril de 2012

Foto para Txell y diálogo a cuatro bandas.


Eubea. Grecia, agosto 2011.

Buenos días. Ya había puesto dos fotos de esta cortina que separaba una habitación, que alquilamos este verano, de la terraza. La última un primer plano, en los capítulos de los Retales, cuando aquello de las tramas. Y la primera, que era una de mis preferidas del verano, de esta  misma silla pero sin la entrada de luz. Saqué fotografías de todos los asientos de la casa, porque había de varios modelos, y de sus sombras, naturalmente, por algo asumí el honor de ser el buscador d´ombres, aunque el título viniera a posteriori.

La fotografía decía que es para Txell porque ayer (día 10, En silenci) subió una a su blog que me la recordó y le había dicho que se la enseñaría.
Ella tuvo que ver además con les ombres, les trames, los fierros o los retales. Y quería también ampliar un poco la demasiado breve contestación a su comentario al post de ayer. Lo subió justo cuando yo escribía la respuesta a Valentín y lo ví al publicarla. En ella contestaba ya a Txell de alguna manera.
Pero me faltaba un punto que mencionó, que considero muy interesante y es el de los límites del arte y de la ética. Y sus fricciones.

En el último nº de Psilicosis tratamos también ese tema a partir de una cita que encabezaba el texto. Era del filósofo hispanoromano, el cordobés Séneca, y resume lo que opinamos del tema, al tiempo que contesta a una pregunta, ¿Es lícita la tortura justificada por el arte?, formulada desde la parte ética o, aún más seria, ¿Hay arte cuando se apoya en el sufrimiento?, desde las dos partes.

La segunda la dejamos para después. A la primera es fácil responder: no debe ser lícito torturar en nombre del arte. Y para ello Séneca, un moralista, sin connotaciones peyorativas, cuenta una pequeña pero terrible historia del pintor griego Parrásio, una figura ateniense del S.V a. C., de la aristocracia ricochona del momento. Tengo la sensación de haberla contado también aquí, pero no me importa repetirla porque creo que es su momento.

El caso es que la imperialista con sus vecinos, Atenas, en una guerra con Ólinthos había obtenido un botín de riquezas y esclavos que repartió entre los "inversores" más importantes, los caballeros como Parrásio. El pintor escogió en su lote a un viejo con la intención de que le sirviera de modelo en un cuadro. El motivo que pretendía pintar el caballerete era la agonía.

Al final de un comida con los amigos en su mansión, mandó que torturaran al viejo esclavo para presumir delante de ellos de su maestría con el retrato en vivo ( lo suyo sería decir "al natural", pero lo de vivo sugiere mejor el desuello...)
Pero al artista aristócrata, la expresión del viejo no le parecía que reflejara suficientemente el dolor y exigía al esclavo torturador que se aplicara en su trabajo.
Ante tamaña insania, alguno de sus colegas que no eran hermanitas de la caridad, abandonaron la mesa. Parrásio tuvo que cambiar incluso al torturador porque tampoco aguantaba aquello.

Al segundo lo amenazó con que si no cumplía con su oficio a su gusto ocuparía el lugar del viejo. Continuó la tortura y algún conmilitón más, asqueado, se levantó de la mesa y se fue.

El anciano de Ólinzos en el límite del dolor y de la resistencia, al borde de la muerte, musitó:

Parrasio, morior! (¡Parrásio, me muero!)

Y contesta el pintor:

Sic tene!... (¡Quieto así!)

El cabrón había encontrado la expresión que quería para su retrato sobre la agonía...

Stephan Micus, del album "Athos - A journey to the Holy Mountain".


Responder a la  2ª pregunta es más complicado y lleva a formularse otros interrogantes, desde el campo del arte, como la libertad de expresión, el testimonio y la denuncia, la realidad y, en los casos extremos, la mercantilización de la violencia, que eso es el gore, presente a veces hasta en el telediario.
Una moral comprensiva aceptaría la violencia de ciertas imágenes de las que no se puede culpar al artista, como sí sucede en el caso del mamón de Parrásio. Una estricta, y para mí falsaria porque vive en una contradición, en una doble moral que consiste en cerrar los ojos a la realidad y darla por buena sea ésta cual sea, no permitiría la exhibición de determinadas obras.

Todo esto formulado de modo provisional y sin pretensiones ex cátedra. Si yo supiera o tuviera una solución la daría, la discusión sigue en el aire. No queremos la tortura, sobre nadie, pero la miseria continúa delante de nuestros ojos, y no sólo contra los animales, con frecuencia lo olvidamos. Con la ignorancia y la connivencia cuentan los malvados..., que cada cual escoja.


La segunda y tercera banda de esta entrada son Marta Capote y Belén Lozano, y no porque el orden o el espacio de hoy indiquen primacía, sino por casualidad, que yo las quiero a las tres como a las tres hijas que no tuve, por edad podrían serlo.
Casualidad, y un poco triste para mí, fue que las tres personas que me maltrataron ayer en el blog de Armando se llamaran Javier, al que no atribuyo la misma inquina que a las otras dos gorgonas, harpías mejor, Javier, el nombre de mi hermano, y ellas Ana, mi abuela materna y Carmen, la paterna,  Aaaajjjj, manoula mouuuuú!. Por eso puse ayer la foto de los ajos, nunca se sabe, ¡zape, mundo furris!, y no lo digo por mi familia, claro. Podéis reíros no obstante, lo entenderé.



Y que no falte, Martita...

El diálogo con Belén y Marta era porque me quieren y se preocupan con esto de ser fiel a los comentarios de las fotos, lo que imaginan que es un esfuerzo para mí y me animan a despreocuparme y disfrutar un poco. ¡Sois unos cielos más reales que el verdadero!

No negaré que hay días en los que uno está más cansado, desanimado o menos inspirado y que, a mí en concreto, me vendría bien salir más de este encierro, pero repito lo que ya dije: es mi manera de agradecerles sus imágenes, que ellos me ofrecen sin nada a cambio. Y para mí es un entrenamiento perfecto, veo una fotografía, la disfruto, entreno la mirada, estudio un poco lo que me proponen y digo lo que se me ocurre de ella, escribo que es lo mío.
Sé que estamos condenados a repetirnos y que acertar de lleno es imposible. Y yo no soy fotógrafo ni crítico, me quedo sólo con lo que me gusta, y a mis amigos, pero no sólo, siempre les veo las virtudes porque los quiero y estos, todos, lo son.
¿De qué me voy a quejar, Marta y Belén?, también vosotras tendréis días malos, regulares y peores.

Los comentarios a la foto de Marta, nº 28 (En los bares).  El de Belén es una frase de un correo personal. A Marta la incorporé hace menos tiempo a los Favoritos del blog pese a que fuera la primera amistad que hice en Shutter., al margen de Andrés (Aedotor) que ya era un colega antes de todo esto.

psilicosis. Spain. 8 Apr. 2012, 00:08

Cuanta admiración hacia el astista en esa mirada...
No entendí dónde me traicionó el inconsciente que decías ayer.
Sigo con problemas aquí para comentar y me aburre esta pelea. Mientras pueda seguiré pero me lleva más tiempo y no siempre lo consigo.
Besos.

Marta Capote:

Pues no describas, mírala y lo que la disfutes pa ti queda ¿no?
La verdad es que estar todos los días intentando describir con palabras una situación diferente de otra es para estar entrenado en el Arte de no sé qué...pikito de oro, por ejemplo -smile))) Besos.    

psilicosis. Spain. 8 Apr. 2012, 21:04

Eso ya lo hago Marta, listilla, pero hasta las pajas me gusta compartirlas y, efectivamente, qué es el lenguaje y la literadura sino el fracaso de describir lo indescriptible, lente de plata, tzivaeraki mou? (Joyita mía?).
+ Besos! -(:o)>

Marta Capote:

Hay demasiado que se le escapa a la palabra sólo algunos las usan bien, de ahí el imposible.....la imagen es otra historia y tú lo sabes. Listillo.
Me alegro de verte.
Besos

Belén Lozano:

"Los comentarios te los agradezco un montón y te iba a decir que si no te cansabas de trabajar tanto incluso en los días de semana santa".

Pues sí me canso a veces, Belén, pero me presta la mayoría, os he conocido a vosotros y lo merecéis, y a mí también me gusta "hacer felices a otros seres" como me hacéis a mí con frecuencia, una sonrisa vale un mundo! Cuando digo salud sólo digo eso, sonrisas.

Esta, aunque sea ombra, es más para Belén
Oviedo, abril 2012

Y la cuarta banda de hoy es otro poema de Felipe Zapico que viene también al pelo para cerrar ese penoso capítulo de los toros. Me perdonará que siga saqueando su Litro inagotable de versos.

La tal Carmen de ayer está más cultivada que Ana, me llamó palurdo, palabra que uso y me gusta, corruptela mía para designar a una raza de gallinas siracusanas. El nombre es en realidad Pularda. Las crían en Cataluña, en Francia y en más lugares del Mediterráneo, para carne, malas ponedoras. Lo mejor era la expresión chulesca y madrileña de quedarse tan pichi, me prestó, aunque creo que es injusta, y ahí no había insulto.

También me gusta "asilvestrado", que en griego es sinónimo de "agrios" o salvaje, una de las divisas que adopté para Psilicosis: Agrios, Mavros (Negros), Psilicosos.

Carmencita Martín sabe o consultó el diccionario, es menos inocente y apenas salió zarandeada, ya estaba cansado. Con su pan integral se lo coma. ¡El caso es que algunos que bien me quieren me aconsejaron dejarlo correr, no responder a gente tan impertinente y mal educada, no darles más cancha!. Pero puedo ser muy pesado.
Esto del análisis del texto arroja  en ocasiones tanta o más información que el propio rostro o el cuerpo. Y a mí que soy verborréico e incontinente, ¡no veas cómo se me ve el plumero! Somos humanos, como mucho intentamos un camino de perfección, más barojiano que teresiano. Sin despreciar a Santa Teresa ése se lo dejo para mis dos queridas enemigas.

Así, como lo describe el Zapi, entro yo al trapo también, aunque hablamos de diferente circunstancia y ganao, sin distinción de género por supuesto, y perdón por lo palurdo de la palabra ganao, así me gusta más.


No soy manso
e iré bravo
a por tus tres puyazos
reglamentarios,
y cuando mi alma
sangre hasta la pezuña,
prepara el engaño, cariño,
para aguantar mi embestida,
noble
con el peligro de mi casta
de mi raza.

Poema nº 81 de Litro de versos.
Felipe Zapico Alonso

Tomatito y Camarón de la Isla por tangos, en Canal Sur

http://www.youtube.com/watch?v=ILInLayy7Ws&feature=related



Salud.

Ramiro

miércoles, 11 de abril de 2012

Sangre y cebolla.


El ruedo patrio.
(En el sótano de Valle)

"En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba."

Nanas a la cebolla. Últimos poemas. Miguel Hernández.

Las nanas musicales de Joan Manuel Serrat.


Con esta foto de Armando Bernabéu (perdón Armando, los nervios...) (abajo), en su blog de Schutterchance que comenté, sobre las corridas de toros, empezó esta ridícula polémica. Una antitaurina y vegetariana se dio por aludida y me insultó. No lo hizo con flores sino con las uñas y caninos propios de carnívoros. Mucha contradición veo entre tanta llamada al respeto y empezar insultando sin ni siquiera conocernos.
La muy deseada por algunos bandarras de mi generación, BB, Brigitte Bardot, también es una gran defensora de los animales, pero milita en la extrema derecha de Le Pen e y compañía, xenófoba, racista e intolerante, tres palabras para uso de..., fascistas.


javier (burgos). Spain. 9 Apr. 2012, 09:57

Primero la matanza, ahora la tortura nacional. Qué poco me gustan estas series. A pesar de su colorido. Para un vegetariano (vegano) son imágenes muy duras. Nunca comprenderé que alguien se pueda divertir viendo sufrir a otro ser. Una lástima.    

psilicosis. Spain. 9 Apr. 2012, 23:09

Muy dura toda la serie, en efecto, pero muy fuerte visual y fotográficamente. Me gusta aunque el dolor nunca es agradable. Yo no creo que el toreo consista en ver sufrir a un animal (el Ser y la nada...) me parece una idea falsa, Javier. Respeto las creencias religiosas y los mitos alimentarios ajenos, yo también sufro mucho viendo a las lechugas, esos seres vivos tan tiernos, arrancadas de sus surcos para ocupar cestas clónicas, y servir de alimento
a vegetarianos "mamíferos", sólo porque no tienen boca y patas, ¡aayy!...

Con todo y con eso salud y que aproveche, sin maldad.
Ramiro.

javier (burgos). Spain. 10 Apr. 2012, 08:24

Ramiro psilicosis o psilicosis ramiro, de verdad, sin maldad, háztelo mirar. Por cierto, qué grande tu nik.

ana rodriguez. Spain. 10 Apr. 2012, 08:37

este psilicosis es .... Ahora nos quiere convencer que los ajos y las cebollas sufren igual que un toro torturado en una plaza. ¿Nos estás tomando por tontos?
Haz el favor de no faltar el respeto a las personas de bien; capaces de renunciar a una dieta "tipo" por intentar hacer la vida mas agradable a otros seres.
Haz caso a javier y míratelo, IDIIIOOOOTA!!!!

Por si acaso...
   
psilicosis. Spain. 10 Apr. 2012, 10:36

Gracias, Javier, por lo último. Lo de mirármelo ya lo hago pero no me lo ven, no obstante yo no creo haber insinuado que lo tuyo sea una enfermedad, sólo discrepaba de tu afirmación. Pero tu respuesta, irónica, mantiene las formas.

No te quiero convencer, Ana, he dicho que respeto las creencias y tampoco hice juicios morales de valor sobre la maldad o bondad de los vegetarianos y carnívoros, ambos mamíferos. Con todos mis respetos la dieta vegetal también es una dieta "tipo".
Parece ser que tienes comunicación directa con el Ser de las cosas y eres capaz de calibrar su dolor, yo no. No os tomo por ni os llamé tontos.
Una cosa que les falta a los fanáticos de cualquier género es sentido del humor. Si lees
bien verás que en ningún momento he insultado. Puedes considerarme un pecador si quieres, merecedor de la tortura eterna en el infierno,
pero por favor no presumas de respeto y de tu alto sentido ético cuando empiezas por insultar a un semejante, mamífero como tú.

Yo lo siento y te pido perdón aunque mi intención no era ofenderte, ni a ti ni a nadie y se da el caso de que no me gusta el toreo, pero aún me gusta menos la Santa Inquisición, se disfrace como se disfrace.

Saludos.

Hasta aquí el cruce de comentarios.

Al hacer el mío y responder a Javier sabía que me estaba metiendo de lleno en dos terrenos embarrados, lodazales, en la arena del Ruedo (ibérico, también por el cerdo, y la matanza de Armando...), y en el Jardín de las Hespérides vegetarianas, que no en los Verdes Campos del Edén místico y poético. Pero esperaba algo mejor.
Lo hice con distancia e ironía, que es lo mínimo en una crítica, sin perder las formas de la cortesía ni renunciar a las ideas.

Me contestaron con las tripas (cárnicas, ibéricas y mamíferas), con las vísceras, con la pasión y el insulto, no con razones.
Javier, también sin ellas, prefirió sin embargo la ironía descalificadora al insulto directo. Y al final hasta me dedica un piropo, que le agradezco, lo que ayuda a considerarlo ecuánime, pero eso no pesa en la controversia. Si pudiera le enviaba el "Tratado de Adulación", del Zegrí, en versión libre de J. M. Blanco.
A cambio le dejo, y a vosotros, tres versos de Narciso el valvulista, que no valen menos, de su libro "Litro de versos", el principio del poema nº63:

Desconfío del halago
que me regala
 el oído. 

Aún así te creo, Javier.
Pese a que todos, mamíferos herrados, erremos al razonar, mayor fracaso es el insulto que el humor, la duda o el siempre deseado respeto.
Conozco a vegetarianos y antitaurinos más tolerantes y, sobre todo, más educados, Ana (Spain). 
Yo estaré equivocado pero tú, como decimos por Asturias, has quedado como la gocha (Ibérica).

No quise ser más duro en la página de Armando, un gran fotógrafo, porque él no lo merece pero, andando así de sobrada, alguien te dará un repaso en otro lugar, mucho menos respetuoso del que hoy te dedico aquí, modorra (primer y último insulto, por el momento...). Y no necesito alzar la voz para decírtelo, considera que lo hago en  tu oído. Todo queda entre nosotros.
Tu renuncia  a la dieta tipo (entre comillas), persona de bien, veo que te está causando serios problemas de intolerancia típica, no sólo alimentaria, también ideológica. Tú sí que te lo tienes que mirar, infeliz, yo ya lo hago hace tiempo, soy un enfermo y no lo oculto, pero además estoy contra todos los que, como tú, intentan imponer su salud y su sueño a los demás, para mí poco más que alucinación y pesadilla. ¡Mándate mudar!.

Me has insultado pero no te guardo rencor, Anita Rodríguez, sólo te odio un poco, que es otra forma de amor, corrido. Me crié en las ideas cristianas y, sin ser creyente soy hombre religioso, no existe contradición. Como es evidente que las tuyas también son de origen religioso, te recuerdo que la hermandad franciscana alcanzaba a todos los seres, también a los inanimados. Y la indú o la budista lo mismo, si te van esos palos exóticos.
Te ruego que respetes mi fe en el reino vegetal que es sincera. ¿O yo no puedo intentar hacer la vida más agradable, felices, a otros seres aunque no coincidan con los tuyos?

Problema sexual/ Hola mamoncete 1987. Ilegales. 

Cebolla y hambre

P.D. Como no te conozco más que por el nombre, no hay peligro de que salgas del anonimato en el que te encuentras por el hecho de que airee aquí esta triste polémica. Aunque gente tan segura de sí misma dudo que considere eso de la autocrítica como algo a tener en cuenta.
Si de verdad tienes interés en instruirte por otra vía y poner en duda tu consoladora fe, y a ti misma que es más importante, te recomiendo el libro "Bueno para comer", de Marvin Harris, sin paternalismos.

La insistencia en los "mamíferos", es un guiño y un préstamo de los versos de  un poeta, leídos en los ´Dolores de poesía en los bares`, ronda lírica primaveral que se celebró en León en la tarde noche del viernes 30 de marzo, bajo los auspicios de Felipe Zapico y sus colegas.

Salud
y contigo
 filloas
de sangre
con pan
 y cebolas.

Ra.

Y la segunda parte. Después de escribir lo anterior me encuentro esto, el postre de la cena, más insultos. Tal vez no acabe aquí...

CARMEN MARTIN, Spain. 10 Apr. 2012, 21:37

Paz y bien. No me trago que al psilicosis no le gusten los toros. Miente como un bellaco. Lastima que compartamos pais con gente tan asilvestrada y palurda. Capaz de comparar el sufrimiento de una lechuga con la tortura a la que se somete a un pobre torete; y quedarse tan pichi, el muy payaso. Es INSULTANTE. En fin queridos míos, hay que amar a todas las criaturas, aunque estén llenas de defectos.

CARMEN MARTIN. Spain. 10 Apr. 2012, 21:39

Ah por cierto, psilicosis, como tú muy bien dices, eres todo un mamífero!!!!    

CARMEN MARTIN. Spain. 10 Apr. 2012, 21:48

Armando, que te ha pasado en tu letargo. Pareces haberte convertido en el Conde Drácula, todo sangre y horror!!!!!
Me gustabas más antes del mordisco. 

David Gamiz. Germany. 10 Apr. 2012, 22:33

Bueno como opiniones las hay para todos los gustos también voy a dar la mia. La mia es que me parece una serie fotografica sensacional. Quizás es que me siento fotógrafo y solo veo la plasticidad de las fotografias de Armando.
En cuanto al sufrimiento, para nadie se lo deseo, sea mamifero, rumiante, vegetariano, vegetal, animal, incluso politico...
No me gustan los toros y me encantan las buenas fotografias como estas...
Buen tema de debate, sin insultos please, paz mucha paz.

psilicosis. Spain. 10 Apr 2012, 23:05
Estás en tu derecho de creer lo que quieras, pero me parece que la que mientes eres tú, Carmen, de paz y bien nada, y además insultas también, como Ana. Tú eres la insultante, lee, por favor. Pero este asilvestrado, palurdo y payaso agradece el amor universal. Seguro que tú, Carmencita muuú, eres de una nueva especie animal que no mama.

Estoy de acuerdo contigo, David.

(¿Continuará?...)

Buenas noches.

martes, 10 de abril de 2012

Πόρος, Poros.


Πόρος, Poros. Ελλάδα, Grecia, julio 2009.

Carta a unos amigos.

Una 1ª semana en Grecia.

Buenos días.

Otro destino, quizá mejor para pocos días porque está más cerca, es Poros, una islina vecina del Pireo y, por tanto, de Atenas, en el Golfo Sarónico, separada del continente, el Peloponeso, la Argólida, por el "poro", un canal marítimo de unos 200 mts. de ancho.
El poro queda ya fuera de la fotografía, a la derecha. Vemos el núcleo del pueblo, la isla más pequeña, la imagen típica para el reclamo turístico, muy apiñado el caserío en dos pequeñas lomas. Por la izquierda, donde termina la foto, (tampoco se ve), un puentín la separa de la otra parte, más grande y menos habitada. También por la izquierda se abre el puerto a una larga bahía con playa, llena de restaurantes junto al agua. Y apartamentos sin mucho aparato ni altura, dos pisos.

Siempre cuento con que deberéis, seguramente, pasar la 1ª y la última noche en la ciudad, Στην Αθήνα, pero desde Poros se puede volver a Atenas por la mañana y coger el avión por la tarde o la noche, sin quedarse a dormir, con tiempo por delante. Calculad el día que queráis subir a la Acrópolis, echaréis una mañana o una tarde, con o sin la visita al nuevo museo del mismo nombre, situado a sus pies, o al Arqueológico, cerca de la plaza Omonia, los dos más interesantes.

Del aeropuerto al centro (Plaza Síndagma, frente al Parlamento) hay metro de día, taxis, y autobuses baratos (E95-Atenas/ E96-El Pireo) también por la noche.
Desde el hotel de Atenas cogeríais el metro o un taxi al Pireo (20-25 E. aprox.), preguntad en recepción por el precio, el mismo taxista os dejará junto al muelle donde se sacan los tickets y se embarca. Hay varios barcos al día de ida y vuelta.

Para alquilar habitación o apartamento podéis hacerlo por internet. Nosotros siempre vamos a la aventura, incluso en agosto.

Fuimos a Poros en julio, hace pocos años, estuvimos sólo tres días, en el propio ferry empezamos a hablar con los vecinos (el griego lo facilita pero no es imprescindible en absoluto, pocos extranjeros lo hablan).
Se tardan unas dos horas desde el Pireo. Hace un par de escalas antes, la primera en Égina, otra isla. El paisano, al que le contamos que no teníamos pensión, llamó desde el barco a Poros. Estábamos llegando ya, salimos a cubierta y nos enseñó dónde estaba la casa en la que alquilaríamos las habitaciones, íbamos con los críos, claro.
Antes de desembarcar se nos habían acercado otras dos personas ofreciéndonos habitaciones, entre ellas un oficial del barco. Y en el muelle nos volvieron a ofrecer más los que aguardaban la llegada del ferry y los visitantes.

El pueblo es  muy guapo y bastante turístico, pero en la zona del puerto. Nada más salir hacia el centro de la isla la cosa cambia. Hay autobuses baratos que la recorren y taxis asequibles de precio. Los taxistas son una fuente de información fiable, sobre todo fuera de Atenas. Ellos os pueden encontrar lugares más tranquilos en la isla. Describídles lo que buscáis. No obstante ya un poco fuera del centro, que es en realidad el paseo del puerto, unos 500 m. de calle y muelle rectos, en el mismo pueblo se puede estar muy agusto, pero no siempre disfrutaréis de las tabernas humildes y tranquilas de un pueblo de pescadores. De noche esa parte céntrica es bulliciosa.

Galatás, Argólida, la otra orilla del poro desde Poros.
Subiendo al transbordador gemelo del amarrado allí.
 Grecia, julio 2009.

Mencioné el  "poro", que da nombre a la isla, porque al otro lado hay un pueblo, Galatás, comunicado continuamente con ella por medio de barcas-taxi y un ferry grande.
En ese pueblo, más barato, alquilamos un coche, enfrente mismo de donde nos dejaba este barco, en la planta baja de una de esas casas de la izquierda, creo que tenemos la dirección del paisano. Volvieron a alquilarlo unos amigos catalanes al año siguiente. Ahí mismo está también la parada del autobús con distintos destinos.

Es interesante porque permite visitar toda la Argólida o una parte, Epidauro y Micenas en especial, y la costa que mira al golfo Sarónico, preciosa. Con buenas carreteras que la recorren, altas, aéreas, porque es muy montañosa, y con poco tráfico. En un día de excursión. Y se puede cruzar con el vehículo a Poros en el ferry grande por poco dinero, ese transbordador blanco anclado en Galatás que se ve en la foto, y recorrer la isla.

Un buen cálculo sería llegar a Poros, pasar a Galatás, alquilar uno o dos días el coche, volver con él a Poros, buscar un lugar que os guste y dejar el equipaje. Con ello ya habréis dado un buen repaso a la isla porque es pequeña. Al día siguiente volvéis a cruzar, visitáis algo de la Argólida y por la tarde devolvéis el coche y regresáis a vuestro lugar en Poros. Aquí también se alquilan vehículos, claro, bicicletas, motos y coches, pero más caros. Si tenéis carnet de moto es lo ideal para dos. Siempre con cuidadín, que andan un poco locos.

Como tengo poco tiempo, veo que me ha salido una explicación larga y no subí en Archipiélagos ninguna entrada todavía de Poros, voy a aprovechar el escrito, con tu disculpa ya que se trataba de una carta personal, para un primer capítulo. Puesto que no doy nombres no hay problema y creo que podría servir a otros que quieran pasar una semana de escapada en Grecia, con la capital y una isla, y hasta visita a lo más interesante de la Argólida en lo histórico-arqueológico, si se quiere.

Υγεία, καλό ταξίδι και ευτυχισμένες μέρες, Salud, buen viaje y días felices!

Ramiro.

Un consejo sencillo que vale siempre y para todos: los griegos saben la dificultad de su idioma y disculpan al extranjero que no lo habla pero, como la mayoría, agradecen unos mínimos de cortesía en su idioma, que muchos no se molestan en aprender, y para nosotros los latinos, que algo más allá somos también griegos como lo fueron los romanos, la pronunciación es muy fácil. Sí, Né. No, Óji.
Esa media docena de palabras podrían ser, pronunciadas por nosotros tal cual se leen, aunque no suenen a un griego perfecto:

     1.- Yásas: Hola o Adiós.
     2.- Parakaló: Por favor. 
3.- Efaristó: Gracias.
         4.- Kaliméra: Buenos días.
            5.- Kalispéra: Buenas tardes
 6.- Kalá: Bien, bueno.

La palabra Polí intensifica: Polí kalá, Efaristó polí, Muy bien, Muchas gracias.

Los griegos son de natural supersticioso y evitan decir la palabra Kakó, Malo, les da mal fario, pocas veces la escucharéis. Prefieren decir Den íne kala, No es bueno. Usádla sólo para referiros a Rajoysh, Papadídimoss, Merdekel, Sarkoachiss y, en general, banqueros, millonarios y demás morralla morcillera y culera tipo er Botinehi.
Χθες, σήμερα και αύριο, Gzés, símera que ávrio, Ayer, hoy y mañana.

Con equellas seis palabras y todo lo que queráis de castellano que a los griegos les suena en el oído a música celestial, según dicen, os metéis a Grecia en el bolsillo (¡aunque corréis el riego de que ella también os enganche a vosotros, como a "sardeles", para siempre!...).

La península de Methana y el golfo Sarónico desde la Argólida.
Peloponeso, Grecia 2009.

Para despedirme os pondré una canción de Fytúsi, actriz y cantante, con una voz infantil y quebradiza, de esas rarillas que buscaba Hatzidakis de vez en cuando. Estaba en una de las primeras cintas de cassette que compramos en Grecia cuando íbamos en coche. A mí me sigue gustando ésta versión, quizá también por el apego al recuerdo, aunque las hay más preciosistas y pulidas, como la de Savina Yannatu.
Y las imágenes son típicas del cine costumbrista, de comedia bufa con alguna lágrima, que se hacía en todo el Mediterráneo.

El texto griego que presenta la canción es de quien subió el vídeo, un tal zephyrus42.

Η Ζωή Φυτούση ερμηνεύει "Το μαντολίνο", ένα απ' τα τραγούδια που έγραψε ο Μάνος Χατζιδάκις για το έργο του Λουΐτζι Πιραντέλλο "Απόψε αυτοσχεδιάζουμε". Απόσπασμα της παράστασης του θιάσου Μυράτ-Ζουμπουλάκη (1962), όπως καταγράφηκε στην ταινία του Κλέαρχου Κονιτσιώτη "Η Αθήνα την νύχτα".

Zoé Fytousi canta "Mandolina", una de las canciones escritas por Manos Hadjidakis para una obra de Luigi Pirandello, "Esta noche improvisamos." Extracto de la actuación de la compañía de Murat-Zoumboulakis (1962), según consta en la película de Clearco Konitsiotis "Atenas de noche."

Había pensado escribir un capítulo en Archipiélagos sobre Creta, ¡el primero todavía, después de dedicar 14 entradas a su música y de no parar de mencionar la isla con cualquier excusa!. En concreto quería hablaros de la región de Sfakiá y esa línea entre Kallíkratis, el pueblo de los padres de Mundakis, del que hablé ayer, Patzianós, el de la acuarela y Frangokástelo donde pasamos dos veranos. De las Montañas Blancas, Lefká Orí, hasta el mar. Pero la casualidad me desvió a Poros, otro día será. Besos.

Ra 

lunes, 9 de abril de 2012

Ο Κώστας Μουντάκης, Kostas Moundákis.



Patzianós, Sfakiá, Creta. Detrás la Garganta de Kallíkratis. 2003.
Ramiro Rodríguez Prada. Acuarela sobre cartulina.

Μουντάκης


"Porque me salgo de Creta y caigo en el mar de Libia. Y eso que allá, ómorfi nisi, isla hermosa, me quedaron los Moundakis, Garganourakis o Manolioudis... . Con todo no se puede, para otro viaje."
Esto escribí al final de un capítulo en Música cretense, aunque después reculé y dediqué alguna entrada más a los músicos de la isla, en especial a Markópoulos que era en realidad, de los compositores de ´éntejno` (clásico...) que traté en la etiqueta, el único cretense de nacimiento.

La ´Ritzitika` ya expliqué que es la ´música de las raíces`, canciones de la tierra, de la resistencia y la rebelión, a capella y/o con coro popular que repite el estribillo, y una o varias voces solistas, y a veces con acompañamiento instrumental. Tiene ecos religiosos, sin duda, y tratan también ese tema. Creta es la isla de la música de las raíces por excelencia.
 
Pιζίτικο. Ηλιε και φεγγάρι μου. Rizítiko. Sol y luna mías!. Κώστας Μουντάκης.


Las conexiones religiosas no son sólo rítmicas, musicales, sino también históricas, ya que se considera que fueron monjes ortodoxos de Athos quienes recopilaron, registraron y conservaron el cancionero popular antiguo durante la ocupación otomana.
A partir del S.XIX, con la independencia, la rizítika y otras músicas comenzaron a separarse paulatinamente de la tutela eclesiástica y, al tiempo, de su censura.

Con la secularización ampliaron también sus temáticas, no obstante los popes ortodoxos siguen cultivando el género, tan cercano al canto religioso bizantino, y son admitidos por muchos entre los mejores intérpretes.

Kostas Mountakis ( Κώστας Μουντάκης ´Μουντόκωστας`. 1926-91) es considerado como uno de los últimos Protomaestros (Protomastores) de la música cretense. Era cantante e intérprete de lira, el instrumento más popular de Creta, una de las variantes griegas de la antigua bizantina.

Sus padres procedían de Kallíkratis (nombre del constructor del Partenón), una aldea de la agreste e indómita región de Sfakiá, en las Lefká Orí, las Montañas Blancas del suroeste de la isla, donde se conserva la rizítika más austera y, como los Xiloúris de Anogeia y otras muchas familias cretenses, la suya era también de tradición musical.

Κώστας Μουντάκης. Γιατρός στσ' αγάπης την πληγή. Médico en la herida del amor.


Junto a la lyra siempre hay alguien en la familia que toca el Laouto, el laúd, el instrumento que suele acompañarla y que sustituyó al antiguo Boulgarí, una especie de mandolina. Los griegos eran maestros de la cuerda pulsada (y de la rasgada como la lyra) y lo siguen siendo.

Aparte del ambiente musical que mamó de su familia, estuvo más unido a la escena musical de Réthymno que a la de Hiraklion o a la de Janiá, que sin embargo había adoptado ya la lyra como instrumento preferente sobre el violín del otro extremo de la isla, además Mundakis contó con el magisterio de uno de los lirakis rethimniótikos más respetados de su época, Mitsos Kaffatos.

Su primera grabación es de 1954 con cerca de treinta años, con dos estrellas invitadas ya consagradas, los hermanos Koutsourelis, pero llevaba desde muy joven tocando en los bares de Rézimno, en las bodas y en fiestas de los pueblos. Y acompañó a Stelios Koutsourelis en otro registro unos años antes.
El otro Kutzurélis, Yoryis, era también un Protomastora, aquel que había denunciado a Mikis Theodorakis por el Syrtaki de Zorba el griego, considerándola plagio de una canción suya, como ya conté en el capítulo ´De los Protomastores a Mikis Theodorakis`.

Κώστας Μουντάκης. Μαντινάδες. Χανιώτικη μου ροδαρια.


Se me olvidaba, el del bigotón que lo acompaña en estas Mantinades es Garganurakis al que debemos también su capítulo.

De entre la variedad de músicas y danzas que existen en Creta, muy difíciles de identificar para un profano que además no es músico, como es mi caso, las Kontiliés son las que más me gustan. Es un estilo de los básicos en el folclore de la isla, como podrían ser en el flamenco una Saeta, o en la tonada una Vaqueira.

La particularidad que tiene, como éstas, es la improvisación pero, a diferencia de la saeta, de tema y tono festivo. Los cantantes se van alternando en las letras, cargadas de ironía, de bromas y puyas, alrededor de las mujeres, el amor, la amistad, la tierra, los personajes o las peripecias particulares de los participantes.

Como en el caso de otros estilos improvisados, el tiempo y la tradición han ido conservando una serie de letras, decantando y puliendo los versos, siempre variaciones, que los cantantes ya conocen y no es fácil asistir a una sesión de improvisación real. Pero no importa. Ahí os dejo para terminar unas kontiliés, que ya no tienen nada de improvisadas como es lógico.

Μπαξες με χιλιές ομορφιές. Κοντυλιές. Κώστας Μουντάκης και Νίκος Μανιάς, Kostas Mundakis y Nikos Maniás. Kontiliés. 

Να είσαι πάντα καλά Κρητικιέ !

Υγεία και καλή μουσική, Salud y buena música!

Barbarómiros.