domingo, 16 de octubre de 2011

Casas -4


Eubea 2011


¡Que se me cae la casa! Se ve que era por compensar el efecto del tronco torcido del olivo, al que debía estar mirando y tomando como referencia cuando saqué la imagen, lo había fotografiado a él solo un par de veces.  Además estaba asomado a un balcón, con medio cuerpo fuera, en precario.
Esta casa, que está unos doscientos metros a la derecha del corral y los adosados de los que hablé el otro día, estuvo cerrada todo el mes de agosto.
No sabemos si pertenece a una familia o es un grupo de apartamentos concebido para aprovechar todas las fachadas con ventanales abiertos en esa configuración poligonal.

La integración en el paisaje está conseguida aunque no sea un estilo propio y el olivar ayuda mucho. No obstante, tampoco se puede establecer una comparación lineal entre ella y los adosados, teniendo en cuenta que su precio habrá multiplicado por algún número el de aquellos, y la disponibilidad económica determina una vez más las diferencias.

Y los últimos ejemplos.


Eubea 2011

La casa de lo alto es del modelo de los apartamentos que vimos en otros capítulos.
En la primera blanca confluyen dos estilos, por una parte el cicládico tradicional, sin terraza visible en este caso, que con variantes se repite en buena parte de las islas mediterráneas, griegas o no, y uno de los modelos contemporáneos nacidos del hormigón, el cubo simple.
Es una solución más barata que los ejemplos que hemos visto hasta ahora, salvo el de los adosados, y no estaría seguro si incluyéramos la mano de obra, las horas que echaron los palicaris que trabajaron por cuenta propia.

No puedo dar una opinión de peso en esto porque se me escapan muchos datos, pero me parece inocente, si no  imposible, renuciar por completo al cemento y, como vimos, todas las casas actuales están hechas de ese material en comunión con el ladrillo. Poco más queda por hacer que valorar  las propuestas arquitectónicas más interesantes del panorama, así como su funcionalidad e integración en el paisaje.
Esto no es resignación, los hechos se imponen de forma tozuda y a menudo inapelable. Es más fácil intervenir en el presente y en el futuro, pero eso exige una toma de conciencia por parte de muchos, que no siempre sabemos o queremos asumir.


Aliveri
Eubea 2010


Y sobre todo hay una distancia grande entre el uso racional y el abuso de los megacomplejos hoteleros del hormigón, que no sólo destruyen los grandes espacios que ocupan sino también enormes áreas cincundantes.
Se habla poco de la contaminación visual porque hay otras más graves, pero ¡sólo hay que echar un vistazo a nuestra hispana costa! (hasta las tumbas se abrieron/gritando: ¡Venganza y guerra!).
Es el tira y afloja constante entre estética y economía, resuelto normalmente a favor de la última. O entre especulación e interés, dicho en prosa comercial. ¡Cuidado!, no estoy afirmando que sólo se pueda  hacer buena arquitectura con mucho dinero. Ni lo contrario, que éste arruine por sí solo cualquier proyecto.
No sirve como ejemplo, pero es otra manera de acercarse a lo que digo: las grandes estrellas actuales de la arquitectura son más empresarios que creadores, ¡son grandes artistas... haciendo dinero!.

La fotografía de las casas de arriba es el mejor ejemplo que tengo de las más comunes en el norte del Egeo y que se aproximen al típico estilo macedonio. De piedra, cuadrangulares, de piso y planta, tejado a dos/cuatro aguas de teja,  y con ventanas y balcones similares al modelo de referencia.
El pueblo está cerca de la costa oeste pero un poco en el interior donde la presión del turismo no ha destruído tanto como en los pueblos costeros. Y esta es una población bastante más grande que los pueblecitos de los que hemos estado tratando. La cabecera de una zona, de hecho.

Y ahí van las pobres imágenes que tengo de los cimientos tradicionales de piedra en una caseta y en un muro.


Ayioi Apostoli
Eubea 2010


La uralita, tan antiestética como económica, tampoco se ve en Grecia tanto como aquí, y la de esta caseta, en el centro del pueblo primitivo, tuvieron la precaución de pintarla.
Pero lo que nos interesa es su base de piedra que apenas tapa un somero revoque y las manos de cal. La terracilla aneja, con cubierta de chapa, era parte de la primitiva construcción, probablemente un corral para animales o un chamizo de aperos, o de útiles de pesca. No lo sé.
Más abajo, pegado a ella se ve el tejado de planchas de pizarra rústica, aquí encalado, que hemos mencionado varias veces, en una construcción de piedra  local más grande, de las mejor conservadas que  encontramos. En la misma línea de playa quedan todavía algunas de esas construcciones en buen estado.

Es una lástima que el cemento acabara por sustituir argamasas, arcillas, etc. en los muros, en las viviendas triunfó antes. El hormigón tiene algunas ventajas, como la comodidad para trabajar con él y la rapidez con la que seca y fragua o la fuerza de cohesión sobre los materiales,  pero impide la proliferación de plantas, musgos que embellecen los muros aunque los ataquen, y estéticamente no se pude comparar a la piedra.
Y las murias con piedras asentadas sin  argamasa  exigen unos mínimos conocimientos de cantería y son muy laboriosas y, por tanto, caras. Trato de explicármelo y siempre acabo aquí: la aceleración contemporánea es lo más antiestético de todo, una locura, por mucho que dijeran los futuristas.

Grecia 2011

En el ángulo superior derecho, en una pared que ya perdió un revoque muy antiguo y deteriorado, se ve la roca aflorando, típica de las murias primitivas y de una variante de la contrucción tradicional con piedra de la zona, de mayor calibre.

Pero los muros los dejaremos para otro día  y cerraremos estos capítulos de arquitectura que sólo quieren ser la aproximación de un observador no especialista.

Salud, yasas!

Barbarómiros.

sábado, 15 de octubre de 2011

Casas -3



Ayioi Apostoli
Eubea 2011


En los últimos años también se ha resentido la construcción en Grecia, sólo el último año hubo un descenso superior al 40%,  y vemos cómo muchas obras están paradas o avanzan muy muy lentamente. Y creemos haber encontrado más casas cerradas que nunca. Algunos tienen vivienda pero poco dinero para  vacaciones, o apenas para una semana.
A la casa de la fotografìa, muy aparente, deben faltarle sólo algunos remates y los dueños ya la usan, como de hecho hacen la mayoría de las familias que están en la misma circunstancia.

Conocimos en la playa, bajo la sabina donde nos refugiábamos del sol, que nos guardábamos unos a otros dependiendo  de quién llegara antes, a un matrimonio octogenario griego simpatiquísimo que procedía de Turquía. Hace 25 años que  regresaron, los mismos que hace que nosotros vinimos a Grecia por vez primera,  y viven en Faliro.
Un hijo está construyendo una casa en el pueblo, poco a poco, pero ocupan la parte de abajo, no han cerrado la planta superior y no les sobra el sitio porque en el verano pasa por ella toda la familia. Se van turnando.


Sigá, sigá, poco a poco...
Agioi Apostoli 2011


Hablamos de la crisis, por supuesto, pero en Grecia hay además una particularidad que explicaría porqué las obras avanzan a ritmo tan lento incluso sin crisis y es que, en las zonas rurales sobre todo, son las propias familias las que construyen, ayudándose entre ellos y contratando la mínima mano de obra profesional. Van levantando y cerrando la obra a medida que ahorran para ello, y ahora pocos ahorran.
Claro que para una casa de esta envergadura, y todavía más para la primera que vimos,  no basta con la buena voluntad de personas trabajadoras, es necesario un proyecto y, en cualquier caso, los materiales también cuestan.

En los próximos años veremos embargos por doquier. ¿No suena a conocido?. Y lo de  no declarar los metros reales de propiedad para pagar menos a hacienda también. Con ser una prática incorrecta no es el origen de la crisis griega y para eso está el Estado que debe fiscalizar cuando el ciudadano se escaquea y hacer cumplir la ley, empezando por los que más tienen.

Se da un caso gracioso que explican varios escritores griegos y que nosotros confirmamos según nos informaron también. Al parecer sacan una licencia de obra y no tienen que renovarla hasta que la acaban, por lo que nunca rematan. En el terrado, junto a los paneles solares con los depósitos de agua y los tendederos de la ropa, dejan los encofrados preparados con los hierros al aire para levantar un poco más en el futuro, cuando se pueda. Se veían en la fotografía de los adosados al corral.

En esta casa de apartamentos en pleno funcionamiento, la de Triandáfilo y Nikos, en Ayii Apostoli, se preocuparon de pintar de blanco esos hierros por conservación y estética, ¡pero ahí a la izquierda está, en definitiva, el encofrado a la vista!. E, incluso, alguna columna que tiene apariencia aquí de chimenea.

Xénonas  Triantafilia
Hostal  las rosas
Eubea 2011


Yo todavía me resisto a creer lo de la licencia, pero no sería tan extraño teniendo en cuenta lo reacios que son a pagar al Estado más de la cuenta, si pensamos lo que éste les ofrece a cambio.
Me parece más otra manifestación de su carácter. Son trabajadores y constantes. Su manera de ir progresando sin prisa,  muy práctica y sancionada por el tiempo, es lo que les hace preveer la posibilidad de ascender un pelín más, sea o no cierta la picardía de la licencia.
Por otras razones, defensivas y ofensivas, así se fueron alzando al cielo las torres del Mani, año a año, cuando ni siquiera había Estado y mucho menos permiso de obras. Es su modo de vida, lento  pero laborioso.

Dejo para el final los detalles de los muros de piedra. Me gustan. Un abuelo mineru, después de salir del tajo, hacía murias para los huertos en el pueblo del Bierzo donde vivía. Vi algunas de niño, debió ser ahí donde empecé a valorar ese trabajo del murador, duro y humilde, y casi siempre solitario. Era una piedra parecida a la que hay en esta parte de Eubea.
Mi abuelo, berciano pero vecino de orensanos, había aprendido el oficio de canteiro de los gallegos, que eran quienes lo ejercían entonces y los que siguen  manteniendo ahora la tradición de la cantería.
Con frecuencia esa labor es la única que todavía puede ser considerada tradicional aquí, tanto por el modo de abordarla, desde unos conocimientos mínimos pero con mimo, como por la utilización de materiales locales, obviando el cemento del asiento, naturalmente.

No tengo buenas fotos para explicar ese detalle de la base de piedra que mencioné en otro artículo, de las antiguas construcciones sobre las que se levantaron, ya de cemento y ladrillo,  muchas de las actuales casas del pueblo, ni de los muros de roca del lugar que en su mayoría fueron revocados. Pero algo hay, creo que servirá.

Arriba a la derecha  Hostal las rosas, a la izquierda  Malpuerto.
¡Esto es ya Limani Petrión!,  nos dice el tachador.
Agioi Apostoli 2011


Y añadiré también alguna más de otros tipos de casa actual, un poco diferentes a los presentados hasta ahora pero con el hormigón como ligazón de todos ellos.

Pese a que hemos repasado sólo una parte de la costa este de Eubea y los estilos arquitectónicos varían dependiendo de las regiones, yo creo que el esquema general que presento es bastante común a la mayoría.

Hasta luego.
Salud, yiasas!

Barbarómiros.

viernes, 14 de octubre de 2011

Sonreír



Grecia 2011


Veo que ha pasado un mes desde que escribí la última vez en esta etiqueta y es posible que ésa sea la pauta temporal de mis desconciertos un poco más profundos. Los normales son cosa de cada día. Y empieza el frío, las viejas heridas se abren.
A esto se unió un trancazo de no te menees, pero yo no puedo estar quieto mucho tiempo salvo en los ejercicios de meditación trascendental y cual, o en la bodega del Teach, mareado. Y también en presencia de mi lider espiritual el Inmortal Dimitrios, todavía en Karoúlia.

Estoy fatigado antes de haber dado con el modo de organizar tiempo e intereses. Limpio, hago la compra, cocino..., escribo y prou. Esto del ordenata me roba demasiado tiempo y sólo se puede sostener mientras dure el autoexilio cocinil o deje de fumar, o ambas cosas, que sería lo juicioso. He ahí la duda, ¿me queda algo de juicio? La psilicosis cada vez clausura más espacios en mi cabeza y no hay tos que lo remedie. ¡San Fermín me guíe dándome su bendición!

Miro las fotos de Andrés Edo, y las de los fotoblogs de shutterchance en los descansos y me imagino metido en pintura con alguna de esas maravillosas fotos que son cuadros, y con la luz de esos paisajes.
Pero no cojo una espátula ni un mísero pincelín.  Sólo tengo suficiente claridad en el salón, con dos buenas ventanas.
Poco a poco empieza a desaparecer el olor a tabaco de la casa y eso no lo perturbará este menda.
Casi no leo, ¡y eso que no me gusta el ordenador y no sé ni papa de su lenguaje! En la soledad de la cocina es una ventana imaginaria a la calle, la que tengo da a un patio interior, iba a decir de luces. No es cierto, siempre tengo que tener la luz encendida, ¡no se ve ni a cantar!, como decía mi tío Pirolo.

Pero no quiero ser un quejicoso.


El mundo está muy mal
hay mucha hambre
y a nosotros nos sobra
pa tabaco.

Rodando así las cosas
más nos vale
toser sin rechistar
por si las moscas,

morir de un catarrazo
y que nos den
pol saco.


Trato de sonreír.

Salud y besos.

Ramiro.


jueves, 13 de octubre de 2011

Casas -2


Grecia 2011

La construcción tradicional de piedra ya desapareció hace años y sólo quedan restos. Cuadras, corrales, trasteros, ruinas. En varios casos hubiera sido posible una recuperación total sin dar lugar a soluciones de muy poco gusto, al kitsch, o a  penosos descalabros, como se ven a veces.
Este corral de piedra de la zona, muy bien conservado, acabará por desaparecer. La idea de los pequeños adosados no es la de un esteta, y la de colocar en cada uno un tipo de piedra diferente revistiendo las fachadas, qué quieres que te diga, se me ocurrió que igual la pusieron queriendo imitar la de la cuadra.
Como no los tirarán vale más que los pinten de blanco, que contrasten con la piedra oscura del corral, se fijaría uno en él y los adosados pasarían desapercibidos, e incluso cuando falte éste lucirán mejor de otro color: si son capaces de copiar el azul de ese cielo, los pueden pintar de escaqueo, quedaría sólo el corral y el poste de madera de la luz. Lo malo entonces será cuando esté nublado. El que sepa que pruebe el efecto borrando los adosados, pero basta con imaginarlo. Y tampoco estamos abogando por una vuelta a las cavernas, aunque todo se andará.

Es seguro que fueron ideas de la familia que los ha ido levantando poco a poco, como es típico en Grecia. Se pueden ver detrás, al aire, los hierros del encofrado que soportarán la nueva altura, asunto que volveremos a tocar  en otro capítulo.
Por tanto, esa uniformidad en las alturas que respetaría la de la cuadra no será tal.
Y esos balconcillos que parecen piezas del Lego encajadas en un cubo, un elemento muy reciente, de los 60, aunque en Grecia es más antiguo, propio del chalet moderno sin imaginación y del que se encuentran varios ejemplos aquí y en otros lugares del país, lo acaba de estropear. Ese añadido balconil que corona los adosados es una defensa y permite usar la parte superior como una terraza, al modo cicládico. Es la solución más simplona y fea que encontraron, seguramente también la más economica, obviamente.

No han tirado el corral todavía porque les traerá recuerdos, pero deberían haber reflexionado algo mais, antes de cometer el delito. Quizá ni es suyo porque se ve una tela metálica que tal vez separe las dos propiedades. Y, además, no es cuestión de cebarnos en esto, es sólo un ejemplo y los hay mucho peores. Como la construcción de grandes mansiones con el dinero robado a los estados, en la inopia cuando se trata de defender el cocido común, pero muchos de cuyos miembros meten al bolso, stin chepi, la tajada, cerrando ojos, boca, nariz y oídos.  
La clase trabajadora tiene muy poco tiempo para instruirse y no cuenta con asesores arquitectónicos baratos. Ya curraron lo suyo levantándolo. Y el Estado, como aquí, pasa de todo y sólo interviene si hay mordida, no para ayudar. Es una pena. ¡¿A quién coño le importa un puto corral de papanattas!?.

Agii Apostoli 2011


En los remoces que se han llevado a cabo a lo largo de los años en algunas viviendas antiguas del núcleo del pueblo, se incorporan ya detalles decorativos que no siempre contemplaría la tradición, pero que tampoco se apartan de ella del todo y  no dañan la vista como el hormigón puro y duro.

También las modernas tratan de recrear esa atmósfera rústica que no es lo peor del estilo. Los remates de los aleros y la cumbre del tejado es un detalle muy viejo en Grecia que sigue renovándose. La coincidencia de tipos de roca  aquí y en Galicia, por ejemplo, y ese gusto por decorar el tejado con alguna figura, pináculo, veleta o gárgola es curiosa. Y varios modelos de casa macedonia, la de referencia en el Egeo norte, también incorporan algunos de estos elementos, aunque más austeros que los actuales y parecidos a los nuestros.

En la esquina superior de ese hueco, la escalera abierta de una casa de apartamentos,
 anidaron las golondrinas.
Eubea 2011

La piedra que se usaba en la construcción antigua, del lugar, venía a ser del tamaño de un ladrillo delgado, de color pardo oscuro y gris verdoso desbastados por el Meltemi, en muchos casos colocada sin argamasa, sobre todo en las dependencias auxiliares.
La roca  de las paredes era metamórfica o pizarra muy alterada y dura, y la cubierta de ésta última, en planchas más  grandes y delgadas.
En algunas de las pocas viviendas que quedan usaron también calibres mayores y formas irregulares sin mayor trabajo de cantería, pero con piedra autóctona. Ciertos muros actuales repiten ese esquema.

Los chalets han preferido la piedra estandar con cortes grandes y regulares al gusto moderno, y en las paredes que rodean esas propiedades se repite el estilo. El revestimiento de las cercas exteriores no es lo más frecuente, salvo en algunas de ladrillo y no se ve el bloque de cemento prefabricado como entre nosotros, aunque sí el hormigón.

A mí me gustan algunos detalles decorativistas, que parece que intentan quitar seriedad a estos  muros, aunque algunos incurran en el más inocente  naïf. No siempre lo consiguen pero te hacen sonreír y eso ya es algo. Y aquí usaron ese tipo de roca del lugar, asentada con cemento, por supuesto.

Pétrinos ilios, sol de pidra
Agioi Apostoli, Eubea 2011

En próximas entregas colocaré alguna foto más de estos muretes que, en muchos  casos, construyen los propios dueños, sintiéndose por momentos un poco albañiles, algo arquitectos y un pelín artistas, sin que el elemento deje de cumplir su función, que al fin y al cabo es lo primero que se persigue.

Hasta luego.
Yasas, salud!.

Barbarómiros.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Casas

Las fotos me ayudarán a hilvanar estas notas sobre la construcción en Grecia. No las tomé con la intención de que sirvieran de ejemplo y ahora echo de menos muchas que hubiera podido hacer, si no mejores, más ilustrativas.
Por otro lado sólo representan a una parte muy pequeña del país. Pero tampoco pretendo dar lecciones de nada, son las reflexiones a vuela tecla de un lego

Bocana del puerto de Kimi
Eubea 2010

En la fotografía se ve en primer término el tipo de apartamentos que prolifera en la costa este de Eubea, que es la zona  de la que hablaremos. Al fondo, en esa baguada a la derecha del monte, en un emplazamiento privilegiado donde brilla el sol desde que sale, protegido del Bóreas, el viento norte, está Órzonas, el pueblo donde nació Sotiría Belou, una de las figuras femeninas más duras del Rebétiko.

Los pueblos del este se conservan bastante bien, sin la abusiva invasión de apartamentos, adosados, ni grandes hoteles o complejos turísticos. Casi todos los veraneantes son nacionales y no hay demasiados. Muchos proceden de la zona y conservan la casa familiar, y los demás de Atenas, Tesalónika y Halkida.
El oeste está más saturado porque es una costa  amable y el agua algo más caliente. Pero parece inevitable también la invasión de los mejores lugares de esta costa.

Limani Petrión, Puerto de Petriés, al fondo apartamentos.
Grecia 2011

Lo que abunda es la casa de apartamentos, con y sin cocina, de piso y dos plantas, de precio medio o bajo, con terrazas abiertas y semicubiertas, de hormigón, ladrillo y teja, enlucidas y pintadas de blanco o colores claros, ocre, rosa, salmón, malva, muchas construidas por las familias que han podido ahorrar algo en los últimos años.
Y grandes casas familiares, esfuerzo de toda una vida, o chalets pequeñoburgueses, más aislados, de piedra, pero no local, y con muros acotando un terreno amplio y ajardinado o arbolado, en las laderas sobre la bahía, en el caso de Agii Apostoli, o en algún vallecico con salida al mar o loma con vistas.
Puesto que es inevitable este rumbo se agradece cierta unidad en los modelos y la dispersión, que no sé cuánto durará.

La evolución más importante a partir de la piedra tradicional, anterior a este paradigma moderno del que hablamos, que es ya la casa  revocada con cemento y/o yeso y encalada, debió coincidir en Grecia con su época de aumento de población y demanda, a partir del siglo XX, y la disponibilidad de materia prima, cemento y ladrillo, fundamentalmente.
Las poblaciones que más crecieron lo hicieron un poco caóticamente, en eso nos parecemos también los mediterráneos, y no hablo de pueblos tortuosos debido a la orografía, la defensa contra los piratas u otros factores, muchos de los cuales  sí coservan su tipismo sin agresiones mayores al buen gusto. Recuerdo ahora las fotos de los pueblos trogloditas del Mani, preciosos, que Alberto colgó este verano en Desde la popa, al paso del Teach por el Peloponeso.

Amanecer en Eubea
Grecia 2010


En los largos años de cambio desde la casa de piedra tradicional, que hemos podido ver también en otras islas como Jios, enfrente, en la orilla  turca del Egeo, en Samos, Mitilene -Lesbos-, o Limnos,  al chalet moderno, muchas casas revistieron la piedra original, como decíamos, encalando las paredes y alineándose con la vivienda egea más característica en la actualidad.

Por fortuna en todos esos lugares, aumentando  hacia el norte, perviven ciertas características que pertenecían a su tradición arquitectónica, el modelo de casa macedonia más resistente al frío, de piedra, sólida, cuadrangular y sin dependencias, con tejados de teja a dos o cuatro aguas, en lugar de la terraza plana superior de la casa cicládica.
En el modelo más antiguo, del que sólo queda algún chamizo, el tejado se cubría con lascas  grandes y más finas, de  pizarra muy alterada y de la misma roca metamórfica de las paredes, de modo semejante a muchas construcciones tradicionales de aquí, como por ejemplo del noroeste, Zamora, León, Asturias o Galicia.
Y en esta costa, territorio transicional entre el Egeo norte y las Cícladas, se ven también modelos mixtos.

El kaíki de Jristos en el resguardo externo del puerto, frente a la playa
Agii Apostoli 2010

Algunas de estas viviendas  se alzaron sobre los basamentos de piedra más antiguos, que aun pueden apreciarse hasta un metro por encima del suelo, la mayoría revocados o encalados. Veremos otro día algún ejemplo que debo tener por ahí, creo.
Siento que a mi ignorancia se una cierto desorden. Trataré de ir enderezándolo porque escribo para hacerme entender, es importante. Cuento con vuestra indulgencia y la vigilancia del Capi que espero me corrija si meto mucho las patas.

Salud.

Barbarómiros.


martes, 11 de octubre de 2011

Nikos Xyloúris


Fruta madura. 2004.
Témpera, pintura en polvo, sedimentos. Espátula en cartulina.
Ramiro Rodríguez Prada.

Nikos Xyloúris ítane mia forá, había una vez...


Si Andonis es el intérprete de los dioses ctónicos, infernales, subterráneos, cavernícolas, anteriores al panteón olímpico de Feus & co., su hermano Nikos lo era de un dios solar y aéreo, de las alturas del Psiloritis.
Su voz tiene todo el temblor y la pasión del amor varonil, a veces apta para el canto guerrero o religioso, a capella, otras para la cercanía y el calor de un aedo, un juglar, pero siempre luminosa, apolínea, vibrante, emocionada, ´tomada`, sin falsos afeites teatrales, incluso interpretando a los grandes poetas griegos modernos, Solomos, Seferis, Ritzos, Gatsos..., donde es más fácil y peligroso el desliz.

Hablando de la sonoridad de los idiomas ya apunté una cita en Desde la popa del libro de Javier Reverte, Corazón de Ulises, en otro comentario, en la misma crónica donde hice el de Nikos, que tal vez incluya en este blog otro día dado su interés. Y decía también allí que más adelante tocaré el tema de la contención de los poetas griegos al recitar sus versos, tan alejada de la afectación oracular de algunos de nuestros bates. Pero lo haremos cuando lleguen los poetas.

Nikos, junto a Markopoulos y Xarjakos, fue una de las figuras del renacer de la música griega de autor en tiempos de los cogoneles y posteriores. Liraki desde niño, recorrió el camino de la tradición sin olvidarlo, antes de convertirse en uno de los cantantes más populares y queridos de la Grecia del siglo XX, y de morir joven, a los 43, y subir a los altares laikos como Ayios Nikos Xyloúris.

Si el catártico Psarandonis tiene duende, el brillante Psaranikos ángel. El uno se vale del trance y la posesión, el otro de la gracia y de la luz. Uno es el oficiante de un rito antiguo, secreto, el otro el rapsoda del cortejo dionisíaco. El hecho de que sean hermanos hace todavía más extraordinarias sus trayectorias, la de la moneda musical de cuño cretense y aliento universal, que nos propone dos maneras de sentir y ser, a un tiempo complementarias y antagónicas, como un reflejo único de la realidad, tozudamente maniquea, griega y no griega.

De momento no apuntaré aquí su discografía, que se puede buscar en la red, porque estoy limitando los comentarios a una presentación y opinión personal, ésta más difícil de encontrar. De todos modos en las entradas de Markópulos y Xarjakos hablo también de sus discos porque él es el interprete fundamental de esos registros. Hecho más en falta incorporar grabaciones que acompañen las citas de canciones concretas que sí menciono. Pero soy muy torpe. Algún día lo haré, estoy solo y empecé ayer. Espero que me disculpeis.

En una peregrinación iniciática a la tierra alta -Ano yia-, sentado con su hermana frente a un tzikudiá y unas olivas en la casina-oratorio de Nikos, entonamos en su memoria unas estrofas de una triste canción suya, con texto de Miris y música de Yiannis Markópulos, que habla de la perdida Ayvalí, la actual Aivalik turca, otro capítulo del desastre de Asia Menor, I Megali Katastrofi de 1922: Jília míria kímata makriá t´Aivalí, Diez millones de olas lejos de Ayvalí..., Agg, mavra psaria, nekrá, peces negros, muertos!

Si te dejas ganar por la melancolía griega te destroza, ¡cuidado!.

¡Bravo, Niko!
Nadie como tú
nadie más gallardo
palíkaré mou!


Ramiro Rodríguez Prada (Barbarómiros).

(Publicado el 30-6-2011 en Desde la popa para la crónica del día 17-06-2011. Parga a Lefkas).

P.D. Entran los enemigos en la ciudad, Mpikan stin poli oi oxthroi:

Geia sas, salud!.
 Ramiro.

lunes, 10 de octubre de 2011

Vislumbres

Vi, como diría Patrick Leigh Fermor, varios sueños en Grecia, pero tienen componentes demasiado absurdos y difíciles de literaturizar y, más que nada, claves personales que me llevaría mucho tiempo y espacio explicar y no tienen tanto interés.

Esperaba poder conectar las fantasías oníricas anteriores a las vacaciones con esta forma tan sensorial de vivir los sueños en Grecia. No obstante, en contra de lo que aseguran algunos especialistas en hipnosis y ciertos mixtificadores, el sueño difícilmente puede ser domeñado y dirigido por la voluntad y, con más frecuencia, se muestra liberado de la consciencia, autónomo, como así demuestran muchos casos de sonambulismo. En las situaciones de preconsciencia o duermevela es más sencillo acceder a cierto control, quizás intenso, pero corto y limitado en mi caso. Ni la disposición natural ni el entrenamiento aseguran siempre el éxito.
Ahí reside, al margen de estos vislumbres, parte de la potencia del sueño, porque es un relato en marcha del que somos autores y/o protagonistas desconociendo el final de la historia, como la vida misma, vamos. Sólo que el fin de ésta no tiene despertar.

Después del conocido y breve encuentro con Valle-Inclán en Eubea por la luna llena, a mediados de agosto, en el que no llegamos a estar cara a cara ni a dirigirnos, por tanto, la palabra, no volví a verlo. Pero las dos últimas noches tuve sendos sueños, muy parecidos, que terminaban de la misma manera: alguien me llamaba por el nombre, que era lo único que oía bien, y me decía algo, primero susurrando, después a volumen normal y hasta alzando la voz al final.
Desperté las dos noches no asustado pero sí sobresaltado y acelerao, seguro de que mi compañera me había hablado. Pero ella dormía tan tranquila. El caso es que la voz no me parecía la suya y sentía que venía de algún lugar fuera del lecho, a mi lado.

Sólo se escuchaba el aullido del Meltemi.

Durante las cortas siestas de esos días soñé también, pero con la voz y la llamada, nada más. Sin embargo desperté la última siesta cuando, después de escuchar nítidamente mi nombre, creí oír la gaita de una muñeira y la voz de mi abuela cantando el "San Benitiño do Redondo". En la pared de la habitación, a oscuras, se reflejaba el dibujo de la puerta de la calle en un rayo de luz que entraba por la cerradura.


Eubea 2011

En los dos sueños nocturnos estaba en una cama durmiendo.
En el primero parecía que ésta se hallase sobre un puente, porque veía el agua de un río fluyendo abajo y la sombra de los arcos en ella.
En el segundo estaba a la orilla de un brazo de mar que me separaba de un pueblo en la costa de enfrente, muy próximo. Sentí que no sólo me llamaban, desperté porque dieron un tiron a la sábana.

Fuera seguía soplando el Meltemi.

Esa segunda noche reconocí la voz recordando la última imagen que me había quedado del sueño, Vilanova de Arousa. Alguien parecía agitar un bastón saludándome. Yo miraba desde a Illa y el fantasma de la voz era don Ramón, naturalmente. Al identificarlo recordé también lo que me decía:

"Lo espero en Galicia. ¡El legía me trajo un material explosivo y el chibuquí era de un Sultán!".

No he podido soñar después con Valle ni con Arousa, a pesar de que me atraía la posibilidad de fumar con él la sellada paz en la pipa de un Sultán...

Son relaciones y amistades inopinadas que me gustaría conservar, vaya. Se andará.

Felices sueños.

Vall do Mero.

domingo, 9 de octubre de 2011

Cómo sangrar, Qué hacer



Cómo sangrar                                         Qué hacer

Oviedo 2005
Ramiro Rodríguez Prada
(Tela sobre tablas de 40,5 x 31)

Después de un montón de intentos por fin salió derecho. Debería haber ocupado en su día el lugar de ´Para gato el de Solana`  pero las máquinas se me resisten más quer kolo der Botinehi, obedesen a la competensia, er Vanko Virvao Biskalla, o ar Sentráh Uropedo. Son los mismos culares con distintos nombres.

sábado, 8 de octubre de 2011

Psarandonis

Los corazones valientes no lloran, Den klaine oi dynates kardies: La 1ª no sale, a ver la 2ª...

http://www.youtube.com/watch?v=7pOXscJK_No&feature=related
http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=OLEVOnpiMh4

Niet! Veamos la 3ª...

http://www.youtube.com/watch?v=jhqC9q5yfuY&feature=related

No era la mejor versión pero ¡sí, sale! ¿Y las mantinades? Sí.

http://www.youtube.com/watch?v=tBZ-nljmjy4

La calidad y variedad de músicos cretenses es grande. Empezaré por hablar de mi favorito, de algún secreto modo, mi primo Andonis, epígono de una saga musical. Otro día os cuento de su hermano Nikos y de Loudivikos, el tercero en discordia de Anoyia, un pueblo del interior de la sierra del Psiloritis.

Andonis Xyloúris, con apellido, el siluro*, de pez -psari-, un antepasado pescador -psarás- de turcos y su nombre, dio en Psarandonis, Antonio el pescador. ¿Qué pesca? Musas y Musarañas, pesca ruido y furia, y también soledades, quejíos, silencios y una ternura agreste de paisano enamorado, de kalos ánthropos, de buen hombre.
La canción de amor, el canto aguerrido y el llanto fúnebre, como un desgarrón interior tan profundo que temiera exteriorizarse más allá de la rabia instantánea, apenas contenida, de la interpretación. Y sin embargo, con esa pinta de anarquista descontrolado, ejerce una vigilancia  musical férrea sobre quienes lo acompañan  en el escenario, atento a la mínima incidencia y a la posibilidad de ese latigazo de genialidad inesperado que es siempre la razón primera de la música en vivo, y viva. Más en la improvisación a la que es tan aficionado.
 
Aquí no hay locos  ni orejas, pero sí hay Canto y Van Gogh, pasión, arrebato y buevo zurdo de Colón, el siniestro. Es para mí un músico comparable, salvando las distancias evidentes, cada uno en su mundo, a Hendrix, Marley o Camarón, pero vive y colea como el pez que es. Un hombre tan ensimismado, tan entregado a su arte que asusta.

Todos vamos envejeciendo..., si leyera este principio me crucificaba y con un cretense no se juega. Lo intentaré de nuevo.
Si se quiere asistir en directo a un espectáculo de posesión musical de una intensidad acojonante y una rareza difícil de explicar, esta sí incomparable a la de los citados arriba, y  vive aquí al lado, -el día que descubran la tonada asturiana nos invaden-, si se quiere entender y sentir más profundamente a Creta y al hombre indómito y enajenado -qué fuete!-, Andonis Xyloúris será uno de sus mejores mediadores, hay que verlo.
¡Es una experiencia religiosa!, diría un colgao pijotero. Y sin la intervención de psicotrópicos, bueno, algunos, ante todo los legales de la tierra, el palio crassí, vino añejo y el tzikudiá, un orujo fino fino que no veas, y menos bebas si conduces.

Esta es la Mantinada que Alberto, el Capi, me apuntó en su comentario, con Psarandónis en directo. La del pandero es su hija Niki Xylouris, no parece...

http://www.youtube.com/watch?v=tBZ-nljmjy4

Lo que tiene de enfático Psarandonis, sus ululaciones, sus oscuros vibratos, los lamentos fracturados, las descargas, los trallazos eléctricos del siluro, son parte inseparable de una puesta en escena y un estilo musical deudor de un teatro muy antiguo, visceral, casi olvidado. No es casual que el teatro griego conserve como pocos la solemnidad escénica, acompañada por una sonoridad majestuosa. Un tributo al idioma, a la oralidad poética y a sus clásicos.

Pero, aparte de su extensa obra original, es un intérprete que se atiene al canon tradicional de la isla, donde es considerado un maestro -mantinades, syrtos, kontiliés, ritzítica-, e incluso al cancionero cretense antiguo, con versiones del Erotócritos, el poema amoroso de Kornaros,  precioso lugar común de los músicos cretenses.

Escuchar a Psarandonis es asomarse al Idéon Andrón, el Antro del Ida, cerca de su pueblo, la gruta donde nació FEUS, como dicía el mi guajín, pero no a la cueva real del Psiloritis, sino a la caverna antigua, a la oscuridad interior, al fondo del vaso, al pozu negro del Teach, a la deuda griega, a la fría desolación, ¡al infierno morrocotudo!, queridos niños. ¡Uuuuuyyy, cuidadíiiiin!.

¡Y que no me hablen de rascarasca, a ver quién las raska mejor, con ese genio y energía, una humilde lira y una voz de ultratumba!.

Yasu, Andoni, bre kopeli mou, kritiké! ¡Abrazos, primo!

* La atribución del siluro al apellido Xyloúris no es etimológica. La voz griega más cercana es Xylo, madera, y Xylourgós, carpintero, que no es peor oficio que el de psaraturkos y es más bíblico y cristiano, aunque yo me quedo con el pez Andonis, el pescador, el pez que se muerde la cola.

Tal vez más adelante añada algún comentario sobre los temas o los discos que más nos gustan. De todos modos no es un intérprete de canciones al uso, lo suyo es el cultivo de un estilo dentro de una tradición, por lo que tiene menos importancia el tema concreto y más el conjunto. Y, como he dicho, en la red se encuentra su discografía y su música, así como los detalles biográficos y artísticos de interés. Nuestra intención es informar sin intermediaciones, cosa más rara de encontrar,  e incitar a conocerlo. Lo demás es cosa vuestra

Salud.

Ramiro Rodríguez Prada (Barbabarómiros).

(Comentario publicado el 26-06-2011 en Desde la popa, para la crónica  del 13-06-2011. Recalar en Corfú).

P.D. Andonis Xyloúris, Psarandonis, Palio krasí ein´i eskepsi mou, Mi pensamiento es vino añejo:

http://www.youtube.com/watch?v=wGMsBCzrFbY

viernes, 7 de octubre de 2011

Oscar Niemeyer -4

Crucé algún correo con Alberto, el Capi del Teach, que me tomaba el pelo, cuando puse aquí las fotos del Niemeyer de Avilés y de una casa de vecinos muy modelna, de colorinos, lo conté en esta etiqueta, en Gallineros y pollineros. Le decía que yo no podría hacer de moska kojonera con él en asuntos arquitectónicos porque no es mi fuerte y él es arquitecto, sólo cuento con mi buen o mal gusto y el interés del curioso al que pocas cosas le son ajenas.

El Niemeyer desde la terraza de la cafetería
Avilés 2011

Recuerdo esto ahora porque estamos en plena polémica en Asturias por la gestión y el rumbo que tomará el Centro Niemeyer.

Comparto algunas críticas sobre el poco peso cultural de muchas de sus actividades, pero lo mismo podríamos decir de Laboral Gijón. ¡Y del Bienlaclava, kala trava en griego, de Oviedo pa qué hablar!.

La conserjería de cultura socialista tomó decisiones  tan arbitrarias como la destitución del Ferreiro, creador y otrora director del Museo Etnogáfico de Grandas de Salime, o la persecución de buenos profesionales arqueólogos y el premio a los incompetentes del pesebre. Su deriva fue penosa. ¡Que no basta un pañolito al cuello para ingresar en la modernidá, conserjerina!
Y con la derecha asturiana más cutre en el gobierno los modos tan primitivos de plantear este debate son también comprensibles.

Si el Principado pone el dinero parece lógico que dirija el Niemeyer, pero debe intervenir con cautela sin dañar su imagen, por el interés de todos, y poner en práctica los criterios de calidad que pide a sus actuales directores o programadores, donde prime la independencia de la dirección artística sobre la política, antes que nada. Cosa bastante improbable gobierne quien gobierne, y más si los amos son los carpetovetónicos.
Menos plantes y más acción constructiva. Se puede ser elegante llevando madreñes, zuequiños de madeira o tacón de aguja, pero el elefante calzó cascos para entrar en la cacharrería.

Avilés tiene el equipamiento y el lugar de esparcimiento que necesitaba y ahora lo que interesa es aprovecharlo y darle marcha, con gente de aquí por supuesto, pero también de cualquier parte si tiene cosas buenas que contar.

Hay detrás de la bronca el más feo revanchismo y mucha cizaña. El Centro es una obra de los socialistos, contestada desde más de un frente, sobre todo por su alto precio o su apuesta por el hormigón y una arquitectura espectacular, aunque a nosotros los edificios nos parecieron más pequeños que en las fotos. Es grande el conjunto con la explanada. Pero está hecho y renunciar a ello sería como negar la Capilla Sixtina porque Sixto IV Areces fuera un sátrapa o un mataturcos mientras el pueblo sufría, y no estoy comparando la belleza de ambas obras, hablo del sinsentido de la tabla rasa.

El precio de estas operaciones fantasiosas que pagamos todos, frente a las necesidades reales cotidianas de la mayoría de la población, que trabaja media vida para tener un pequeño piso de 60 metros perdido entre otros miles idénticos, y el abandono total o parcial de  otras propuestas culturales, consolidadas o no, hacen que resulte más sangrante el grandonismo de este tipo de arquitectura. Sangre sobre el blanco impoluto de muchas de esas obras. Y lo que nos hace estar en contra.

Hay aspectos positivos, estaría bueno. El fundamental la recuperación para el asueto de la ciudad de terrenos de la Ría muy contaminados cuyo saneamiento debía abordarse, o la belleza de algunas perspectivas ganadas a un espacio abandonado que parecía  existir a espaldas de Avilés, como su inútil, sucia y húmeda trastienda.
La funcionalidad y utilidad del complejo lo dirá el tiempo y dependerá también de la calidad de la oferta cultural que mencionamos al principio.

Y, para terminar, es la ciudad de Avilés quien  tiene la última palabra, los ciudadanos concretos que son los primeros que disfrutarán del Niemeyer o le darán la espalda, de su participación debería depender su futuro y no de unos u otros políticos, siempre oportunistas.
Hasta hoy la más activa parece la cafetería y no demasiado. Ya veremos.

Era sobre la construción en Grecia sobre lo que quería hablar colgando algunas fotos alusivas pero la actualidad local se impuso hoy.

Salud.

Tinín del Res Ortín.

jueves, 6 de octubre de 2011

Elinikó kafés, café griego



Café Basili Kekeri
Komotiní. Grecia 2010

Tiene fama el café de Komotiní, tal vez por el tueste cercano al turco. Nos lo trae el Inmortal Dimitrios de la tierra de sus ancestros, no lejos de Áthos.
Es el monje ortodoxo que conocimos en las Batuecas en un curso sobre meditación hesicástica y que ahora suda sangre en la infernal Karoúlia perfeccionándose en la Filokalia. El ombligo hace tiempo que no se lo ve entre tanto pliegue, todo piel y huesos del hambre que pasa el cuitado.
¡No abandones a los fieles íberos, Dimitri  mas!, que esta comunidad fue cosa tuya y privados de guía en una selva escura nos hallamos.
¡Vuelve y cántanos el Axion Esti de nuevo, y alguna de Locomondo y deja al gerontas sou comiendo altramuces!, que no sé si se dan en Ayios Oros, por cierto... . Aquí te engordaremos con jamón ibérico y cular extremeño, Megalo Monajó!.
¿A qué esperas para abordar una fundación definitiva en estas tierras?. Para emular a los americanos con lo de las News Religions podemos bautizarla como la Neo Iglesia Eterodoxa Hextremeña, tal cual, para que sea más heterodoxa, rito Psarandonis, al que podíamos invitar para la ceremonia de consagración. ¡Todos te seguiremos, maehtro!

Al cuento. El café.

Aunque se supone originario de África, Etiopía, Abisinia, su uso se extendió a través de Arabia por todo el ámbito musulmán antes de pasar a occidente a partir del S.XVII. En el siguiente se empezó a cultivar el americano que ahora consumimos la mayoría.

Actualmente los griegos, que lo heredaron de los otomanos, consumen más café per cápita que los turcos, más aficionados al té, Çhai, chai en griego.
La preparación es la misma en los dos casos, una infusión de café muy molido servido con los posos en decantación. No es nuestro café hervido y  filtrado con manga o colador, el café de pota. Cuando el agua hierve echan el café, con azúcar si es dulce, y lo retiran del fuego revolviéndolo para que se mezcle y el mínimo hervor no lo estropee. Es delicado y, después de muchos años, pocas veces he conseguido una taza que me satisfaga, como las que prepara el Inmortal tesalonikiós,...Agg, Dimitraki, dervichaki mu!, pote zarzis, pote zarzis apo tin mavri xenitiá, como lloraba Kasantzidis, cuándo regresarás de ese oscuro exilio de  Karulia...

Para leer los posos del café giran la taza  sobre un plato con los sedimentos que has despreciado y vuelven a ponerla derecha para estudiar el dibujo que los restos dejaron en las paredes y el fondo.

Tanto griegos como turcos tienen varias preparaciones, con sus respectivos nombres, dependiendo del sabor dulce o amargo que apetezca el parroquiano.

-. Sketo: Solo, sin azúcar. Sade, sin, en turco, y a veces Aci, amargo. Es el de los palikaris, los agrios y muchos hombres mayores y barbahelenos.
-. Glikó: Dulce. Con varios niveles de dulzor, Ligo, poco, Metrio, intermedio y Polí glikó, dulcísimo y hasta Parapolí glikó..., el muy es poco para el paladar goloso de griegos y turcos, en castellano no tenemos nada más allá del superlativo. Sus correspondientes turcos son Az, poco azúcar, Orta, medio, y Çok sekerli, muy azucarado. Al exprés occidental, casi inexistente, los turcos le llaman American al solo y Fransiz al con leche.

El Elinikó es el nombre por el que se pide el café en Grecia y el que se usa para referirse a él. Es más cosa de hombres,  que se lo toman para desayunar, a media mañana y por la tarde, en casa, o en los cafeníos, tabernas y terrazas de todo el país.
Lo sirven con un vaso de agua fresca que quita la sed y arrastra los posos que quedaron en la boca. Es casi un rito.
Lo incluyo en lo que se comió porque es otra forma de alimento que siempre está presente.

http://www.youtube.com/watch?v=gmHNEbt0D1o&feature=related

O kafés, El café. Canción de Stavros Karamaniolas, por Aryiris Bakirtzís con Imerini Kolimbites, Los nadadores invernales. Thesaloniki.

Yasas, salud

Barbarómiros.


 

miércoles, 5 de octubre de 2011

Estilos musicales griegos


El corro nisiótiko.
Un joven cantante de la trupé de Eleni Legaki sube al escenario, casi al final del concierto, para salir un rato del nisiótiko y contentar a los más locos con Malamas y algo de zembékiko. Mientras, las hermanas mayores de la gitanilla Ioanna esperan con las bandejas de pétalos. Las venderán a los colegas de los mangas que se inspiren bailando solos a favor o contra el kosmos.
Agii Apostoli, Eubea, agosto 2011

Estilos musicales griegos


Antes de continuar haciendo más comentarios sobre música griega, creo necesario volver a mencionar los estilos más característicos, que ya había apuntado muy brevemente en Desde la popa al hablar de Loudovikos ton Anoyion, para que los que seguís este blog tengáis una mínima guía. Más adelante iremos ampliando la información estilo por estilo, así como la que nos vayan proporcionando los músicos de los que tratemos.

Al mismo tiempo añado el Nisiótico -plural, Nisiótica-, que sólo mencionamos de pasada como uno de los más importantes tras los reseñados allí, el Laikó, el Rebétiko y el Éntejno. Le dedicaré más espacio que al resto aquí  para conectar con los artículos precedentes en esta etiqueta sobre Eleni Legaki, una de las intérpretes fundamentales en la actualidad de ese estilo isleño.

He pensado incluir también en la etiqueta de Música cretense a mis tres músicos cretenses preferidos, aquellos que llamé "Ayia Tríada tis Anoyias", La Santa Trinidad de Anoyia, Psarandonis, Nikos Xyloúris y Loudovikos. Me limitaré a copiar los comentarios que hice de ellos en Desde la  popa, donde los podréis encontrar también. Cada vez que veo las diez entradas de Música cretense y pienso que faltan los tres más queridos por mí, siento como si los estuviera escondiendo. Aunque haga las entradas con fecha actual señalaré las originales en que fueron escritas para el Teach.

Veamos los estilos:

1.- El Laikó -Laiká-, es la música civil por oposición a la religiosa. Es el estilo más popular en Grecia, ya que actualiza la tradición, en la que se apoya, para llegar al gran público. Un equivalente muy mejorado de aquello que dimos en llamar en España Música ligera, la del día a día, que allí no se corresponde siempre con la comercial. Excluiríamos de esta, por tanto, al rock y otros estilos actuales de consumo efímero, pero tampoco del todo, porque hay gran cantidad de autores que hacen rock sin abandonar el tronco griego, o  se mueven en los dos campos, así que ojo al parche.
Al contar con una base tradicional muy rica, y admitir novedades, las variaciones del laikó son innumerables y el nivel de calidad diverso. Aquí se nos querría colar, pero no lo permitiremos, el Skyládiko, por ejemplo, que tradujimos por música Perruna, el chundachunda y la música más hortera, que sin ser propiamente un estilo, ni una nada, casi todo el mundo lo identifica inmediatamente.

2.- El Rebétiko -Rebétika-, la de origen más oriental, pero desarrollada a partir del siglo XX en la metrópolis griega. Es también variada en sus temáticas y estilos, que van desde la más oriental danza de los 7 velos del Café Amam, las Amanades, donde prima el asunto amoroso, que cultivaron las Rita Abatzi o la de origen judeo español Rosa Eskenasi, los lamentos de Grigoris Asikis o las de la alegre  Marió, la decana, y  todavía activa, reina del Rebétiko, a la Haschiklídika del Tekes turco, el tugurio de los fumadores de haschís, que se trasladó al Pireo y a los barrios periféricos de Atenas en los años veinte y posteriores, con temáticas más duras y actuales, no sólo sobre drogas, como Deliás, Batis, Bambakaris, Tzitzanis, Ninou, Sotiría o la citada Marió.

Tras  resurgir después de los cogoneles con jóvenes intérpretes, no ha logrado salir de la recreación histórica, con muy pocas aportaciones modernas que no dejan de ser también revisitaciones, como la colaboración de Savópulos con Sotiría Belou, el Café Amam de Lizeta Kalimeri con Marió o la más reciente versión skatalítika del tema clásico de Bambakaris, Frankosirianí por Locomondo. Todo esto dicho de manera abrupta y muy general, sólo para ir situándonos.

3.- El Éntejno engloba a las músicas clásicas y líricas, de instrumentación académica, una etiqueta muy general  también porque los límetes de cada estilo no están siempre definidos y hay incursiones e invasiones, en  y de campos vecinos. Muchos cantautores están en este caso y en no pocas ocasiones es la instrumentación y, sobre todo, los canales de distribución, los que determinan una u otra etiqueta, de acuerdo con su mercadotecnia. En las zonas limítrofes ni siquiera los instrumentos son capaces de definir con precisón cada modelo, porque, además, ya hace muchos años que los músicos griegos de formación clásica incorporaron instrumentación y ritmos tradicionales en sus composiciones.

El caso de las voces femeninas de la lírica es también ejemplar, porque en ningún otro país son tan conocidas y disfrutadas por el gran público como en Grecia, donde es también más frecuente que en otros lugares que las cantantes graben, tanto a poetas nacionales y extranjeros, como obras más asequibles para el gran público, pero cuidando los textos y la instrumentación, y que alcanzan gran difusión.
En la etiqueta de Música cretense incluí a los autores griegos más conocidos de este estilo, Theodorakis, Hatzidakis, Xidakis, Markopulos y Xarjakos, reunidos ahí más por sus apellidos,  confluencias y trabajos cretenses que por su lugar de nacimiento, ya que sólo Markópulos nació en Creta. Tomemos, pues, con pinzas esto de las clasificaciones.

4.- El Nisiótiko -Nisiótika-, música de las islas, que podría ser incluida en un apartado de la Tradicional, bien conservada y presente en todas las regiones, con un folclore variado y vivo.
Quizá por la abundancia  de islas y el cultivo y consumo que mantienen de su música, el Nisiótiko es de los estilos clásicos  populares que más ha evolucionado, alejándose  un poco del folclore propiamente dicho, porque ha renovado su repertorio, incorporando nuevas letras e instrumentos, sin renunciar a su base tradicional, a diferencia de otras herencias más rígidas y minoritarias que hoy ocupan el nicho de lo folclórico.

Por otra parte, tampoco el Nisiótiko es uniforme y son varios los estilos, unos más adaptables que otros al oído actual y al consumo masivo. O de difusión irregular. Cada isla es un mundo.
Mucha de la  música tradicional cretense puede ser considerada Nisiótiko, no sólo porque se hace en una isla, la más griega y grande de todas, sino porque sus estrofas e instrumentación son las mismas y su conexión con las danzas populares idéntica.
Los instrumentos más típicos son, además de la voz, la lira, de la que hay varios modelos, o el violín a los que suelen acompañar otras cuerdas, mandolina,  laúd, bousuki, guitarra, y percusiones, ahora la ya imprescindible batería y otros instrumentos incorporados, teclas, bajo, etc.

En muchas islas utilizan para determinados estilos una pequeña gaita artesanal, la tsabouna, confeccionada con piel de cabra, de la que  existen diversos tipos en Grecia y países limítrofes. La madera, de olivo u otras. En Macedonia y en algunas islas se llama Dankiyo,  hecha de cordero, como en el Ponto, donde también se la conoce por el nombre turco, Tulum. En otras zonas continentales griegas es la Gaida, también de cabra.
La primera vez que escuchamos una tsabouna fue en el Dodecaneso, en Vathí, Kálimnos, isla de los pescadores de esponjas donde uno de ellos se convertiría con los años en un clásico del instrumento, Nikitas Tsimouris.

De los cuatro apartados que hicimos, el Nisiótiko es el  más bailón, participativo y el preferido por las fiestas populares de las islas, lógicamente.

Yasas, salud!

Barbarómiros.

martes, 4 de octubre de 2011

El mirlo rubio


León 2011

El ´Turdus merula rubicundus, subespecie Aedensis`, el Mirlo rubio, es un pájaro muy raro mayor que el pardal o gurrión y más pequeño que la pega o urraca.
A diferencia de la especie de referencia, el Mirlo común, negro con pico amarillo, el Rubicundus es amarillo rojizo, diría pelirojo si no tuviera pluma, y de pico más oscuro, sobre todo por contraste y porque habla suave.
Es uno de los pájaros que mejor se ha adaptado a la vida urbana y, pese a su rareza, se deja ver y oír con frecuencia en nuestros pequeños jardines ciudadanos, pero también en lo más intrincado del bosque atlántico y mediterráneo. Sobre todo la especie común.

La subespecie que nos ocupa, Aedensis, llamada así por su  fraseo de rapsoda a lo Homero, es además amiga de la noche, cuando todas las currucas son pardas como creo haber dicho ya en otra ocasión. Y por ende, un gran número de ejemplares de esta especie tiene una querencia inexplicable por los hospitales y muchos trabajan de enfermeras en turno de noche, exigencias de la rubicundez, el sol no es lo suyo, gorjean acortándole la estancia a los doentes más tristes con su dulzura irónica y sus alegres trinos psiquedélicos.

Es ave cariñosa y leal. Un ejemplar hembra acompañó a Nightingale desde antes de la guerra de Crimea hasta su deseso, el de Florence.

Muy aficionado a la música,  el rubio tiene un registro de cantos variadísimo y no es mal imitador de otras especies y del silbido humano, incluso.
Pero lo suyo es la psicodelia. Le gustan The Tubes, Syd Barret y Grateful Dead o sopla con su pico flauta el Formentera Lady de King Crimson aunque también puede alternar con los Deicidas punkis    
leoneses o con los Todotodo del house valenciano si llegara el caso, es un pájaro ubicuo ´por eso` (sigo el modismo catalán), que parla valensiá y varias lenguas del extraradio hupano. Me refiero ahora a las tribales no a las nacionales.

Otra de sus pasiones, tal vez la primera, es la imagen. Ave observadora de ojo pausado pero atento, es fotógrafa y de las buenas.
Como excelente degustador de música en vivo a la par que noctámbulo, el Rubicundus ha retratado muchos momentos, musiqueros y cantaores, del rocanrós de aquí y de achá.
Le gusta organizar con otros pájaros saraos en los que uno silba, otro pinta, el de allí toca el saxo, la cona no, con a, la de allá baila con alas naturales y a él parece que se le dispararan las fotos solas, aunque la mayoría son flases adrede. Es así porque la anarquía creadora abre obturadores sólo conocidos por el Turdus rubicundus y cuatro canoras más.

En volidos cortos, altos y bajos, por la ciudad y sus márgenes, es también capaz de captar con su iris azul claro y su mirada cuasi albina y un poco ácida, todas las infinitas líneas que se entrecruzan en esa trama urbana, cables, postes, edificios, calles, aceras, para idear imágenes constructivistas y pictóricas, cuadros táctiles de paredes, blancos crudos y madera vieja, puertas, ventanucos poéticos de otro tiempo, señales primitivas, humor absurdo o muy concreto, imagenes budistas dobles pasadas por psilocibina, pies con historia, o terrados misteriosos con agujeros, ojos de buey y mangueras inquietantes que no se sabe qué energía transportan ni hacia dónde.

Y escenarios teatrales que a menudo son mixturas de fotografía, escultura, pintura e instalación unidas en una sola imagen.
Es una canora que a veces pone el pico en la herida de nuestra enagenación mental permanente (EMP). Pero no para urgar en ella que lo suyo no es el gore, aunque fotografíe la matanza del gocho.

Buen trasegador de cerveza, incluso negra del tiempo, del tiempo de aquí, no de Irlanda, y de vino o, si pintan, otros alcoholes mayores, se muestra en cambio mesurado y frena algo después de los primeros acelerones, que mete para vencer el frío, por timidez, frena, digo, porque tiene que volar y alternar, por lo general, con pájaros de menos (menor) talla que aguantan peos (peor) a Baco. Y el mirlo rubio es un cacho paisano, pájaro quería dicir.

Es sedentario pero imaginativo por lo que viaja mucho sin coger un avión, vuelos domésticos, de la cocina al salón y de Xixón a Xixona, pero suficientes para cambiar el color de los ajos no, ojos, del galaxio al azul eléctrico o al amarillo induísta, védico, tántrico y lisérgico, vale cornezuélico y cereal (esta por no olvidar a la Deméter de Eleusis + sus amapolas). Centenalis, pero no del mi Centeno que esa es otra curruca parda, en concreto la Mirlona Silvia hortensis, del Arcediano maragato, de la que ya hablamos aquí en  Paseriformes y Canoras. Pan casero amasado con amapolas y cornezuelo. Tela marinera de la que el Turdus Aedensis sabe mucho porque sirvió en la marina y hasta en la submarina.

En fin, tampoco esta es una curruca, pero con ser la más rubia es la más turdus de todas, pero no por torpe sino por parda.

Salud.

Cannabina Carduélis, rebétissa.

Autorretrato con la Popa
 Andrés Edo
León 2011

lunes, 3 de octubre de 2011

Theodoros y Thanasis

Incorporo hoy el último comentario extenso que hice en Desde la popa (30, 1 y 2-07-2011. La isla de Zákinzos) por acompañar la soledad de esas dos entradas de Archipiélagos y, sobre todo, porque son dos recuerdos muy potentes que no se pueden olvidar, de colegas isleños, Zeodoros de Limnos y Zanasis de Eubea, a los que quiero tener también aquí conmigo.

En un principio había escrito para el Teach un relato mucho más extenso, en tres capítulos, hablando de Thákinthos/Zante, y aún más de ellos, pero la cosa quedó en dos pequeñas reseñas sobre el Anatolikós de Alikés y Kostas el Mustakia.
El Teach ya había abandonado la isla, era por lo tanto un comentario a toro pasado, de despedida y agradecimiento a los lectores, a Alberto y a nuestros amigos.
Sirva otra vez de homenaje a la generosidad griega y a la amistad, y como recuerdo cariñoso de los compadres.


El Alpha-Romeo de Zanasis
Estación de autobuses de Halkida
Eubea, Grecia 2010

Quiero dejar constancia de nuestra gratitud a Zanásis P. de Halkida, Eubea, que por edad podría ser hijo nuestro. Este 2011 está currando de cocineru, máyiras, abajo en Rodas, kato sti Rodo, y sólo pudimos saludar a una de sus hermanas, de paso para Agii Apostoli. Yasu, mayikó máyira!

El año pasado en Halkida, días antes del feliz encuentro con Lola y Alberto en Linariá, puerto de la isla de Skiros en las Esporadas, y cuando no había pasado ni una hora desde que nos conocíamos, Zanásis nos había prestado desinteresadamente su coche y la casa de su familia, dos días, generosidad que ya sólo parece posible en Grecia y en corazones tan grandes como el suyo.
Él nos llevó también y nos acompañó al concierto de Orfeas Peridis y Manolis Rasoúlis, que murió este invierno en Thesalónika, dos músicos que nos gustan y de los que pudimos disfrutar en primera fila.

Efjaristó para polí, Zanasi, file moú! Yasu, yíe, palíkaré!!.


Rrecordaré a nuestro primer amigo griego, el limniota Zeodoros Lambroú, con quien también quisimos en Zákinzos.

Se fue tan joven como Nikos Xyloúris: casi puedo ver a Yiorgos Karvélis en su casa de Mýrina, en Limnos, cantando acompañado por su bozoúki, el Itan mia forá, de Nikos, que escuchábamos espectantes como primicia y... a Zeodoros saludando, Yasu, file!, con una sonrisa amplia de niño grande, desde la puerta de su taberna junto al puerto, el ´Avra`, ´la brisa matutina que viene de la mar`, y algo se me rompe por dentro.

Sopla airín, sopla..., fisáai aeraki, fissáaai...!

Ramiro Rodríguez Prada.

domingo, 2 de octubre de 2011

Pinakes, pinturas



Pinakes, pinturas
Exarjía, Atenas 2011


Tienda de pinturas en la calle Bubulinas, por detrás de la Universidad Politécnica y el Museo Arqueológico Nacional.

Esta es la situación, no sólo de la Pintura sino de la sociedad griega humilde. En un recorrido que hice del Arqueológico a Síndagma tomando algunas fotos de pintadas y grafitis, fue la primera. No estaba previsto pero me parece una casualidad feliz e infeliz a un tiempo, para un vistazo lineal por el centro de Atenas.
Feliz porque una  sencilla tendinha de pintura abría la puerta del paseo por el arte callejero, infeliz porque  casi siempre está cerrada y porque, en definitiva, la pintura al aire libre tampoco da de comer a los grafiteros.
Con ella quiero cerrar los capítulos de los grafitis, incluídos aquí en la etiqueta Alfabetos, al decidirme por su origen literario y comenzar por las pintadas. Ésta va en Pindura, porque más dura sólo la caraúra der Botineih y compañía.

El hombre de la tiendina, ya retirado, pasa allí varias horas, ciertos días. Tiene alguna pintura y expone antiguallas orientales y curiosidades del escritorio o el dibujo, plumieres, plumillas, tinteros, secantes, en un escaparatín a la altura de la acera pegado a la puerta. Artículos parecidos a los que se pueden ver en Monastiraki y otros lugares. Pero tampoco es un anticuario, es más el cambalache del que nos habla el tango.
No saca ni pa tabaco.
Yo creo que va por entretener las horas del retiro y charlar con algún turista curioso.

El tráfico de iconos antiguos, y otras obras de arte valiosas, desde Rusia y países vecinos que buscan los nuevos ricos, como la trata de blancas o las drogas, está en manos de las mafias. No es la especialidad de estos pequeños negocios, de los que hay muchísimos en Atenas, como las librerías de viejo, que representan una distracción para el ocio de los dueños y, con suerte, una mínima ayuda. Muchos deben trabajar además su jornada laboral completa en otro lugar si quieren vivir.

Siglo XXI, tango porteño y rebétiko pireótiko, exarjiótico en este caso, framenquito gaitano o tonada asturiana, bien por ellas que son bondades, pero de las miserias del XX no salimos y ya parece que nos quieran bajar a las del XIX.
¡Será si quiero!, decíamos de niños reafirmando nuestra independencia.

Pues eso.
Yasas, salud!

Barbarómiros.


No saca ni pa tabaco:

"El patíbulo destaca
trágico, nocturno y gris,
la ronda de la petaca
sigue a la ronda de anís,
pica tabaco la faca,
y el patíbulo destaca
sobre el alba flor de lis."

La pipa de kif. Clave XIII. Garrote vil.
Don Ramón Mª.

sábado, 1 de octubre de 2011

Grafitis -4



Aparcamiento en  C/Botasi
Exarjía, Atenas 2011

Habíamos dicho que, a juzgar por fotos del Capi, algunos vagones del Museo del Ferrocarril de Kalamata estaban bastante deteriorados, lo que no justifica tampoco el vandalismo.

Hay un grafiti, de los pocos que podemos apreciar mejor, galaxio dicen los griegos, azul celeste sobre el fondo negro de una locomotora bien conservada, quizá la estrella del museo, que aunque sea un anacronismo dada la antiguedad de la máquina, sería soportable por la ironía y cierto exotismo oriental en el grafismo, un ideograma chino. El chaval sabe de qué va, se preocupó de conjugar los colores y su trazo es decidido y dinámico, lo que se aviene con la idea de progreso y movimiento que representa el ferrocarril. Pero hay mejores lugares donde aplicar el humor. Y hasta el amarillo, tan chillón, que destaca aún más, hubiera sido aceptable si el grafitero fuera más discreto con el tamaño y mejor dibujante. Uno sólo y pequeño. Hasta ahí siendo magnánimos, pero ni uno más.

Después llenaron de garabatos el resto de la locomotora y la convirtieron en una chocolatera de pastiche con pegatinas de fórmula uno. ¡Chuku chuku, chuf chuffffff....!!

Para todo hay que tener idea y el arte por desgracia no está al alcance de cualquier signador de tres al cuarto, porque entonces dejaría de ser un pelagatos. Y, hombre, el dibujante que se sabe con un poco de idea no tiene que revolcarse en la pintura con ogros brochasgordas, estropeando algo guapo y debe impedir a toda costa que los más brutos se impongan. Pero no siempre el más sensible es el más fuerte, casi nunca de hecho. Al final, unos por otros, todos al lodazal.

Aquí se pueden contemplar muchos trenes arrumbados, estacionados y en circulación, pintados sin gracia, embadurnados más bien, y muy pocos en los que la pintada aporte algo sin destrozar lo que ya hay o convertir el mal vino en mal vinagre.

El caso que cuento es una excepción positiva, sobresaliente y ejemplar.
Hará un par de años, creo que en alguna estación madrileña, vi un grafiti pasmoso dibujado en la zona donde estaría la puerta de una flamante superlocomotora con pinta de muy rápida, brillante y afilada como un torpedo, una flecha de alta velocidad.
El dibujante había estudiado el diseño de la locomotora y los vagones, sus dimensiones, sus colores, y se había adherido a esas líneas como una pegatina a un cristal. Todo el esqueleto externo del tren, las líneas maestras que sugieren, y definen, su velocidad y dinamismo, sus escasos, fríos y elegantes colores, todo había sido tenido en cuenta y se resumía en aquel trazo decidido, aparentemente sencillo pero tan sabio.

El hecho de que no hubiera más dibujos en el tren, me dio que pensar. ¿Es posible que a ningún pintón se le haya ocurrido estropear un trabajo tan extraordinario?¿Tal vez les queda algo en la mollera como para echarse atrás ante una obra de arte en su estilo? No creo. ¿Están contratando a grafiteros para decorar sus veloces juguetes? Nada de eso.
Llegó el primero, es muy bueno y de momento se puede lucir prestigiando a la máquina y a la empresa, sin recibir un euro a cambio. Hasta que aparezca un marrano.

Estoy seguro de que a los diseñadores no les hubiera importado incorporar el grafiti como logotipo de su locomotora de haberlo podido hacer. Y pensarían como yo, ¿a qué espera Albia o Renfe o quien sea, para buscar al autor y agregarlo a su equipo publicitario o de diseño, que supongo tendrán?
Pero ya sabemos que las empresas sólo ejercen el mecenazgo para desgravar en Hacienda. Supongo que ya borraron lo que no entendieron y despreciaron. Un grafitero es un don Nadie, aunque le dé un revolcón al mejor profesional. Y los cazatalentos no son talentosos por definición, son cazadores, se cobran las piezas a las que aciertan.

Dejo el asunto aquí. Guardo todavía alguna historia de pintadas que me gustaría contar un día. Una me afectó muy directamente y abunda en algo que ya mencioné de pasada, ´la tentadora pared blanca de un banco`. Pero esperaré hasta que me haga con la fotografía de la pintada que ilustre el relato.

Salud y color. Yasas que jroma.

Barbarómiros.