jueves, 9 de febrero de 2012

O Μανώλης Ρασούλης, Manolis Rasoúlis -2


Grecia 2011

Ρασούλης


Esta noche ha cogido permiso
y con el bolsillo vacío
sale hacia la ciudad

Ven con nosotros, soldado,
siéntate y tómate una copita.
Olvida barracones y guardias
y bebe el vino seco de nuestro corazón 

O fandaros, El soldado, Música de Manos Loïzos, letra de Manolis Rasoúlis. Canta Jaris Alexiou.


La canción nos trae recuerdos de nuestros primeros años en Limnos, una isla llena de cuarteles por donde no sólo pasaron los presos políticos de la guerra civil sino, a lo largo de 50 años, muchos miles de jóvenes griegos que hicieron allí el servicio militar obligatorio.
La isla está a pocas millas de Turquía y de los Dardanelos, en un lugar estratégico, es bastante llana comparada con otras, por ejemplo la vecina Samotracia, lo que le permite disponer de un aeropuerto donde podría aterrizar un Concorde y, por supuesto, los aviones de guerra, ahora los de la OTAN.

Los reclutas, como inexpertos y modernos argonautas, bajaban de permiso en autobuses a Mýrina, la capital, a pasar el domingo. Se podían ver parejas paseando por las calles, lo que nos recordaba también el ambiente de Astorga. Las chicas contaban con una excelente oferta de tiernos varones.
Las lemnias son mujeres fuertes, tras despachar a sus propios maridos por puteros, le dieron sopas con onda a Jasón y a los héroes del Argo, y en tiempos modernos se las dieron al humilde Fandaros del rincón más lejano de Grecia. Los matrimonios no son raros por eso. 

Al anochecer los veíamos regresar en grupos, cansados y tal vez algo reconfortados pero, al tiempo, tristones. En los 80 y 90 todavía hacían dos años largos de mili. Para muchos era otro exilio, no tan duro como el de Ritsos, pero muy pesado en cualquier caso.

La melopea arábiga, como suelo llamar en broma a coros parecidos a los de esta canción de Rasoúlis y Petros Bagiópoulos, cantada aquí por varias voces solistas,

Γεία σου, κυρ εισαγγελέα, Hola, señor fiscal.


El trotskista y el budista, el periodista y poeta, el músico y revolucionario Manolis Rasoúlis, que no tenía problemas en reconocer su sectarismo ideológico o su posición excéntrica respecto a la generalidad de intelectuales y artistas orgánicos, nos dejó sin embargo la necesaria lucidez para poder acercarnos a las emociones más íntimas de su pueblo, de Grecia.

Dije en la primera entrada que las canciones que más me gustan son las que canta a capella, he escuchado una media docena, otras versiones del Sefti kosme de anteayer y de ésta que pondré hoy para cerrar.
Al final sólo apunté la dirección de esas dos y ahora no doy con el resto. Pero no importa porque son las más conocidas y sólo quería mostrar la emoción que podía transmitir este hombre, que no es que contara con un torrente de voz.
Los temas tienen mucho de canto religioso, estamos viendo a un pope laico entonando un canto poético bizantino, de la liturgia ortodoxa, siendo un ateo convencido. No hay contradicción: el oído se desarrolló antes que la religión o la política.
La canción es también un homenaje a Creta, su isla, donde la Ritzítika, la música de las raíces, ocupa un lugar especial. Arjanes es una localidad próxima a Hiraclion, donde nació.

Κάτι ωράιο και σωστό έγινε στις Αρχανές, Kati oreo que sostó égine stis Arjanes, Algo guapo y bien hecho en Arjanes.


Salud,  υγεία!

Μπαρμπαρώμιρος
Barabarómiros

miércoles, 8 de febrero de 2012

Una T para Tàpies


Una T para Tàpies
Acuarela, Oviedo 1985
Ramiro Rodríguez Prada

Ayer, hacia las once de la noche, cuando terminaba de escribir las últimas líneas sobre Manolis Rasoúlis, me enteré por la radio de la muerte de Antoni Tàpies. Incluí a última hora una mención a la triste noticia. Dos medio budistas, aquí, en días sucesivos, Amám Amám!

Una hora después entré en el fotoblog de Giannis Tzakós (apodromos) para ver su foto de hoy (en realidad la de ayer ya), comentarla y saludarlo. Para mi sorpresa Giannis había subido una fotografía que podía tomarse como un homenaje a Tàpies. Me extrañaba que ya se hubiera enterado y lo interpreté como una coincidencia, no puedo decir "feliz" por tratarse de un suceso luctuoso, pero sí asombrosa.

Mi primer comentario fue sólo,... Antoni Tàpies. Salud.
Giannis me contestó enseguida, I love Tàpies.

Sus fotografías ya me habían dicho antes que le gustaba Antoni. También coincidimos en eso. Parecía claro que no sabía nada de su muerte.
No me gusta dar estas noticias, y a nadie, pero tenía que hacerlo y le contesté, Murió hoy. Debí escribir Muere hoy, pero me entendió y volvió a responder.
Allí no habían llegado noticias, no sabía nada.
La elección de la imagen fue, en efecto, casual. Os invito a que la veáis aquí a la derecha en Favoritos, si os gusta Tàpies, al instante veréis el parecido, y a los que no les guste es medio minuto.

Todavía le envié un último comentario para aclararle porqué aún no había llegado a Grecia la noticia, (murió) Hace pocas horas.

Poco tengo que añadir porque no descubriría nada. No me importa que recibiera todos los premios de la panoplia artística burguesa porque los merecía y allá ellos si son masoquistas. Les mola, además, los chutes de realidad, por mostrenca que en ocasiones sea. Porque la obra de Tàpies, por mucho zen que se le quiera añadir, no se casa ni con dios. Pocas tan radicales en el último siglo.

De Carles Santos, una composición de 1979, con un vídeo humorístico, hay que sobreponerse y tratar de sonreír, si se puede, pese a todo. La-Re-Mi-La.


Y res més. Que tingueu un bon día!

Ramiro

martes, 7 de febrero de 2012

O Μανώλης Ρασούλης, Manolis Rasoúlis


Grecia 2011

Ρασούλης


Aunque Manolis Rasoulis fuera cretense (Hiraklio 1945), lo vamos a incluir en la etiqueta más genérica de Música griega, porque es un escritor y músico que no limitó su repertorio ni su campo de interés a la isla que lo parió, también madre y ésta una isla para sus hijos. Lo que no quiere decir que no prestara atención a la tradición musical griega, todo lo contrario, es un autor griego, escribe y canta en su idioma.

Os conté que en el verano del 2010, en Halkida, nos llevó nuestro ya amigo Zanasis Pachos a verlo en un concierto de Orfeas Peridis con el que cantaba. La morena de mi copla habló con él un poco en griego y otro poco en español, porque estuvo viviendo aquí un tiempo el año 2000.

Habíamos escuchado algunas canciones suyas pero interpretadas por otros cantantes y desconocíamos su autoría. Fue el Inmortal monje Dimitrios quien nos lo dió a conocer. Así supimos que era el autor de un racimo de canciones muy populares en Grecia, muchas de ellas cantadas por Nikos Papázoglou, quizá quien más publicidad dió a sus temas, si bien había colaborado también  con otros músicos de prestigio en la música griega, como Loïzos, Nicolópoulos, Mikroútsikos o Xydakis.

Con Nikos Xydakis,  Εδώ στη ρωγμή του χρόνου, Edó sti rogmí tu jrónu, Aquí atrapados en el tiempo. Es su versión aunque la más conocida sea la de Papázoglou.


El 13 de marzo del año pasado apareció muerto, a causa de un infarto, en su piso del barrio de Tumba en Tesalónica.

Con Zanos Mikoútsikos, Να' μαστε παλι εδώ Αντρέα.

Se dió a conocer en los años sesenta, con actuaciones de cantautor por locales del barrio de Plaka, en Atenas, donde creo que estudiaba cinematrografía. Al mismo tiempo empezó a colaborar con la prensa de izquierdas en Cambio democrático, hasta la llegada de la dictadura de los cogoneles cuando se hubo de exiliar en Londres.
Se adhirió al movimiento trotskista donde conoció a la actriz Vanessa Redgrave. Editó el diario Cambio socialista y participó en las revueltas de la primavera parisina del 68, donde se hallaba entoces.
A su regreso a Grecia, tras la caída de los cogoneles, siguió participando en la prensa progresista y en proyectos políticos de izquierdas.

Durante la respuesta estatal contra grupos políticos violentos en Grecia, sufrió las consecuencias de la caza de brujas y se le quiso relacionar con algún atentado, pero Manolis andaba ya entonces enredado en la búsqueda personal, quizá otra forma de seguir el lema socrático y délfico del Conocete a ti mismo, y se alejaba de la militancia política en el troskismo aproximándose al budismo. Medio en broma: pasó de pope a gurú.
Resultado de ello es una de sus canciones más conocidas,  Ποτε Βούδας ποτε Κούδας , Cuando Buda cuando Kouda (un futbolista griego famoso). Nosotros conocimos antes la grabación de Papázoglou.


Como no he podido poner ninguna de las canciones que tenía preparadas, empezando por dos que me gustan, a capella, y continuando por O fandaros, El soldado, de la que pensaba apuntar unas estrofas traducidas, haré una segunda entrada en otro momento. La redacción me fue llevando a colocar otras y cambiar por ello el plan.
Pero os dejaré con una de esas dos que acabo de mencionar, también muy conocida, en directo y a huevo.

Ψεύτη Κόσμε!, Sefti kosme!, ¡Mundo falso!


Acabo de enterarme de que murió Antoni Tàpies. No quería posponer esta entrada de Rasoúlis por no acercarme demasiado a la fecha de su muerte y dar la impresión de que en lugar de hablar de música escribo una necrológica, y ahora va y se  nos muere Tàpies. No hay tregua.

Salud y buena música, Υγεία και καλή μουσική! 

Μπαρμπαρώμιρος
Barbarómiros

P.D. Un mensaje de última hora para Ana Capsir (Navegando por Grecia). Me dice el mi Dimitraki que sí, que el Mosjoloúloudo es un geranio de olor, un Pelargonium como bien decías, en Grecia le llaman al parecer Αρμπaροριζα, και Αμπαροριζα, sin la 1ª r. 
He visto las fotos en internet y es uno bastante común, de color rosa claro y líneas más oscuras, y de otros colores, de pocos pétalos y muy partidos, como las hojas, que hasta tiene mi madre y a mí no me parece especialmente oloroso, pero... .

Besos.

lunes, 6 de febrero de 2012

La curruca mirlona


Miguel Pelegrino, 2012

La Curruca mirlona, Sylvia Hortensis, subespecie Centenalis, es pájaro cantaor más que canoro. Ya está registrado, descrito y caracterizado en nuestro album de Currucas pardas, junto con otras tres especies, menos mirlonas pero tan pardas.

Nacido en la Maragatería de sobera, como a ellos les gusta llamarla, o sea la que utilizaba la paja larga de un cereal autóctono, en la onda de la escanda, menos productivo pero más sarraceno, sabroso y resistente a las plagas que el trigo moderno, con cuyos tallos secos construían los tejados de paja de cuadras y pajares, y antiguamente los de las viviendas, como las payozas ancareñas, gallegas y asturianas, digo que ha sabido continuar en su tierra pese a las dificultades y el despoblamiento, con imaginación y mucho trabajo.

Especialista en turismo, y emigrante temporal en Londres perfeccionando idiomas (aprendió italiano, portugués y un poco de griego porque eran las lenguas de los currantes con los que pasaba el día, inglés también), hizo todo el periplo por los trabajos del ramo de la hostelería, camareta, arreglalotodo, encargado, director y hasta puta por rastrojo, entre otros, antes de instalarse con varios colegas en Castrillo de los Polvazares, el pueblo maragato más conocido, y sacar adelante un proyecto de turismo rural aprovechando el primer impulso de esta modalidad de negocio.
Allí sigue desde entonces entregado a la tarea y como hay fundamento le va bien, pero no para, el hombre.

Uno de sus muchos trabajos lo entretuvo en Asturias y de ese tiempo son estas letrillas flamencas que le dediqué y que ya están publicadas en la Vía húmeda de Psilicosis (97).
Ya se había dado guerra con la oposición al campo de tiro del Teleno y entonces hacía con la mi morena un programa en Radio Kukaracha, más o menos pirata, que se llamaba Ultramarinos, con diversas secciones que podían corresponder a las etiquetas de aquí.
El segundo año el Centenalis se sumó e hicimos Sierra Morena, más agreste y bandolera, donde de cuando en cuando se arrancaba por alegrías, peteneras o soleás.

De un conjunto de letrillas y canciones escritas para el Púlgar en 1985, y otras cosas, tituladas Cançaos (sentaos, no os quedéis de pie), éstas son algunas de las Siguiriyas, compuestas especialmente para la Mirlona, aunque cantó muchas más.

Iban las maragatas
caminito de las huertas
y las reatas de mulas
pasando shá de las ventas

Entre un robre yunancina
un arriero maragato
zaflohaba la petrina

Zube ar Teleno
que te caiga una bomba po lo menoh

En tocando la naríh
puées encontrarlo schato
pero argún mahétro dí
que é picón er maragato

Con la narí
tocaba lafrauta
eraprendí

Er caló
camí me á cuando toca er tambó

Hay una ehpesie de trigo
que disen ze yama duro
yotra ehpesie sarraseno
me queo con er Senteno

Pan d´Astorga
muscho en lamano 
poco en l´andorga

La zapateta
que te menea la cuchufleta 

¡Ay que mire uzté
me chamo Migué
lo dise mi mare lo dise
mi pare lo dise el carné!

Maragato de sobera vera
shó soy nasío en Morale
que é un puebro de solera

Zube ar tejao
que quiero verte ahí encaramao

En ca Cuca, la Vaina. 2012

A pesar de que la música que mejor iría en este momento sería el flamenco, vamos a volver al palo maragato con Davide Salvado, que interpreta una tradicional, La Maragata.


Tendréis que disculparme un poco estos días que ando demasiado apurado y escocido en varias ingles, meninges y otras vísceras o miembros, no sé donde poner la mano, Macorina, ¡y el dentista aún no acabó conmigo! Ayyyy!
Veo además que no consigo subir ahora los vídeos por intentar otro rollo macabeo. Voy a ver... 

Id acostándoos, que paézme que tendré para rato.

Como parece que ya se arregló el problema voy a aprovechar que estoy aquí para poner otra canción. Del último disco de Javier Krahe, Toser y cantar (2010), que le viene de perillas como es obvio a la Psilicosis, La vil televisión.


Que durmáis bien, hasta mañana.

Ramiro.

P.D. Siguiendo con esta broma frailuna de los P.D., debo aclarar que el título de Cançaos era un palabro hispano-lusitano, ya que en portugués el plural  Canciones es Cançoes. Vale.

domingo, 5 de febrero de 2012

La jarra


...sueños son.

Hice una visita rápida a Maragatería, en uno de los días mas frios del año, nevando un poco al paso de la cordillera, con la curruca Fernandina y otros colegas que querían probar el cocido maragato. El cocido estaba muy bueno pero lo mejor fue la media hora en que pudimos charlar con otra curruca, la Centenalis, que nos preparó el condumio. Estuvo el hombre tan ocupado que sólo al final de la comida pudo sentarse con nosotros.

Sin despreciar de ningún modo el cocido, hubiera preferido comer en media hora y haber podido hablar con él las dos horas largas que echamos en ventilar las carnes, los garbanzos, la sopa y las natillas que, como sabréis, es el orden en que se come este cocido, uno de los más completos y nutridos de la península.

Nos puso un vino tinto de la variedad Mencía, la típica del vecino Bierzo, tan rico que salimos todos cogidos de la mano bailando la sardana maragata, una variante autóctona de la que se baila en Olot, tierra de volcanes, pero enredada con la jota de aquí.
Por el empedrado de cantos rodados de las calles íbamos después dando tumbos, ¡qué espectáculo para gente con toda la barba y eso!. Joé, no somos serios.

En un pueblo como Castrillo de los Polvazares, que tendrá unos 300 habitantes en invierno, como mucho, no se puede perder nadie. Bueno, pues nos perdimos y no sólo por la aldea sino entre nosotros.

Yo no sé lo que pasó ni lo que hice. Desperté en un bodegón parecido al de Valle Inclán todavía muy atacado de la azotea. Como he añorado al viejo arousano lo llamé, ¡Don Ramooooón!.
No hubo respuesta.
Tenía sed. Ví una jarra en una estantería y me levanté a cogerla. No me convenía más vino (no me con vino más vino, diría Valle), pero en la bodega sólo había cubetas de ello. Cuando le fui a echar mano sólo encontré una sombra. ¿Dónde estaba, quién era yo entonces? Miré al suelo y me vi la sombra, no había más.

Sentí frío y miedo, como la última noche que vi al manco de Vilagarcía y a Saturnino. Decidí que estaba soñando y me dormí, o eso creo.

No me preguntéis más

¡Pocas cosas hay más grandes que un amigo cariñoso y entregao, aunque no pase de 1,70!. Para la Curruca  mirlona, la Centenalis, maragato de sobera vera, un poco de ros de sus tiempos londinenses.

Lou Reed, Rock´n´Roll Animal.



Cambiamos a un ritmo más tranquilo y bailón, pero con una letra con tanta caña como las guitarras del R n R Animal. ¡Salud, curruquina!

Javier Krahe, ¡Ay, Democracia!


Toy perdío, quiyooo...


Ramiro

sábado, 4 de febrero de 2012

Flores de la terraza -7


Crisantemos, diciembre 2011

Buenos días. Aún espero por la respuesta, si la encuentran, de María y del mi Dimitraki respecto al Mosjoloúloudo, la flor olorosa que aparece en muchas canciones griegas, de amor sobre todo, por la que se interesaba anteyer Ana Capsir, capitana de La Maga.
Pero mientras esperamos le voy a poner, y a todos, un tema de Zanasis Papaconstantinu, que sé que le gusta.

Es el fragmento de un poema de Federico García Lorca, de Poeta en Nueva York, Ciudad sin sueño (Nocturno del Brooklyn Bridge).


...y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso
y el que teme la muerte la llevará sobre sus hombros.        
 ..........................................

Un día
los caballos vivirán en las tabernas
y las hormigas furiosas
atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas.

Otro día
veremos la resurreción de las mariposas disecadas
y aun andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos
veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua
  .................................

...aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato
..................................................

Eliseo Parra en un ejemplo práctico, instructivo y participativo, canta y dirige a un grupo de cursillistas que lo acompañan con palmas y demás, una canción tradicional, Las panaderas.

Y la versión de Alquitara.


Se me olvidaba llamaros la atención sobre esa letrilla muy conocida que no nos favorece:

Eres como el pan de Astorga
que mucho abulta en la mano
y poco llena la andorga

Salud y buena música.

Ramiro

P.D. Hoy domina la música. Me acaba de enviar la curruca Blasensis una grabación del Blowing in the wind,  de Bob Dylan, hecha con los niños de 6º del colegio de Santa Marta de Astorga, donde trabaja, con motivo del Día de la paz el 30 de enero, pero lógicamente no toca su saxo sino la armónica. A la guitarra Tony García, un histórico del rock astorgano, con su Fender Stratocaster.



P.D. 2. Y otra novedad agradable antes de cerrar el capítulo, Belén Lozano (crecer) me dedica la foto de hoy en Shutterchance. Después de dar la tabarra días y días con las sombras encima me lo agradece. Y yo a ti, Belén.

¡Besos!

viernes, 3 de febrero de 2012

Sol y sombra -3


San Justo de la Vega, invierno 2011

Esta es una de mis favoritas del paseo que dimos por el pueblo. El reloj de sol señala las once de la mañana, corrigiendo la pequeña inclinación, las 10 y media.
No deja de ser triste porque es el hueco que dejó una casa habitada durante más de un siglo (más de dos, me dicen), pero es el mejor ejemplo que tengo del tapial que se usaba en las antiguas viviendas.

En los capítulos que dediquemos a las tapias veremos en detalle estas paredes de barro prensado, que ya no son las pequeñas que dividían las huertas, sino muros relativamente sólidos de tres pisos, o con dos plantas superiores, si preferís, como el de la imagen, y aquí falta la altura del desván, el bajo techo.

Cuando empecé a mirar las fotos de las tapias comencé a pensar al mismo tiempo en una banda sonora y apunté algunos autores posibles.
Pero busqué también  grabaciones donde apareciera algo del folclore local. La mayoría son de las jotas maragatas y del rico folclore de la zona, que no es la del tapial. Nosotros bailamos también la jota maragata aunque no seamos maragatos. Es posible encontrarlas en Astorga, pero ahí me topé con una grabación, parece que subida por alguien de San Justo, en la que canta Jose "Aleluya".

Aleluya merecería una entrada en Música española porque sí, pero tiene pocos temas y menos registros. De momento y a la espera de que aparezcan más cosas os voy a poner ya en este primer bloque a un gitano que es una institución en Astorga, con sus grabaciones en cassette que vende a los turistas y "pelegrinos" del Camino de Santiago.
Está íntimamente unido a nuestra adolescencia y primera juventud del bachillerato en Astorga, siempre con el mismo repertorio o muy semejante, pero ahora pulido por el tiempo y la práctica.

Cuando piraba clases con la curruca Blasensis nos íbamos a la orilla del Jerga, junto a la plaza de toros, y por allí andaban casi siempre el Aleluya y el Horacio, otro gitano algo más mayor con una melena rubia espectacular que nos entretenía con saltos mortales a la orilla del río, los gitanos siempre fueron andarríos y cesteros del mimbre, mientras Jose tocaba su rumbita a la guitarra, por lo común de Peret, Camarón vino después.

Sentado en las escaleras de  entrada al palacio de Gaudí.  Esa rumba- mix suya inconfundible, Caminando, caminando.

Salud, José!


San Justo, diciembre 2011

Cuando hice las fotografías pensaba que aprovecharía alguna, pero al final he subido más de la mitad de ellas, con disculpas diversas. Esta era la más desproporcionada en cuanto al espacio que ocupa el sol y la sombra, una de las razones para agruparlas bajo el mismo título. En la mayoría busqué ese equilibrio.
Pero los artilugios colgados de la pared fueron también buenos motivos fotográficos en otras series y así se ve mejor que esto de las etiquetas, títulos y clasificaciones no son más que chorradas que nos inventamos para poder largar sin ton ni son como hago yo ahora.

Ahí está de nuevo el bozal y los aros que aguantaban los tiestos de las flores más delicadas, más sensibles a las heladas que caen aquí. ¡Su juego me dieron!
Del bozal hubiera podido escribir un pequeño ensayo, que podría titular así, De bozales. Pero ¡ca!, lo que nos sobra es censura, no nos enteramos de la misa la media, ¡qué rayos significará eso!, como diría Millás.

Estuve en León también en noviembre e hice ya algunas fotos de la terraza. También hubo días de sol pero menos que en esta semana de finales de diciembre, estaba el tiempo más húmedo y no helaba.

Otro mix de José el Aleluya a la sombra del palacio episcopal de Antonio Gaudí en Astorga.


¡Óle ahí tu mare güena, Jozé!

León, invierno 2011

En una entrada de principios de enero titulada  La solana, en Geotermias de Geotropía, puse la primera foto de la silueta del tejado en la pared. Aquella, aún más sencilla y elemental, sin el enganche que aparece en ésta ni la línea superior, me gustaba más. Aunque ya sabéis lo que pienso de eso del gusto: la mitad de las veces nos gustan pijadas, nos engañan con espejos, lo tenemos malo o lo que nos gusta no activa nada, carece de interés por su inanidad, insignificancia, marginalidad.., o finalmente nuestro gusto no hace cocido y a nadie interesa.

¿Cómo saberlo? Digamos que nos entretenemos mientras educamos los sentidos. Eso ya sería un triunfo si fuera posible.

¿A qué viene esto? Pues tal vez a la necesidad de explicarme a mí mismo porqué coño elegimos una cosa y desechamos otra. A veces el puro capricho o la arbitrariedad de la elección se confunden con lo que hay en el arte de intuitivo, de apuesta genial fuera del canon, de lo previsto. O nos gustaría que se confundieran.
Y es posible que en última instancia sea la única manera de acertar con lo más interesante, fiarnos de nuestro criterio, si lo tenemos, tratando de sacudirnos las imposiciones de las modas y el mercado, que viene a ser lo mismo.
Pero la realidad es muy tozuda y estamos sometidos a su dictado que, a sabiendas, promociona sobre todo la mediocridad. Aquí ni se contempla la posilbilidad de la intuición, está todo reglado, desde la temporada anterior, y tiene como objetivo exclusivamente la excelencia económica, el beneficio. Va dirigido a la masa, a la que se mira desde el púlpito, que ya ni es ciudadana, sólo rebaño consumidor.

Es dificil sacudirse toda esta pachanga porque nos bombardean sin parar con "productos" artísticos, como quería Warhol, que aparecen hasta en la sopa y podemos adquirir en los supermercados... del arte o del barrio. Que no es democratizar el asunto sino vulgarizarlo y empaquetarlo.
Y muchos artistas colaboran en este juego inflando desmesuradamente el ego, no son sólo los mercachifles. O sí porque también ellos se convierten en negociantes cuando especulan con su oficio.

Así que ¡aquí no se salva ni Dios!, estamos todos entocinaos.
 A ver si vamos espabilando.

Paolo Conte, Excitación.

http://www.youtube.com/watch?v=6QnyGEDhOTA&feature=related

Que tengáis un buen día. Salud, υγεία!.

Ραμιρο.
Ramiro

jueves, 2 de febrero de 2012

Flores de la terraza -6


Boca de dragón amarilla y Fucsia rosa, 2011.

Hay dos Españas, en efecto, pero las dos están en ti, no vienen de fuera. Es medio broma, claro. Pero es cierto que dos generaciones de españoles están separadas, como el Preu del Cou,  por el modelo vegetal con el que les explicaron las leyes de Mendel.
El nuestro fue el Guisante, a la morena de mi copla y a mi hermana les tocó el Dondiego de noche, una planta americana originaria del Perú, aclimatada a Europa en el S. XVI y que hoy orea las noches del verano griego y mediterráneo.

Hubiera preferido un Dondiego en la foto, Nigtoluludo para los griegos, Flor nocturna, pero no la tengo. Las flores que se cierran de día y se abren de noche. Hablo hoy de ella porque la canción elegida tiene ese título.

La Fucsia, Fuchsia, es también originaria de América, y de Nueva Zelanda. Mi madre cuida un montón de variedades del blanco al morado con diversas convinaciones de color.
La Boca de dragón, Antirrhinum majus, en cambio, es una planta silvestre mediterránea, menos frecuente que las anteriores en jardinería y que es posible encontrar por casi toda la Península Ibérica en sus formas salvajes. Y supongo que en el resto de los países del entorno.

Una buena parte de las dos generaciones mencionadas fue educada por curas y monjas, incluso en los institutos públicos y como profesores de Biología. Ignoro hasta qué punto influyó esto en la comprensión de las nada complicadas leyes de Mendel, ni me preguntaba entonces cómo se conjugaba el creacionismo, que vuelve por sus fueros en ciertos lugares imponiendo la fe religiosa a la ciencia más elemental, u otros mitos particulares como el Unigénito, con el agustino Mendel.
No es que ahora me quite el sueño la pregunta, ¿el cura y la monja eran más clérigos o más biólogos? No sé. Al biólogo agustino no le causó mayor problema el asunto a la hora de formular sus teorías.
Los caminos del Señor son inescrutables. En fin...

El olor dominante en la mayoría de los montes mediterráneos que conozco es el tomillo. Y en los pueblos griegos, en el verano, ya lo he dicho, el jazmín, la madreselva y el dondiego. La albahaca, el orégano y la menta podrían ocupar los siguientes puestos  por su proximidad en el kipos, jardín, y a la mesa familiar.

Al mismo tiempo que traíamos orégano, hacíamos acopio de semillas de dondiego por las islas por donde pasábamos, flores de un aroma intenso, dulce, riquísimo.
Las que habíamos visto en Asturias, donde no abundan, no olían. Las que plantamos después, de Grecia, sí. Supongo que es una cuestión de variedades y no de terreno o país. O sí, porque les chifla el sol y el rey concentra los aromas, no hay duda.

Quisiera saber, si alguien recoge el guante, por ejemplo Juan Carlos Rubio, al que le gustan plantas y animales desde su nombre científico, o Eduardo Serrano que vive en el jardín andaluz, Valentín Cabañas, en la cara sur o Txellg, costurero oculto en Catalunya, todos fotógrafos de Shutterchance a quienes sigo, o mi colega Lucas Papadimos, trotamontes extremaño con ojo vegetariano aunque no lo sea, quisiera saber, digo, si las variedades que se dan en sus regiones, más mediterráneas o sureñas que Asturias, son o no de olor.
Creo recordar que las del jardín de mi hermana, en Alicante, tampoco olían, pero no lo puedo jurar.

Los colores más comunes del dondiego son el rosa y el amarillo, como los de las flores de la foto, pero el rosa más fusia y el amarillo más canario que verdoso. Y, además del blanco, todas las innumerables variedades e híbridos intermedios.

Socratis Malamas, canta una canción con música suya y letra de Alkis Alkéos, Nigtolúludo, Dondiego de noche.

Σωκράτης Μάλαμας, Νιχτολούλουδο.


Υγεία, salud!

Barbarómiros

miércoles, 1 de febrero de 2012

Sol y sombra -2


La casa de Carmen Rodríguez. San Justo de la Vega.

Es una casa de los años veinte relativamente común, con ese adorno de ladrillo visto orlando las ventanas y la puerta y el pequeño balcón en el centro.
Fueron las primeras de ladrillo que empezaron a abandonar el tapial tradicional en esta zona de León.

A la derecha disponía de la antigua vivienda de anchas paredes de tapia, con portones carretales como muchas de las casas de labranza de la región, y dependencias auxiliares para el ganado de corral y las caballerías. El señor Serafín que fue quien la levantó era también fabricante de chocolate y vendía sus productos por las rutas de los arrieros.

El pueblo de San Justo, en el camino de Santiago de Compostela, a tres kilómetros de Astorga, en el antiguo Camino Real y la aún más antigua Calzada Romana entre Legio y Astúrica, fin de cañadas mesteñas, fue paso obligado del ganado lanar, hasta épocas bien recientes en las que los rebaños bajaban hasta Astorga desde los pastos del norte para ser embarcados en el antiguo ferrocarril, hoy desaparecido, de la Ruta de la Plata, camino de Salamanca y Extremadura.

Está situado a la vera del río Tuerto al que tal vez deba sus orígenes, que se suponen entre el S.V y VI, tras la caída del Imperio Romano y el asentamiento de los Visigodos.
Por las razones expuestas es un punto estratégico que aprovecha, además, la riqueza de la vega.
Compartía con Maragatería algunas características, como la tradición de las hilaturas de lana, y en tiempos de lino, o la arriería.
Tenían cierto prestigio los telares tradicionales y los cardadores de lana. Y su leyenda negra, su coplilla popular más bien. Me permito repetirla por ser natural del lugar y porque para reírse de algo hay que empezar por hacerlo de uno mismo y de lo propio.

Era de San Justo,
era cardador,
era de San Justo
Judas el traidor.

¡Falso como el diente de Pedro Navaja! Pero, para decirlo todo, existe una expresión castellana para definir a la gente camorrista que alquilaba su carda por todos los territorios de la Mesta en la época del trasquile de la ovejas, como los segadores gallegos sus hoces en tiempos de siega, y que provocaban altercados en las ventas donde se hospedaban y en los pueblos donde trabajaban.
Era la "gente de carda", un instrumento terrible en manos de un malevo, con un círculo apretado de púas largas y afiladísimas, las grandes del tamaño de una navaja de a tercia, como la de don Ramón, de 20 cms. largos. Un pase suave, una caricia, te arranca media cara. Salvaje.

Hasta bien entrado el siglo XX, cuando la arriería perdió la última batalla contra el ferrocarril, hubo  vecinos que se dedicaron a esa actividad. La relativa cercanía de León, 40 kms., y la posibilidad de enlazar con Asturias o con la vía de Madrid sin tomar el camino gallego y Ruta de la Plata, supongo que fueron razones para que algunas familias arrieras, quizá más humildes, se instalaran aquí en lugar de en los pueblos tradicionales de la arriería, o los naturales la compaginaran con la agricultura y el pastoreo.


Geometría proletaria, León 2011 

En todo caso, hasta entonces, el número de propietarios con suficientes medios de subsistencia era escaso y la profesión más frecuente la de jornalero, al servicio de la Iglesia, la aristocracia terrateniente residual o como criados de las pocas familias con más posibles.
La emigración a Madrid, Bilbao, Barcelona, América, y últimamente a países europeos durante los años 60, fue la salida obligada para varias generaciones en momentos críticos, aunque el pueblo ha logrado mantener una población estable pese a todos los reveses de la fortuna.

Las casas se alinean a lo largo de la carretera y suelen tener salida a un camino trasero de servicio por donde se carga(ba)n los pajares, se saca el abono de las cuadras o entra y sale de los corrales el ganado mayor, equino, vacuno y ovino.
El resto del pueblo se concentra en tres barrios, en total 2.100 habitantes, ocupados en actividades agrícolas, de servicios, en la construcción, en pequeñas industrias chacineras y una fábrica de hilatura del algodón. En el primer cuarto del siglo XX llegó a tener hasta media docena de malacates para el trabajo del cacao y la industria chocolatera artesanal, siempre familiar.

El ladrillo y el cemento acabaron por ganar también la guerra a la tapia y al adobe, y el los años 70 empezaron a proliferar puertas y ventanas de aluminio para sustituir a la madera tradicional. En las construcciones secundarias la uralita se impuso a la teja o a la escasa pizarra que se usaba aquí, zona de barro y cuaternario. El plástico de los canalones en los aleros sustituyó al hierro o al latón.

Hoy buen número de pueblos de toda la meseta, y otras regiones, carecen de personalidad y en muchos casos cunde el feísmo más detestable. Como en los capítulos que dedicamos a la construcción en Grecia, en Arquitectura, la falta de una política urbanística decidida y de asesoramiento, ha permitido cuando no propiciado este desorden y horterez.
De todos modos el aspecto de los pueblos en fotografías de principios de siglo era también penoso, pero no por falta de gusto, por algo peor: la pobreza

Aparte de lo dicho, que es bastante, siempre es posible encontrar la belleza, la curiosidad o el ejemplo positivo, en cantidad de rincones y detalles. No es el caso de la imagen superior, con todos los materiales invasores mencionados, ladrillo, cemento, plástico y aluminio.
Pero tratamos de sombras y no de materiales, o eso era lo que quería, a eso se debe el título y ahí sí cumple la foto. Lo demás sale rodado.

Y soy un colgao del cielo (ni raso ni divino), en especial si lo acompaña un sol como el que lució ese día.

San Justo, diciembre 2011

La terraza, en forma de T, tiene tres esquinas cóncavas y dos convexas, todas me entretuvieron al paso de las sombras, de la chimenea, el tejado y de las plantas y flores. Van marcando las horas y dibujando las paredes y hasta te invitan a filosofar mientras rueda Lorenzo, tan feliz en su cielo azul.

¡Delicias proletarias! Me da a mí por lo proletario últimamente, hay que fajarse.

Y hablando de cielos, hoy vi el album de fotografías de Marta Capote (martacapote en Shutter., donde pone pocas imágenes, a ver si se anima) y tiene una sección llamada ¡Oh, Cielos! en los que se emborrachó de colores.
Y muchas más, interesantes, en los otros apartados. No pude comentar ninguna porque no se contempla la opción. Creo que había visto la mayoría, pero he vuelto a disfrutar de unos cuantos retratos espontáneos, sobre la marcha y en la calle, muy buenos. Galicia y Portugal, sobre todo.


Y como estoy al final del último terceto dejo ya el espacio para la música. Mañana flores de nuevo.

Paolo Conte, Parole d´amore scritte a macchine.


Aunque no parezcan tener mucho que ver, el éxito de Adriano Celentano, Azzurro, Azul, es también una canción de Paolo Conte junto con el maestro Michele Virano. Es por darle un poco más de marcha a la cosa y Conte, el músico italiano que más nos gusta y con el que repetiremos, nos lo facilitó.


Salud y calor.

Barbarómiros.

martes, 31 de enero de 2012

Flores de la terraza -5


Pétalos de geranio sobre lenteja de agua

Continuaré con las morcillas florales entre capítulos para relajar del blanco y gris dominante y de la naturaleza muerta. Aportan algo más de (vida y) color y sitúan al resto de imágenes en el contexto pues, como dije, son las plantas y flores que rodean la terraza de Sol y sombra y seriales anteriores.

Como este recurso es también cómodo para mí ya que las fotografías cumplen un papel decorativo y no hay mucho más que decir al respecto, pero tampoco me conformo con dejaros sólo la foto, incumpliendo el propósito de ser aún más breve, os apunto una canción que ilustre a su vez la imagen y así, entre fotografía, palabra y música quizás podáis captar mejor el aroma de las flores.

Claro que para eso lo ideal sería dejar el ordenador y salir a pasear por el campo...

Socratis Malamas, O Kipos, El jardín, Σωκράτης Μάλαμας, Ο Κύπος.

http://www.youtube.com/watch?v=pKMjKSsRbOg&feature=related


Υγεία, salud!

Μπαρμπαρώμιρος
Barbarómiros

lunes, 30 de enero de 2012

Sol y sombra


San Justo de la Vega, diciembre 2011

Vamos con el siguiente serial, 9 ó 10 fotografías en tres capítulos. Es el mismo escenario de Chi menea y Sombras, una terraza soleada a principios del invierno, con grandes heladas y un sol esplendoroso en un cielo limpio y azul, en León.
Al final de la serie enlazaremos brevemente con las tapias a las que dedicaremos en su momento el espacio previsto.

Como en los casos anteriores citados se me presenta otra vez el problema del espacio. El comentario sobre las fotos, descriptivo o ingenioso, insustancial o engordado con pienso de oficio, no basta para cubrir la distancia entre una imagen y la siguiente.
En la de arriba podría enrollarme con el tema de los bozales, que es el chisme que se ve colgando de la pared con esa planta que vive del aire.

Puesto que casi han desaparecido los burros y a las caballerías de ganado mular y asnar sólo las vemos en el Parlamento, en la Bolsa, en la Asamblea de Accionistas..., y siempre por televisión, se va perdiendo una palabra que ya apenas tiene uso, como el propio complemento, salvo por los dueños de perros peligrosos. Pero son distintos, de cuero  y más sofisticados que este simple, ya arqueológico, trenzado de alambre.

El bozal de la foto, y termino, era para burreznos y rucios, acémilas en general. Hoy, el otro ganao pecuniario citado en el punto anterior, usa bozales invisibles que dejan al descubierto, ante las cámaras, la sonrisa, destacando en primer plano los incisivos mulares, que es donde queríamos llegar.

Invierno 2011

Así pues, dejaré que fluya la inspiración del momento.

En los seriales anteriores se me impuso la actualidad. Pese a que estoy físicamente bastante aislado es difícil mantenerse en la isla sin echar mano del continente, para el suministro, porque somos gregarios, porque visito el tanatorio, porque me pueden las querencias como al bóvido.
¡Si hasta machos que respeto sueltan coces, no especialmente contra mí sino a diestro y siniestro, cuando asomo el belfo por la cuadra! Me doy la vuelta para irme, pero no antes de lanzar una coz trapera a las partes bajas del machito. Mulas a mí que soy pollino.
De carga
burro soy,
mas rebuzno
y coces doy.

Escogí el título de Sol y sombra para esta serie porque en casi todas las imágenes buscaba un equibrio entre los espacios que ocupan ambas. La pared de ladrillo ya la conocéis de las Chi meneas y aquí se ve una tira del cielo del que hablé. No es que me sienta orgulloso de la foto, me atraen los colores, y en concreto cómo la sombra dibuja, pinta y los modifica, lo que, por supuesto, también afecta a la forma. No descubro nada, son obviedades.

Abajo se ve de nuevo la silueta de la chimenea, pero lo que me interesaba resaltar de la foto, como detalle, son esos cristales que coronan la tapia primitiva ahora revocada y encalada.
Era un recurso barato frecuente para intentar disuadir a posibles cacos, que escalaban las paredes de las casas para meterle mano a los chorizos, lomos y jamones de la matanza, el objetivo más típico en los tiempos del hambre y el tapial, en estos pueblos pequeños donde a nadie le sobraba casi nada.


León, invierno 2011

Y tiene gracia ese aura de color solar que siluetea la sombra en la gama más caliente del arco iris, amarillo/naranja/rojo. El clavo de la derecha era una de las primeras sujecciones de la desaparecida parra. Y eso ya es oculta biografía que a nadie interesa.

Hemos tenido una jornada desapacible, gris, fría y húmeda, en el espectro del cian/morado/añil, casi el opuesto al de las fotografías. A pesar de los claros que se abren de vez en vez.
Todo el día escuchando versiones de las bandas sonoras de las películas de Theo Angelópoulos, tristísimas unas y otras, aunque muy bellas, ¡tengo el alma podre de tanta melancolía! Llámale masoquismo si quieres.

Para completar el binomio y que podáis llamarme también sádico ahí va un par. Son de Eleni Karaïndrou, la autora de la música de las películas de Theo. La primera es un salmo bizantino tradicional, la segunda la canción de La mirada de Ulises.


Y para acabar de hurgar en la herida y dejar ya el corazón exangüe y los huevos u ovarios reducidos a guisantillos, arbeyinos decimos por aquí, de Jacques Brel, Ne me quitte pas, No me dejes.


 Maysa Matarazzo, cantante brasileira se queja por lo mismo y no Edith Piaf.


En fin, diez minutos de maravillosa tortura, ¿no os quejaréis, eh viciosillos?

Salud, υγεία!

Μπαμπαρώμιρος
Barbarómiros

domingo, 29 de enero de 2012

Cartulina


Sin título, 1995
Acuarela y témpera
Ramiro Rodríguez Prada

La historia de la gestación de este tango porteño la contaré completa algún día en Música española, en más entradas que dedicaré al Púlgar, si llego.
Fue una respuesta inmediata y genial a Ena tangó, un tango griego sin el fuste del argentino, a mi entender, de la gran intérprete Jaris Alexíou. Nos gusta más Jarula en otros estilos.

Copiaré la letra para que el traductor permita, a los lectores extrajeros que no dominen el castellano, disfrutar también de ella, con guiños casi gunfardos.

El Pulgarzito, Estereotipo.



Calamidad/Qué mala vida/dibujando eses por el bulevar/Ese es tu retrato/huele a alcohol barato/otra mañanita/sin desayunar.
Y una noche más/agarrao a la farra/arreglando el mundo/en la barra/de un bar/con esos muchachos/alegres no más/esa Cumparsita/que te suele acompañar.

Estereotipo/melodía de ultramar/con la luna del Plata/pintando de espejos/las calles/las ratas/bandoneones viejos/sonando de fondo/en el arrabal.

Y esta morena/vestida de humo/bebiendo y bailando/mostrando el detrás/y la delantera/dale Albiceleste/la mano en el pecho/después de marcar.
Pero en la taberna/la reina de corazones/busca explicaciones/pregunta porqué/Porqué se murieron todos esos sueños/porqué se quebraron/las flores de papel.

Estereotipo...

Y ya lo ves/claro y argentino/sereno y con vino/volviendo a "Volver"/cortés y valiente/vulgar y corriente/yo le doy la vuelta/a lo que está al revés.

Estereotipo...


Salud, Υγεία!

Μπαρμπαρώμιρος
Barbarómiros

sábado, 28 de enero de 2012

Nene, ¡el coco!.


León, noviembre 2011

El título, más ajustado a lo que escribe, es una parodia de Nene, caca, que usa esta semana Andrés Trapiello en esa columna suya del Magazine llamada Vueltas que da la vida. La frase la atribuye al rey, en tono naïf, dicha a su yerno para que no meta la mano en la mierda.
Hace bien Andrés en escoger ese estilo porque el nivel político de sus opiniones no va mucho más allá. Ya le dedicamos una de cal, hoy le daremos una de arena.

Yo esperaba un rapapolvo a la monarquía, pero lo que hace es ponerla en guardia frente a los incontrolados de siempre que sólo intentan arruinar a este país. Suena tanto el discursito, que parece salido de la escuela del cara al sol.
El esfuerzo que hace en el corazón del texto, citando a Lenin en positivo o a Bergamín en negativo, queriendo demostrar que chana de política, ¿sovietaria?, ¡vete por ahí, inventor!, resulta más patético que otra cosa. Va la primera faltada, ¡trapero, a tus trapos!.

Cuando, hacia la mitad del artículo, cambia el registro infantiloide y utiliza el término, medio cheli, "largar", bien escogido por cierto, para referirse a lo que ha hecho el pueblo con algunos de sus reyes, mandarlos al carajo, no deja claro si se debió a la incompetencia -entre otras cosas, todas de bulto- de dichos monarcas o a la incuria y perversidad del voluble populacho. Parece más cosa de este último, porque básicamente es una amenaza suave al rey, ¡Nene, el coco!, ¡Xuanín, el pueblu!

Más adelante ya no habla del pueblo o de "este país" sino de España, que parece lo mismo pero no lo es. Como no puedo creer que no sea consciente de ello, ni lo disculpa su escasa formación política, tengo que pensar que manipula conscientemente las categorías, haciendo malabares no en beneficio del argumento sino de su tesis final. El pueblo es la masa ignorante, este país los rojos y España las esencias. Eso es lo que se desprende, ¡óle ahí tus cohones de piadoso antitaurino, machote!.

Teniendo a un rey simpático y campechano, ¡qué importa el resto!, basta con "parecer honrado". ¡Ay Andresín, las vueltas que da la vida! ¿No confundes, además, simplicidad y simpleza? Estúdialo. No sé a qué esperan para invitarte ya a la próxima audiencia real en la Zarzuela, ellos sí lo estudian y tú lo estás deseando.

La conclusión del texto es otra amenaza, más seria por las consecuencias que sabemos, pero no del pueblo al rey sino del Coco a todos, incluídos izquierdistas y "miles de republicanos moderados", entre los que supongo que se incluye él mismo.
¿Que significa eso, Andrés, que son republicanos por el culo pero monárquicos por las témporas? Sospecho, claro está, que tienen más de moderados que de republicanos.
Pero por más que lo entienda no te comprendo y tampoco quiero hacer de esto una controversia semántica.
Los republicanos también tenemos miedo al coco y amamos la paz. Serán distintos cocos. ¡El republicanismo radical es el causante de todos los periodos negros de nuestra historia!... . ¡Ayyy!. Esto son reflexiones mías al hilo de la letra, será que soy corto de entendederas.

Nueva pregunta, en realidad ¿quién es el coco, los republicanos, el pueblo, este país o España?¿No serán tal vez los reaccionarios de siempre que aplaudieron e impusieron por las armas, históricamente, una vez tras otra, la vuelta a las caenas?.
No, el coco más cercano que encontramos en su articulín está en: "la idea de entrar ahora en la vorágine de una república federal, con regiones enteras amotinadas pugnando por la independencia, resultaría pavorosa". ¡Badre del abor herbosoooooo!

Astorga, 2011

Lo que resulta pavoroso es tanta desmemoria, y tanta lituratura patriotera para asustar a niños "apasionados" y caprichosos como somos los del pueblo español. Ingobernables según dicen los que nos malgobernaron.
Esto no es equidistar, Andresito, es tomar partido por la mediocridad rampante que ha escrito la historia oficial de España en el último siglo, y antes. La de quienes no dejaron de detentar el poder real en todo ese tiempo hasta hoy. Y no hablo de los historiadores profesionales, aunque podría hacerlo también de algunos.

¡Tendrás muchos seguidores y lectores, entre los últimos me puedes contar, pero estás en la inopia, en el limbo, compadre! Claro que, ahí no hay bien ni mal, son todos maniqueos originales en clima templado. En el balneario. ¡Chachi!.
¿Sabes que los asustanenes como tú siguen alimentando la idea de las dos Españas para que una siga acojonando a la otra sólo por pensar diferente? ¡Detente Abraham!...

El remate lo pone al final, como debe ser. "España ha dejado demasiadas veces ya de ser monárquica de la noche a la mañana"... Si en lugar de usar el "demasiadas", hubiera utilizado "muchas", pasaría por una afirmación aséptica, pero enseña de nuevo la oreja, prefiere estar con los que siempre oponen el desorden y la anarquía a esa democrática "ficción que dure al menos otros treinta y cinco años", un calco de los 25 (40) años de paz orgánica franquista que él mismo vivió en la realidad, hoy falseada, de su infancia bien protegida, dirigida por otro reyezuelo, éste de bastos y/o de espadas, de talla corta y aliento largo pero, por supuesto, también monárquico, según decía. Gente de orden.

¡Cuidadín, nenes, que viene el coco! ¡Vale, figura!

Nos gustas más cuando no te metes en camisas de once varas e intentas justificar tu propio miedo asustando a los demás. Revisa tu papel de voz áulica porque creo que estás bastante pasado de vueltas narcisistas y eso te provoca afonía. Dedícate a la literatura que es lo tuyo y sabes más.

Dicho todo ello con el grano grueso de la arena, pero con cariño, sin acritud.

De Rubén Blades, de un concierto en vivo en Cali, una de las ciudades grandes de la salsa, Pedro Navaja.


Una de Chavela Vargas, Que te vaya bonito.


Salud, υγεία!

Ramiro Rodríguez Prada.

viernes, 27 de enero de 2012

Flores de la terraza -4


Crisantemos para Theo

Buenas. Cercado y atacado por el enemigo en varios frentes esta última semana, en particular por la recaída de una amiga en su enfermedad, pero también por el tiempo frío que me pone un madero al hombro día y noche. Cansado de maldormir, anduve tristón, con pocas ganas de broma. Y sigo.

Días atrás, amenazado por el torno del dentista, asedio que terminó ayer con la extracción de una muela y lo que te rondaré, morena, depuse las armas y me entregué a la cuchilla.
Tras el primer asalto del odontólogo, sin mayor daño, estuve preocupado por Giannis Tzakós (apodromos), al que encontré desalentado, dispuesto poco menos que a tirar la toalla en Shutterchance. Intenté animarlo pero yo estaba también para el (pal) arrastre.

Me llegó un poco de calor, que agradecí, por parte de Belén Lozano (crecer), y sus comentarios positivos. También algún guiño de Juan Carlos Rubio (offtravels) y de Valentín Cabañas (carasur), que está colgando esta semana fotos muy guapas de Lisboa y el estuario, con esa luz y esa atmósfera neblinosa que es la esencia misma de la ciudad, húmeda y melancólica como un fado.

Llena de penas me acuesto y con más penas me levanto. Amália Rodrígues, Lágrima.


Chéia de penas me deito
E com máis penas me levanto
.    
Valentín le deseaba paz a mis pulmones y eso fue lo que les di la tarde que pasé en compañía del Picogordo, bálsamo curativo por inhalación, aunque esto es el rayo (la tos) que no cesa. Repasamos también el hígado, para rematar la faena por la brava y estimular la bilis buena, pongamos por caso.

No sabía que me aguardaba otro desencanto al llegar a casa con la soberana, como decía don Ramón. Después de cenar, cuando terminaba la crónica del día, que suelo colgar entre 12-12 y 1/2, escuché por la radio la noticia de la muerte en accidente de tráfico de Theo Angelópulos. ¿Eran las once?, hacía pocos minutos que había fallecido.
Se me cortó el fluss y el colocón,  y eso que estaba con una canción rebética de Marió, ligera y alegre, que habla del haschís.

Como un soplo de brisa benigna recibí la noticia de la vuelta de Alberto, el capitán del Teach, a su blog náutico, Desde la popa. Parece que se ha decidido a contarnos las aventuras y desventuras del regreso de este verano desde Grecia. Saben que estamos con ellos y que no los olvidamos.

¡Bienvenido, Capi!

El sonido de las gotas de lluvia sobre los tendederos del patio interior me deprimen, porque me recuerdan de nuevo el aguacero que soportaba el exiliado en la película Regreso a Cythera. Y no tengo ganas de seguir y entristeceros con mis quejas.
Y acabo de ver una foto de Marta Capote después de mucho tiempo sin colocar una en Shutter. ¡No lo dejes, colega, sigue! Ánimo.

Prefiero dejaros, después de todo, con un mínimo de buen humor irónico. Por gentileza de Moncho Alpuente y sus Kwai,

Hay días que no está uno para nada...  


Mejor dejar dormir
el negro porvenir...

Que descanséis. Hasta mañana. Salud.

Ramiro

P.D. Un tema que nos propone Ana Capsir, de Navegando por Grecia, Sinefiasmeni  kiriakí, Domingo nublado, canción de Basilis Tzitzanis interpretada aquí por esa voz prodigiosa que era la de Stelios Kazantzidis, cambiando un poco la dirección de youtube porque no sale la otra, pero creo que es la misma versión.


Otra versión la puse en una entrada de Geotermias titulada La capa del pobre, en Geotropía. Es la de Sotiría Belou, una de las rebétissas más duras del género, pero vale la pena repetirla aquí.


Besos.

jueves, 26 de enero de 2012

Sombras -4


San  Justo de la Vega. Invierno 2011

Θόδωρος Αγγελόπουλος, Zeodoros Anguelópulos.
(1935-2012)

Ayer, a las cinco en sombra de la tarde, cuando la moto del policía fuera de servicio atropellaba a Theo Anguelópoulos, estaba hablando de él con la curruca Fernandina, el Picogordo, porque le llevaba la novela de Petros Márkaris, coguionista en media docena de películas de Zeo, y el Arruabarrenensis, discípulo de Goethe, de Fausto o de Mefistófeles, no lo sé a ciencia cierta, no sabía que Márkaris era guionista y el traductor al griego de ése y otros grandes autores alemanes.

Lo habíamos mencionado aquí, precisamente, la pasada semana en los artículos dedicados a la última novela de Petros, Con el agua al cuello. Y ahí apuntamos los títulos y el año de algunas películas de Anguelópoulos.

Una banda sonora de Eleni Karaindrou:


Tras una tarde de charla amigable sobre literatura y Grecia, nuestros temas más comunes, de envasar una buena cantidad de cervezas y fumar como fogoneros, llegué a casa  más que animado, tupíu,  como decimos por Asturias, tupido como un colador o una tubería.
Al terminar de cenar y quedarme solo en la cocina escuché por la radio la noticia  de la muerte del más grande cineasta griego hasta el momento. De los detalles me he ido enterando hoy.
Por ejemplo, que el accidente fue en Drapetsona, cerca del Pireo, mientras atravesaba una calle.

Varios pensamientos e imágenes he venido asociando a su muerte, sin oponerles resistencia, permitiendo que me gane la melancolía. Apenas menciono películas o directores aquí porque veo poco cine y no es mi fuerte, pero inevitablemente, recordé algunas escenas de sus películas. Imágenes, la mayoría, de un magnetismo visual extraordinario.
El paisaje nevado de una Grecia nada turística pero más real, el final de La eternidad y un día, La mirada de Ulises, los comediantes silbando la Tarara caminando por las vías, los impermeables amarillos en bicicleta y el autobús en La eternidad, la tristeza del Viaje a Cytera y en general el argumento de esa película conmovedora.


León, diciembre 2011

Cythera es la isla donde nació Afrodita, aunque después fuera Chipre su lugar de acogida y reposo. Y de solaz y descoque, como las bellas de Espronceda en sus lechos.

La película narra la vuelta a Grecia, después de veinte años, de un comunista que tuvo que abandonar su país y su familia, tras la lucha en la resistencia y la posterior guerra civil, y exiliarse en la Unión Soviética.
En la URSS ha formado otra familia pero regresa al cabo para reencontrarse con su pasado, con sus hijos, que no lo aceptan ni lo reconocen como padre, y con su primera mujer, que no se ha vuelto a casar y comprende la tragedia de aquel hombre, que es también la suya, uno de los dramas de la moderna historia griega.

El exiliado acepta el frío que lo recibe, porque tal vez era ya un intento condenado al fracaso desde el principio, una derrota más, y espera en la noche, bajo la lluvia, para subir a una balsa de tablas que lo acercará a un hipotético barco nocturno, fantasmal sin duda, que pasará a recogerlo en el exterior del puerto y lo devolverá a Rusia.
Era la versión original en griego y no pude hacerme con todos los detalles del guión. Pero estoy viendo al hombre junto al embarcadero, empapándose del aguacero que cae, como lo ve la mujer a través de los cristales de su casa.

Ella sale para llevarle un paraguas, pero se queda con el paisano, con la memoria de ambos, y juntos suben a la balsa  que se va alejando bajo la lluvia hasta perderse en la oscuridad.

El viaje a Cytera es una vuelta al amor. Trágico porque en lo que pensamos es en un suicidio de la pareja.

Las otras ideas que me asaltaron tenían que ver también con las coincidencias, como la de estar hablando del director cuando lo atropellaron.

También de Eleni Karaindrou, La eternidad y un día.


Invierno 2011

En uno de los números de Psilicosis hablamos de Gaudí, alcanzado por un tranvía en Barcelona y de Roland Barthes, en París por el furgón de una lavandería.
Más próximo aún a Angelópulos, no sólo en kilómetros, como director y artista, a Pasolini le pasaron por encima con un coche, en un episodio que no llegó a resolverse convincentemente.
El gran novelista Kostas Taksís murió también en Atenas en lo que se interpretó como crimen pasional entre homosexuales que tampoco se aclaró del todo.

Los amigos de la criptopolítica y la conjura llegaron a interpretar algunos de estos casos, como los dos últimos y otros menos conocidos de la misma época, como asesinatos políticos planificados, pero nunca pudieron aportar pruebas. La genialidad de todos ellos, sus feroces y lúcidas críticas al sistema, la radicalidad de la vida privada de Pasolini o Taksís, invitaba a especular con la existencia de una mano negra bien dirigida.

No accidente, sino asesinato político de la extrema derecha griega, fue la muerte del diputado de la izquierda, Lambrakis, ocurrida en Tesalónica, cuya historia recreó Vasilikós en la novela Z (67), y en el cine el director Kostas Gavras (69). A Lambrakis lo mataron atizándole un garrotazo en la cabeza con una porra desde una motocarro en marcha.

Sin tomar partido por estas teorías no deja de ser curioso que Angelopulos preparara su nueva película, en la que iba a tratar la crisis griega actual, y que haya sido un policía su ejecutor, aunque sea de paisano y "sin querer".
Lo cierto es que han matado a un poeta del cine y a un baluarte contra el statu quo.

El viaje a Cytera, banda sonora compuesta por Eleni Karaindrú, como las de otras películas de Zéo.



Salud y felices sueños.

Barbarómiros.