martes, 20 de diciembre de 2011

Plantas del margen -2


Vagina denttata, El sexo del diablo
León 2011

Esta Datura stramonium no es del Jardín de la Virgen, i Periboli tis Panagias, griego, que vimos florecida en agosto y cuya foto está en el primer capítulo con el mismo título, en esta etiqueta.

Decíamos allí que es frecuente en toda Europa tanto en los terrenos de labor, linderos, cunetas, bordes de caminos, como en lugares habitados, solares, carreteras, jardines públicos y privados... . Es muy vivaz y resistente, no suele hacer ascos a ningún terreno y prospera lozana en lo húmedo como en lo seco, casi siempre a pleno sol.

Aquellas flores blancas grandes y trompetudas se transforman en una agalla verde como la que vemos a la izquierda, con esas protuberancias en forma de pincho que le dan un aspecto aún más feroz, después del olor nauseabundo que es lo primero que echa para atrás.
Sin embargo los pinchos no son tales sino blandos y carnosos. Desconozco el porqué, que lo habrá, de la estrategia de la planta que la hizo desarrollar esa apariencia.
El de su olor repugnante, en cambio, lo imagino mejor, sobre todo en plena floración: ya sabemos lo aficionados que son algunos insectos -y ciertos humanos- a los perfumes. De echo el olor decae algo cuando mueren las flores, pero el tufo infernal nunca lo pierde.

Esa especie de erizo que resta cuando se abre la agalla y se seca la cápsula tiene un lejano parecido con  el de la castaña pero sólo eso. Y es más pequeño. También recuerda algo los tentáculos endulzados de algunas carnívoras abiertas. Y hasta a las magnolias de Larry Bliss, un fotógrafo americano de Shutterchance. De las afinidades electivas...

De nuevo prevenimos a los insensatos, si el pestazo no los disuade, contra el uso de tales venenos para fines recreativos, lo que puede entrañar graves intoxicaciones y en ciertos casos la muerte. No os fiéis de expertos de toda la vida que lo mismo se colocan con estricnina o arsénico que con Dragó o Arturín Pe Reverte. ¡Ojo a los neogurús!

Sobre esto tendría mucho que decir la curruca Fernandina, el Picogordo, doctor en medicina y a quien nombramos Stramonium. Pero, de todos modos y ante la duda, acudid a vuestro psiquiatra o confesor particular.

Semillas de Datura

En su disco ´Souvenir`, Moncho Alpuente y los Kwai nos cuentan la historia de Ese cura, y yo no puedo evitar recordar al mi Dimitraky, el monje de Karoúlia al que le gusta el reegae. Aunque en Athos no puede consultar el blog yo sé que tiene medios mágicos de ponerse en contacto con nosotros a través de su ombligo.
Pronto llegará a su Thesalónica natal con unos días de descanso para ver a la familia. ¡A ver si me lo engordáis un poco que parece Psarandonis en Cuaresma!. Esa horrible, frikaléa Karoúlia...

Es un tema salsero y no eskatalítiko pero sabemos que a él también le gusta mojar el psomí sto piato, el pan en la salsa. Copiaré la letra para los que no entiendan.


Un cura francamente progresista
abandonó la fé materialista
y despreciando a Marx y al Santo Padre
cambió su menester por el desmadre.

En pleno "trip" obtuvo una visión
de un santo anacoreta en camisón
que le dijo "transforma tu dieta
y ganarás el cielo por la seta".

Por consejo de aquel sabio eremita
este cura se ha dado a la Amanita
y ha fundado una nueva religión:
"Alucine para la Salvación".

De lo dicho se deduce con esmero
el talento comercial que tiene el clero
que todo lo transforma
con la Sagrada Horma del Dinero.

Este cura/no se cura
vaya geta/con la seta

¡Que pasote/de peyote
el que lleva/el sacerdote,
mamá!

¡Ay qué muermo/San Guillermo,
ay qué globo/San Jacobo!

¡Ay qué pedo/tan agreste
el que lleva/el arcipreste,
papá!

¡Ay qué vicio/San Dionisio,
qué coloque/ con San Roque!

¡Ay qué ciego/de Amanita
el que lleva la monjita,
mamá!

¡Ay qué flipe/San Felipe,
qué jolgorio/San Honorio!

¡Qué pasote/de peyote
el que lleva/el sacerdote
papá!


Repetimos, ¡cuidadííiiinnnnnnnnnnnnnn, criaturas!

Γειά σας, Salud.

Skylorómiros.

lunes, 19 de diciembre de 2011

En el nido del mirlo


León 2011

No sé si se la habré visto ya al Mirlo rubio, o una parecida, porque está hecha desde sus dominios aéreos.

Sigo con los diálogos, alfabeto de imágenes, en ocasiones eco de otras, como la que encabezaba la entrada ´Palabras`, un reflejo de las de Andrés, con el que también he aprendido a mirar un poco a través de la cámara, a base de ver cientos, tal vez algunos millares de fotografías suyas.

No he resuelto aún mis problemas con la distribucion del tiempo libre que tengo y en él no salgo del blog.
No me da tiempo a más, y eso que últimamente he dejado aparcadas etiquetas como Literatura griega, la más abandonada, y otras, en beneficio de una improvisación que suele terminar en un pie de foto interminable o una divagación.  A veces más dura de parir que cualquier artículo con apariencia de plúmbeo o difícil.
Nada más pesado, además, que la divagación infeliz.

Me refugio en Alfabetos o Perdío por falta de tiempo y estímulo para regar el jardín de la Academia. Es una historia que quisiera tratar antes de que acabe el año. Un buen número de líneas lo dedico a hablar de la dinámica del blog. De hecho hoy no hice otra cosa y lo que tenía previsto en principio, comentar las fotos, se fue al garete. 

Como existe el metalenguaje y la metaliteratura, supongo que a éso se le llamará metablog. Quería abordarlo antes de terminar la campaña pero no ahora. Tendré que retitular lo que escribí y dedicar otra entrada al tema.
Seguramente esto del metablog sólo es un pecado de principiante, y yo empecé hace cuatro días como quien dise, Cantinflasss. Bueno, antes de las computadoras ya divagaba.


León 2011

Sí, es muy cómodo poner una foto y no romperse la crisma buscando un comentario. Como lo entiendo, corro el peligro de hacer lo mismo. De hecho lo considero un lenguaje tan eficaz como el de las palabras u otros. Con su alfabeto particular.

He recorrido hasta aquí un camino que partía de no contar con nada para ilustrar los textos, siempre largos, a tener un archivo de fotos al principio muy escaso pero ahora ya suficiente para mis necesidades.
Pero esta facilidad me está llevando a invertir la tendencia. Antes pensaba y escribía, después buscaba una imagen. Ahora, cada vez con más frecuencia, encuentro una fotografía que me sirve de inspiración, pero que condiciona el texto.

Aprovecho para decir que las fotos del blog son todas propias, excepto media docena de la mi morena, cuya autoría siempre cito. Lo digo porque hasta la Curruca Caesarensis, compañera de volidos, me preguntaba si las bajaba de Iternet, ¡qué no pensarán los lagartos! Todo es comida casera.

Y vuelvo a lo que llamo diálogo con los colegas. Me resulta atractivo porque están lejos y apenas los veo, pero es otro refugio cómodo para mí. Demasiado. Lo mantendré, no obstante, porque no se renuncia con facilidad a lo que te gusta y quieres.
Una parte de esta mala conciencia es debida a mi fidelidad a las etiquetas que abrí y a un sentido de la disciplina demasiado rígido. ¡Nadie me pide nada, nadie me apura!

Creo también que un espacio como éste no tiene porqué convertirse en un lugar para la masturbación en solitario, nos la podemos pelar juntos aunque no estemos revueltos. Si no tengo más contactos en Favoritos es por falta de tiempo no de gusto, ésos ya me dejan saciado, soy de poco comer pero lo disfruto mucho.

El aprender algo tan sencillo como poner direcciones de canciones fue un avance, como me pedía con toda razón Alberto, el Capi del Teach.
¡Y aún no sé incorporar el vídeo completo sin salir de la página, como pasa ahora!. No os riáis de mí, no tengo ni reloj ni móvil y nunca fui amigo del fijo, siempre me pareció muy complicado con tanto botón.
Me gustaban aquellos negros acharolados de mi infancia que salían en las películas de Bogart con los diez números pelaos. Los de darle a la ruleta. O los del manubrio de llamar a la centralita. Pero entonces los niños no hablábamos por teléfono, ni siquiera llegábamos al manganillo.

Otro lugar de interés y motivo frecuente aquí son las fotografías de Shutterchance. Me resulta entretenido ver una porción de imágenes todos los días, comento alguna, las de Giannis y Andrés casi siempre, y voy conociendo nuevos fotógrafos. Y hablo mucho de ello, claro.
Pero me lleva bastante tiempo, que debo restar a la escritura.
¡Toy partío no sólo perdío!.


León, noviembre 2011

Lo mejor de todo, que llevo desde el 7 de julio escribiendo todos los días y no me canso. Desde que hicimos el último número de Psilicosis en el 2008 no había tenido otro periodo tan largo y fructífero. Creo que debo aprovecharlo. Aunque sea en perjuicio de otras actividades. No sé cuánto durará el forfogón.

Sólo protesta el hombro. Y el ordenador me causa problemas por mi ignorancia, no aprendo nada nuevo ni me apetece probar otros modelos para el blog, la carcasa quiero decir.
Cuando intento un mínimo cambio me sale el tiro por la culata y me meto en un lío del que después no sé  ni cómo salgo.
No obstante, trataré de probar un tamaño algo mayor de letra, los vieyinos como yo agradecemos que nos faciliten la labor lectora.

El nuevo título iba a ser Metablog, pero en este ratín decidí mantener el antiguo.
Son escenarios conocidos por la Popa y la curruca Aedensis, pero muy familiares e incluso íntimos.

Os dejo con una canción de la Galeta Galàctica, de Jaume Sisa.

El comptador d´estrelles.

http://www.youtube.com/watch?v=Qnj8NLEKUgM&feature=related

Salud, Γειά σας

Barbarómiros.

domingo, 18 de diciembre de 2011

La parea de Agioi Apostoloi -2


Αγίοι Αποστόλοι, Λιμάνι Πετριών
Έύβοιας 2011

No quería que me pillara el fin de año sin haber enviado otro saludo a los amigos de Ayi Apostoli.

Como no soy aficionado a confeccionar felicitaciones de temporada, pero un buen deseo siempre es bienvenido y creo que adentrarse en el invierno es una manera de emular a Perséfone muriendo un poco, voy a dedicarles esta foto de su pueblo, en pleno agosto, con toda la Luz del Mundo, que es lo que yo quiero para ellos.

Que salgan, que salgamos, del infierno renacidos y fortalecidos, no me cabe duda de que lo haremos.
Porque somos trabajadores, sacrificados y luchadores no nos rendiremos.

Buenas palabras, decía ayer. Por algo se empieza, prefiero ésas que las malas. Y no sé expresarlo mejor. Que os lo cuente el Tío Gregorio, El Borrico de Jerez, un monstruo:

http://www.youtube.com/watch?v=52NKgTOVlfs&feature=related

Esto es el Cante Grande, el Cante Jondo.

A Stavrula y Spiros y, a través de ellos, a todos los amigos con los que comimos, bebimos y charlamos. Robert, Mitsos, Panayotis, Kostas, Nikos, Triandafilo y Niko, Maquis y su familia...

La canción que puse no es de Navidad, aunque creo recordar que el Borrico cantaba también el villancico de los Campanilleros, porque lo que quiero reproducir no es la fé cristiana, sino la fuerza, la emoción y el sentimiento de un paisano que ya tenía muchos años aquí y que fue una de las voces más personales y profundas del flamenco en el siglo XX, aunque no se prodigaba tanto como otros.

Como cuando hablo de la parea lo hago de hombres mayores que yo, alguno de la edad del tío Gregorio, Barbagrigoris sería en Grecia, es también un testimonio de respeto a la edad, como decía Seferis, a nuestros mayores, que nos han permitido seguir vivos incluso en este desierto.

El bar de Stavrula y Spiros
Agioi Apostoloi, Petriés.
 Eubea 2011

Sólo tengo esta foto del bar y otra de la parea que ya puse en el primer capítulo. Enfrente la playa y a la izquierda el cierre noroeste del puertín.

Y la despedida será con un tema de rebétiko que nos gusta mucho y conocíamos en la voz de Roza Eskenazi, la cantante de los años dorados del género, judía sefardí, de origen español, pues.

Pero las novedades son la grabación, al parecer realizada en una fiesta en Petriés, el pueblo de Giannis Tzakós, para quien no lo sepa el fotógrafo griego de Shutterchance que tenemos en favoritos, amigo ya, y la intérprete, desconocida por nosotros y que lo hace muy bien.
Rosa tenía la voz un poco más aguda, pero el timbre de Evthalía, Ευθαλία, que así se llama la cantante, es guapo también. Pero no se apellida Deniz Kizi, como la turco griega sino Salonas, creo. La comparamos con Rosa, una de las reinas clásicas del rebétiko, hay que recordarlo. Y la calidad del registro no es mucha. Pero aún así lo agradecemos.
Los músicos, como siempre en Grecia, muy buenos, gran violín. Y en un pueblín pequeño. ¡Ahí está el arte! Un rebétiko esmirnéiko, de Esmirna.

http://www.youtube.com/watch?v=NY8JqzxIJv8&feature=related

Δημιτρούλα,  Dimitroúla. ¡Va también por ti, Gianni!

Salud y abrazos.

Barbarómiros.
  

sábado, 17 de diciembre de 2011

Una silla para Anniedog


Santos Apóstoles, Eubea
Grecia 2011

Anniedog, nombre de batalla de Ingrid en Shutterchance, es otra de las fotógrafas que me gustan y a las que sigo. Estos días estuvo poniendo fotos de sillas viejas abandonadas en la calle.

Como también Giannis Tzakós y Andrés Edo tratan el tema y hemos hablado de ello a propósito de sus fotografías, yo colgué tres el otro día, del paseo de la Condesa en León, puteando tiernamente al Mirlo Rubio porque ya sabéis que soy un poco mosca cojonera (moska kogonera, como bromeábamos con el Capi), e hice también un comentario a una de las imágenes de Anni.

Ella me contestó muy atenta y tuvo además la gentileza de comentar las fotos de aquella entrada ´Escenario con asientos`.

Se lo  agradezco mucho porque tengo aquí a una pandilla de colegas, comenzando por las Currucas pardas, que son los más allegados, que padecen una extraña mudez epidémica que les impide abrir la boca, mucho menos (conti más) articular palabras. Y la parálisis afecta también a los miembros superiores, ¡los pobres diablos apenas pueden mover los dedos sobre el teclado!, es algo inexplicable y dramático, ¡todos a la vez!.

Lo cierto es que están bastante ocupados.

Mientras no me corten, hablo yo por ellos, ¡de más, ay!, porque tampoco ceden la palabra a ningún representante. Hacen bien.

La silla es del puerto de Petriés, el pueblo de Giannis ´Apodromos`, Agioi Apostoloi, al sol griego de las dos de la tarde, en agosto. No está abandonada aunque se ve que es vieja, pero aún le queda mucha vida por delante. De madera y con un trenzado artesanal en el asiento, de esparto, pita o alguna otra fibra vegetal.

Pese a que el kaiki, la barca, no es mía el pescador no tendría inconveniente en cederte la silla gustoso, Annie.

Como era una entrada, imprevista e improvisada, de agradecimiento, no quiero alargarla más.

Οσο βαρούν τα σίδερα, Tan pesado como el hierro, de Ψαραντώνις, Psarandónis, es una canción tradicional que han interpretados todos los cantantes cretenses. Psarandónis hace su especialísima versión, acompañado aquí por Miltos Pasjalidis que tapa un poco la genialidad de Andonis.

http://www.youtube.com/watch?v=NYvioaeQEww&feature=related

Y como es una canción dura que habla de lo pesado que es el luto -mavra ruja, ropa negra- de los reveses amorosos, os dejo con otro de Anogeia, el pueblo de Psarandonis, pero más dulce y melancólico. De Loudovikos ton Anogion, Meryl.

http://www.youtube.com/watch?v=AiXdqHJY5ek&feature=related

Health, Salud.

Ramiro.


P.D. Buscando canciones para despedirme, quería encontrar alguna inglesa de mi época y pensé, entre otros, en Graham Parker. Pero todo lo que encuentro son temas de amor o desamor, como en el caso de los cretenses, así que al final decidí que pondría las que me gustaran, al margen del asunto. Pero claro desde David Bowie o Lou Red hasta Ian Dury ó  999 hay saltos espectaculares en varios aspectos.
De Parker preferíamos el Parkerilla, pero al final me topé con una curiosa y emotiva versión del You can´t be too strong, la balada que tanto nos gustó también en su día.

Se llama Lorenzinho, hace una versión agónica pero hermosa con su guitarra eléctrica, al estilo de algunas del propio Graham, en solitario. Se ha grabado él mismo, colgó el vídeo y explica en el texto al pie las razones de porqué escogió este tema. Es una de las canciones que está en su corazón, también en el nuestro. Apenas ha tenido medio centenar de visitas.

http://www.youtube.com/watch?v=gKCnEx8TV2U&feature=related


Que lo disfrutéis.


Besos.

Palabras


Grecia 2011

Demasiado peso para la garganta. Como pelotas de plomo.
Salen rodando y caen al suelo sobre nuestros pies de foto.
                
Ligeras pompas transparentes que abandonan la boca perdiéndose en el aire.
Metálicas, afiladas, cortantes, puntiagudas como puñales.
El sonido ausente de las cosas por decir. Las huecas, malsonantes y vacías.
                              
La de honor, la justa, la que llamamos clave, la muy fea.
Las de amor, los labios que musitan las últimas palabras.


Consoladoras, elocuentes, terribles, ofensivas, brillantes, prohibidas, inútiles. Me faltan, no encuentro, sobran las palabras.

Cuando las palabras no pueden ser más dignas que el silencio, más vale callarse, dice Eduardo Galeano. De acuerdo.

A Flaco, el rapero ateniense, o de Pérasma, le dedicamos una entrada en Música griega, junto a sus colegas de Low Bap, Michael Mytakidis y compañía.
Se ve que le gusta el castellano, no sólo por la elección de su propio nombre sino por la inclusión de algún título en nuestro idioma, términos en sus canciones, iconos de la resistencia española republicana contra el fascismo, para muchos griegos.

Una canción de su disco con título también castellano, Perfidia, titulada Palabras, Παλάβρας, tal cual.

http://www.youtube.com/watch?v=xsyHjXkjdNM&feature=related

Me despido con otra canción, ésta española. Siempre estaremos colgados de la primera versión que escuchamos en nuestra juventud, la de Paco Ibáñez, aunque también nos gustan la de los Suaves o la de Muchachito, cada una en su estilo.

Pero para no pingar el lagrimón con Paco por aquello de la nostalgia, ya tocará, pondré ésta de Kiko Veneno que es la más larga y un lujazo también en lo instrumental, hasta con arco y serrucho, no sólo en lo pasional. En el Teatre Joventut de L´Hospitalet, Barcelona, el 12 de marzo del 2009.

Con letra del poeta José Agustín Goytisolo, Palabras para Julia.

http://www.youtube.com/watch?v=g5ixtB-Ye4w&feature=related


Hasta mañana.

Salud y algo más que buenas palabras.

Barbarómiros.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Τυρόπιτα


Τυρόπιτα, Empanada de queso
Marietta. Agioi Apostoli, Eubea 2011 

La Tirópita, de la que ya hablamos algo en esta etiqueta, Psomí y Tiropitari, es una empanada de queso, de pan u hojaldre, más comunmente de este último, ya que a la de pan la llaman también Tirópsomo (Psomí, pan) que se consume en toda Grecia y constituye en lo gastronómico una de sus señas de identidad.
El Tirí, ι Τυρί, es el Queso, ι  Πίτα, la Pita, el pan plano ácimo tipo torta, pero que designa también muchas clases de empanadas y hojandres cuyos nombres llevan su raíz.

Son varias las especialidades y las formas. Cuecen raciones individuales pero también del tamaño de nuestras empanadas, aprovechando en las casas todo el espacio de los hornos.
En las panaderías se pueden encontrar de las dos clases y las raciones de varias formas, cuadradas, rectangulares, triangulares, medias lunas, ovaladas o redondas. Al capricho del panadero, de los clientes o de la tradición del lugar.
La finura de la pita o el hojaldre, es decir, el trabajo de la harina, de la masa, es también competencia del artista. Y las diferencias pueden ser muy significativas.

Las madres en las familias, las mujeres, son las que más empeño ponen como siempre.

Hoy se imponen en algunos restaurantes hojaldres e incluso tirópitas precongeladas que sólo hay que meter en el horno y que dan el pego hasta a un griego poco atento. Son tan pícaros como nosotros y te pueden tomar el pelo vendiéndote por casero lo que tú mismo compraste ayer en el supermercado de la ciudad. Pero no es lo común.

Mucho más frecuentes son las buenas panaderías con un montón de especialidades tanto de pan, como de empanadas con toda clase de rellenos, muchos de los cuales tienen al queso por protagonista principal con otros secundarios.
Galletas, pastas, pasteles y muchos dulces. Hablo de panaderías, porque en las Zajaroplastío, Pastelerías (literalmente Azucarías, Zajari es azúcar), las variedades y especialidades son tantas y tan dulces como las de cualquier negocio turco similar.

Sobre el dulzor de los pasteles griegos y turcos ya dije que nuestro superlativo castellano se queda corto, no alcanza. Cuestión de magnitudes y de costumbre. A ellos les parece normal. Usan la miel bastante más que nosotros en repostería.

Este hojaldre de queso de la panadería Marietta era muy fino, en el trayecto a casa se deshojó por arriba. Lo llevaba caliente por la mañana, antes de que se levantase la familia, como complemento nutritivo al desayuno. Ellos lo comían ya templado.
Ahí está uno de los mayores placeres de los madrugadores, en las panaderías. Y la tirópita calentina tiene otra fragancia que se pierde en frío. De las panaderías al amanecer me gusta todo, el olor del pan cocido, el panadero arremangado saliendo enharinado a saludarte, con cara de fatiga, en la segunda o tercera hornada, y el pan mismo, claro.

Recuerdo ahora la panadería de Kondopouli, en Limnos, desde donde volvía a casa con el pan caliente, al amanecer, saboreando una tirópita, demorándome. La terminaba sentado a la puerta de casa cuando el sol ya asomaba alargando las sombras. Algún placer ha de tener el insomnio.
Y la de Kimi, también en Eubea, en cuyo puerto pasamos unos días en el 2010, con muchas especialidades y muy ricas. Agunas compartidas con Lola y Alberto en la escala forzada del Capitán Teach.

Como decía un chavorrillo pensando en un erizo que había cazado el día antes y que su madre preparaba ese día para la comida, ¡Aayyy paaayo, me se ponen los dientes laaargos!

Ya lo mencioné hace poco pero lo repetiré otras veces, ¡más cornás da la jambre!

A ver si hay suerte y sale. Una canción de Mikis Theodorakis con letra de Yácobos Kampanellis, cantada por Soúla Bírbilis. To psomí sto trapesi, El pan en la mesa.

http://www.youtube.com/watch?v=vfQa38jwykQ&feature=related

Salud y pan tierno (y un poco de queso si puede ser).

Barbarómiros.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Murias -4


La muria de la curruca Blasensis
Morales del Arcediano, otoño 2011


Fue un paseo lineal por Morales, como el que hice por el centro de Atenas viendo las pintadas y grafittis que puse en Alfabetos, pero más corto, y también muy provechoso.
Doscientos metros, desde el río Turienzo y el salón hasta la casa del Centenalis y la del Verderón, las dos currucas pardas. Media hora escasa parándome a sacar las fotos que habéis visto. Sin escoger rincones especiales ni rebuscar en ningún sitio.

Están colocadas por orden temporal. A las piedras del primer capítulo y algunas del segundo les daba todavía el sol del atardecer.

El Verderón Blasensis estaba reconstruyendo esa muria de arriba y, pese a que ya no tenía que realizar labores de cantero puesto que contaba con piedra suficiente ya perfilada, es de admirar la curiosidad con la que hizo su trabajo. ´Ye un páxaru curiosu y trabayaor` , como diría Pepe Pirrhúla, el Picabrotos.

Y este tipo de muro en seco es el más serio y señorial de los modelos aquí presentes, lo he venido repitiendo.
¿Cuántos siglos llevarán utilizándose esas piedras para el mismo menester, rehaciendo una y otra vez las murias? Su belleza permanece y nos sobrevive. No es que sienta envidia pero impone y, de algún modo, ayuda a sobrellevar nuestra fealdad de bichos orejudos con uñas y dientes. Y a veces rabo

Gracias a los pocos que no permiten que la ruina se adueñe de lo mejor que tenemos. Humilde y hermoso. En el caso presente de Morales, ahora, sus escasos vecinos, la curruca Centenalis y la Blasensis entre ellos.

Muria bicentenaria en Morales del Arcediano
León 2011

Ésta es elegante de verdad, regular, compacta, sin apenas resquicios donde puedan enraizar las plantas, era la muria de la huerta de un medio rico. Tendrá unos sesenta centímetros de anchura y metro y medio de alta. Sólo en la parte superior, que es la que vemos, puede sobrevivir algún musgo.

Ahí alternan cuarcitas y pizarras, sobre todo éstas últimas, muy alteradas, que le dan ese tono general frío, pero con tantos matices del azul que, con una pequeña contribución del verde musgo y el marrón de la arenisca, la convierten en una paleta paisajística.

Esto ha sido una primera aproximación a los muros y murias de piedra. Le comentaba a la alemana Philine que aumentaba su número y quizá también su belleza cuanto más al norte y noroeste, en la España húmeda, la más parecida al Reino Unido por el clima.
El color oscuro del muro inglés que ella nos presentaba se encuentra aquí en Galicia, con murias de granito, en el Bierzo, con rocas parecidas a las de Maragatería, pero mayor presencia de pizarras y metamórficas que de areniscas, en el resto del norte de León, en Asturias y Cantabria, de caliza, y en el País Vasco.

Espero, en el futuro, poder poner ejemplos de alguna de estas comunidades o zonas. De Maragatería me resulta más fácil repetir. Debería pasar por Murias de Rechivaldo, otro nombre maragato de aúpa. Arcediano y Rechivaldo, resonancias medievales de los Campos Góticos del norte. Y para colmo Murias.
Y de Asturias sólo es proponérmelo. A pocos centenares de metros de Oviedo, de nuestra casa, ya es posible encontrarlas, con vacas incluídas.   

Las cosas más sencillas pueden ofrecer los mejores espectáculos a los sentidos. Con frecuencia nos rodean pasando desapercibidas, escucharíamos sus burlas si pudieran hablar cuando nos ven afanados subiendo la escalerilla del avión o cogiendo un vehículo para buscar destinos exóticos.
Pero parece que no sólo los atenienses son amigos de la novedad, como decía San Pablo. Claro que el apostol de los gentiles tampoco predicó con el ejemplo, viajó a pie, a caballo, en carro y en barco, que eran los medios de locomoción de su tiempo. Y en una época en la que faltaban casi 20 siglos para que se inventara el turismo.

Mucho me dolería tener que renunciar a Grecia después de tantos años porque es bastante más que un destino veraniego para mí. Por no entrar en imponderables románticos sólo diré que es parte de un tratamiento para mantener mi salud justo en la línea de flotación.
Pero si tiene que ser estudiaré la posibilidad de ir a pie, a dedo o nadando, con flotador, pues soy un medio manco del derecho (brazo no romano).
Mientras tanto escuchemos lo que nos tiene que contar lo nuestro, que es mucho y bueno.

Éste es el aspecto, aún más rústico que cualquier muro de piedra, de las tapias más burdas que dividían pequeñas huertas y que se levantaban sin muchos miramientos al acabado.

Tapia
Morales del Arcediano 2011

La tapia es un muro de barro y piedra, cantos rodados que solían obtenerse de las cauces de los ríos y de la eterna recogida en la criba de los campos de labor. En un encofrado de tablones de madera se prensaban los materiales húmedos y se retiraba después de un largo secado.

La otra construcción típica de barro es la de abobe. Son bloques de barro y paja del tamaño de un ladrillo de muro que se prensaban en en el suelo en una estructura de madera, con cuadrículas del tamaño adecuado, que servía de plantilla.
Ya fuera del molde se dejaban secar al sol mucho tiempo y se colocaban como ladrillos utilizando barro líquido de cemento, una especie de barbotina, aunque algunos barros de la región, con bastante proporción de hierro, no ligan bien. Ahí jugaría la pericia del albañil.

En el entorno de Astoga, si bien frecuente, el adobe se usó menos que el tapial, en general para dependencias, corrales, pajares, murias, etc. Poco para viviendas.

En los territorios donde existen, ¿quién no saltó una tapia alguna vez? De niños y hasta de mayores..., ¡más cornás da el hambre!
Otra versión del Canalla de Pulgarzito, ésta sin flauta, que nos gusta más aunque aquí falta Yoriell Carmona, Quirino con su tres. Y la calidad del sonido no es mejor. ´Que no soy un delincuente/pero tampoco un madero/¡antes me muero!`.

Amor canalla:

http://www.youtube.com/watch?v=Xiv2FXi4gxk&feature=related

Saltando las tapias
robando melones
luna llena en la cara
y un plato de macarrones

Muria de tapia degradada
Morales 2011


Degeneró de tanto dopaje por vía superior y es que el agua es el peor enemigo de las construcciones de barro, en un pispás te chupan un pantano y se te desmorona el palacete rústico. Parece un frente de conglomerados, lo que arrastró el río hecho bloque compactado.
Pero es el material tradicional de preferencia para la mayoría de las zonas que rodean Astorga. De hecho en Maragatería hay menos proporción que en otros lugares, como en la Cepeda o la Vega. 

Y no sólo se utilizaba el barro y el cascajo de piedra para las murias de las huertas, también para la construcción de las casas. No obstante el acabado de los tapiales de las viviendas era bastante más fino que el ejemplo de las dos fotografías.
Se han demostrado capaces de resistir durante siglos con el coste de mantenimiento de cualquier otra y unas condiciones de intercambio con el ambiente ideales, frescas en verano, con sus anchísimas paredes y calientes en invierno. Apropiadas para el clima continental que sufrimos los mesetarios.

Es una construcción que aprovechaba el barro, material disponible en abundancia no sólo en León, en Castilla, en cualquier región con cauces fluviales cercanos. Aquí hablamos de la cuenca del Duero en toda su amplitud, el Turienzo y el Tuerto, los dos ríos mencionados en estos capítulos pertenecen a ella.
Y, en fin, muchos caserones y casas hidalgas de la meseta, desde la Edad Media, eran tapiales.

Supongo que los grandes tapiales americanos de los que, sobre todo de los mejicanos, hemos visto extraordinarios ejemplos en el cine (aparte del  western almeriense), serán otra herencia española. Por ejemplo de fray Bernardino de Sahagún y sus paisanos, tierra de campos góticos y de tapias. No sé si los pueblos precolombinos ya las tenían inventadas. Y nombro al fraile como cabeza visible, no le atribuyo el mérito.

Es posible que un día nos paremos en las tapias, ¿qué frase más rara, no? ¿A quién le da por pararse en las tapias? A cualquier colgao del guindo.


Otoño en el Turienzo
Morales del Arcediano 2011

Me despido de las murias, de las currucas pardas, de Philine y de todos vosotros con una última imagen estacional de las hojas de los chopos en el Turienzo a su paso por Morales. Hasta nuevo aviso.
Cierro así un círculo porque aquí comenzó el pequeño periplo.

Salud y puertas abiertas.

Ramiro Rodríguez Prada (Barbarómiros).

P.D. Mientras pienso en otro lugar donde colocarla y puesto que en un capítulo ya puse la Balada de otoño de Serrat, hagamos un minúsculo homenaje a don Antonio Machado, uno de nuestros poetas más queridos.

 A un olmo seco. 


Besos.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Escenario con asientos


La condesa
León, otoño 2011

Aprovechando que el Bernesga pasa por León y pertenece a la cuenca del Duero como el Tuerto y el Turienzo, que andamos redundando estos días en patrias chicas, las murias de Morales, la tonada asturiana y las currucas pardas que se crían en el noroeste, voy a enviarle tres instantáneas al Mirlo rubio, la canora Aedensis leonina.

Ya quedan menos rastros del otoño en Asturias que anda más remiso en desaparecer. Está como estaba León a mediados de noviembre, pero aquí, en este paseo paralelo y vecino del río había más verdor.
El que vemos es un pequeño escenario en plena Condesa donde se han representado algunas obras de teatro al aire libre, para niños y todos los públicos, en los raros festivales del género.

¿No tocaron aquí los Deicidas de Zapico en una velada íntima soñada tal vez? Pues nunca es tarde. Ahora que nos den..., música country como cantaba Faraco.

Tal como está tiene todos los ingredientes preparados para que la función dé comienzo. Hasta la papelera ocupa su lugar en la esquina. Sólo faltan los actores, los títeres, la Bruja, el Karagiosis..., y la música.
Aquí volvería a cuadrar el Benvinguts del Sisa con ese vídeo tan guapo de sombras chinescas o recortables, como gustéis, pero ya lo subimos para ilustrar el rock catalá.

No obstante siempre nos gustó, mucho también, la Romántica Banda Local. Éste es un buen Intro para una función de la Barraca o de cualquier otra compañía ambulante que pueda montar su teatrillo y su función en un escenario semejante.

¡Popo pipi, popo pipi, popo pipi popopó,
popo pipi, popo pipi, popo pipi popopó!

De su segundo disco, Pan con membrillo, Esto es una farsa:


Diálogo de sordos
León 2011

Esto es una farsa más que una comedia
página muy seria de la histeria musical
Sueños de Princesa, vicios de Gitano
pueden en su mano acariciar la verdad
    (la verdad...)
¡Y por nosotros, pues, que no quede
 si alguien se quiere
 enamoraa arrr!...

Así ye (en efecto), y que viva la fantasía.

Vemos a las sillas tan solas y abandonadas, tan ensimismadas que, siendo idénticas, no parece haber entre ellas nada en común como no sea el suelo. El puto suelo y su condición de asientos. A pesar de estar muy alineadas la perspectiva las hace parecer ajenas, a lo suyo, una mira a su derecha y la otra a su izquierda.
Comparten también telón de fondo del que distan menos que el espacio que las separa a ellas. Pero dicho esto, ¿quién se daría cuenta si las cambiáramos de sitio?, cada una en el lugar de la otra.

Algo así es el diálogo y la comunicación, cada cual en el lugar del otro. Sólo así es posible una amplia comprensión y entendimiento.

El diálogo puede darse sin que nadie deba dejar su sitio, pero la transacción será más pobre, como intercambiar banderines sin jugar el partido.
El más común, la confrontación de posiciones, puede aclarar al otro las propias ideas pero se cierra a la pespectiva del opuesto. Me explico: no es lo mismo un paisaje que alguien te describe que verlo por ti mismo. Esa falta de sintonía desemboca a menudo en la discusión y a veces en la bronca.

El diálogo de sordos es el extremo de esa escena, dos monólogos excéntricos. Cada uno habla para sí, saliendo por peteneras en direcciones distintas, usando incluso otro idioma y dirigiéndose a públicos diferentes.
Dos representaciones simultáneas que, con suerte, dividen y con más frecuencia enturbian el entendimiento de los actores y del público, convertidas ya en guirigay. El texto es el contexto y el mensaje la forma. Y no hay más.
Vale como experimento, el movimiento es consustancial al teatro hasta cuando los actores hacen de don Tancredo toda la obra, aunque es difícil soportar por mucho tiempo la fuga dadaísta al útero perfecto, redondo como el argumento ininteligible del sordo de entendederas. Tiene orejas para las razones ajenas pero no presta oído, sólo a su propia barbulla.

Hasta podemos precindir de los actores, con las sugerencias del escenario y una banda sonora basta. Ésta puede ser grabada del sonido ambiente, de las conversaciones, y trasladada al escenario de inmediato para que los espectadores escuchen su propia algarabía. Barato barato.


Por las solateras
 León, noviembre 2011

Sabemos, por otra parte, que nadie juega un partido en campo contrario traicionando a su equipo o, lo que es lo mismo, nadie puede ponerse realmente en el lugar del otro. A menos, claro está, que uno de los contrincantes decida retirarse y jalear al contrario, en cuyo caso desaparece también el juego, el diálogo, y daremos en el Monólogo con pelota.

Así pues hablamos en el lenguaje metafórico de la poesía y... por nosotros que no quede si alguien se quiere enamorar. Comunicación y encuentro cuerpo a cuerpo.
O desencuentro, con el que pasamos al penúltimo cuadro de la representación.
Esta vez llamaremos en nuestro auxilio a Moncho Alpuente y los Kwai. De su disco Souvenir (1980), resulta evidente que te has ido...

Adiós muñeca:

http://www.youtube.com/watch?v=X4IRWjHDxjY&feature=related

Los platos se apilan sobre el fregadero
te llevaste la radio, la maleta de cuero
y además te olvidaste de pagar al casero...

Y están por fin "las solateras de los confines propios", dicho en arameo, esto es, el monólogo, con o sin público, y el pensamiento. Éste podrá tener la forma de diálogo y hasta de asamblea abierta, pero siempre será el monólogo de la soledad.

Empecé queriendo compartir con la curruca Aedensis un escenario conocido por donde puede corretear alguna vez la Popa y acabé hablando de teatro.

El público abandona el lugar poco a poco.

¡Hay que ver al Rubio en el centro de la escena con los ojos de la imaginación, ahora que terminó la función, recogiendo los excrementos de la perra y depositándolos con mimo en la papelera!

Hasta otra.

Salud y mucha mierda.

Skylorómiros.

P.D. Pero, como a todo buen fraile, las tentaciones de los postres me vencen y éste lo vale. Otro colega de Moncho Alpuente, Javier Krahe, de varón rampante, anda a vueltas con el mismo problema detrás de un huevo frito y la maleta, ¿qué tendrá la maleta?.

¿Dónde se habrá metido esta mujer?:

http://www.youtube.com/watch?v=UBJyWvdNtfY&feature=related

¡Pero bueno, si falta una maleta,
la de piel, para colmo la de piel!

Besos.

 P.D. 2. Cuentan de la Merkel que abandonó a su primer compañero en Berlín aprovechando una ausencia de éste. Ángela se fue sin llevarse nada, sólo la nevera. ¿A cuestas? Disciplina alemana. 

¡Ayyyy!


martes, 13 de diciembre de 2011

Murias -3


Morales del Arcediano. Muro en seco.
León, noviembre de 2011

Después de unos días de pelear con las murias no sé si las imágenes habrán llegado a Philine Kleinknecht, la fotógrafa alemana de Shutterchance que, sin querer, motivó estas entradas.
En realidad ya dije que ella sólo dió el pie, me proporcionó la disculpa, porque a mí me gustan  muros como éste, austero y seco, no tan resultón a primera vista como los que utilizan barro de relleno que desarrollan colonias de líquenes, musgos y algunas crasas, que los hacen más coloristas.

Sin embargo la gama de colores del muro seco, dentro de una base uniforme gris piedra, matizada por los distintos tipos de roca, más azul cuanta más pizarra, y la proporción de minerales en su composición, sobre todo en hierro, que les presta los matices rojizos, da como resultado una gran variedad de tonos.
Algunos líquenes que consiguen sobrevivir en piedra seca alteran y enriquecen aún más las tonalidaes.

Pero la mayor prestancia del muro seco viene dada por su sobriedad. Es la elegancia de lo que no necesita adornos porque disfruta de una belleza natural, sin alterar.

En ese sentido los más guapos para mí son aquellos en los que no sólo no se usaron morteros sino que tampoco se necesitaron herramientas, ni trabajos especializados de cantería, para su confección. Es decir en los que se utilizó la piedra tal cual, buscando su mejor caer, su asiento por peso y equilibrio. Pero en los que no existen apenas las caras lisas, son bloques un poco informes que dan un aspecto tosco y montuoso a la muria. Primitivo porque es la forma mas sencilla y antigua de construir un muro.

La mayoría de este último tipo no suele alcanzar el metro de altura, pero habitualmente es el más ancho, en razón al superior calibre del material elegido.
Hay unos buenos ejemplos fotográficos de ello en Geotropía el día 11, el Paporristán como le llama, por Extremadura de la mano de Lucas. Una fuente-abrevadero cuaternaria, con su tosco arrimo de bloques de roca anteriores a Micenas, o un chozo de pastores en lo recio del monte. Aunque ya me avisó Louck que el bebedero había sido retocado buscando seducir el ojo del turismo campestre.

Ombligos de Venus en una muria mixta
Morales del Arcediano 2011

Las murias que se encuentran en el interior del pueblo de Morales, todas las fotas son de ésas, de más empaque lógicamente, tienen en mayor o menor medida cierto trabajo de cantería, tanto las de piedra en seco como las que utilizaron mortero.
Pero éstas, más frecuentes, podían permitirse aportar tamaños inferiores de relleno, que el barro o la argamasa ayudaba a asentar y aglutinar en un cuerpo con otras rocas de mayor calibre.

Los trabajos de cantería se reducían, se aprovechaban tamaños de piedra más abundantes y accesibles, lo que abarataba la obra.
A cambio era obligado transportar el barro desde los barreros y trabajarlo antes de ser empleado. Y usar los pequeños cantos redondos de las montoneras que se van acumulando en los linderos de las tierras tras las sucesivas aradas y rastrilleos o, en su defecto, traer algunos carros de grijo del río y cribarlo.

Pasemos a la flora.

El Ombligo de Venus, Umbilicus pendulinus, es otra de las plantas típicas de muros y tejados aunque, a diferencia de los Sedos, prefiere posiciones menos soleadas y murias más frescas y húmedas.
Por ello suele colonizar paredes que no se orienten al sur.
Y su raíz es más poderosa que la del Pampajarito, capaz de aprovechar también más nutrientes, ya que tratan de elegir emplazamientos con algo de sustrato.
Es menos frecuente en zonas secas pero se da en toda la península, con preferencia en la cornisa cantábrica, más húmeda.

Las murias asturianas, quizás las más empapadas de todas, están llenas de Afroditas enseñando el ombligo. ¡Es un espectáculo, venid a verlo! Como contemplar suecas en Benidorm en los  años 60. ¡No, por cierto!

Areniscas y pizarras alteradas en Morales
León 2011

Disfruta de otros nombres divertidos la que los griegos antiguos, y el más joven Dioscórides, llamaban Cotyledon.
En casi toda la península Ibérica, incluída Portugal se la conoce también por Oreja de fraile, de monje o de abad. Hierba helada, Orma bearr, la llaman los vascos por su localización y su carácter refrescante cuando se la mastica.

Vasín, Capelo, Gorro de sapo, Hierba balsámica...

Eso de balsámico será debido a sus virtudes cicatrizantes y curativas de llagas rebeldes, pues se aplicaban machacadas verdes, como un bálsamo, o retirando la película externa de las hojas y colocando éstas directamente sobre la herida.
También su zumo filtrado se usó como diurético.

Hoy todas esas aplicaciones están en desuso aunque algunas de ellas, como la cicatrizante, demostraron durante milenios su eficacia.

Ombliguitos de Venus y musgos colonizando una muria
Morales, noviembre 2011

¿Porqué se abandonaron prácticas curativas tradicionales que estaban sancionadas por la experiencia, que no necesitaban ya revalidar su bondad? Habría que preguntarle a la industria farmaceútica, a los sistemas de salud basados en los monopolios, a los colegios de médicos o a los gurús del neoaturismo  con Diploma.

La salud sólo es un negocio más, de los seguros, como las pompas fúnebres.

Porque no es ajeno a todo ello el hecho de que los tratamientos populares, más pesados sin duda que la inyección, el pastillazo o el supositorio modernos, están al alcance de todos a un precio ridículo comparado con aquellos con los que especulan los trapicheros del dolor ajeno, que se han convertido en los nuevos sacerdotes de la religión del bienestar.

Y no estamos hablando de las bondades de Afrodita o Venus para resolver procesos de ansiedad, neurosis u otros estados del alma baja. Ni de magia simpática, de imitación o contigüidad, como sería recomendar el consumo de Ombligos de Venus para asegurar la procreación de hijos varones, como se hizo en tiempos clásicos.
Aunque esto habría que revisarlo, ¿no tendremos ahí un doble sentido?, porque beneficiarse unos ombliguitos de Afrodita hace más por la genética que comerse una Phaloides platónica. Y ya sabemos lo aficionados que son los mistagogos a ocultar la verdad entre velos metafóricos.
No. Hablábamos de simples, miserables y prosaicas llagas.

Quedémonos mejor con el otoño maragato en Morales del Arcediano, nombre y aldea con personalidad,  junto al Turienzo, tal vez algo melancólicos, pero despiertos y, ¿porqué no? un poco iluminados por el sol de la tarde.


El Turienzo en Morales
Otoño 2011

Al final en lugar de 16 fotos aparecerán 18, y aínda mais, en estas cuatro entregas. Voy sobrao. ¿Cómo me puedo enrollar de esta manera?. No me lo explico...

Res mes.

Salud y puertas abiertas.

Barbarómiros.

P.D. Joan Manuel Serrat, Balada de otoño.

http://www.youtube.com/watch?v=5v66eaBzJmA&feature=related

Vale.

lunes, 12 de diciembre de 2011

La tonada asturiana


Asturias, otoño 2011

No me explico cómo he aguardado tanto tiempo para hablar, aunque sólo sea un puquiñín como hoy, de la canción asturiana por excelencia, la tonada, la que fuera de los límites de Asturias se conoce como asturianada, asturianaes aquí, en plural.
Lo achaco a la poca afición a hacer patria, pese a que parezca un medio nacionalista cretense. No me gusta seguir al abanderado y a mí la música militar nunca me supo levantar...
Pero ésta es otra música, sentimiento y soledad del paisano, no himno patriotero, y no nos puede sino emocionar. Venga de donde venga y, casualmente, nos la cantan al oyíu, ¿qué más se puée pidir?

Aunque aquí iría pintiparado Paco Ibañez, vamos a empezar a abrir boca con la primera muestra de nuestra música más poderosa.
Se trata en este caso de Celestino Rozada, acompañado a la gaita por  Xvid?, cantando  una tradicional muy conocida, Voy pa Llanes.

http://www.youtube.com/watch?v=JgTLSrK67lU&feature=related

No sale la de Rozada, pues pongo la misma canción pero cantada por Sergio Agüeros del que, entonces, repetiremos al final. A la gaita Oscar Fernández. En el concurso de Amieva.


Pues muy bien porque ahora tenemos dos versiones. La de Celestino es más reciente y de mayor calidad sonora.

Recuerdo que dije hablando del poderío de las interpretaciones de Psarandonis, no porque su voz sea un torrente a no ser subterráneo, que el día que se diera a conocer la tonada asturiana nos invadían.
Era una imagen alucinada, naturalmente, para empezar porque ni nosotros mismos nos tomamos la tonada con la seriedad que merece, y porque los grandes negocios no funcionan a base de alma sino de los beneficios  obtenidos de zombis como nosotros que se encandilan con cantos de sirena.

Encontrar una canción de un clásico asturiano, por ejemplo, es practicamente imposible. Y hablo de intérpretes que vivieron hasta los años cincuenta, de los que existen registros en vinilo y ahora digitales. Como Claverol por ejemplo, uno de los Cuatro Ases. Pero no aparecen en los circuitos mayoritarios y para escuchar una canción, no digo para colgarla aquí, hay que hacer oposiciones a informática o pagar el pato del canon a mayor gloria de terceros.

El rebétiko griego es más antiguo en cuanto a registros sonoros y tiene mucho más peso en el flolclore griego que la canción asturiana en el español. Cualquier canción, por vieja que sea, si está registrada, es posible reproducirla y compartirla. Y otro tanto se puede decir del flamenco.
Porque estamos hablando de industria y aquí se grabaron a muchos tonadistas desde el Gaiteru Libardón, a quien puede considerarse el precursor, con cierta fama, el protomastora, el primer maestro como dirían los griegos. Si de lo que se trata es de hacer publicidad para vender no parece que aprovechen mucho las oportunidades que ofrecen los nuevos medios sacando a escena los archivos sonoros de esos intérpretes.

Pero seguimos en la cara oculta.

http://www.youtube.com/watch?v=6iSggZzH5X0&feature=related

Julio Mallada cantó Soy carreteru en Candás, acompañado por Oscar Fernández a la gaita. Y non puedo subir al puertu, a capella.

Oviedo, otoño 2011

Existe también muy poca literatura o estudios específicos sobre música asturiana, y menos sobre tonada. Pese a que está emparentada con diversos folclores peninsulares, entre ellos con algunos de los más ricos y difundidos, como el propio flamenco.

Hoy sólo quería hacer un breve acercamiento a través de estos pocos ejemplos. Están cogidos sin tener en cuenta ninguna jerarquía. Pertenecen a intérpretes que rondan los 50, arriba o abajo, más o menos de nuestra generación.
Es importante la continuidad y, afortunadamente, ésta se está produciendo con la aparición de jóvenes cantantes, mujeres y hombres, e incluso de intérpretes infantiles que admiran tanto por su precocidad como por su calidad.
Con estos mimbres y a pesar del desprecio de los medios, por olvido o indigencia cultural, está esegurado el relevo generacional.

Dedicaremos más espacios a la tonada, repito, esto sólo es una primera toma de contacto.

De José Manuel Robledo, Lolo Cabranes, con Berto Varillas a la gaita, De rosa y nieve.

http://www.youtube.com/watch?v=MEzhyLD8Vxg&feature=related

Hablé al comienzo de "los límites de  Asturias" con cierta intención, porque éstos, tratándose de lengua, folclore, actividades, economía, etc., no coinciden con sus actuales fronteras políticas y geográficas.
Así, se da el cultivo de la tonada en amplias zonas de León y Cantabria, hasta el punto de que el presidente de ésta última comunidad autónoma, un populista folclórico,  no es un mal intérprete casero de tonada.
En la Laciana leonesa hay también cantantes notables que mantienen viva la llama de la tradición.

El último ejemplo es el de un santanderino de apellido asturiano,  joven pero ya consagrado, que se ha llevado varios premios en los escasos concursos anuales que se organizan en las cuencas, Mieres , Amieva u Oviedo.
No sé si Gijón, con extraordinarios intérpretes como el resto de la región, presta también atención a la tonada con algún festival promocional. Si no es así me doy de baja ahora mismo en el Sporting, del que sólo soy socio honorario, como del Oviedo. Por extraño que parezca no tengo la sensación de cruzar ninguna frontera cuando me desplazo por el Principedo. Eso de puta gijón y puta oviedo son mensajes de colgaos.

A lo nuestro. Por San Juan, en Mieres, Sergio Agüeros, Cuando yo salí de Asturias.

http://www.youtube.com/watch?v=ppL72N5mnRE&feature=related

Y nada más por hoy. Espero que, a pesar de la dureza de estas interpretaciones, con una voz desnuda y un instrumento tan agudo y para muchos estridente como la gaita, hayáis difrutado de uno de los cantes grandes de este país, aún por descubrir.

Sólo añadiré que, como algunos palos del flamenco, aquellos a los que más se parece precisamente, la tonada es para disfrutarla en directo, en la romería de un pueblo y aún mejor en un chigre con una botella de sidra al lado para aclarar la garganta.

Manzana sidrera asturiana
Piloña 2011

El timbre musical asturiano es el de la sidra, con eso queda todo dicho de momento. Esto es de mi cosecha, que no nací asturiano. Aunque tampoco creo que sea el primero que lo apreció, ni seré el último.

Salud y buena música.

Ramiro Rodríguez Prada.

P.D. Y para dejar claro que se pueden conjugar cosas tan dispares como la feria y el mercao, la velocidad y el tocino o el culo y las témporas, ahí va el contrapunto, éste griego, de una  banda psicodélica de las nuestras, a lo Zappa, que el monje de Karoúlia nos descubrió hace unos años. Y casi más que a Zappa nos recuerda a nuestros Pau Riba o Jaume Sisa.

El impenitente Dimitris Poulikakos interpreta con Seisdedos (Exadaktylos) Skoni Petres Laspi.


Besos.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Murias -2


Morales del Arcediano
Astorga 2011

Los dos tipos de muro más frecuentes son el de piedra seca sin mortero, asentada por el corte en los casos en que se da algún tipo de trabajo de cantería, más cerca de las casas como es el caso, con la adicción de rellenos de piedra de calibres inferiores para los huecos, y el de mortero de barro, como en dos de los ejemplos de ayer o la coronación de esta muria, quizás un añadido de conservación, con esa arcilla donde se pueden desarrollar líquenes y algunas especies resistentes como los musgos y sedos.

El primer modelo es más austero y elegante, el segundo colorista y sugestivo. 

Pocas veces hablo de pueblos concretos, pero Morales es una excepción.

Hace..., ¡un cuarto de siglo largo!, Morales tenía la torre de la iglesia inclinada como la de Pisa (morena, pisa con garbo...). Pero no había dinero para mantenerla en pie, después lo consiguieron y ahí sigue tan lozana y hermosa. No gracias a mí, desde luego. Que nadie me malinterprete, yo no quería tampoco su demolición.
Entonces escribí sobre ello en la inefable prensa local, propiedad del señor obiésporo, porque desde la adolescencia me he sentido tan cercano al pueblo que si tuviera que aceptar dos cunas como asumo dos nacionalidades, Grecia y España, Morales estaría a la par que el mío.

Morales, noviembre 2011

Fue la curruca Blasensis, con la que estudiaba en Astorga, la que me llevó al pueblo y a su casa. Durante algunos años disfrutamos las fiestas de los dos pueblos porque el Verderón Blasensis venía al mío cuando tocaba.
De los 15 a los 18, primero en bicicleta y después en un citroën, sin carnet, muchos sábados por la noche nos presentábamos en el salón de Morales, o en casa del Verderón si éramos pocos, porque llegamos a subir seis o siete en aquel futingo. ¡No sé cómo no nos matamos por esas carreteras!
Lo cierto es que fuimos responsables, y bebíamos muy poco, a razón.

Éste "a razón", es un añadido que vale para todo. ¿A razón de qué? ¿De lo que bebemos ahora, de lo que podríamos haber bebido?¿De lo que fumábamos o fumamos, de la hora que era, de lo corta que es la vida?¿O a razón de la edad y del peso que teníamos, por ejemplo?
Todo ello y algo más seguramente. Entre nosotros es casi un guiño ligüístico que no es preciso traducir ya.

Con el tiempo, después de conocer y frecuentar también a otra curruca, la Centenalis, sus amigos y los míos llegaron a formar una pequeña basca. Piña que ha perdurado, altibajos incluídos.

No es Morales de los pueblos ricos de Maragatería, tiene buena huerta, algo de viña, y más secano. Y tuvo varios molinos. El propio Centenalis busca una solución para uno de ellos, bien conservado pero que necesitaría una inversión importante o la asunción de responsabilidades por parte del Patrimonio etnográfico, o de quién corresponda.
¡Estamos aviados si esperamos algún tipo de ayuda en estos tiempos de desprecio a la cultura!, que yo recuerde en crisis hemos estado siempre. ¿Os ocordáis del título de aquel disco de Supertram,
Crisis, what crisis?, pues eso. (Había puesto Status Quo, me corrigió la curruca Blasensis). Es importante tenernos en un puño, acojonarnos, lo que no niega el socabón.

Casa de piedra en Morales
Otoño 2011

¿No es una feliz coincidencia que el Centenalis vaya a heredar un molino de cereales?

La de la foto no es una muria, ya se ve, es la continuación de la anterior. La casa ya está restaurada, pero puede hacerse uno la idea de cómo es el pueblo. Porque es un esquema típico, no sólo de Morales, sino de toda Maragatería.
Sólo faltaría aquí el portalón del carro, pues muchos de los maragatos eran arrieros, dedicados al transporte de mercancías entre Galicia y la meseta, antes del ferrocarril. Y el que no era arriero necesitaba también el carro para el trabajo en el campo.

El interés y el curro de los vecinos, y algunos albañiles, por supuesto, no sólo han mantenido al pueblo intachable, incluída la torre, lo han mejorado sin incurrir en el pastiche de una restauración artificial, falsa, la recreación de lo rústico en su propio nicho. Piedra les sobra y el trabajo animoso en el tiempo libre hace el resto.
¡Son pocos, pero muy finos!.

Me interesaba sobre todo el suelo empedrado de pequeños cantos rodados y los asientos de piedra, comunes en las entradas de las casas maragatas. Ése suelo cubre la totalidad de la calle en muchos casos y en varios pueblos todas ellas.

El reposo
Morales 2011

Las solanas protegidas y rinconeras abrigadas como ésta son habituales, provistas de asientos de piedra, bloques masivos de arenisca o pizarra como vemos aquí.

Es un lugar de descanso pero, sobre todo, de reunión. En las noches de verano los vecinos salían al fresco. Allí cenaban sopas de ajo, con cuchara de madera en un puchero de barro, y hacían tertulia hasta bien entrada la noche, mientras las mujeres, con sus husos y ruecas, filaban, hilaban.
Era la version veraniega del filandón invernal alrededor de la lumbre del hogar, del fogar. La rueca desapareció completamente y la costumbre de salir al fresco lo hará en breve. Muere, por la televisión y las prisas, con los pueblos.

No está de más recordar que la costumbre de las hilaturas sobrepasaba lo meramente artesanal, para las necesidades familiares, y constituía una fuente de riqueza más. Los tejidos e hilaturas han sido, y siguen siendo, una de las actividades tradicionales de los maragatos, con la proliferación, desde hace siglos, de telares familiares o pequeñas y medianas industrias transformadoras de la lana, el material de elección aquí, también territorio mesteño con muchos rebaños de ovejas.

Mantas, manteos, mantones, mantillas. Y murias. Maragatería.

Para completar un poco esas dos fotos de la casa pondré una más, de la puerta, saliéndome del guión que me había marcado.


Aldaba en una puerta maragata
Morales del Arcediano 2011

De paso aligeramos la vista con una imagen diferente, hierro y madera, para descansar de la pidra y de los muros. De todos modos cerraremos con uno.

Salud y puertas abiertas.

Barbarómiros.

P.D. Pink Floyd. The wall.


Besos. 

sábado, 10 de diciembre de 2011

¡Pobres banqueros!


Morros de cerdo

¡Tiene tánta gelatina, tánto moco el morro del cerdo, que es una delicia en la boca, tierno, jugosín, carnosillo, meloso!
No puede faltar en un cocido con fundamento, como el maragato por ejemplo. Y no le estorba al botillo, todo lo contrario, lo ablanda un poco y sirve, con la lengua, de contrapunto a la carne del espinazo, entripada con hueso incluído.

No avanzo nada con esta parte mecánica del blog. Y cada dos por tres tengo problemas, el fin de semana con una nueva interfaz que no me gustaba, pero que no llegué a usar ya que no sabía cómo hacerlo, ni tampoco regresar a la antigua, lo que era peor porque no podía hacer nada. Y en Geotropía me pasó lo mismo ya desde el domingo.
Anteayer y ayer otra bronca con la forma en que se presenta el texto. No me permitía alinear lo escrito por la izquierda con este formato, y no hubo manera.

¡Mucho esfociqué hasta las 4 de la mañana!

¡Yo que sé, seguro que es mi ignorancia pero me desespero y creo, cotólicamente, que toda la culpa la tiene Emilio el Botines!. Mejor, llegado el caso, señalar al enemigo. Es por descargar pecadillos personales, veniales, ahora que no hay confesión. ¡Qué jodíos semos!
Ya digo, si chapotamos en la cortea, que se empuerquen los millonarios, ellos cambian de vestuario cada temporada.

Leí algo a propósito de esto, sobre la conversión de los banqueros, y sus lacayos los políticos añado yo si no lo decía también el articulista, en cabezas de turco, en chivos expiatorios de la crisis. Y es cierto, pero no me negaréis que mucha cara de víctimas no tienen, sobre todo si la comparamos con millones de rostros famélicos de verdad.

¡Pobrecitos banqueros, no hay derecho! La piedad cristiana y budista nos embarga. No linchemos a ningún ciudadano que es un acto bárbaro. Mejor sigamos quemando pordioseros ya que la hoguera parece no extinguirse, ¿o arde gracias a sus cuerpos?. ¡El rayo que no cesa!, je, je, ¡ay!...

En el fondo del artículo creo que buceaba, otra vez, el falso argumento democrático de que como un ciudadano es un voto eso nos iguala ante la crisis y ante el mundo, es decir la democratización de las responsabilidades. Tanto vale un desfalco millonario como el robo de una gallina, porque somos iguales ante la ley. Como todos pecamos al infierno con todos.
Burdas falacias. Entre otras descaradas, ésta: ellos están en el paraíso y ahí seguirán. Incluso lo representan a diario, a mayor gloria de su mitología y de los acólitos practicantes, que son mayoría en las urnas. Salen a diario en los programas teleobsesivos, en la prensa del corazón y otras pamemas "para el culto", como tituló Gloria Berrocal uno de sus programas en Radio 3 en los 90.

Ni la culpa ni el castigo son democráticos de hecho. Con todo carga la mayoría menos responsable de la situación.

¡Quién viera al Botines, al Gonçales del VVB y a otros, en la cola del paro los lunes a la sombra!

¿Que los banqueros son necesarios?. Sí, la tuberculosis también, será cosa de la ecología. Pero los que tienen cavernas en los pulmones tosen que se joden y no es de risa.

Milito el desorejado

Los pobres especuladores, que es como decir los tristes puercos, guarros de suyo, son víctimas sólo porque a todo cerdo le llega al fin su San Martín.
Pero son longevos, así que pueden ejercer su gochería muchos años. Si pierden media oreja es por pelear para estar delante en el comedero de la pocilga, no para beneficiar a la piara.
Es una casta torva, turbia y voraz en todo semejante a la nuestra. Estarán en primera línea dada su brutalidad y primitivismo pero no dejan de ser el Cromagnon de la especie.

¡Y siguen refiriéndose a países, a naciones, echando mano del nacionalismo y las fronteras, griegas, españolas, italianas o europedas, para hablar del dinero y de la ruina!¡Como si Milito sólo coleccionara euros con la efigie del Bogbón!.
Cada cerdo come la misma mierda, llámale pienso, pero en distinta cochiquera. Sin embargo todos rutiamos o eructamos, en el mismo idioma.
¿¡Pero qué cuentu ye esti!?.

¿Culpables, responsables?. Sin duda. A la que no vemos actuar es a la justicia, ¿democrática?, que sólo desahucia a gente indefensa. Mientras los buitres, disfrazados de jamón ibérico exportable, se llevan la carnaza a sus edenes fiscales.

Hemos asistido ya con la boca abierta de asombro a dos golpes de estado, en Grecia e Italia, a la vista del todo el mundo y con toda suerte de parabienes. Si no ha sucedido lo mismo en otros como éste, es porque los nuestros son chicos aplicados a la hora de hacer los deberes y administrar las recetas que les dictan. ¡Si hasta el propio lenguaje que utilizan para referirse a sus medidas, políticas no tienen, es un escándalo!

La etiqueta es de embutidos, Chorizos culares, pero ya expliqué a qué clase de ellos nos referimos. No hace falta además ser un lince para pillarlo, es por joder. Y, naturalmente, las consideraciones en torno al gochu son parte del cuento.
Aunque también entripamos carne de vaca, picada y adobada como la del marrano, y hasta de caballo, no cabe duda de que el rey de los culares es el gorrino. Por mucha piel de cordero o de chivo que vista.

Seguiremos embutiendo

Salud.

Skylorómiros.

P.D. Rebétiko. Giorgos Moufloutzelis, autor de la música e intérprete. O trelakias, El locatis, traducción libre. Letra de Nikos Mazesis, que tenía ese mote. Pero bastante menos loco que Milín, el de los Botines del Sartasnden.

http://www.youtube.com/watch?v=2MzlcmYkAAc&feature=related

Vale.