domingo, 16 de febrero de 2014

H Νίσυρος, Nísyros -5. Νικειά


Nikiá,  al borde de la caldera del volcán,
desde la carretera de Emboriós.

Nísyros.  Grecia, verano 2013.


Nikiá 


Buenos días. Nikiá (Νικειά) tal vez pueda ostentar con orgullo el título de pueblo más bonito de Nísyros (Νίσυρος), que no es poco teniendo en cuenta a los otros dos que entrarían en liza, Mandraki (Μανδράκι) y Emboriós (Εμπορειός). Éste último es más desolado, sin duda, y no sólo por el número de habitantes, también por lo agreste y salvaje de su emplazamiento. Ésa es su gran belleza. Y Mandraki es la capi. Un pueblo muy guapo a la orilla del mar con puerto, blanco y tendido en una hermosa ladera junto al acantilado egeo.

Nikiá tiene algo de los dos. Está situado en lo alto de una cresta como Emboriós, colgado sobre la caldera del volcán en el extremo sureste, pero además cayendo a plomo sobre el mismo cráter del Polivotis (Πολυβώτης). Todo el pueblo huele a azufre nada más entrar, aunque enseguida se olvida uno del olor.
De la capital tiene su blancura que, en el picacho en que está construido, relumbra al sol como una joya. Es el pueblo más alto de la isla, cerca de 500 metros y supera a la capital en orden y cuidado, el pueblo es una cocada.

Con el triple de habitantes que Emboriós, sobre 60, su caserío se apiña en un espacio mucho mayor, puesto que la cresta que ocupa, un espigón rocoso de unos 450 metros de altura, es más ancha que la de su vecino. No obstante las calles son también estrechas con múltiples callejones, pasadizos, rincones, túneles..., como Emboriós pero mejor tratado y más abundante.

Otra ventaja que oponer a sus competidores -esta competición me la invento yo-, son las vistas de que disfruta. Aparte de la caldera del volcán y el cráter a sus pies, al norte se ve Emboriós y en el horizonte Cos, con una franja del canal marítimo que la separa de Nísyros. Desde la iglesia de Profitis Ilias (El Profeta Elías), encima del pueblo, el espectáculo es ya esplendoroso, con todo el contorno de la isla, los islotes que la rodean y Turquía al este. Nísyros está salpicada de relumbrantes puntitos blancos, cada uno de los cuales corresponde a minúscula capilla paleocristiana.

Al noroeste tiene la máxima altura de la isla, 658 metros, y al suroeste y sur, a muy poca distancia y también colgado sobre él en una ladera muy empinada que baja hasta el puertín de Avlaki, el mar Karpázico, con los islotes y las islas de Kandeliussa, Pajiá y Pergussa, deshabitadas.

Νυφοστολη παραδοσιακο νισυρου. Oταν στολιζουν την νυφη....
Mientras adornan a la novia.


Buganvilia y velero en la costa oeste de Nísyros, desde  Nikiá.
Grecia, verano 2013.

Ésta es para ponerle los dientes largos a César Viriato..., es broma.

El pueblo es precioso como dije. Se puede llegar en autobús, que tiene dificultades para dar la vuelta en la plazoleta que da entrada al pueblo, frente al Museo del volcán. Éste, a diferencia del centro construido en Emboriós, sigue en funcionamiento y merece una visita.
Una única calle, por donde sólo pasa un burro, una bicicleta o una motoreta, te introduce en el caserío y se van sucediendo los pequeños pasajes, ramales aún más estrechos, etc., hasta desembocar en la plaza.
Las imágenes del pueblo de este vídeo no son de Nikiá sino de Mandraki, pero ésa es la anchura.


En zonas planas laterales que flanquean la calle principal, han colocado hasta un campo de baloncesto entre rocas y paredes, cuyo murete norte mira al cráter. Otra calle, partiendo de esta zona, hace toda la girola al pueblo por el norte y el oeste sobre la caldera del Polivotis, con el mar y el cielo azul de fondo, el sol fiero y el blanco inmaculado de la cal.

Las casas son de piedra, muchas antiguas y de mérito arquitectónico, muy bien conservadas, con arcadas y dinteles renacentistas y neoclásicos, de inspiración italiana, que en ocasiones me recordaban algunas de Janiá en Creta, aunque en general más pequeñas dadas las estrecheces de espacio.
Las escalerillas, pasadizos abovedados, callejones, así como los colores de balcones, puertas y ventanas, los ventanucos y tomas de luz inverosímiles, las gateras, las flores, las grandes y viejas ánforas de barro, las sombras que proyecta ese sol fantástico sobre los suelos y las paredes blancas...

A la hora de elegir las fotos no sabía qué hacer. Hay un montón de ellas seguramente más guapas o que a mí me prestan más, pero opté por cuatro que situaran visual y geográficamente al pueblo, ya que me he entretenido bastante con ese aspecto porque lo creo necesario; una de sus mayores virtudes puede que sea ésa, su relación con lo geográfico: el lugar que ocupa determina su configuración y gran parte de su belleza, y el impresionante paisaje que domina, con el volcán a sus pies, que no es accidente pequeño. Un sendero bien cuidado que parte de la base del pueblo, con un mirador, permite descender hasta la caldera.

No obstante, la parte arquitectónica y decorativa que luce el pueblo es digna de pareja admiración.

Cualquier periplo griego por el campo irá acompañado por la banda sonora del verano, las cigarras, tsitsíkia. Ya la primera mañana en la isla me saludaron a mí, con todo su chirriante entusiasmo, nada más amanecer. Ahí nos las muestra Nikolaos, un hombre que sube muchos vídeos de Nísyros y de Nikiá a Youtube, al que ya mencioné en otro capítulo a propósito de una canción, y a quien supongo natural de la isla, e incluso de este pueblo. ¡Saludos Nikos!

Nikos Papatsos.  Τα Τζιτζικια στο "Χωριο" στα Νικειά.
Τα τζιτζίκια (Ta chichikia). Las cigarras.


Calle de Nikiá.  Al fondo, un punto blanco sobre la montaña,
Emboriós.  En el horizonte la silueta de Cos, en la costa este.

Nísyros.  Grecia, verano 2013.

Y el entorno, al margen del Polivotis, es también muy atractivo, ya me referí arriba al puertín de pescadores de Avlaki, medio abandonado, y cerca, sobre el estrecho borde sur de la caldera, entre ésta y el mar de Cárpatos, están las ruinas clásicas del Árgos de Nísyros. Hay un montón de rutas para paseantes y senderistas que parten de o pasan por Nikiá.

La visita al pueblo la hicimos el segundo día, porque el primero habíamos cogido el coche muy tarde, dado que el personal tardó en levantarse. La noche de la llegada, después de comer algo de lo que traíamos de Rodas y Kárpazos, unos chicharrines en aceite que nos regalaron María y Nikos en Levkós, queso, aceitunas, uvas y algo de pan, debimos acostarnos cerca de las cuatro de la mañana.

El segundo día madrugamos algo para aprovechar las horas que nos quedaban de alquiler. Por eso llegamos al pueblo cuando no había un solo turista. Claro que después, en las dos horas largas que estuvimos allí, veríamos media docena, que tampoco es un llenazo. Ya sabéis que a partir de la Panayía, el 15 de agosto, en los sitios con poco turismo éste desaparece casi por completo y los pueblos recuperan su aspecto habitual.

Precisamente esa mañana había una celebración de despedida de los lugareños que viven en Atenas y ciudades grandes, y en el extranjero, que vuelven todos los veranos que pueden a su isla. Cuando llegamos a la plaza, unas treinta personas, la mitad del pueblo, se encontraban allí ocupando las mesas de dos tabernas, dando cuenta de unas mezedes, dulces y algún refresco líquido, después del oficio religioso, el pope entre ellos.

En la misma plaza, cerrándola por un lado, se alza la iglesia del pueblo, cándida como la pureza, a la que se accede por unas escaleras, con un campanario esbelto, aéreo y blanco, muy chulo. La media hora que permaneceríamos allí tomando unas cervezas frías y charlando con el dueño de la taberna, fue de lo más grato de la estancia en la isla e incluso de las vacaciones.

Παιχνιδια παραδοσιακο Nισυρου. Canción de boda, tradicional de Nísyros.

http://www.youtube.com/watch?v=B7q2FhJpDdY

Cervezas a la sombra en la preciosa plaza de  Nikiá.
Al fondo la línea del Egeo.
Nísyros, Grecia, agosto 2013.

Toda la superficie de la plaza, como la mayoría de las calles, está adornada con un dibujo de choklakia, esas piedras volcánicas pulidas típicas de Nísyros y de todo el Dodecaneso, y es otra de las maravillas de este pueblín.
Cuando volvimos a la media hora, después de un primer recorrido por el pueblo, sólo quedaban seis u ocho parroquianos en uno de los bares, acompañando al pope. 

La adaptación de la arquitectura al lugar, común a muchas islas, es al propio tiempo una acomodación al clima, las calles estrechas abrigan del frío y la humedad invernales, y en el buen tiempo son una barrera contra el sol y el calor. 
Cada trecho han dispuesto además, arrimados a la sombra de las casas y las peñas, bancos de madera en los que ir reposando, aliviando el castigo que don Lorenzo infringe en otros tramos descubiertos del paseo. Un pueblo para viejos fatigados como eu. 

En fin, viajantes, que me quedo otra vez sin palabras.
Tanta belleza empalaga, podrá objetárseme, ¡a mí no!, y emborracha, ¡yo estoy borracho de Grecia, de eso no me cabe duda!

En la base de la escalera que sube a la iglesia (en la imagen se ve la barandilla), debieron colocarse los músicos de este vídeo, colgado por otra persona que también se prodiga mucho en Youtube y que creo que es nacida en Nikiá, Nisnick. ¡Geiá sas, Nick! Por cierto, ya sabéis que Niki, Nike, Nikiá, significa victoria. Aunque estos Nick imagino que vendrán de Ayios Nikólaos, quizá de Nikitas, patrón de la isla. 
Nos dice que el repertorio incluye canciones del Mediterráneo, de los Balcanes, de Manos Hadjidakis, Apóstolos Kaldaras y Vasilis Tsitsanis, entre otros.

Η Μόρφω Τσαϊρέλη και ο Ηρακλής ΒαβάτσικαςConcierto en Nikiá. 28 de julio, 2011. 



Salud y buen rumbo.

Barbarómiros

sábado, 15 de febrero de 2014

Fantasmas en la Vía Láctea


La Luna en Cuarto Creciente.
Petriés.  Eubea. Grecia, agosto  2012.


Fantasmas en la Vía Láctea


Los escritores o, más justo sería decir, algunos de los que escribimos cometemos errores de bulto movidos por nuestro Ego, con el afán de deslumbrar al lector o aparentar conocimientos que no siempre tenemos. Entre los más comunes están quizá los errores históricos, fechas equivocadas, anacronismos y demás, muchos de los cuales ya figuran en las antologías del disparate.

A causa de un insomnio pertinaz he cultivado, sin mucha continuidad, una afición en la que me inició mi padre y cuyo relevo tomó mi compañera. No soy un especialista en el tema, ni siquiera un mediano conocedor, aunque puedo decir que poco a poco me voy orientando en el mapa del cielo. La Astronomía es exigente y yo no tengo los conocimientos, la voluntad, ni los útiles necesarios para hacer muchos progresos. De todos modos no me falla demasiado la vista y con unos simples prismáticos, que también usamos para la observación de pájaros, entre otras cosas, me arreglo bastante bien.

No podría asegurar si en mis lecturas de juventud, cuando apenas podía distinguir la Estrella Polar y dos o tres constelaciones muy conocidas, encontré errores o tan sólo menciones a estrellas o  formaciones estelares, porque el asunto no llamaba demasiado mi atención, y el cielo nocturno era tan inescrutable para mí como poco interesante, aún reconociendo la belleza en él, como imagino que le sucederá a la mayoría enamoradiza cuando le toca por edad.
Tampoco sabría decir si esta materia era objeto literario para los escritores antiguos, aparte de los conocidos Aristóteles, Tolomeo, Copérnico o Newton, más científicos que literatos. Ahora mismo sólo recuerdo a un moderno Julio Verne, pero a éste se le incluye entre los escritores de aventuras y ciencia ficción, lo que disculparía sus errores de haberlos cometido, por mi parte le concedo el perdón de antemano, aunque maldita la falta que le hace. Y no recuerdo ningún alarde suyo en asuntos astronómicos, al margen de su imaginación.

Entre los escritores modernos no es raro encontrar menciones a estrellas, constelaciones, galaxias o nebulosas, y no son infrecuentes los yerros graves.
Así yo, que, repito, no soy un experto, he podido leer que la Estrella Polar, que como casi todo el mundo sabe señala el norte y debería ser la primera en ser reconocida de las 3000 que al parecer pueden ser observadas a simple vista, la Polar, leí, es la más brillante de la Osa Mayor.
Lo normal en este caso sería documentarse un poco antes de meter la pata en la Osa con tanta osadía, porque me parece, lisa y llanamente, un insulto al lector. ¡Que no se trata de situar a la estrella  ZW-7887 en el cuadrante X33 del firmamento, a tantos millones de años luz de Sirio!

Para no caer en la injuria anterior, lo que acostumbran a cometer otros plumíferos espabilaos, irredentos y catetos, es buscar una estrella de bonito nombre y mostrársela a su chica maravillosa en la novela, y presumo que también a la de turno en la vida, en una no menos maravillosa noche estrellada. Una vacilada.
Sucede que tal estrella no aparece en la estación del año en que se la señala, o a la hora en que conviene al escritorín galáctico, o por el lugar que indica ¡y salga el sol por Antequera!, o en el hemisferio donde se desarrolla la acción, o, simplemente, no es posible contemplar la nebulosa H con estos humanos ojos que Natura nos concedió. De todo ello se encuentran ejemplos escritos y, por supuesto, publicados.

Parece, en definitiva, que lo importante es llevarse a la chica al huerto nocturno y, de paso, presumir ante unos lectores a quienes el fantasma astrológico, que no astronómico, considera más estúpidos que a sí mismo. Faltaría más.

Quédese, pues, el Gran Polígrafo, con la luna llena de noche, que contrasta más, y con el sol de día, al amanecer o en el ocaso, que es muy romántico. Limítese el presuntuoso a leer, si sabe, el horóscopo a su amada, comiéndole la oreja, que lo tundan y se corte (las manos).


De  27 Amaneceres y un poema (Al oeste de Anatolia).

Ramiro Rodríguez Prada. Kondopouli. Limnos  2006.


Από την συναυλία του Μιχάλη Σταυρακάκη "η αγάπη κάστρα καταλεί...", που δόθηκε στο κηποθέατρο Μ. Χατζηδάκις στις 10/07/2013. Γιώργης Γιανναδάκης - Λύρα (Lira). Ισίδωρος Παπαδάκης - Τσέλο (Chelo). Αντώνης Βουμβουλάκης - Κιθάρα (Guitarra).
 Μιχάλης Σταυρακάκης - Λαούτο (Laúd). Ευγενία Τόλη - Φωνή (Voz).

Όσο βαρούν τα σίδερα, Τα μάτια σου μ' αρέσουνε.

http://www.youtube.com/watch?v=3PFMcS5Z3SQ


P. D. Parece que no se me arregla cumplir tampoco este mes la promesa -mía y que nadie me pidió- de dedicar un capítulo a  La novia de Aquiles, de Alki Zei, y otro a Mijalis Stabrakakis, músico tradicional cretense. He vuelto a retrasarlos. Entre otras cosas pendientes a mayores, sólo de las cercanas, como las Loukumades, figuraba este comentario crítico, ya viejo, sobre algunas Grandes Estrellas de la Literatura, prometido a Ana Capsir, verdadera perita en lunas y estrellas, más que aficionada. Va por ella.

¡Salud y buena estrella!

viernes, 14 de febrero de 2014

113


Somos pobres pero honraos.
Llanera,  2013.


Salí a tirar la basura



y me quedé parado frente a los cubos de la orgánica, indeciso como tantas veces, con una pregunta rondándome la cabeza, ¿Cuántos años llevo saliendo a tirar la basura casi a diario? Pocos, me contesté a renglón seguido, La vida es corta y la basura larga. No muy convencido, pero más sereno, solté las bolsas y volví al refugio. Por el cielo granate cruzaban los racimos luminosos de las balas trazadoras.


Dead Kennedys.   Holiday in Cambodia.


http://www.youtube.com/watch?v=-KTsXHXMkJA


Salud y felices pesadillas


ra

miércoles, 12 de febrero de 2014

Escarabajos


Pareja de eclesiásticos en el nido del  Picogordo.
Oviedo, 2013.

Aborto libre para las madres de los inquisidores


El largo brazo eclesial
palpa el bul de la profesa
y afianzado en su presa
ruje fiero el carcamal.

¡Oiga mire, esto está mal!
dice la joven monjita,
mientras la polla se fita
en la grupa de la tal.

Era primado de España,
portavoz episcopal,
un famoso cardenal 
devoto de la castaña.

Con pelo y pluma se apaña
el jodido purpurado,
ya venga dulce o salado
a todo le mete caña.

Estos santos patriarcas
y prelados fariseos
son putos y encima feos:
mejor abortos que carcas.


De  Letrillas escangallás. 2014.

Ramiro Rodríguez Prada.

Taiwan. Cherirotonus jansoni.

http://www.youtube.com/watch?v=Pzjb4vBHlsE


P. D. El aborto es como matar a personas porque pasan hambre,  dicen los amigos.

¿Sabéis que los escarabajos tienen un ciego enorme, hipertrófico? No es que anden colocaos como obispos, sino que su intestino grueso es mucho mayor que el del común de los mortales...

Kim Fowley.  Nightrider - Outrageous.

http://www.youtube.com/watch?v=qX9-NZK5n5s

Salud

martes, 11 de febrero de 2014

Nieva hacia arriba


Asturias


Enterramiento clandestino
(Poesía forense)


Nieve y sol de primavera 

en las tablas viejas de un corazón cansado

que ayer fue roble fuerte

en la montaña.

Hoy ataúd.


Dulce calor de la mañana

se cuela por las heridas abiertas en la piel

de un largo invierno

y todo tiembla.

Otro cadáver.

De  Interrogatorios y Otras partidas perdidas.  2014.

Ramiro Rodríguez Prada


Μιχάλης Σταυρακάκης Τατάκης.   Πάρε τον καημό μου. Coge mi tristeza.



Salud.


P. D. Buenos días. Hoy es la segunda vez que retraso la entrada dedicada a Alki Zei y otras tantas la de Mijalis Stabrakakis. Nadie me las reclama y horas un poco bajas -ya se ve en los ripios- me disculpan, pero quisiera encontrar el momento para escribirlas antes de que acabe el mes, al menos una de ellas, y no son nuevas promesas para incumplir, al fin y al cabo pienso en voz alta y me las hago a mí mismo. Veremos. Besos.

Ramiro 

lunes, 10 de febrero de 2014

112


Financieros en la niebla.



Salí a tirar la basura



con una niebla tan densa que no se veía ni a rezar el rosario. De inmediato pensé en reingresar en el hogar dulce hogar, pero me daba un poco de vergüenza haber llegado hasta la puerta del portal, para volver con las manos llenas... de mierda en definitiva, la que sacaba. Era una vergüenza mía y de la que sólo yo era testigo en aquella oscuridad, así que, dispuesto a vencerla, con la mayor osadía me interné en lo desconocido. Ni siquiera sabía dónde pisaba, aunque estaba seguro de haber bajado los escaleras hasta la calle y de estar caminando hacia los cubos en la dirección correcta. Después de un tiempo, que me pareció interminable, creí vislumbrar la masa oscura de los contenedores en la acera. Aceleré el paso, alargando ya la bolsa del papel, cuando del cubo vecino se alzó con los brazos en alto una figura mucho más negra que la niebla, lanzando un alarido aterrador. No supe si era orangután, chimpancé, gorila, obispo o banquero, o si el mono me amenazó o aulló de miedo: en un santiamén me vi abriendo la puerta del portal. A mis espaldas la niebla seguía densa como un yogur.



Mashujaa Band Tanzania.   Tutakukumbuka. Steven Kanumba.




Salud y felices pesadillas

ra


P. D. Un  recuerdo especial para la Curruca tomillera que hoy estrena espolón nuevo, y ¡un abrazo!

ramiro

domingo, 9 de febrero de 2014

H Νίσυρος, Nísyros -4. Εμπορειός


La plaza  mayor  de  Emboriós.
Nísyros. Grecia, agosto 2013.

Emboriós


Buenos días. En el Oasis comimos sin agobios y la misma suerte tuvimos en Emboriós, donde llegamos cuando los turistas del único autobús aparcado a las afueras, pagaban la cuenta de sus comidas en la taberna-bar del pueblo. Nos sentamos a tomar algo.

Tengo a veces escrúpulos al llamar tabernas a estos establecimientos que son algo diferente a nuestras tabernas y muy bien se les puede llamar restaurantes sin más. Pero tampoco es eso, sería una reducción aún más grosera, porque en Grecia la taberna es un genérico que incluiría sin problemas a cualquier denominación que queramos aplicar a una casa de comidas, incluyendo el bar y excluyendo las de lujo. Una taberna por otra parte es casi un sinónimo de comida griega. Usan Stiatorio, pero eso suena demasiado culto y apenas pasa del cartel publicitario que cuelga en el dintel de la puerta. Quería hacer esa puntualización porque hablo con frecuencia del asunto.

Dije "la" taberna, y es que sólo hay una, de nombre El balcón de Emboriós y lo es sin duda. Desde el comedor interior y la terraza se tiene una vista magnífica sobre la gran caldera del volcán Polivotis con la costa oeste de la isla de fondo.

La subida es el equivalente a un puerto de segunda con algunos tramos más empinados. Se sucede la vegetación densa y las terrazas plantadas de olivos que miran al canal de Cos y a la costa turca, en el este.
Trescientos metros antes de llegar, entre las rocas de la base del pueblo colgado arriba, hay una surgencia de vapores de agua del volcán a la que llaman sauna. Es un cubículo de piedra construido a propósito, donde no caben más de cuatro personas. La entrada es libre, si cobraran algo sacaban una pasta, todos nos metimos allí. Es broma, pero en otra parte cualquier espabilao ya hubiera montado un spá, que mola mucho ahora...
La grabación es de otra fuente de vapor, ατμολουτρα (atmolutrá), en las ruinas de una casa de Árgos, sitio de interés arqueológico de la isla. Nos cuenta Nikolaos, que disponían las habitaciones alrededor de la surgencia y servía de calefacción, además de χαμαμ (jamán), el baño turco.
Αργος - Πυρια. 24 Μαρτιου 2013. 

El calor puede hacerse insoportable, y lo digo con conocimiento de causa porque trabajé en una sauna, ¡las gafas parecían de culo de botella nada más entrar!

¡No hay quien baile la susta como nosotros los de Nísyros!, asegura Georgenísyros, el subidor del vídeo, un habitual de la isla en Youtube.

Sousta de Nísyros.

La  calle de  Emboriós  (¡No hay más!)

En la ascensión, el pueblo aparece a lo lejos ocupando la cumbre de una larga cresta rocosa. La carretera termina en un pequeño aparcamiento para dos o tres autobuses y una docena de coches, unos cincuenta metros antes de la empinada subida final a pie hasta el caserío.
Esta cuesta desemboca en la única calle que pueda ostentar tal nombre en el pueblo, al que recorre de sur, por donde se accede, a norte. Unos quinientos metros, atravesando una placina de juguete, con dos ramales cortos a los lados.

Emboriós es una calle, tenía escrito. Pero es mucho más que eso, por supuesto.

En lugar de seguir por la derecha, hacia el norte y el centro del pueblo, la parte habitada en realidad, por donde iban saliendo ya los primeros turistas del autobús aparcado, nos metimos por la izquierda. Son los cien metros finales de esa calle, con casas de piedra deshabitadas y semiderruidas de una belleza arquitectónica que anonadaba, y entristecía a un tiempo por el abandono.

En esa zona, con un presupuesto cercano a los 300.000 €., financiado en un 75% con fondos de la Comunidad Económica Europea, construyeron en 2009 un importante centro de estudio y seguimiento del volcán, hacia cuya caldera mira, y que también ha sido abandonado, sin duda por falta de fondos, no por falta de sentido. Era un lugar privilegiado para la formación de jóvenes geólogos, y para la observación e investigación vulcanológica y sísmica in situ.

Al llegar a la iglesia quedaban apenas cuatro mesas ocupadas entre la docena de la terraza y la propia plaza. Y en el interior del bar otras tantas. Fuimos testigos de cómo las agencias, a través de los guías, azuzan a los turistas para que espabilen y abrevien. La guía pasó de mesa en mesa animando a pedir la cuenta y levantar el culo: A las tres y media hay que coger el kaike de vuelta a Kardamena, en Cos, y todavía tenemos que dar una vuelta por Mandraki para comprar algunos recuerdos.
En cinco minutos se despejó por completo el panorama. Salieron de la placina detrás de la profesional en fila india, porque la angostura de la calle no da por dos personas en fondo...

La que sigue es otra canción de boda. Explica quien subió el vídeo, que se la cantan las chicas al novio cuando va a la costurera a que le tome las medidas para hacer el traje. Aquí sólo canta una mujer y el tema se corta al final abruptamente, como algunos matrimonios..., pero no encuentro otra grabación y la canción es guapa. Una pena.

Βιολι ο Χατζινικολας, λαουτο ο Ευγενιος Καζαντης και τραγουδαει η Πόπη Πάχου.
  Της λυερης το φορεμα. 


 Εμπορειός,  Emboriós. 
Nísyros.  Grecia, agosto 2013.

Era a finales de agosto y de ahí la escasez de turistas, en los días de más afluencia el tiempo está calibrado al segundo: llegan dos autobuses con personal, unos comen y los otros recorren el pueblo, después invierten los papeles y cuando los dos siguientes vehículos están llegando al aparcamiento, el guía despacha a los visitantes para dejar sitio a los nuevos, ¡es que no hay mesas ni espacio en el pueblo para más! ¡Acojonante!

De la calle parten hacia ambos lados pequeños pasadizos, callejones, escalones, túneles, arcos. Hacia el este se ve el canal marítimo que separa Nísyros de Turquía y al oeste el volcán y el mar Karpázico salpicado de islas e islotes. La cresta no creo que supere los cuarenta metros en sus partes más anchas, dimensiones en las que entran las casas que flanquean la calle y los pequeños huertos a sus pies, mirando al valle que forma la caldera del Polivotis.

Como aprovechan un lugar tan estrecho las soluciones arquitectónicas son muy originales. La ubicación del pueblo ya impone las primeras restricciones, pero después todo parece aliarse y conjugarse para hacer del lugar un sitio especial. La calle estrecha y las salidas laterales, con pasajes abovedados, distintos niveles con escalones y recovecos inverosímiles, sombrean y refrescan el pueblo que, al estar en lo alto a unos 400 metros, recibe de lleno ese sol egeo demoledor.
¿Qué los empujó a levantar estas maravillas de la arquitectura popular en un punto tan extremo y al filo de un volcán? Tal vez la fertilidad de la tierra volcánica de sus terrazas que son otra maravilla del trabajo y el tiempo.

El tipo de construcción de Emboriós se repite en Mandraki y Nikiá, pero con la diferencia de que ambos disponen de más espacio para su caserío. También son mayores.

Emboriós, si nos fiamos del número de buzones de la  Ελληνικά Ταχυδρομία (Eliniká Tajidromía), el servicio griego de correos, que hay en la plaza, uno por vecino, tiene en la actualidad 21 habitantes; el censo oficial del 2011 asegura que son 27, y un vecino con el que hablamos dijo que había crecido la población y ahora eran 25. ¡Explosión demográfica y baile de cifras al borde del volcán!
Hay un mueble azul de buzones metálicos en cada pueblo y eso es algo que por su gracia merecería otra entrada en alguna ocasión, del mismo modo que dediqué una al reparto de la correspondencia en Ayi Apostoli de Eubea.

 Στίχοι, Φίλιππος Πλιάτσικας. Μουσική, Sasa Dragic. Ρυθμική κιθάρα, Γιάννης Ξηραδάκης. Σόλο κιθάρα/2α φωνητικα, Γιάννης Πιτσαβας. Σόλο κιθάρα/φωνητικα, Μιχάλης Νικολάου.
Τι `ναι αυτό που μας ενώνει.  Qué es lo que nos une.

Molino abandonado en   Emboriós,  con gato.
Nísyros.  Grecia, verano 2013.

Ni siquiera los restos clásicos nos impresionaron tanto como algunos de los que vimos aquí. Esta fotografía es uno de ellos. Creo que se trata de un molino, por la rueda, la presencia de ánforas para grano o aceite, y por las dimensiones de la construcción y la espectacularidad de la arcada.
Es la casa más grande del conjunto, pero hay otra serie de ellas en distintos grados de deterioro que enseñan sus bellos arcos en los dinteles y en el interior, y sus sólidas paredes de piedra tallada, con los techos hundidos por donde asoma el azul del cielo, y trozos de mar por los huecos vacíos de puertas y ventanas.

Pero quizá la imagen más conmovedora la ofrecía el interior de una vivienda que aún conservaba la techumbre. Parecía la última en haber sido abandonada, tal vez sólo quince o veinte años atrás. Todavía tenía las camas con los colchones y los cobertores puestos, dos baúles abiertos pero llenos de ropa, alguna silla rota, útiles de cocina y grandes ánforas en buen estado. Todo estaba manga por hombro, como si alguien hubiera rebuscado, y ya muy lleno de suciedad y cascotes, sin puertas ni ventanas y con algún tabique caído.
Había una historia triste, dramática, en aquel escenario. Una huida rápida para no volver, la muerte del último habitante, sin familia que recoja sus pobres pertenencias, o con parientes lejanos y en la emigración...

No quiero deprimiros, pero las condiciones de vida no debían de ser fáciles, ni lo son ahora, y la ausencia de futuro puede hacer que no aprecies la belleza que te rodea, o no tanto como para abrir la boca fascinado, a semejanza de los turistas sin complicaciones que caemos por allí de paso.

El último tema es un organiko como le llaman los griegos a los instrumentales. Muy guapo. Hay una pequeña discrepancia entre Stavros, que lo subió, y un comentarista, el del vídeo de la sauna, que le dice que ésta no es una canción de baile, χορευτικο (jorevtiko), un Embrós, que significa, frontal, delantero (lo/el que sale, a bailar en este caso), sino para escuchar sentado, καθιστικο (kazistico). Stavros le contesta que él puso el título del CD de donde la copió y le pide alguna prueba de su apunte.
Es posible que tenga razón Nikolaos Papatsos, pero no hay respuesta de momento. Por cierto, ¿se trata del mismo, o de un familiar del Nikos Papatsos, del que puse un tema aquí en el capítulo anterior de Nísyros, grabado también en New York, donde tocaba el santouri?

La disputa, en términos correctos, me vale para que disculpéis los errores que sin duda puedo tener: si ellos, que son griegos de cuerpo entero, no se ponen de acuerdo, imaginaros mis problemas que sólo tengo de griego el corazón y la barba, y no soy músico.

Νίσυρος.  Εμπρος (Στ' Αη Γιωργιου Τ'Ανηφορο).


Salud y buen rumbo.


Barbarómiros


P. D. Un vídeo de Emboriós que no había visto, dura 14 minutos pero es muy completo. Las tomas de la caldera del volcán desde El balcón de Emboriós o las terrazas de cultivo, la calle, la plaza con la iglesia, las casas, algunas ruinas..., y los gatos.

Nísyros TV.  Εμπορειός.  Emboriós.

http://www.youtube.com/watch?v=d49YcO9ynbw


Vale

viernes, 7 de febrero de 2014

111


Trajes a medida


Salí a tirar la basura



y entraba la bruja del portal, la locutora más veterana, informada y cabrona de Radio Escalera. Soy a veces bastante desagradable con ella porque no nos podemos ver, ya me cosió varios trajes a su gusto, cada uno más cutre que el anterior, pero insiste en saludarme o decirme algo cada vez que se cruza conmigo, siempre con ese tonillo de chismosa que no soporto. Mis relaciones con casi todos los vecinos, en su mayoría, por lo demás, gente discreta o eso aparentan, son fluidas, si acaso indiferentes. ¡Qué, a tirar la basura, eh?!, me dice la jodida paisana. ¡No, la saco a pasear!, le contesté. Apretó los morros, alzó el pico, fuese y no hubo nada.



Radio Tarifa.  Osu.




Salud y felices pesadillas


ra

miércoles, 5 de febrero de 2014

Descabezando gallos


Es cuello, no rabo.


Instrucciones para rebanarle el pescuezo a un pollo
(Con ayuda)


  •    Elija un pollo bien cebado, siracusano o nacional, tanto monta.
  •    Afile la herramienta, si es posible un hacha, de carnicero o de otro tipo.
  •    Disponga un tronco de castaño, acacia, o en su defecto una tabla firme.
  •    Ate las patas al pollo para facilitar la labor del ayudante.
  •    El profesional agarrará al animal por la cabeza asegurándose de que cierra el pico.
  •    El ayudante sujetará firmemente con las dos manos las patas del pollo.
  •    Apoyen el pescuezo del bicho en la madera mientras tiran de ambos extremos.
  •    El matarife dirigirá los pasos finales para decidir a qué altura golpea con el hacha.
  •    Descargue con preferencia un solo hachazo, recto y seco, evitando segundos golpes.
  •    Asegúrese de que el pollo no sea un político, un cardenal o un millonario.  


Korvus Korax  O Mavros


Los Brincos. The Crépitos.  Nadie te quiere ya.

http://www.youtube.com/watch?v=LpzlGLkwzXY


Salud y al cuello!

martes, 4 de febrero de 2014

¡Bragas a mí!


- ¡¿Qué pacha, qué pacha?!
- ¡Na, el tanga de Alborto y el braguero de Roucoño!


Última hora


Las monturas de Alborto Gallardín y Toño Roucoño se solidarizan con las activistas de Femen:


¡TOÑO, FUERA DE MI COÑO!


¡ALBORTO, O SALES O TE LA CORTO!



Mavropradakos


La Banda Trapera del Río.  Padre nuestro.

http://www.youtube.com/watch?v=ENUEc1hzh2M

Salud

lunes, 3 de febrero de 2014

110


Malas compañías



Salí a tirar la basura



ad maiore Dei gloriam, que es como decir que realizo mi humilde y callada labor consciente de que se trata de algo necesario e ineludible que, de soslayarse, convertiría nuestro hogar dulce hogar en un pozo de mierda. Hasta ahí llega mi sentido ético, lo que no excluye ni el ateísmo ni el anticlericalismo. Pero parece que existiera una conjura para hacerme dudar de lo que llamaría pensamiento libre o, si queréis, no sometido al dictado de las doctrinas. A la conjura podemos llamarla también casualidad, si tomamos la vía escéptica, que es a la que me inclino con más frecuencia. El hecho es que cuando llegué a los cubos vi que bajaba un cura por la acera. No lo hubiera sabido de no ser por la sotana, lo que ya me indicaba que el mosén era de gustos preconciliares. ¡Buenas noches!, cantó el tordo al pasar con voz argentina y deje porteño, cuando yo ya me volvía para regresar a casa. ¡Serán para usted!, contesté, sólo por joder y llevarle la contraria. El cura frenó y esperó a que lo alcanzara. Era un jovenzuelo lampiño veinte años más joven que yo. Hijo mío, disculpas, no quería molestarle, sólo era una cortesía, dijo con cara de arrepentimiento refalso. Empezó mal, ¡Ni hijo suyo ni hostias, y métase sus cortesías por el culo! ¡La Compañía de Jesús!, ¿No será jesuita?, le pregunté, iluminado de pronto por el lema sobre el que venía reflexionando cuando salí a la calle. Se le encendió el rostro y se le pusieron los ujitos brujos, ¿¡Cómo lo ha sabido!?... . Ya me importaba tres cojones que se llamara Francisco, Javier o Ignacio y lo dejé con la palabra en la boca.



Alfredo Le Pera, letra. Carlos Gardel, música y voz.   Cuesta abajo.






Salud y felices pesadillas



ra


sábado, 1 de febrero de 2014

H Νίσυρος, Nísyros -3. Μια βόλτα


La costa cerca de   Loutrá.
Nísyros.  Grecia, verano 2013.
Fotografía de Mabel M. M.

Νίσυρος -3.  Una vuelta.


Buenos días. Hablaba en la primera entrega de los productos con los que deben completar su despensa los habitantes y turistas que visitan la isla. Al parecer Nísyros tampoco tiene suficiente agua potable y en el verano la trae de Rodas. La paga a 5 euros el metro cúbico, lo que no es ninguna ganga. El caso de Symi, más próxima a Rodas, es aún peor, porque los acuíferos se contaminaron con agua del mar después de algún terremoto y tienen que pagar toda la que consumen. También los de Jalki. De todos modos la escasez de agua es común a muchas islas griegas y deben importarla.

En primer lugar tengo que agradecer al bueno de Dimitris, el dueño del coche que alquilamos, sus consejos. Seguimos la ruta que nos marcó y como se iban cumpliendo punto por punto todas sus indicaciones, lo hicimos hasta el final.

Nos guió hacia el este, hasta Lutrá (Λουτρά, fuentes), famoso por sus aguas termales, con un puertín minúsculo, y al puerto de pescadores de Pali (Πάλοι). Es también un centro de veraneo, modesto, claro está, tratándose de una isla tan pequeña. Tiene unos 250 vecinos censados que se duplican o triplican en verano. Ahora menos, porque alguna de las espectaculares instalaciones de aguas sulfurosas que hay a las afueras del pueblo, y que son -eran- su atracción turística más importante, están medio clausuradas y abandonadas.

La costa es abrupta y rocosa, las playas de los alrededores estrechas, pedregosas o de arena muy gruesa, todo negro por su origen volcánico. El agua de la isla tiene un tacto especial por su contenido en azufre, ¿sales volcánicas?, pero eso lo contaría mejor la mi morena que conoce el tema y se bañó, yo sólo mojé las manos y la cara.
Enfrente se ve el canal marítimo entre Nísyros y Cos, con el islote de Stroggyli y la isla de Gyalí en primer término, casi partida por la mitad después de años de explotación minera de las rocas volcánicas.

Νισυρικος σκοπος παραδοσιακο Nισυρου.


Emboriós.  Al fondo  Gyalí, en el horizonte  Cos.
Nísyros. Grecia, agosto 2013.

En Gyalí quedan todavía unas veinte personas viviendo, trabajadores de una cantera de piedra pómez, etc., que hoy agoniza. La extracción de rocas volcánicas fue una de las fuentes tradicionales de ingresos para el municipio de Nísyros, al que pertenecen todos los islotes que la rodean. Y lo fue ya desde tiempos antiguos, famosa por sus pórfiros y sus ruedas de molino (no aptas para comuniones).

Hablando con un abuelo a la sombra del Tres hermanos nos contaba, con rabia y tristeza, cómo la isla había ido perdiendo habitantes y prosperidad a medida que la actividad minera descendía. La solución ha sido como en casi todos los casos la emigración. Y no es cuestión sólo de la última crisis, la decadencia viene de lejos. Hay muchas viviendas abandonadas, y se perdieron bastantes tierras de labranza con las que Nísyros completaba su economía. Algo ha ayudado el turismo, pero es escaso y los ingresos por esa vía aún insuficientes.

El sistema agrícola de cultivo en terrazas, muy frecuente en Grecia, les permite aprovechar las laderas de las montañas hasta el máximo que la orografía impone. Ese entramado de sostén del manto de terreno fértil es una labor de siglos, generación tras generación añadiendo o reparando los muros de piedra, y aportando tierra y nutrientes. Pero dejar que se pierda dura sólo el momento de la partida...
No obstante la isla sigue siendo rica en olivos, es boscosa y abundan los árboles frutales. Junto a las casas retrepadas en los picos, trabajan pequeños huertos de verduras, hortalizas y legumbres. Y tienen viñas, o sea vino.

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Santander, es decir, que menté a la bicha, léase crisis, voy a poner un vídeo de Nisnick, que sube muchos de Nísyros a Youtube. Suelen ser largos, con imágenes de las paniyiria y fiestas de la que creo que debe ser su isla, a juzgar por ese seudónimo, nis de Nísyros y nick del nombre de su pueblo, claro que también podría ser su propio nombre y trabajar en la escuela de la isla como maestra: Σας ευχαριστώ πολύ, Νίκη!
Habla de la tristeza de la gente en el año en que empieza a sentir los primeros efectos de este derrumbe actual, en 2010. Teniendo en cuenta lo alegres, inquietos y ruidosos que son los griegos en sus fiestas, las caras largas, el abatimiento, la quietud de las personas en esta ceremonia religiosa son elocuentes. Y eso que los niños no pierden su sonrisa. Más que una celebración festiva parece un funeral. No todo es música feliz en esta vida...

Aγιασμός Νίσυρος. 13 de septiembre 2010.


Nikiá  desde  Emboriós.
Nísyros. Grecia 2013.

La ruta desde Pali continúa por el norte relativamente recta y llana, para lo que son la mayoría de las carreteras de la isla, y dobla al sur terminando en la playa de Pajiá y el cabo Skafidotí, en el centro del
litoral levantino que mira a Turquía. Se suceden las playas de arena gruesa negra o dorada, de guijarros y de rocas volcánicas, en un paisaje seco, casi desértico y deshabitado, pero hermoso.

A la altura del cabo Katsúni, en la playa de Liés, Λιές, hay algo más que un chiringuito de playa, e incluso que una taberna, pese a su apariencia precaria, humilde, casi provisional. Se trata del Oasis, otra recomendación de Dimitris.
Ya hablé de la bondad de la comida del restaurante de Mandraki, pues la del Oasis se las trae igualmente. Claro que los platos son más frescos y ligeros en general, propios del mediodía playero, pero tanto la preparación, como el buen gusto o la variedad, siempre dentro de la cocina tradicional griega, eran también de sobresaliente, ¡y la sabrosura, mi alma, qué cosa!...

Digo sabrosura en un doble sentido, el culinario y porque, además, el dueño es amante de la salsa y nos aderezó la comida con temas clásicos cubanos, portorriqueños, neoyorquinos, colombianos, brasileiros..., sin faltar algo de jazz y algún tema griego. Según nos contó, había sido capitán de barco antes de retirarse y, naturalmente, conocía nuestro país y la mayoría de los americanos, incluidos los del norte. Amaba la cultura y la música española y portuguesa.

Son muy famosas las canciones tradicionales de boda en Nísyros. Ya puse alguna y lo seguiré haciendo en próximos capítulos. La última es otro ejemplo.
Ésta se la cantan al novio y a su padrino de bautismo cuando los afeitan antes de la ceremonia.

Σκοπος του ξυρισματος παραδοσιακο νισυρου, οταν ξυριζουν το γαμπρο και τον πρωτοκουμπαρο.


Jubilado en el  Oasis.
Nisyros.  Grecia, agosto 2013.

Vamos terminando. Después del Oasis subimos a Emboriós y, ya atardeciendo, bajamos al volcán. Pero eso lo contaré en otros capítulos.

Unas palabras sobre el plan previsto. Renuncié a dedicar sólo dos entradas a Nísyros, una a Mandraki y la otra al resto de la isla, por la sencilla razón de que cada uno de los pueblos, que sólo son dos en realidad, Emboriós (Εμπορειός) y Nikiá (Νικειά), merecen por su belleza capítulo aparte. Y otro más el volcán Polivotis (Πολυβώτης).

Así que en principio serán seis las entregas. Quisiera abandonar ese afán por liquidar rápido la materia para ir avanzando hacia el norte, rumbo a Limnos que es la Ítaka oculta y lejana de este Odiseo de pacotilla. ¡Al carajo con la prisa!, nadie me apura, llegaré hasta donde pueda...

Yorgos Jatzinikolau, violín. N. Papatsos, santuri. Y. Kontós, laúd, guitarra.
Καλέσματα του γάμου. (Νίσυρος)


Salud y buen rumbo.

Ramiro Rodríguez Prada

viernes, 31 de enero de 2014

La trucha Nikoletta


Las casas del lago.
Pinturas en polvo al agua, sobre tela y tabla. Técnica mixta.
Ramiro Rodríguez Prada. 1998

Nikoletta


Fue en alguna de las sequías estivales de principios de los setenta, cuando estudiábamos uno de los últimos cursos del llamado entonces bachiller superior, entre los 15 y los 17 años.

Había sido un año lluvioso y el río bajaba con bastante agua los primeros días de aquel verano, pero ya a finales de julio comenzó a escasear, y en agosto el pantano que regula el caudal en la cabecera de la cuenca, dejó de abrir las compuertas con regularidad y en muy poco tiempo hubo un descenso visible del agua. En las corrientes empezaron a aparecer las partes superiores de las piedras más grandes y pronto el agua discurría apenas por un pedregal seco de cantos rodados, mayores y menores.

Fue también un buen verano de pesca. Íbamos casi a diario, normalmente de doce a tres de la tarde y solíamos volver con dos o tres truchas cogidas a mano, de entre doscientos gramos y medio kilo, con algunas excepciones a lo largo de la campaña que podían pasar del kilo. Tamaños más grandes son raros, limitados por las propias dimensiones del río. Creo que la mayor que sacó mi padre en su vida pesó cerca de cuatro kilos, kilo y medio más que la segunda en su marca personal. Yo me acerqué a esta segunda con una de dos y cuarto.

Cuando todavía el caudal permitía la comunicación entre pozos a través de las corrientes como la descrita, vimos, después del mediodía, una trucha en el centro del río que iba subiendo por una tablada, nadando majestuosamente a contracorriente, corriente suave en este caso. Es fácil calibrar el peso si antes has tenido otra parecida entre las manos y a aquella mi padre la tasó en algo más de dos kilos.
Las tabladas son esos zonas anchas, llanas y largas de los ríos, con una profundidad media que se mantiene en toda su extensión, donde el agua se embalsa un poco, circulando con lentitud. En el último tramo superior de ésta, había un pozo más profundo bajo las raíces de unos chopos, excavado por la corriente que bajaba del pozo anterior. Era un tramo largo de corriente, de unos 30 metros, donde se empezaban a ver más piedras que agua.

Ya llevábamos aquel día un par de truchinas, suficiente para justificar la afición, y era un poco tarde, pero una pieza como aquella es un tentación para cualquier pescador.
La trucha se quedó parada a la caída de la corriente, a la espera de algún bocado, la veíamos abrir la boca y las agallas, moviendo su cuerpo para contrarrestar la fuerza del agua.

Entramos en el río y nada más acercarnos nadó a esconderse en el pozo, bajo las raíces de los chopos de la orilla. Es prácticamente imposible pescar una trucha a mano en medio del agua, entre otras cosas porque te ve y son esquivas, no dejan que te acerques. Quedarse siempre al descubierto sería su mejor defensa contra este arte de pesca, pero tienen la costumbre de esconderse cuando se sienten amenazadas, y ésa es su perdición.

Cuando se meten entre algas, en un agujero o bajo una raíz, el pescador cuenta con la ventaja de no ser visto y con algo con lo que sujetar al animal, más escurridizo en su elemento que en tierra y, además, vivito y coleando.
Si la trucha no ha sufrido ningún susto, como un apretón de otro furtivo por ejemplo, se deja acariciar un poco y es más fácil llegar a las agallas. Pero si ya le ajustaron las clavijas, no permitirá que la toquen y al más mínimo contacto saldrá disparada, de hecho ya no buscará un escondite donde pueda quedar bloqueada o encajada y sin escapatoria. Se limitará a arrimarse un poco a las raíces para escapar rápido por aletas.

Y eso pasaba con Nikoletta, un nombre que le puso mi padre después de una semana de acoso. Durante esos días el caudal del río se iba acercando a sus mínimos. En dos ocasiones la trucha, después de varias horas de persecución de cembo en cembo de la orilla, y de alga en alga, había optado por nadar al pozo superior, mucho más profundo, remontando la corriente entre las piedras. Y varias veces salió del pozo a la tablada con el ruido sordo de un coletazo de su poderosa cola, como si un cocodrilo se revolviera entre las raíces.
Pero en la tablada no había profundidad ni, sobre todo, buenos escondrijos, las algas, las melenas del río, no eran tan densas como para ocultar del todo su cuerpazo. Así que, invariablemente, regresaba a la querencia de su pozo, donde se sentía más segura, y a su corriente, donde sin duda mejor se alimentaba.

El último día de aquella semana mi padre no pudo ir al río y fui solo, directo al encuentro con Nikoletta.
Enseguida la vi en su puesto, a la caída de lo que fue corriente. Y digo fue, porque ese día ya no se veía caer al pozo más que un par de regueros mínimos, la corriente era sólo un pedregal seco de treinta metros hasta el pozo superior.

En esas circunstancias la trucha no tenía escapatoria porque la fatiga acabaría por vencerla, ya había vivido más de una experiencia en ese sentido, bien es verdad que con truchas más pequeñas y menos experimentadas. Pero lo cierto es que un acoso continuado en un pozo sin salida, acaba por quebrar la resistencia del animal, que termina por arrimarse a cualquier sitio, agotado, incapaz de ofrecer oposición a la zarpa del insistente pescador. La ley del más fuerte.

Allí debí porfiar no menos de tres horas y la conseguí tocar varias veces, el agua del pozo estaba ya muy turbia y no podía verla cuando se me escapaba como un tiro de entre las manos. La última vez que la toqué, logré apretarla un poco contra el lecho del río y pude calibrar mejor su formidable musculatura. Pero escapó de nuevo, sentí el ruido entre mis piernas al zafarse con un coletazo.

Mirando desde el pozo con el agua por los sobacos, bajo los chopos de la otra orilla, no me lo podía creer y tardé en reaccionar: Nikoletta saltó sobre los grandes cantos rodados de aquel pedregal que no corriente y, a saltos, contorsiones y coletazos, comenzó a remontarlo. Veía brillar al sol las irisaciones de su cuerpo húmedo sorteando las piedras...
Salí detrás, corriendo descalzo entre los cantos. Pero me faltaron dos metros. La trucha llegó al pozo superior y en un instante la vi perderse como una centella en la profundidad.

Incluso allí, un pozo que tenía unos cuatro metros en sus partes más profundas y la mitad en tiempos de sequía, hubiera sido posible atraparla, para mi padre que buceaba a pulmón, no para mí.
Cuando le conté la aventura al paisano creo que me dio un buen consejo. Había que dejar libre a Nikoletta, se lo había ganado a puro huevo.

Para el predador adolescente que yo era, aquello significaba algo así como una renuncia, una versión del cuento de la zorra y las uvas. El autoengaño. Como no alcanzo a la parra me convenzo de que las uvas están verdes. Tardé en sacar una conclusión más provechosa para todos. Vive y deja vivir.


Ramiro Rodríguez Prada


La Polla Records.  En sin salida.



Salud y larga vida.

miércoles, 29 de enero de 2014

109


Toque de queda.
Llanera.  Asturias  2013.


Salí a tirar la basura



una tarde que pasaba en casa de los colegas. Quería comprar tabaco y con esa disculpa, porque en realidad lo que me reclamaba era el rito diario de los cubos, aproveché para bajar un par de bolsas; ellos agradecieron el detalle sin percatarse de la pequeña mentira piadosa. Los cubos los tenía enfrente del portal de mis amigos, pero nada más pisar la acera me pareció que algo extraño sucedía. El pueblo estaba vacío, como abandonado. Muchas puertas y ventanas cerradas, y vallas aislando los lugares donde había cubos de basura. Ni el sonido de un automóvil lejano que rompiera aquel silencio inquietante. Crucé la calle e iba a tirar las bolsas por encima de las vallas cuando empezó a sonar una alarma. Al fondo de la calle vi que, por otra lateral, entraba derrapando lo que parecía un vehículo militar con una ametralladora montada en la caja. Como venía en mi dirección y no me gustó un pelo todo aquello, corrí hasta la rampa de un aparcamiento y me metí justo cuando el jeep pasaba por delante a toda velocidad y disparaba un par de ráfagas de ametralladora que por fortuna no me alcanzaron. Al lado había una familia de orientales que también parecía ocultarse. Temblaban como cañas de bambú. Oí un frenazo tremendo y ruido de cacharrazo. Asomé el pico, aunque estaba total y absolutamente acojonado. Habían volcado treinta metros más abajo, en la confluencia de la siguiente calle. Salí corriendo de allí y al pasar por delante de unos cubos solté las bolsas, ¡todavía las llevaba conmigo! Llegué a mi casa ya de madrugada. Los periódicos de la mañana hablaban de que en Corea había estallado una guerra.



Eric Burdon & War.   Paint It Black (Live, 1970).




Salud y felices pesadillas


ra

lunes, 27 de enero de 2014

108


Kakolímano,  Mal puerto.   Petriés.
Eubea. Grecia 2011.


Salí a tirar la basura


dispuesto a todo y con un sí pintado en la frente. En pocas ocasiones salgo con ánimo tan abierto, la mayoría de las veces lo hago sin entusiasmo y vuelvo a casa con la misma penosa sensación, una mezcla de obligación de subalterno, rutina y aburrimiento. Lo más cercano a la negación es lo habitual. Pero ¿qué ocurre cuando estando abierto a todo, no pasa nada?. Que se frustran las expectativas contenidas en el primer enunciado. No estoy en Grecia, la calle está silenciosa, oscura y muerta, no se me aparece San Juan Nepomuceno, patrón de los bohemios, y para más recochineo olvidé el cigarrillo que había liado antes de salir. ¿Para qué tanto derroche de energía positiva?


Frédéric Chopin. Piano, Aldona Dvarionaite.   Prelude en Mi-Menor (op. 28 no. 4).




Salud y felices pesadillas.


ra

sábado, 25 de enero de 2014

Η Νίσυρος, Nísyros -2. Μανδράκι


Desde los balcones, cañizo sobre la terraza de los Aptos. Tres hermanos (Τρία αδέλφια)  
Al fondo la islita deshabitada de  Stroggyli. 
Puerto de  Mandraki.  Nisyros.  Grecia, agosto 2013. 

Mandráki 


Buenos días. El origen mítico de Nísyros fue la lucha entre los dioses Olímpicos y los Gigantes.
Πολυβώτης, Polivotis, uno de éstos, resultó vencido por el hermano de Zeus, Poseidón, que lo sepultó en el Egeo con una roca arrancada de Kos. Ese peñón formó la isla. ¡Carne de mi carne! El destino de Nisyros ha estado íntima e históricamente unido al de Kos, no sólo en la mitología, la cercanía se impone. Y ambas a Rodas, algo más lejos, pero centro y capital del archipiélago. Con griegos, romanos, bizantinos, latinos o turcos.

El volcán de Nísyros, el corazón indiscutible de la isla en todos los sentidos, lleva el nombre del gigante Polivotis, ¡precioso colofón del mito!

Mandraki es blanco inmaculado, típico egeo, pero relumbra especialmente en contraste con la vegetación espesa que lo rodea y la negrura de los acantilados.
Un paseo junto al mar recorre la longitud del pueblo hasta un gran farallón donde se alza la iglesia de la Panayía Spilianí (Vírgen de las Cuevas), y detrás los restos de la fortaleza de los Caballeros de Rodas y aun los de la Acrópolis de la antigua Πορφυρις, Porfiris, nombre con el que era conocida Nísyros por la abundancia de estas rocas volcánicas.

Paralelas al paseo, una serie de estrechas callejuelas atraviesan varias plazas, alguna con grandes árboles cuyas copas cubren la totalidad del cielo, o emparradas, siempre sombreadas, y plazuelas encantadoras mínimas y solitarias, hasta confluir en la base de la escalera que sube a Spilianí.

El pueblo es acogedor, además de guapo, sus gentes muy amables en el trato, y tiene algunas tabernas que nos dejaron en el paladar recuerdos más que gratos.

Spilianí.  Canto ortodoxo.


Άγιος Νικίτας.   Μανδράκι.  Νίσυρος.
Grecia, verano 2013.

Por consejo de Dimitris, el hombre que nos alquiló el coche, comimos en un restaurante de esa plaza de los grandes árboles; pedimos entre otras cosas un par de recetas grecoturcas, arroz pilaf con cordero, guisado con salsa y asado, y lo que nos dejó ya de entrada deudores de la cocinera: unas Anguinares a la polita (al estilo de Constantinopla), alcochofas con salsa de limón y eneldo, uno de los platos clásicos de los fogones griegos, ¡de chuparse los dedos!!!
La mejor cocina del viaje, sólo comparable a los productos del kipos, del huerto de Nikos en Cárpatos.

El postre, un queso local, Dopio, es parecido a los del resto del Dodecaneso, pero a nosotros nos supo mejor, no sé si por la bondad de los platos previos o por el vino, que tampoco estaba mal. En todo caso se trata de otro queso tosco de cabra, muy blanco, primitivo, seco y salado pero sabroso, como los que he descrito en otras entradas, semejante al Manouli de Cárpatos y al Mizitra curado de Creta.

Y las pitas, muy ricas también. El hombre, de unos 45 tacos, había emigrado a Nueva York pero volvió para montar este pequeño pitádiko enfrente de la minúscula playina central del pueblo, negra como el resto. Es un amante de la música y le gusta también mucho la española e hispana, la salsa. Contaba que algunos de sus colegas en New York eran hispanos y conocía varias palabras y frases castellanas.
Escuchando una versión del Tsivaéri, Joya, esa canción tradicional que se repite por toda Grecia, y más aún en el Dodecaneso, nos empezamos a enrollar. Su tío es músico y la versión era la de su prima, muy cercana a la que más nos gusta de ese tema, la de Domna Samiou, y ahí comenzó el trato.

El calor que hacía, el sabor de las yiros, la charleta y la buena música, invitaban a unas cervezas bien frías, y las servía heladas. Nos sacaba del congelador unos vasos altos de boca más ancha y... ¡aquello no tenía nombre! Todos sabéis a qué me refiero hablando de calor y de cerveza fría, que cada uno busque su ejemplo.

Hay varias pantopolíos, tiendas de todo, de recuerdos para los turistas y minisupermercados, alguna agencia de vehículos, y apartamentos y habitaciones para alquilar.

Yorgos Makriyiannis.  Susta Nisyrou.


Mandraki.  Tienda de fruta.
Nisyros.  Grecia, verano 2013.

En la frutería que vemos en la foto, donde comprábamos, nos fiaron porque no tenían cambio de diez euros. ¡Ése es el volumen del negocio!. Se arriesgaron a que no volviéramos, porque pocos turistas se quedan a dormir en la isla, la gran mayoría viene desde Cos por unas horas y a las cuatro de la tarde quedan sólo los del pueblo y los cuatro gatos foráneos del verano. Las tradicionales confianza y hospitalidad griegas.

Desperté muy pronto la primera mañana. Mientras me duchaba amaneció y al poco, como si de repente hubieran encendido una radio, comenzaron a cantar las cigarras, ¡la banda sonora de Grecia, y menuda intensidad! Enseguida empezó a calentar el sol.

Di la primera vuelta diurna por el puerto y el pueblo, a unos 500 metros de distancia y al regreso me topé con el panadero de Pali, la segunda localidad de la isla por tamaño e importancia.
Hay panadería en Mandraki y hacen buen pan, pero aproveché la oportunidad de pasar al lado del repartidor de Pali para comprar eliópsomo (pan con aceitunas negras), tirópita (hojaldre relleno de queso), spanakopita (de espinacas) y bugatsas (buñuelos grandes preñados de crema pastelera, tipo bomba), para el desayuno, todo calentín recién salido del horno, tierno y fragante. Del furgón abierto se escapaba un olor que mareaba de rico, eso fue lo que me atrajo hipnotizado. Algunas ventajas de madrugar.

¡Pensé que llevaba mucho pero se lo comieron todo!, y eso que los mayores desayunamos en la terraza del hotel frente al mar, con zumos, tostadas, mantequilla y mermelada de naranja hecha por ellos, riquísima. Desde las terracillas de los apartamentos se tiene la misma vista, de todos modos.

El espectáculo del mar con sus islas e islotes, y la actividad pequeña pero incesante del puerto, con veleros que entran y salen de continuo, el ferry que va o viene cada dos días, la llegada de los kaikes de turistas de Cos, el lío de autobuses que los esperan en el muelle para conducirlos a los tres destinos de la isla -el volcán y un par de pueblos típicos-, o la recepción de productos para el consumo de los habitantes, frutas y verduras, bebidas, carne, etc., hacen del esquinado Τρία αδέλφια, Tres hermanos, un lugar privilegiado para el entretenimiento y la observación tranquila.

Repito con el intérprete anterior, nacido en Constantinopla pero emigrado a Nisyros con su familia a finales del XVIII, apodado El nisirio, ahora con el instrumental de un zeibékiko de Aivalí (Asia Menor), grabado en Nueva York en 1918, antes de la Gran Catástrofe griega, cuando aún la Ciudad no se había perdido.
Ο Γιώργος Μακρυγιάνης  O Νισύριος.  Zeibékiko de Aivalí.


La publicidad artesanal del alquiler de coches.
Mandraki. Nísyros.  Grecia 2013.

El edificio de apartamentos, de dos plantas, está flanqueado por un alto cañaveral que sombrea y refresca el lugar, y detrás, pero pegado, sobresale el pórtico, la nave y la cúpula de Ayios (San) Nikitas, con ese colorido, esa blancura y esa limpieza que sólo en Grecia se da con tal deslumbrante intensidad. Santo nacido en Mandraki, por cierto, que al parecer fue martirizado por los turcos a principios del S. XVIII en Jíos, a la edad de 17 años. Es el patrón de la isla.

Y al otro lado de los hermanos hay una agencia familiar de alquiler de vehículos, coches y motos. El dueño acababa de llegar y estaba abriendo su oficina cuando me puse a fotografiar ese cartel publicitario artesanal. Es parlanchín como yo, le gusta nuestro país y no tardamos en ponernos de acuerdo en las condiciones, le alquilamos un pequeño utilitario.
Dimitris habla algunas palabras en castellano y una de sus hijas hizo el Erasmus en Santiago de Compostela. Admirador de Allende, nos saludaba siempre con el grito de guerra de los que no se rinden, ¡El pueblo unido/ jamás será vencido!

Despido este capítulo con una canción tradicional de boda, picardiosa, versión del inolvidable Nikos Papásoglu. El Perioli es también el Periboli, el jardín: ¿qué jardín será ése que tanto atrae a los enamorados y a todos enloquece?...

¡Mucha suerte para todos, especialmente para ese hijo que estas Navidades alumbraría la compañera del benjamín de los tres hermanos, el primogénito de la pareja!

Tradicional de Nísyros. Νίκος Παπάζογλου. Κατερίνα Παπαδοπουλου.  Το περιόλι. 



Salud y buen rumbo.

Ramiro Rodríguez Prada

viernes, 24 de enero de 2014

107


Somos inocentes


Salí a tirar la basura



y la arrojé con tal desprecio e indiferencia que yo mismo quedé asustado. No me lo llevaba la conciencia, si es que no me había deshecho ya de lo que me quedara de ella en alguna de estas salidas. Cuando estaba en lo alto de la escalera retrocedí, saqué las bolsas de nuevo y las volví a depositar en los cubos con mimo y respeto. Regresé pensando que cada día estaba más majara, pero la conciencia ni mu.



 Animación.  Duerme duerme, negrito.




Salud y felices pesadillas


ra