domingo, 11 de mayo de 2014

H Χάλκη, Halki


Vassilakio, Aggelakio y Andrikakio. Los molinos de Halki, en lo alto de la colina.
Grecia, agosto 2013.


Χάλκη


Buenos días. Halki (pro. Jalki) es la isla más pequeña entre las habitadas del Dodecaneso. Su población no llega además a los 500 habitantes. Es seca y montañosa, recoge en cisternas la escasa agua de lluvia, pero el resto la importa.
El nombre le vendría del cobre, Χαλκός, por la existencia en tiempos clásicos de talleres que trabajaban ese metal.
Está situada al oeste de Rodas y rodeada por un pequeño archipiélago de islas e islotes, ya mencionados en el capítulo del periplo a la isla de Rodas. Makri, Kremasti, Drosonisi, Atrakusa, Krevatia, Agios Zeodoros, Stróggilo, Alimiá..., menos en todo caso que las 360 capillitas medio arruinadas, de distintos países, que dicen que se reparten por su geografía.  

Hay una fotografía  del grupo isleño en esa entrada, más cercana que la última de hoy, desde el castillo de los Hospitalarios en Kriniá, al sur del puerto de Skala Kamiros del que he hablado mucho aquí y en Psilicosis .2. : (Al pinchar me dice que está roto el enlace... Fue el 11 de enero de este año).

Los jóvenes recogen el testigo.   Xάλκη λύρα.

https://www.youtube.com/watch?v=vfua9aUxi3U

En Halki costruyeron también los Caballeros de San Juan su correspondiente fortaleza sobre la anterior helenística. La isla fue en este periodo una avanzadilla protectora por el oeste y un refugio de la flota rodia, por sus abrigadas y ocultas bahías. Ya lo había sido en épocas anteriores.
Y hasta en Alimiá, Αλιμιά, que también dispone de una bahía grande y protegida, levantaron los Caballeros su fuerte. Es la segunda isla más grande después de Halki, hoy deshabitada y en la que me detendré un poco al final.

La pena es que las dos veces que pasamos por la isla, al bajar y subir de Cárpatos en el Prevelis, era de noche y no pudimos hacernos una idea cabal de ella y de su puerto, que es también el único punto habitado de Halki.

Las mejores vistas diurnas fueron desde el oeste de Rodas, en el castillo de Kriniá, una elevada colina junto a los altos acantilados, un nido de águilas aéreo que domina media costa occidental de Rodas. Pero a la distancia de unas cuatro millas todas las islas se parecen un poco, demasiado difuminadas ya. 
Repito también que desde el cercano puertín de Skala Kamirou hay un pequeño transbordador que comunica Rodas con Halki.  
En el mismo escenario del foso de la ciudad medieval de Rodas, del que subimos otra de Symi en el anterior capítulo de Archipiélagos, ésta sousta de Halki.

Σούστα Χάλκης.



El campanario de Emboriós.
Halki.  Grecia, verano 2013.

Las imágenes que habíamos visto de la isla eran muy atrayentes, así como la publicidad turística : pequeña, apartada, solitaria, tranquila, sin coches (al parecer hay ¡un taxi!), sin ningún agobio de turistas... Y con un cierto parecido, modesto, a Symi, pues se repiten como en ésta las hermosas casas neoclásicas de alegres colores.

Sin embargo, Halki no tiene la espectacularidad de Symi, lógicamente. El pequeño tamaño de Emboriós, Εμποριός, el nombre del puerto y pueblo de llegada, (o Nimboriós), el único habitado de la isla, así como las dimensiones mucho más modestas de la bahía que lo resguarda, la hacen más humilde. 
A cambio tiene el encanto de lo recóndito y escondido, un poco secreto. Ya lo dije de otro modo: para pocos. Nuevo lugar hermoso y pacífico a tener en cuenta, y para caminantes, como tantas, Leros, Nísyros...

Aún así, en el muelle de Halki se ven un montón de tabernas y restaurantes, y hay bastante oferta de casas y apartamentos para alquilar. Los últimos años se han ido rehabilitado muchas de las antiguas viviendas, abandonadas progresivamente a principios del S. XX, como sucediera en Symi.
Es otra coincidencia con ésta isla, pues los habitantes de Halki emigraron también a Tarpon Springs, en Florida, cuando las esponjas sintéticas ya dominaban el mercado mayoritario. Halki subsiste hoy con el escaso turismo, las cabras y la pesca, sus otras actividades desde siempre.

Vìdeo de Halki.


Además de Emboriós, que reparte por la falda de la montaña su caserío, más arriba aguantan todavía en pie casas del pueblo antiguo, Horió, Χωριό, como siempre retirado de la línea costera en previsión de ataques piratas. Se arrima a la sombra protectora del castillo franco de los Caballeros.

A las calas y playas arenosas con que cuenta la isla, según leo, hay que sumar las de los islotes cercanos, a los que se va en barkulas a motor.
Copio un listado de las cosas de interés en Halki, además de la fortaleza de los Caballeros de Rodas y el pueblo viejo. El campanario bizantino de Emboriós y la torre del reloj, ambas frente a los muelles. Los molinos en desuso de la colina, con sus nombres propios,Vassilakio, Aggelakio y Andrikakio. La iglesia de San Nicolás, con unos preciosos choklakia en el exterior, que sólo he visto en fotos. El Monasterio de Stavros, el de Taxiarchis Michail Panormitis y la capillita de San Juan.

Al principio se me habían pasado las fotos diurnas de Halki desde Kriniá, y como sólo tenía imágenes nocturnas, pensé en una entrada más pequeña. Pero con ésa, con Alimiá, que todavía me falta, y pitos y flautas me voy a lo de siempre. ¡Hablo como si la hubiera pateado una semana, para sobrar!, no tengo solución...

Y la música fue un problema aquí, me cansé de buscar pero hay poquísima de Halki, se repiten una y otra vez las soustas en distintos escenarios, y la mitad de las grabaciones se cortan de manera brusca. Por no renunciar al propósito de ilustrar los capítulos de Archipiélagos con folclore, en lo posible, autóctono, las voy a subir. Como siempre son versiones largas, si os aburren o no queréis que os corten el flús, pasáis y las cortáis vosotros.

El Blaja de Halki, en el festival  de la Miel y el Souma, nos dice Αμπερνάλλι Σορωνής.  Γιορτή Μελιού και Σούμας. Σιάννα. Συμμετοχή στη Γιορτή Μελιού και Σούμας, Σάββατο 02 Αυγούστου 2008.

Τμήμα Ενηλίκων Αμπερνάλλι. Sección de Adultos Ampernalli.  Βλάχα Χάλκης.



El puerto de Emboriós, en Halki, con su Torre del reloj, como Symi.
Grecia, verano 2013.

Αλιμιά 


La islita de Alimiá o Alimniá, Αλιμνιά, es otra de las atracciones turísticas de Halki. Tiene varias playas y una resguardada doble bahía central que le da apariencia de ameba, casi como a Limnos con su bahía de Mudros o a Lesbos con la suya de Plomari.
Es más arbolada y, por tanto, verde que su hermana mayor, y en la zona norte persiste una laguna salada que es uno de los 27 humedales más importantes con los que cuenta el Dodecaneso. Ya hablé de los islotes de Leros, lugares protegidos de paso y observación de aves, con algunas colonias estacionales y estables. Todo el Egeo con sus islas y la costa de Asia Menor son lugares de paso y parada de migratorias.

Desde la 2ª Guerra Mundial Alimiá está deshabitada y los pocos edificios que al parecer se mantenían en pie se han venido abajo. Fue un comentario de Ana Capsir el que hizo que me interesara algo más por la historia de este lugar que bien se podría calificar de paradisíaco.

Contaba Ana, que fondeó con su velero en esa preciosa bahía hace ya algunos años (¡en el Pleistoceno!, se ríe), que se habían encontrado con unos extraños dibujos en unas paredes ruinosas, además de una ermita -Agios Minás?-, que convocaba a las cabras de la isla cuando sonaba su esquila, pues sólo entonces asomaban los cuernos. Después leímos que (los dibujos) eran de un soldado alemán atrapado y abandonado allí durante la segunda guerra mundial; la población de la isla había sido deportada antes, decía Ana.

No encontré exactamente esa referencia, pero sí otra dando una explicación semejante, sin la épica triste y romántica del soldado abandonado. Tampoco pasa por ser ésta la versión oficial, pero vienen las fotos de esos dibujos, lo que tiene interés para terminar de hacerse una idea y redondear la historia. Por cierto, a la gilipollas de Mirella, que escribió encima de una de las pinturas was here, como hacen los grafiteros, en este caso grafiteras guarras, jodiendo el trabajo de los demás, le cortaba la mano...

Alimiá en la 2ª Guerra Mundial.    http://photoexplore.gr/?p=620

Ahí aparece también una fotografía del destructor griego Vasilissa Olga, que fue hundido por una escuadra de Junkers y bombarderos alemanes en el golfo de Laki, en Leros. La batalla inspiró, sigo al informante, la novela  Los cañones de Navarone (1957) y la película homónima (1961).

La isla tuvo también sus siglos de gloria junto a Halki, porque, con ésta, sirvió de base y refugio a la flota rodia. Fue fortificada como ella en época helenística y se encuentran restos de este periodo, algunos de los cuales fueron reutilizados en su día por los Caballeros de San Juan para levantar otro de sus castillos medievales.

El papel de Alimiá como puerto y refugio, oculto y seguro, parece que fue repetido por los alemanes más adelante en su desgraciada guerra europea. Sería un destacamento estable de soldados, tal vez bávaros, el que dejó el testimonio gráfico en las paredes del pueblo, según la tesis del artículo anterior. 
Por lo demás, la suerte de la isla ha corrido paralela a la de Halki, Rodas y a la del resto del Archipiélago.

Esta grabación es de esa serie de la televisión griega sobre los liraris del Egeo de la que ya subí más canciones en otras entradas, como en una de Tatakis acompañando a Petrakis, en un kafenío de Creta. El corte final de la canción no tiene un pelo de sutil, aunque el tema me gusta y las fotos son guapas.

Χάλκη.   Οι Λυράρηδες του Αιγαίου.


Alimia en primer término, Halki detrás, a la izquierda Makri.
Desde Arjea Kameiros. Rodas.
Grecia, verano 2013.

Queridos niñas y estimadas niños, aquí me quedo, al borde mismo del Egeo. Nunca saber tan poco de algo dio para tanto, es broma, pero no mucho. Ahora voy comprendiendo, mejor aún que antes en la era del papel, cómo se pueden escribir guías de sitios por los que jamás se pasó y quedarse tan pancho. Así sucedía con algunos lugares sobre los que leíamos algo que después resultaba ser un fiasco, una información errónea o era, simple y llanamente, falso. ¡Al loro!

Con música de Fleetwood Mac,  Albatros, a esta velocidad transcurre la agitada vida de Halki...

https://www.youtube.com/watch?v=UAgpjhVBjZI

He dejado para el final esta panigiri con la gente bailando la sousta en su salsa, sin el hieratismo y el lujo de los "Coros y Danzas", pero con más gracia. Y es de agradecer que el autor del vídeo, Γιώργος Θυρής, no cortara la canción y el baile.

 La gente joven.   Σούστα Χαλκίτικη.

https://www.youtube.com/watch?v=aMabJWjhnfs

Salud y buen rumbo.


Barbarómiros

viernes, 9 de mayo de 2014

137


Tropa de irregulares.


Salí a tirar la basura



sobre las nueve, cuando los del camión dejan los cubos en la calle. Salí tan pronto porque últimamente se vuelven a ver los puntos limpios llenos de basura, los contenedores repletos y las bolsas por los suelos. ¡Serán los brotes de los limones!, de los cojones, quería decir. No me gusta depositar la porquería en la acera, puede ir alguna bolsa agujereada y dejar allí el consabido charco pestilente. Por otra parte, la situación económica límite de muchos vecinos, ha hecho que hayamos ido reduciendo el número de cubos que pagamos a la empresa encargada de su colocación, recogida, y limpieza mínima. Esto ha provocado ya más de un altercado y, sobre todo, una carrera por ser el primero en soltar la mierda. No quiero entrar en esa guerra, pero llevo ya días encontrando el mismo panorama, incluso habiendo salido más pronto que hoy. Algunos tienen más necesidad de sacar la basura que de ser felices. O quizá son felices sacando la basura. Esta noche tocaba el amarillo de los envases, pero más de uno tiró también papel y cartón. Estamos perdiendo urbanidad y sentido cívico. En el cubo vi un cadáver con el brazo fuera al que le habían cortado la mano. Me pareció un sujeto muy pulcro del otro portal, pero no me paré a comprobarlo. El caso es que estoy harto de apretar las bolsas superiores para depositar las mías, y el Ayuntamiento sólo entiende de multas, el próximo día las dejo a la puerta del domicilio del alcalde.



Tomasito.   Soy un limón. 

Salud y felices pesadillas


ra

jueves, 8 de mayo de 2014

Periplos puteriles -2


Huevón.


¡¡ Huev Ó n !!



De aquella no teníamos ni casete en el coche, la Cirila, una furgoneta citroën dos caballos, de segunda mano, de aquellas grises cuadradas, que abrían la puerta al revés. Pero cantábamos nosotros, ¡y cómo!. Yo ya no le cogía el coche a mi padre porque había sacado el carnet hacía poco. Ahora que lo escribo me parece que mezclo los recuerdos y pudo ser todavía con su citroën, pero no importa. El grupo de amigos empezaba a deshacerse, algunos ya se habían ido fuera a estudiar o trabajar, pero todavía nos juntábamos seis o siete los fines de semana.

Esta vez no fue información privilegiada del Angelikalis, de sus colegas camareros de León, sino de alguno de nosotros, porque el lugar elegido no estaba muy lejos de Astorga, aunque la Kurruca prieta también estuvo presente aquella noche y acabó tomando las riendas del asunto como el más experimentado que era de los siete que fuimos.

El prostíbulo era un antiguo hostal en la vieja carretera Madrid-La Coruña, que había quedado apartado de la ruta con el nuevo trazado. El dueño lo traspasó y seguían yendo camioneros, gente de paso y de los alrededores, pero no a comer el plato del día. ¡O sí!, según se mire. Estuvo abierto poco tiempo porque enchironaron al nuevo dueño, el macarra, y las chicas desaparecieron.

Nos dijeron que había un ganao de primera. Perdonad, pero así de crudo y bestia era el lenguaje.

En la puerta apostaron un portero que nos torció la cara y preguntó si teníamos permiso paterno, que si no que nones. ¡Tenemos carnet!, contestamos los pocos que ya lo teníamos. ¡Nones!. Ahí salió la experiencia de la curruca Prieta, que le pasó veinte duros y el cancerbero se puso de perfil.

No sé si el ganado era de primera, dejémoslo en segunda o tercera. Ya no eran nuestras abuelas, es cierto, pero se parecían más a nuestras madres que a nuestras primeras novias. Eran unas siete u ocho mujeres que para nosotros hubiera sido la cuenta justa. La mayoría charlaba y bebía con algún cliente. Habían transformado el bar del hostal en una especie de barra americana. En lo que fue comedor pintaron una pista de baile redonda y colocaron un círculo de luces estroboscópicas en el techo. Unas cuantas mesitas rodeadas de butacones proporcionaban un poco de intimidad a algunas parejas sentadas allí. La iluminación era la de una discoteca, pero cutre y desangelada, como la música ratonera que se escuchaba. No soy capaz de encontrar comparación con nada porque es la primera y última vez que vi algo tan horrendo.

La única luz real de aquel localón era la de una chica, como de veintipocos años, que charlaba en la barra con un cliente. Por ella íbamos y no por el resto. Nos habían dicho que había tres o cuatro más jóvenes, pero nosotros no las vimos por ninguna parte.

Allí se iba a beber o a follar, y las copas costaban una pasta. Como de costumbre llevábamos poco dinero, pero había que seguir intentándolo, ¡teníamos 18 años y todavía no habíamos conocido hembra! Lo bueno, y lo digo por el coche, es que bebíamos muy poco alcohol en aquella época. Aún así lo más barato, que debieron ser cocacolas, ya nos dejó el presupuesto temblando.
El Angelikalis, que fue el único en pedir un whisky, estaba nervioso y lideró la negociación. Inocentemente creíamos que tal vez pudiéramos echar un polvo con alguna tierna pupila, por cien duros. Llevábamos 500 pesetas cada uno, y unas mil la Prieta. Las 4000 quedaron reducidas con las consumiciones a 2500.

El camarero dijo que teníamos que esperar porque ahora estaba con un cliente, pero le hizo un guiño a la belleza. A los pocos minutos se acercó con una sonrisa encantadora, el cliente no parecía dispuesto a subir con ella, sólo a invitarla a una copa. La mirábamos, embobados y cobardes.

El bajón fue monumental, ¡la chica cobraba 2000 pesetas por polvo!, media hora. Todos nos miramos pensando lo mismo.
Juntamos la pasta para que entrara uno y lo echamos a suertes. Con las 500 restantes, puesto que nadie quería subir con una de aquellas señoras mayores, nos repartimos entre los seis dos cocacolas más, mientras esperábamos al colega. Le tocó al más salido después del Angelikalis. ¡Menuda suerte, el cabrón! Claro que también su necesidad era grande.

¡Tengo un empalme como el de la estación de Santas Martas!, decía tocándose sus partes.
La verdad es que la chavala estaba que rompía pantalones, en plural, porque a todos nos faltaba bragueta, más o menos como al sátiro que le tocó el cuponazo de la mocina.

Éste peine venía arrastrando, ya desde tiempo atrás, un problema agudo de satiriasis, que apenas se aliviaba con el recurso del manubrio y lo estaba volviendo majareta.
Incluso había pensado, y nos había propuesto, meterle caña a una de las ovejas de Ventura, el viejo pastor, paisano niñón y tolerante, que nos hubiera dejado. La cosa empezaba a entrar en terrenos encharcados. Así estaba la situación y el caldo.

Entraron por una puerta lateral que subía a las habitaciones del hostal. La chica, que iba delante, la abrió y vimos cómo cogía insinuante la mano de nuestro amigo invitándole a pasar. La puerta se cerró y quedamos los seis con la boca abierta.

No llevaríamos ni diez minutos, teníamos las cocacolas mediadas, cuando se abrió la puerta de nuevo y apareció el pelanas, con cara de perro apaleado, seguido de la chica. La chavala no llegó a la barra, le hizo un gesto al cliente con el que antes se tomaba la copa y desaparecieron por la puerta.

¡Venga, vamos!, dice el tronco al llegar a nuestra altura con cara de mosqueo, apremiando.
¡Qué pasó!, le preguntamos casi a coro.
Ya os lo contaré fuera...
No hubo manera de sacarle prenda.

Hasta que no estuvimos todos dentro de la Cirila camino de Astorga no abrió la boca. ¡El mamón se había corrido en la mano de la chica nada más entrar en la habitación! Ella le echó mano al paquete, le abrió la bragueta, le cogió con mimo la chorra, y ¡el huevón se corrió! ¡País de salidos y eyaculadores precoces!

Le llamamos de todo, el Angelikalis se aplicó especialmente. ¡Gilipollas!, chillaba, ¡Somos unos gilipollas, le pagamos el polvo al menda que subió detrás!


Κorvus Κorax Ο Μαύρος, El Negro.


EPZ  El Pulgarcito.   Caldo.



¡Salud!

miércoles, 7 de mayo de 2014

Η Σύμη, Symi


Iglesia de Evaggelistrias, La Anunciación.
Orilla norte de la bahía de Gialós. Symi
.  Grecia, agosto 2013.

Σύμη


Buenos días. Symi, a unas doce millas al norte de Rodas y a poco más de tres y media de la costa turca, situada a la entrada del golfo que forma la fachada sur de la península de Datça, y la de Mugla al este, cerrando el estrecho de Mármaris, es otra de las islas griegas que respiran directamente los aires de Anatolia.
Eso se nota también en su folclore, muy influenciado por las músicas de los griegos que habitaron esas costas de Asia Menor y que se llevaron en sus éxodos, y por las melodías orientales en general.

Μανώλης Καρπάθιος, Kανονάκι.  Ταξίμι.

https://www.youtube.com/watch?v=jLcq1ROvM0E

Manolis Karpacios, que ha impartido cursos en la isla para estudiantes interesados de todo el mundo, es el brillante intérprete de uno de los instrumentos, el kononaki, que mejor ilustran esa vecindad ambiental, sonora, estética, vital, en definitiva.

Symi desde el mar no es ni más ni menos atractiva que cualquier otra isla del archipiélago, de hecho tiene quizá la costa más oscura y laberíntica de todas ellas, por los acantilados negros, carcomidos y atormentados, y por la cantidad de islas e islotes, cabos, golfos, peñascos, calas..., que la rodean.

También da la impresión de ser seca y montañosa, aunque su altura máxima, el Βίγλα, Vigla, cerrando la gran bahía por el suroeste, sobre la rada vecina y el pueblo de Pedi, supera en pocos metros los 600.
Si a veces doy datos imprecisos del número de habitantes, alturas, distancias, etc., es porque no hay unanimidad en las cifras, y al fin el pico tanto da que tenga 550 como 617 metros.

Κωνσταντίνος Κοντός. Σύμη.   Ο Κουκουμας.

https://www.youtube.com/watch?v=3uiCDVTHMEU

Pero quizá la impresión de altura se acentúa cuando se emboca el gran golfo abierto del noreste de la isla y se deja a estribor la islita de Νίμος, Nimos. Entonces se ven las dimensiones del espectacular circo montañoso de apariencia caliza, sobre Εμπορειός ή Νημποριός, Emboriós o Nimboriós, y Γιαλός, Gialós, también llamado Symi, a secas, el puerto principal y capital junto con Χωριό, Horió (pro. Jorió) o Άνω Χώρα, el pueblo alto, ya tras los montes, encima de Gialós (pro. Yialós).
A babor cierra el golfo la península de Agia Marina, también llena de crestas rocosas. El color de la piedra es claro, ya no el negro de los acantilados.

A medida que nos vamos acercando, las laderas tapizadas de casas y especialmente en el fondo, donde el golfo se divide en dos pequeñas ensenadas muy protegidas que albergan los puertos, aumenta la sensación de pequeñez, hasta anonadarnos frente a la belleza de las señoriales y cuidadas casas neoclásicas que retrepan  hasta lo alto y la hermosura del paisaje natural de mar y montaña.

Contaba Ana Capsir, Navegando por Grecia, que al entrar aquí en su velero, había llorado sin poder contener la emoción ante aquel espectáculo maravilloso. Si me he entretenido tanto en describir la llegada y el escenario donde se asienta Symi, es porque también para nosotros fue emocionante esa entrada, uno de los lugares más impresionantes de cuya vista se puede disfrutar entre todas las islas que conocemos.

De los festivales de bailes tradicionales del Dodecaneso, en Rodas, y en el escenario instalado en el foso medieval de la ciudad vieja, es esta grabación de la sousta de Symi, el syrtos, el monajikós y ese E pú se, que desconozco.

Σούστα Σύμης. Συρτός. Μοναχικός. Ε πού σε.

https://www.youtube.com/watch?v=FDlfNP6yuPc


Casas de Symi.
Grecia, verano 2013.

La población de la isla anda cerca de los 3.000 habitantes, la inmensa mayoría concentrados en Ano Horió y las laderas de ese anfiteatro al sol que es Gialós. Hay una pequeña colonia extranjera permanente, la mitad compuesta por ingleses que, junto a los italianos, son también los turistas más fieles a esta isla.
Parece mentira que en su época dorada, a mediados del S. XIX, Symi llegara a tener casi 25.000 almas. ¿De qué vivían?, piensa uno viendo la sequedad de la tierra, la roca pelada y la ausencia de industrias a la vista.

Symi, bien situada para el intercambio y el comercio marítimo entre Oriente y Occidente, fue mimada por los Caballeros de San Juan, y a continuación disfrutó del estatuto privilegiado que el imperio otomano concedía a los territorios ocupados que aceptaban, de más o menos buen grado, el yugo turco. Autonomía política, exenciones fiscales y arancelarias, libertad religiosa, comercial y fronteriza, hicieron de algunas islas cercanas a Anatolia, auténticos emporios económicos.
Fue en ese periodo cuando muchas de ellas alcanzaron su cenit histórico, en cuanto al número de habitantes y a su riqueza. Pienso también en otras islas, Samos, Hios, o la misma Limnos, por ejemplo.

Elevzería Arvanitaki con la Opiszodromiki Kompania.   Rambí, rambí.


De ese modo Symi, llamada por los turcos Sömbeki, pudo desarrollar su industria naval: en sus seguras bahías se llegaron a construir casi 500 barcos al año. Y junto a los astilleros la pesca, y en concreto la de esponjas, como en Kálimnos, otra actividad muy rentable entonces.

Con la llegada de las esponjas sintéticas a principios del XX, la isla fue decayendo mientras su población emigraba. Muchas de las magníficas mansiones neoclásicas que se habían levantado en años de prosperidad a lo largo del siglo, las más viejas en Ano Symi, se vinieron abajo.

El pueblo se construyó en lo alto, tras la fortaleza de los Caballeros de Rodas y la anterior bizantina, por cuestiones defensivas, como hemos explicado a propósito de otras islas, porque en esas aguas la piratería fue una constante histórica. Eliminada ésta (al menos la antigua, hoy sigue de otro modo...), las viviendas más jóvenes fueron descendiendo por la colina, desde Ano Horió hasta la orilla del mar, que éso es lo que significa Γιαλός.

Κώστας Κοντός.  Αίντε κι ας ρεμπελεψουμε.

https://www.youtube.com/watch?v=vLKbNoLwZDY

Symi está hermanada con Tarpon Springs, en la costa noroeste de la península de Florida, donde muchos pescadores simiotas de esponjas emigraron para continuar con una actividad que, de todos modos, estaba condenada a desaparecer casi por completo.

Las casas neoclásicas fueron construidas por albañiles y artesanos de Cárpatos. El gobierno heleno ha llevado adelante un riguroso programa de restauración arquitectónica, fiel a la Symi primitiva, que ha devuelto parte del esplendor y belleza a la ciudad, que hoy vive casi exclusivamente de esa imagen de postal que pide el turismo, su actividad actual más rentable, junto con el comercio, muy en relación con el primero, y una pesca residual de escaso calado.

Μίλτος Πασχαλίδης.  Φεστιβάλ Σύμης. Festival de Symi.

https://www.youtube.com/watch?v=mq43wmVmOoM


Esperando al  Diágoras.
La Torre del reloj en Gialós. Al fondo Evaggelistrias,
y barco en la pequeña ensenada de Emboriós.. 
Symi. Grecia, verano 2013.

A pesar de su aspecto árido, parece que en algunas zonas y en vallecicos interiores hay manchas arboladas y hasta un bosque antiguo de cipreses. Más la seca flora mediterránea que vive de la escasa pluviosidad de la región. Sin embargo Symi no tiene suficiente agua potable a pesar de contar con una planta desalinizadora y, según he leído, para asegurar el abastecimiento debe importarla de Rodas.

He dicho ya que la población se concentra en Ano Horió y Gialós, el resto de la isla está prácticamente deshabitada. Ni siquiera tiene la pequeña red de carreteras asfaltadas de otras islas y los caminos son de tierra. Eso la convierte en uno de los destinos preferidos por caminantes y senderistas. El tamaño, como ocurría con Tilos, Nísyros y otro puñado de ellas, permite el barato y cada vez más raro privilegio de poder conocerla a pie, para quien disponga de tres o cuatro días.

El paseo más largo nos llevaría, atravesando la isla en diagonal, desde la capital en el noroeste, hasta Moní Agíou Mijaíl Panormití, en el extremo suroeste, junto a una pequeña bahía del mismo nombre. El monasterio es, con Symi capital, el destino turístico más importante de la isla, y antes que nadie para los propios griegos, pues el arcángel San Miguel es el patrón de Symi y de los marinos, por lo que se trata de un lugar de peregrinación para simiotas y hombres de mar de todo el mundo griego, incluida la diáspora. Η Ελλάδα και η θάλασσα...

Κωνσταντίνος Κοντός. Σύμη.   Ω Παεμιωτη Αρχαγγελε.


Un visita más corta nos acerca a la vecina bahía, playa y pueblín de Pedí, al sur de Hora/Gialós, aunque ambas localidades están unidas por el único autobús que funciona en la isla.

Y hablando de caminar: para subir de Gialós, el puerto, hasta Ano Hora, el pueblo alto, es preciso salvar los 375 peldaños de mármol de la escalera que los une, que discurre entre las casas neoclásicas.
Excepto el mármol, esto no es exclusivo de Symi, como muchos sabréis. Yo espero volver a la isla para
echar un día en trepar por esa escala a paso de psilicoso perdío, que es el mío.

Nikos Kavadías, poema. Zanos Mikroútsikos, música y piano. Festival de Symi. 2003.
Ο Σταυρός του Νότου.  La Cruz del Sur.

https://www.youtube.com/watch?v=bPSRybUQCZ8

Como apunté al principio, Symi está rodeada de multitud de islas e islotes deshabitados. A un grupo los pescadores les llaman las Symiopoulas. Νίμος, Nimos, al norte y Σεσκλί, Sesklí, al sur, son las islas más grandes. ΓιαλεσίνοΔιαβάτεςΚουλούνδροςΜαρμαράςΧονδρόςΜεγαλονησιΠανο Νερό, Κουπι, ΓηΚαραβαλονησιΣτρογγλιος..., los nombres de algunas otras (Gialesíno, Diavátes, Kouloúndros, Μarmarás, Jondrós, Megalonisi, Pano Neró, Koupi, Gi, Karavalonisi, Strogglios...)

Son famosas sus calas de arena perdidas en ese laberinto costero, a las que sólo se puede acceder en barkula.

La mayoría de las canciones de hoy son de Kostas Kondós, tradicionales de Symi, pero desconozco la biografía de este músico y si es simiota. Las de Pasjalidis, Mikrútsikos y Peridis, son del famoso festival musical veraniego que organiza el Ayuntamiento de la capital, donde han actuado muchos de los grandes músicos griegos de los últimos 30 años. Como Arvanitaki, de la que pongo una canción antigua muy popular, en directo con la Kompanía, para ilustrar la referencia a Turquía.

Orfeas Peridis.  Φεστιβάλ Σύμης.

https://www.youtube.com/watch?v=vjp_xXAlMUE

En la Historia, Symi, la antigua Metapontis, corrió el mismo destino que el resto de las islas del Archipiélago. Aparte de los griegos, romanos, bizantinos, caballeros de Rodas, otomanos e italianos la dominaron sucesivamente. Los alemanes la ocuparon en la 2ª Guerra Mundial y los ingleses la administraron hasta su recuperación por Grecia en 1948.

Y en la mitología, Symi es una ninfa, esposa de Poseidón o de uno de sus hijos; como parece natural, el dios del mar y su estirpe siempre en el origen mítico de las islas.
Aquí habrían nacido las Χάριτες, las Járites griegas: la mayor, Talia, la Floreciente, Eufrósine, la Alegría, y Aglaya, la Belleza, la más pequeña, en Roma llamadas Gracias. Diosas de la belleza, la creatividad y la fertilidad, acompañaban a Afrodita en su cortejo. A una de ellas la casa Homero con el herrero cojo de Limnos, Hefesto.

Homero también cita a Symi en la Ilíada, con otros nombres. El rey de la isla, Nireo, el más bello de los griegos en Ilion después de Aquiles, acudió a Troya con tres naves.

Κώστας Κοντός, voz. Μιχαλη Γαμπιερακη, violín. Edit. Μανόλις Καρπάθιος. Σύμη. 
Συμιακος σκοπός: γαμήλιος σκοπός.  Skopós de boda, simiota.

https://www.youtube.com/watch?v=ZzYvP3qvOY8


Γιαλός, Gialós.  Σύμη, Symi.
Grecia, agosto 2013.

Navegando entre islas, pasan con frecuencia a babor o a estribor tierras atrayentes donde quizá nos aguardara una Circe cachonda, un Telémaco vigoroso u otras lindezas semejantes, pero Symi, sin haber sentido ninguno de esos cantos de sirena, es de las que me gustaría patear algún día con tiempo, atraído sólo por su belleza.

Nos dice Dimitris, el subidor del vídeo, que la siguiente es una canción tradicional del Dodecaneso y de Symi, del disco de la serie Έλληνες Ακρίτες, Griegos de la frontera. Y lo que para mí es una sorpresa, la melodía, muy popular en todo el Egeo, es más conocida por el título de Βάρκα μου Μπογιατισμένη, Mi barca recién pintada, que conocía en la versión del rebetis Giorgos Batis, pero que aquí me resulta irreconocible.

Κώστας Κοντός, voz. Μιχαλη Γαμπιερακης, violín. Edit. Μανόλις Καρπάθιος. Σύμη.
Νησιώτικα τραγούδια.   Ν' ήλιε μου κι αντινήλιε μου.


Y por hoy, queridos niñas, no va más. Os dejo con otro tema muy oriental de Kostas Kondós.

¡Que ustedes lo bailen bien!

Κώστας Κοντός.  Αυτά τα μάυρα δέντρα.  Estos negros árboles.


Salud y buen rumbo.

Ramiro Rodríguez Prada, Barbarómiros.

lunes, 5 de mayo de 2014

136



El corazón de la ciudad.



Salí a tirar la basura



medio dormido, pese a que el Pastillas me había aconsejado vivenciar los actos cotidianos, tomar conciencia de las acciones más sencillas y rutinarias, etc., etc., etc. De hecho, y a esas horas, estaba siempre más cerca del Limbo de los Justos que de la materia putrefacta que es el basural de este mundo. Pero junto a los cubos recuperé la consciencia vía amoniaco y empecé a vivenciar la Pura Mierda.



La Banda Trapera del Río.   Ciutat podrida.


http://www.youtube.com/watch?v=6ZtbLDVPe5E



Salud y felices pesadillas



ra


domingo, 4 de mayo de 2014

Ο Αντώνης Παπαδάκης, Καρεκλάς, Kareklás


En casa de María y Nikos. Levkós. Cárpatos.
Grecia, agosto, 2013.


Ο Καρεκλάς


Buenos días. Con los tres capítulos dedicados a Tatakis me desvié un poco de la rutina para acercarme a una generación de músicos más jóvenes, de mi edad, y ese cambio lo agradezco, porque son sonidos más cercanos a nosotros en el tiempo, sin perder por ello el eco de la tradición. Pero voy a volver a ese relato inacabado de los Protomástores, los Primeros Maestros de la música cretense.

Puesto que Tatakis hace una versión de un tema de Kalogeridis, tal vez debiera ser éste el que siguiera a Kalogridis entre los maestros aquí tratados -por cierto, la casi identidad de los dos apellidos me ha causado más de un equívoco-. Pero Kalogeridis aparece, junto a otros tres músicos, en el siguiente registro de los Protomastores, el nº 10, y todavía me faltaba el 9º, donde figuran, por este orden: Jariláos, A. Kareklás, M. Stravós, N. Papadogiánnis y K. Moundákis.

Συρτός ΚαρεκλάOrganikó. Instrumental.

http://www.youtube.com/watch?v=aWBSivC471E

A Kostas Moundakis ya le dediqué sus capítulos porque era uno de los conocidos por nosotros desde que vamos a Grecia. Y con Kareklás ya me he tropezado varias veces y había ido reuniendo algunos temas, tampoco tiene muchos.
El último empujón me lo dieron este verano en Ólymbos, Cárpatos. Nos encontramos casualmente con el escenógrafo de la serie de la televisión griega La isla, que habíamos seguido, más aún la mi morena, y habíamos leído la novela del mismo título, de la británica Victoria Hislop, en la que se basaba. Hablamos en poco más de media hora de un montón de cosas, pero sobre todo de la serie, de Creta y los cretenses, y de su música.

A la vuelta de las vacaciones me encontré con el cortometraje Letzte Worte, Últimas palabras, el cuarto de Werner Herzog, que no conocía, con el mismo escenario, la isla de Spinalonga, en tiempos leprosario, y un protagonista de lo que se podría calificar, como hace el autor del vídeo, de falso documental. Ese protagonista es Kareklás.

En efecto, el corto, que no llega a los 13 minutos, no cuenta una historia real al pie de la letra, Kareklás no vivió en Spinalonga y en consecuencia tampoco fue el último en abandonarla. Herzog realiza un ejercicio de estilo, vanguardista para el año en que se rodó, con el empleo de algunos recursos expresivos lingüísticos y cinematográficos, como la repetición de frases y gestos, y una puesta en escena entre humorística, delirante y teatral, dentro de un contexto naturalista, documental.

Un personaje dice en off , mientras la cámara muestra las casas abandonadas del lazareto de Spinalonga, que allí hay muchas historias... .
¿Hasta qué punto el experimento sirvió de inspiración a la novelista inglesa y a los miembros del equipo griego que rodó la serie? No tiene mucha importancia, pero el precedente me pareció interesante. Herzog parece haber rodado con muy buen tiempo, quizá no en verano porque se ve algún jersey y la mar rizadilla, pero aparte del fuerte contraste del B/N, ahí está el potente sol de Creta.

No recuerdo esos contrastes en la serie, la luz era más suave y a veces incluso opresiva -muchos interiores-, como corresponde al drama humano que ponía en escena y al tema oscuro de la enfermedad, y de ésa en concreto que tanto rechazo social provocaba.
La cinta del alemán no se sustrae a la magia solar de Grecia. Los griegos, acostumbrados a ella, suelen preferir relatos más oscuros, no quiero decir incompresibles, e iluminaciones menos cegadoras.

Os dejo la dirección del vídeo. Un comentarista, que afirma ser nieto del músico que acompaña a Kareklás, Levteris Daskalakis, dice que su abuelo toca el μπουζούκι, el buzouki, aunque a mí me parece un μπουλγαρί, bulgarí, una taboura o tamboura.

Werner Herzog.  Last WordsΤελευταίες λέξεις. 1968.
Λευτέρης Δασκαλάκης, voz, boulgari?. Αντώνης Παπαδάκης, Καρεκλάς, voz, lira.   

En casa de María y Makis. Agioi Apostoloi. Petriés.
Eubea. Grecia, verano 2011.

Όχι, δεν λεω τίποτα, δεν λεω, τίποτα δεν λεω..., δεν μου αρέσι..., όχι, δεν λεω, όχι, δεν λεω, τίποτα...,
τελείωσε, repite insistentemente Andonis (Oji, den leo típota, den leo, típota den leo... den mou aresi... οji, dεn leo, oji, den leo, típota ... telíose). No, no digo nada, no digo, nada digo..., no me gusta..., no, no digo, no, no digo, nada..., se terminó.

A Kareklás, como también cuenta su colega Levteris en el corto, no le gusta hablar y prefiere cantar y tocar su lira; no es sólo que el paisano se repita, al cineasta le interesa poner el énfasis en esa repetición, que en el fondo es una falta de discurso, o un discurso agotado...
Pues bien, terminadas las palabras, nos queda la música y las mantinadas, que es donde Kareklás es un maestro y como tal se expresa, no quiere más. Aquí un pentozali de Rézimno, de donde era natural.

Η Καρεκλάς.  Rezimniotiko Pentozali.


Nació Andonis (1893) en Peribolia de Rézimno, aquel pueblo "Jardín" (Περιβόλι), como Μανόλης Λαγουδάκης, Λαγός, uno de los primeros grandes maestros tradicionales de Creta, en otra familia musical. Como la mayoría, se inició en la música muy joven. Era tío de Stelios Fustalieris, otro protomástoras tratado en esta etiqueta de Música cretense, como Lagós. E inició a sus sobrinos en la música, actuando juntos en panigiris, bodas y festejos por toda la isla.

Él comenzó profesionalmente en 1928 acompañando al laudista Σταύρος Ψυλλάκης ή Ψύλλο, y a los boulgarides Γιώργης Αγιούτης y Βλαδίμηρος (Agioutis y Vladimiros), y de 1930 es su primer registro, secundado por el boulgarí de su sobrino Stelios, los Ρεθεμνιώτικα πεντοζάλια de arriba.

Recordemos que el bulgarí, μπουλγαρί, era un instrumento de cuerda procedente de Oriente Medio, de caja profunda y oblonga y largo mástil, parecido al saz turco o al baglamá griego, que tuvo su auge a principios del siglo XX. Más grande que una mandolina y más pequeño que un laúd, es semejante a ellos pero con algunos sonidos irreproducibles por éstos, y precedente del actual bouzuki. Éste acabaría imponiéndose en la música griega. El bulgarí, de hecho, fue progresivamente relegado al olvido, aunque en la actualidad está experimentando un nuevo auge de la mano de jóvenes intérpretes.

La siguiente grabación pertenece a un trabajo de la folclorista griega más importante del último siglo Δόμνα Σαμίου, Domna Samiou, a la que hemos citado aquí muchas veces. Es otra de sus colaboraciones con la televisión griega titulada Μουσικό Οδοιπορικό, Viaje Musical, de 1977. Presenta a Kareklás, con 84 años, que recuerda a otro grande de la música isleña, el primero de los Protomastores, Andreas Rodinós.

 Δόμνα Σαμίου. Μουσικό Οδοιπορικό. Ο Πρωτομαστορας της κρητικης μουσικης.
 Αντώνης Παπαδάκης, Καρεκλάς.

http://www.youtube.com/watch?v=AzkWs78jdoQ


En casa de Stavrula y Spiros.
Agioi Apostoloi. Petriés. Eubea. Grecia, verano 2012.

Sólo tres años después de esa entrevista de Samiou, Αντώνης Παπαδάκης moría, con 87, en la pobreza más absoluta en el asilo de Χανιά, Janiá.

Las cortas reseñas biográficas apuntan sus muchas ganancias en los años buenos, ya convertido en uno de los lirakis más importantes y populares, no sólo de Rézimno y su Prefectura, el centro de Creta donde ha salido el mayor número de músicos y de más alta proyección, sino de toda la isla.
En esos años grabó algunos discos de 78 rpm. que fueron éxitos rotundos, como su conocida Sousta. Dicen que su fraseo musical, que se ha mantenido en el tiempo como un modelo para otros intérpretes, lo aprendió de Μακεδάκη, una liraki de Ρουσοσπίτι, Rousospiti, que murió muy joven y del que no sé más.

 Αντώνης Παπαδάκης Καρεκλάς.  Σουστα.  Instrumental.

https://www.youtube.com/watch?v=Q0SjJiCyOZk

Pero también hablan de su vida bohemia, de su afición a la juerga y al derroche, que lo conducirían a la ruina de sus días finales.

Con su sobrino Stelios Fustaliéris en el bulgarí, que acabaría por convertirse en el más cualificado intérprete de ese instrumento en la historia de la música tradicional cretense, grabó este tema, del que existen versiones de muchos cantantes y que creo que ya subí en el capítulo dedicado a Stelios. El violín dulce de Kareklás, como un lamento, casi un miagar de gatín, y su voz desafinada y medio ahogada como la de algunos rebetes, tienen todo el aroma y el encanto de la música popular de Asia Menor, del oriente mediterráneo.

Στέλιος Φουσταλιέρης, Bulgarí. Αντώνης Καρεκλάς,Voz, lira.  Σταφιδιανός.

http://www.youtube.com/watch?v=P-2ZHYRJSdU

Terraza del Tria adelfiaMandraki. Al fondo Stroggyli y Cos.
Nísyros. Grecia, agosto 2013.

Una mención al apodo parlante de Andonis. Aunque Καρεκλάς significa, al parecer, Presidente (como Πρόεδρος) yo siempre le he cambiado el acento llamándole Καρέκλα, que significa Silla. Ni siquiera estoy seguro de que los cretenses no jueguen también con ese equívoco: ¿no le ponen el artículo femenino ή al Καρεκλάς (que correspondería a la Καρέκλα), y no el o masculino que le es propio? Lo cierto es que ya es muy tarde para cambiar mis hábitos y por eso quise ilustrar el capítulo con fotografías de sillas griegas. Es todo.

Μια ανέκδοτη ηχογράφηση του Καρεκλά. Από ια κασσέτα χρονολογίας μάλλον του 1978.
Αντώνης Παπαδάκης ή Καρεκλάς. Grabación inédita de un casete.

http://www.youtube.com/watch?v=Ri2fwR_bCKw

P. D. Puesto en contacto con el mi Dimitraki, el monje tesalonikiós, me informa que, en efecto, Andonis es el Silla, y el que yo tomaba por artículo femenino η, es en realidad una ita con acento, ή, es decir la conjunción Αντώνης Παπαδάκης ή Καρεκλάς, Andonis Papadakis o el Silla (llamado el...). Aclarado.
¡Estudiad, niños queridos, para no caer en estos errores de principiante! Y perdón. 

Salud y buena música.

Barbarómiros.

sábado, 3 de mayo de 2014

Vitorina


Cita
Oviedo, 2013.


Lobito bueno


¡Ay, si el mi Tiburcio, que en gloria esté, levantara la cabeza y supiera que tengo novio, con lo celoso y machote que era el biendichoso!

Bueno, la verdad es que no era un mal hombre, un poco terco y físicamente poca cosa, pero a honrao no había quién lo ganara. Y a parlanchín. Todo el mundo lo quería.

¡Ay Tiburcio del alma, cuánto miramiento, cuánta cautela cuando empezaste a cortejarme! Desconfiado siempre fuiste, eso sí. Yo era una rapacina y tú ya un mozo talludo, pero tardaste en decidirte, ¡manguán!

¡Los tiempos cambiaron, Tibo! Recuerdo cuando me llamabas por aquellos teléfonos de carraca y cómo te ponías cuando a la telefonista se le escapaba un estornudo escuchando la conversación. ¡Y total, si lo único verde que me decías era que tenías ganas de morderme el colodrillo! ¡Que inocentes fuimos, Tiburcio!

¿Y de la cosa del seso? Estábamos como ceporros, ésa es la verdad. ¿Tú en vida oíste hablar del punto G, oístelo alguna vez? ¡No sabes la de picardías que aprendí desde que tengo el móvil!, ¡y la cantidad de pretendientes que me han salido, Ave María Purísima! Ahora mismo me está llamando Amador. Tendré que darle largas, hoy quedé con Ramón, que es un lince...


Ramiro 


Kiko Veneno.   Lobo López.

https://www.youtube.com/watch?v=YAAJFBoT3Ys


Salud.

viernes, 2 de mayo de 2014

135


Tentación y marujeo.


Salí a tirar la basura.



Los días ya eran grandes y aún parecía media tarde. Abrí la ventana, que es la de un 1º, y me asomé para comprobar si habían puesto ya los cubos en la calle. Una mujer que esperaba el autobús urbano en la cercana parada se aproximó al edificio y desde la acera me preguntó, ¿Perdone, podría hablar con la señora de la casa? No está en este momento, pero soy su marido, ¿si puedo ayudarla?, contesté. Bueno, usted no, son cosas de mujeres..., dijo misteriosa, reforzando la negativa con un gesto de la mano. ¡Ah!, pensé, igual quiere consultar con ella algo sobre la menstruación, el embarazo, la lactancia o el climaterio, ¡vete tú a saber!. ¡Tiene unas flores muy guapas!, añadió empezando a regresar a la parada, y refiriéndose evidentemente a la mi morena. ¡Sí que lo son, gracias!. Esas ventanas son mi orgullo, para qué negarlo. La mujer remató, parando y volviéndose como un torero, Quería pedirle unos esquejes a su esposa, pero otra vez será. La paisana seguía ninguneándome, mi compañera apenas dedica tiempo a las flores, soy yo quien las planta y las cuida. He repartido esquejes por el vecindario a todo el que me los pidió, y a gente desconocida que, como a ella, le llamaron la atención las plantas sin tomarme sólo por el pinche y el sacabasuras de la casa. ¡A ver si tiene suerte!, le dije, y cerré la ventana. Aunque le gustaran, había pisoteado mis flores, que es como decir eso, mi pobre orgullo. Entre el diálogo y el coraje que me dio, se me olvidó mirar si estaban los cubos en la acera.



Vinicio Capossela.  Con una rosa.


http://www.youtube.com/watch?v=QLFQxS02XR4&feature=em-subs_digest-vrecs



Salud y felices pesadillas


ra

miércoles, 30 de abril de 2014

Amanecer


Mirando al este.
Pinturas al agua sobre lienzo de algodón y tabla. 23,5 x 30 cm.
Ramiro Rodríguez Prada,  2010.




Alborada


Amargo como un pan mohoso

y sin embargo tierno

me subo a las paredes 

para anunciar el sol

por donde rompe el día.


El gallo flaco y desplumado

en un kikirikí sonoro y viejo

aventa los piojos del corral

a picotazo limpio ¡amán, amán!

y yo me rasco.


De  Interrogatorios y Otras partidas perdidas.  2014.

Ramiro Rodríguez Prada.



Tomasito.   Rumba del revés.



Salud.

lunes, 28 de abril de 2014

134


Ciclón Explosivo.


Salí a tirar la basura 



poco después de terminar una pintura la noche del ciclón explosivo. Una de las bolsas iba llena de papeles, bocetos desechados, trapos sucios ya inservibles, botes vacíos y algún pincel con los pelos desgastados hasta el hueso. Pintaba muy despacio, echaba la vida, pero más que nada porque hacía muchas pruebas y pasaba más tiempo estudiando el cuadro, aprovechando para fumar un cigarro, que pintándolo. En la mano donde llevaba la bolsa de los papeles, acarreaba también la última prueba algo más acabada que el resto, pero sobre un lienzo y un bastidor muy malos que ya no merecía la pena reutilizar. La arrimé a uno de los cubos porque no cabía dentro y tiré lo demás. Había dejado por casualidad el motivo hacia la acera y un noctámbulo que pasaba se fijó y me dice, ¿Lo vas a tirar?. Sí. ¿Puedo llevarlo?. ¡Hombre, si lo quieres tuyo es!. Sacó de la cartera veinte euros y se empeñó en que los cogiera. Me dio la mano agradecido y se fue. Se me olvidó decirle que estaba sin firmar. El cuadro acabado nunca lo pude vender.



Evgeny Popov, animación. Maxim Alechin, guitarra. Picasso.  Guernica.


http://www.youtube.com/watch?v=vC-mJwx_cJI


Salud y felices pesadillas


ra

sábado, 26 de abril de 2014

Tránsito y Meditación del Púlgar


Sin palabras



Alimento vital



Buenos días. Otra entrada sorpresiva -aunque ya no tanto porque compartí las canciones en Google + el día 23 en que aparecieron en Youtube-, para dar cuenta de un par de videoclips del Púlgar con dos nuevos temas, TransitMy meditation, que nos han dejado sin palabras. Me obligó a remover una vez más las programadas, pero es que no me resisto a presentaros las canciones, dejar el tartamudeo para escribir algo y felicitarlo por estas entregas ¡extraordinariax!

Si  le pusimos alguna pega al primer vídeo de lanzamiento de Lo mejor por venir, por una cuestión estética, no así a la canción, Frío, que nos parece estupenda también, de su proyecto "por entregas" habría que decir, porque nos va administrando las canciones con cuentagotas, como a los enfermos que somos, no diremos lo mismo de estos nuevos y brillantes trabajos, porque además de la calidad musical que atesoran, también presente en la anterior grabación, repito, aquí la elegancia de los temas, de la instrumentación y de la voz femenina, Raquel Alonso, lo bordan.
Y las imágenes no ensombrecen el resultado en absoluto, con esos toques psiquedélicos, esos contrastes vivos, el escenario de un tiempo dorado o esas insolaciones metálicas...

Este primero se emitió en el programa Únicos, de Antena 3, el lunes 21 del presente mes. Y el segundo aún nos gusta más si cabe.

El Pulgarzito. (Rych). Raquel Alonso, voz.  Transit.

https://www.youtube.com/watch?v=gdqlrVLKWWM

Nos alegramos de que se vaya haciendo presente el porvenir, pese a que lo haga tan despacio, porque si se presenta con temas así, merece la pena esperar lo que sea de razón. Si llegamos a verlo...

Seguimos sin comprender cómo un país como éste, cuya música tiene tanta influencia y alcance en todo el mundo, en parte debido al idioma pero no sólo, no podemos comprender cómo sigue haciendo casi oídos sordos a un músico como el Púlgar, con un conocimiento del medio y del oficio que para sí quisieran el noventa por ciento de los cantamañanas que encandilan al personal y duermen al culebrón con ensalmos pseudomusicales. O sí lo comprendemos, ¡la sordera avanza imparable!

Hablamos de comida basura, pero por el oído, más expuesto porque no podemos andar las 24 horas con tapones u orejeras, nos entran todo tipos de sonidos basura y sin haber pedido ni catado la hamburguesa. Reconforta por eso escuchar esta música que es como el maná en el Sinaí.

¡Bravo, kurruka!


El Pulgarzito. (Rych).  Raquel Alonso, voz.  My meditation

https://www.youtube.com/watch?v=WReiITnPDbg


Salud y buena música.

Ramiro

viernes, 25 de abril de 2014

133


Piloña.  2013.



Salí a tirar la basura,



¿o era la basura la que me sacaba a mí?



Andrés Cueli, voz. Pablo Carrera, gaita.   A la salida del Sella/ La carretera'l Pedrosu. 






Salud y felices pesadillas



ra


P. D. Envío de César Ruiz del Árbol Viriato. Gracias, amigo.


Zeca Alfonso.  Grándola Vila Morena.

https://www.youtube.com/watch?v=gaLWqy4e7ls


¡Felicidades, Martuca, he sabido de tu cumpleaños, vaya día significativo! ¡Muchos besos!


Y abraços!

miércoles, 23 de abril de 2014

Η Τήλος. Tilos.


Capilla sobre Livadia.
Tilos. Grecia, verano 2013.

Τήλος


Buenos días. Cambio un poco los planes y en lugar de ir hacia el norte, Kálimnos y Leros, lo haré de nuevo hacia el sur para dedicar un capítulo a cada una de las otras tres islas en las que hicimos puerto el verano pasado, Tilos, Simy y Halki. De ese modo dejaré cerrada, me gustaría decir "de momento", esta zona del archipiélago Dodecaneso.
No podré hablar mucho de ellas pero aprovecharé para subir algunas fotografías y música tradicional de los lugares.

Después de Kos la siguiente escala del Diágoras rumbo a Rodas fue Nísyros y a continuación Tilos, donde arribamos media hora después de la salida del sol. Tiene un puerto pequeño acorde con el tamaño de la isla, y los ferris y mercantes amarran en el espigón externo, sin entrar, como en la mayoría de casos.
A finales de agosto volvimos a pasar de vuelta, en esta ocasión de noche.

Tilos.  Danza tradicional.

https://www.youtube.com/watch?v=rhoOFMwhlbU

Empecé con lo que creo que es una sousta, cada isla tiene su propia versión de esta danza, quizá la más frecuente de cuantas se bailan y escuchan en el Egeo. Digo creo, porque la autora del vídeo no lo especifica y no soy un especialista.

El sonido no es muy bueno, pero me interesaba también la grabación porque se ven bien los suelos de choklakia, característicos de todo el archipiélago y de los que Tilos tiene buenos ejemplos. Además del escenario, los bailarines dirigidos por el brostari, el danzarín que encabeza y conduce la fila, Nikos Kapnoulas -según nos informa María Simone-, que lo hace muy bien, o el hecho de que canten una copla, hizo que me decidiera por ella para encabezar el capítulo. 
Pero por si meto la pata ahí os dejo otra Σούστα, y aquí ya no sería yo el equivocado. 

Γιορτή Σούστας, καλοκαίρι 2008 στη Μεσαιωνική τάφρο. Σούστα Τήλου.

https://www.youtube.com/watch?v=y8GdrkzjNBw

Todo lo que tiene Nísyros, a unas millas al norte, de redonda y regular, lo tiene Tilos de recortada y alargada. L. Durrell decía que Symi era como una tela de araña de piedra, pero aproximándose a esta isla desde el mar se puede tener una impresión semejante. Parece que se entrara en un archipiélago autónomo, y no porque tenga más islas e islotes al lado que sus compañeras, sino por los cientos de pequeños golfos que recorren la costa, puntas, agudos cabos, entrantes, peñones desgajados a cuatro brazas de la madre... Más que tela de araña, erizo y laberinto, al menos desde la mar. 

Las islitas más importantes están al norte, Gaidaros, el Burro, y al sur, Andíparos, ambas deshabitadas. Al este los islotes de Lethra y Prasouda. Tilos y sus islas son lugares de paso, parada y observatorio de aves. Y recuerdo Limnos de nuevo...
Dicen las guías que el interior es verde, pero desde el barco se van sucediendo ante nuestros ojos las colinas pardas, secas y peladas, con algunas escasas manchas de la endurecida vegetación mediterránea. Y esa mismo paisaje nos recibe en Livadia, el emporio de la actividad comercial,  y puerto principal de la isla.

Éste -nos cuenta Dimitris- es otro καθιστικό τραγούδι, otro tema para escuchar sentado, como aquel que había originado una pequeña polémica entre dos habituales de youtube en Nísyros. Nos dice también que son composiciones que se repiten en otros lugares de Grecia, como el Épiro. 

Φίλιππος Λαρδόπουλος, Τραγουδά. Γιάννης Κλαδάκης, Λύρα. Στέφανος Λαρεντζάκης, Τούμπουρα. 
Νησιώτικα τραγούδια. Τήλος.   Άρχισε γλώσσα μ' άρχισε.

https://www.youtube.com/watch?v=6GsjwQC6w-o

Livadia, Tilos, desde el Diágoras.
Grecia, verano 2013.

A pesar de su aspecto de seca y austera, tiene fama de fértil y productiva, ya que es rica en manantiales, fuentes y pequeños cursos de agua, a diferencia de varias de sus colegas de archipiélago.
Como curiosidad, nosotros vimos embarcar en el Diágoras un camión de patatas, cuando lo habitual es verlos desembarcar, muchas islas dependen totalmente de los suministros externos, incluida el agua.
No está mal poder autoabastecerse, para una isla que no llega a los 800 habitantes. De ellos más de la mitad viven en Livadia, la población más importante, y Megalo Jorió, la capital, algo común también en todo el Dodecaneso, en la mayoría de las islas griegas, en realidad.

Describiendo la formas de las islas en su libro de la Venus marina, Durrell dice que Rodas podría ser una punta de flecha de pedernal; Cos, un cachalote; Leros, un pulpo; Patmos, un caballo marino; Simi, un meteoro apagado, alisado por la fricción del aire; Cálimnos, una almeja.

Pero no dice nada de Tilos, creo que ni la menciona en esa obra. Dicen que es una S invertida. En los mapas aéreos parece un gusanín con muchos pinchos, o un pequeño dragón jorobado.
Su altura máxima es el Profitis Ilías (el topónimo más frecuente para las cumbres locales griegas), de unos 650 metros; descartando Cárpatos está, pues, en la media del archipiélago, aunque parece más empinada porque también es estrecha, unos 8 kilómetros en su parte más ancha. Es otra isla que, con algo de tiempo y calma, casi se puede recorrer a pie.

Ἐρήνη, ἀπὸ τὴν Τήλο.

https://www.youtube.com/watch?v=6JqPml0kwF0

Ὁ Ἅγιος Παντελεήμων, San Pantaleón, el 27 de julio, es el patrón de la isla y su fiesta reúne a muchos isleños de la diáspora.

Tilos, conocida por las telas y bordados de sus trajes típicos, lo es también por su afición a la música, ¡¿y qué lugar de Grecia no lo es?!. Y a la poesía. Porque aquí se dice que nació la poetisa Irina, Ήριννα, contemporánea, amiga y compañera de Safo en Lesbos, autora del poema La rueca, Ήλακάτη -hablando de hilaturas...-, del que sólo se conservan unos versos, algunos considerados apócrifos, y muerta a la temprana edad de 19 añitos. Safo la recuerda en varios epigramas, ¿o era poetisso?.

El anterior es otro de los bailes de la isla y por su título parece rememorar el nombre de la poetisa lesbiana, aunque Irene fue después santa bizantina que, aún significando Paz el nombre parlante de la tal emperatriz, no tenía ni un pelo de pacífica y menos de beata.
Como curiosidad, y tal vez homenaje a Irina, en Tilos se celebró en 2008 la primera boda homosexual de Grecia, civil, naturalmente.

La grabación se debe al musicólogo Παναγιώτης Μυλωνάς, de su trabajo etnográfico Ἑλλήνων Παράδοση, La tradición de los griegos, como el siguiente tema, Pergantí.

Andonis Kartapanis, voz, santouri. Giannis Nísyriou, violín. Petros Dalaretos, laúd. 
Περγαντί, ἀπὸ τὴν Τῆλο. 

https://www.youtube.com/watch?v=LIMxmahUJE0

Y ya que nos metimos en época clásica haré una referencia al mito. Telos, un hijo de Hélios que no aparece en la mitología sino muy tardíamente, quizá introducido en época helenística, sería quien dio nombre a la isla. Porque se cuenta que venía a Tilos desde Rodas a buscar plantas medicinales para curar a su madre. Y acabó construyendo aquí un santuario.

No parece casual ni descabellado este relato, porque la isla ha sido también famosa por sus ungüentos, unturas, embrocaciones y pomadas terapéuticas.
Y supongo que la miel que producen los montes de Tilos, muy ponderada entre las griegas, y la cera, podían entrar no sólo en una dieta sana en el caso de la primera, sino también en la composición de algunos de esos preparados.

La siguiente canción pertenece a un disco de músicas de todo el Dodecaneso, archipiélago llamado también las Esporadas del Sur, Νότιες Σποράδες, obra de Μανώλης Κόττορος, y es otro himno/danza a san Pantaleón que se baila sobre un mosaico de choklakia en el exterior de la pequeña capilla paleocristiana del santo, en Livadia. En el vídeo se pueden ver imágenes de todas esas islas.

Η Τήλος.   Άη μου Πεντελέμονα με τη μεγάλη βρύση.


La noche en Tilos. Restaurante musical en el puerto de Livadia.
Grecia, agosto 2013.

Por lo demás, la historia de Tilos ha corrido pareja suerte a la del resto del archipiélago, administrada unas veces por Samos y casi siempre por Rodas, pasando de mano en mano, de Grecia a Roma, de los selyúcidas y Bizancio, a los latinos y a los Caballeros de San Juan, y de éstos a los otomanos, volviendo a manos italianas en 1912.

Los Hospitalarios dejaron una buena muestra de sus fortalezas, Agrosikiá, Megalo Jorió, Mesariá, Mikró Jorió y Stavrou Lambrou. La isla fue a lo largo de la historia saqueada y devastada por piratas de todas las procedencias, africanos, asiáticos y europeos: venecianos, franceses (en 1675 la arrasó el pirata Hugo de Crevelier, que en esos años hizo estragos en muchas islas griegas, tomando como esclavas a sus poblaciones)... .  Fue otra constante de muchas de ellas, sin apenas protección.

Episkopi la llamaron los latinos e Ilyaki los turcos. Como no conocemos el interior de la isla, ahí os dejo unas pocas imágenes, que son apenas los cuatro núcleos habitados, Λιβάδια, Μεγάλο Χωριό, Έριστος y Αγ. Αντώνιος.
Tiene muy buena pinta, tranquila, con pueblos pequeños y menos turismo que la mayoría. Al estar un poco alejada, tanto de Cos como de Rodas, se libra de la masificación. A tener en cuenta.

Η Τήλος. Tilos


También dedicaré un capítulo a Tilos en Psilicosis .2, y es posible que salga antes que éste, por poner alguna foto del puerto y hablar otro poco de él. Hoy incluso escribí más de lo previsto.

Para no cansar con los bailes, voy a echar mano de un cretense, sin discusión los reyes de la Nisiótika, la música isleña, como es lógico tratándose de una isla tan grande y poblada, y la cantidad de músicos y de estilos que conviven en el folclore de Creta.

Ya lo conocéis porque he colgado varias canciones suyas aquí. Es Psarogiorgis, otro Xiloúris de Anogia, como Nikos y Psarandonis, al que acompaña con su voz y su laúd con frecuencia. Es una canción del disco Kismet, de Στελιος Πετρακης, el joven violinista que formó un Trío con Chemirani y Efrén López, y que acompañaba a Tatakis en uno de los capítulos de Música cretense aquí. El título, Tú norte yo sur, es apropiado además.

Ψαρογιωργης.   Νοτος εγω βοριας εσυ. Συρτος.



Salud y buenos vientos.


Barbarómiros

lunes, 21 de abril de 2014

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Noche en blanco...   y  negro.



Salí a tirar la basura




y olvidé las llaves. No me pasa frecuentemente, pero me pasa. Como no había dicho nada a nadie, iba a ser difícil que me oyeran; los niños estarían ya dormidos y mi compañera haciendo solitarios en el ordenador con la radio encendida, muy lejos del telefonillo. Para colmo el interfono del portal funciona cuando él quiere y estamos reñidos, no nos cruzamos palabra. Y para evitarlo, además de para ahorrarle a mi familia timbrazos intempestivos y fuera de hora, es por lo que trato de no olvidar las susodichas llaves. No soy de móvil, no tenía tabaco ni dinero. Me senté en la escalera exterior del edificio hasta que llegó un vecino trasnochador que me abrió la puerta. Entramos juntos y él se fue a su piso, escaleras arriba. El timbre de mi casa se había estropeado y no quería molestar al vecino, era demasiado tarde. Solo de nuevo. Sin embargo, en el rincón más oscuro, detrás de unas jardineras con flores y vegetación artificial horripilantes, genial idea de la esthéticienne del portal, había un negro tumbado en unos cartones. Los compartió conmigo, pero ¡qué inhóspito es este puto portal!




Adama Yalomba. Mali.   Mbora.






Salud y felices pesadillas



ra