lunes, 26 de mayo de 2014

142


¡De pena!


Salí a tirar la basura



convencido de que esta vez terminaba la novela. Pero ya en el portal, antes de abrir la puerta y salir a la calle, empecé a desinflarme. Todo tenía el aspecto mediocre y mezquino de la apariencia y el oropel. La gran jardinera, como una tupida selva de plantas y flores tropicales de plástico, las molduras churriguerescas adornando los ángulos del techo, el gigantesco espejo rococó cercado por un marco floral de purpurina dorada..., ¡todo me deprimía!. Tragué saliva y avancé resuelto, firme en mi propósito inicial de concluir la historia, aunque temblándome ya las piernas. El aire enrarecía por momentos y me faltaba. Camino de los cubos podía notar como iba perdiendo fuelle poco a poco. Los restos de una vomitona en la escalera que baja a la acera, la soledad de una calle carente de xeito, la porquería amontonada en el rincón, no eran precisamente motivos de inspiración, y menos de alegría. Ya en mi destino, había perdido tanto volumen que hasta las zapatillas me quedaban grandes, y al agacharme en el contenedor de la orgánica para dejar las bolsas, me cayeron dentro las gafas. ¿Acaso me había adelgazado la cabeza o me faltaban orejas? Sentí que tampoco esta noche encontraría la clave para seguir soplando la gaita, ni siquiera para escuchar en paz la dulce filomela, ¡salí tras ti clamando y eras ido!. Muy fatigado, enclenque y flaco, volví a casa sin acabar el cuento y por poco no llego ni al Ventolín, ¡qué alivio y qué respiro cuando al fin pude aplicar el aerosol al fino morro de conejo tísico!



Escolanía de Segovia dirigida por Marisa Martín. Hilary Fielding y Rafael Domínguez, violonchelos.
San Juan de la Cruz. Amancio Prada.  Gocémonos amado.




Salud y felices pesadillas.


ra


4 comentarios:

  1. Lo que mas me gusta de esta serie es la estupenda colección de fotos que tienes de cubos de basura. La gente que te ve disparando tu cámara frente a la inmundicia ¿No flipa? Debes de ser amigo de todos los gatos del callejón.

    No me caben los beso y los abrazos que quisiera darte; iré llenando el camino de aquí a Grecia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, muchos observan con cara de extrañeza, ¿¡ pero qué verá éste ahí !?, algunos se paran, y hasta los hay que preguntan, ¿qué pacha?, o miran, alternativamente a mí y a los cubos, buscando o intentando adivinar el motivo, la mayoría pasa, ¡un pirao más! Los gatos son más sabios siempre y tengo buena mano con ellos, como con las flores.

      Espero tener tiempo para devolverte aún algunos de esos besos, me jode más el disgusto que os daría a los colegas que otra cosa, y soy un peleón!!
      ¡Hasta Grecia, kapetánissa, más pronto que tarde! En verano, en otoño o cuando sea, me decía el de urgencias que me ingresó, que es un buen tipo, que si tan bien me sienta tendrán que recetármela!

      Abrazos y buena campaña, ¡y salud, jodés!

      Eliminar
  2. A mi me ha gustado lo del xeito, palabra que me encanta y que atí te sobra. Gardame besos para mi tambien, que estoy seguro que recibiré en Grecia. Me dá el meigallo que nos veremos por alli mas pronto que tarde y si encima es recetado, me apunto a la medicina.
    Animo y mil besos
    Viriato

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hombre, es que el xeito ye de tu tierra,como el meigallo, y por los besos no te apures, está hecho!

      Saúde!
      ramiro

      Eliminar