sábado, 4 de enero de 2014

El cuento de la lentejita, de César


¡Déhate caéh, quillo!


El cuento de la lentejita


Érase una vez un hombre llamado Prudencio que era muy amigo de caminar y de andar fuera de casa. Nuestra historia comienza cuando Prudencio llamó a la puerta de la casa de un conocido suyo y le dijo:
- Hola Gonzalo, necesitaba que me guardaras esta lentejita, quiero ir al mercado y temo que se me pierda.
No te preocupes –contestó Gonzalo- te la guardo detrás de la puerta y cuando vuelvas del mercado te la llevas.
Cuando volvió Prudencio, la lentejita no estaba en su lugar. Gonzalo le dijo que su gallina se debía haber comido su lentejita pero que él le daría otra.
¡Ni hablar! – Dijo Prudencio- O me llevo mi lenteja o me llevo tu gallina.
¿Pero cómo te voy a cambiar una gallina por una lenteja, Prudencio?
A lo que éste replicó cantando:
“Mi padre es alcalde, mi hermano regidor, si no me das la gallina a la justicia me voy”
- Bueno, bueno, pues por no andar en justicias llévate la gallina.
Prudencio se fue con la gallina muy satisfecho y llegó a casa de otro amigo suyo llamado Ricardo.
-Hola Ricardo – le dijo- necesitaba que me guardaras esta gallina, quiero ir al mercado y temo que se me pierda.
No te preocupes –contestó Ricardo- te la guardo detrás de la puerta y cuando vuelvas del mercado te la llevas.
Pero una vaca que tenía Ricardo en su casa se comió la gallina y de ella sólo quedo una pluma.
Cuando volvió Prudencio y reclamó su gallina, Ricardo le dijo:
-¡Ah! se la ha debido de comer mi vaca, sólo queda una pluma, no te preocupes que yo te doy otra gallina de mi corral.
¡Ni hablar! – Contestó Prudencio- si tu vaca tiene dentro mi gallina, me llevo tu vaca.
¿Pero cómo te voy a cambiar una vaca por una gallina, Prudencio?.
A lo que éste replicó cantando:
“Mi padre es alcalde, mi hermano regidor, si no me das la vaca a la justicia me voy”
-Bueno, bueno, pues por no andar en justicias llévate la vaca.
Al cabo de los días, llegó a casa de Carlos, otro vecino de su pueblo, y repitió la misma historia dejando la vaca detrás de la puerta de su casa.
Carlos estaba casado y tenía una hija enferma, ésta al enterarse de que había una vaca en la casa empezó a decir con voz lastimera:
-“Higadito de vaca quiero si no me lo dan me muero”
El padre le decía que la vaca no era de ellos pero Paula, que así se llamaba la niña, porfiaba:
-“Higadito de vaca quiero si no me lo dan me muero”
El padre, preocupado por su hija, mató a la vaca y le hizo un caldo con su hígado.
Cuando volvió Prudencio y preguntó por su vaca, Carlos le contó lo sucedido y le dijo que le compraría otra vaca, a lo que él respondió:
¡Ni hablar! Si tu hija se ha comido mi vaca, me llevo a tu hija.
-¡Por Dios, como te vas a llevar a mi hija, Prudencio!.
A lo que éste replicó cantando:
“Mi padre es alcalde, mi hermano regidor, si no me das a tu hija a la justicia me voy”
-Bueno, bueno, pues por no andar en justicias llévate a la niña.
Prudencio metió a la niña en un zurrón y se marchó con ella dejando a los pobres padres desconsolados.
Iba por el pueblo con la niña y de vez en cuando le decía: “Canta zurrón o te doy un pescozón”
A lo que Paula respondía:
“Anillito, anillito de oro que en la fuente lo perdí
por mi padre y por mi madre que aquí tengo que morir”
Mientras cantaba la niña, una anciana llamada Marita oyó la canción y se dijo: “¡Pero si es la voz de mi nieta Paula!” y salió al camino. Vio a un hombre con un zurrón al hombro y le espetó:
- Buen hombre, ¿Querrás entrar en mi casa que tengo sopa caliente preparada para los peregrinos.
Él, sin pensárselo dos veces, entró en la casa y dejó el zurrón a la entrada. La anciana, mientras tomaba la sopa, sacó a su nieta del zurrón, la abrazó, le hizo una señal para que estuviera en silencio y después llenó el zurrón con siete gatos rabiosos.
Cuando se marchó Prudencio volvió a decirle al zurrón: “Canta zurrón o te doy un pescozón”, pero el zurrón no cantaba y él repetía: “Canta zurrón o te doy un pescozón”, enfadado por la desobediencia de la niña abrió el saco y los siete gatos rabiosos se le lanzaron al cuello...
La abuela llevó a Paula a casa de sus padres, éstos que seguían llorando su pérdida se pusieron muy contentos e hicieron todos una gran fiesta.
Y colorín, colorado este cuento se ha acabado.

César Ruiz del Árbol

Gato Pérez.  Todos los gatos son pardos.



P. D. Entrada imprevista y precipitada, pero vale la pena. Es un cuento de los años cincuenta/sesenta, que le contaba su madre a César Viriato, y que debió ser bastante popular por la época según nos decía él en un correo privado. Hoy me envía el cuento del que imagino que desconoce la autoría. ¡Gracias, César!.
En el correo adjunto, comenta:  

Aquí tienes el cuento de la lentejita:
Como verás no es un cuento edificante, aparecen unos padres desaprensivos, violencia de género, corrupción judicial, mentiras biológicas…, vamos, la España de hoy. He intentado meterlo en tu blog, para que lo leyera todo el mundo pero no me deja porque ocupa mucho.

Viriato

¡Salud y lentejas!

ramiro

viernes, 3 de enero de 2014

101


Colchones  Rita.  El Cabanyal. Valencia.
Gijón, diciembre 2013.



Salí a tirar la basura



en una visita onírica a Levante. No especifico el lugar porque en un principio no lo reconocí. La memoria es caprichosa y sólo después de dos horas perdido por algunas calles sucias y semiabandonadas, cuando me vi frente a una vivienda en una zona de casas bajas, lo recordé. Era un barrio de Valencia en el que había estado un par de veces haría no menos de veinte años, pero no me acordaba del nombre. La casa ya estaba entonces cerrada y la puerta, las ventanas y la fachada muy deterioradas, pero se mantenía en pie todavía airosa y, hasta donde se podía ver, con el tejado en buenas condiciones. Ahora el tejado había caído y se veían por los huecos vacíos de la fachada, sin ventanas y sin puerta, las paredes medio derruidas de las divisiones interiores del hogar. Varios puntales impedían que la fachada cayera sobre la calle. Me acerqué a la puerta. Todo el pasillo estaba repleto de bolsas llenas de basura, muchas de ellas abiertas. Olía a carne putrefacta, una rata salió corriendo hacia la parte trasera de la casa. Al girarme para seguir mi camino, entristecido por aquel desastre, vi el coche de la policía, al que no había oído llegar, aparcado al otro lado de la calle y arrancado. La excusa para conducirme al trullo fue que no tenía encima dinero ni documentación alguna, andaba merodeando en pijama con dibujos de monos empalmados y parecía un moro mudo, porque no había contestado a ninguna de sus preguntas. Moreno soy, pero no tanto. Quizá fuera el fez rojo que llevaba a modo de gorro de dormir. Me querían endosar la muerte del concejal desaparecido hacía semanas, desaparición y asesinato (puesto que se descubrió el cuerpo en la casa donde me prendieron) que sus colegas políticos atribuían a la plataforma ciudadana por la defensa del barrio, muy radicalizada según ellos, que se la tenían jurada después de todas las mentiras, dilaciones y pitorreos con los que el tal munícipe, mamporrero del propio Ayuntamiento, había maltratado al barrio y a sus vecinos. Yo sólo sería la mano ejecutora, ¡una mala película! Menos mal que conozco a un pariente lejano de la ahijada de una sobrina política de un cacique castellonense, de la banda de estribor como Rita Barbeirás Ynovuelvasmás, y buen amiguete suyo. Me soltaron, eso era una garantía de más peso que cualquier vil sospecha.


Julio Bustamante.  Valencia no s'acaba mai.




Salud y felices pesadillas.


ra

Mostrando SNC00144.jpg
El Cabanyal.  Valencia,  2013.
Fotografía de  Ana  Capsir.



P. D. Aunque programo estas historias con mucha antelación, a veces se me cuelan sueños como el de hoy y desplazan a los previstos. Éste siguió a la fotografía que Ana Capsir me envió hace un mes de su barrio valenciano del Cabanyal.  A ella se lo dedico pues.

Salut!


jueves, 2 de enero de 2014

Silueta en la terraza


San Justo de la Vega.  
León,  junio  2013.


El genio 


...quizá sólo un segundo fugaz, el vistazo que sigue a un parpadeo, 

o tal vez pasé horas mirándola, camuflada entre los árboles 

una silueta cambiante variaba de forma sin cesar al paso de la luz del sol.


En un bosque antiguo de árboles centenarios, aquella figura

era más longeva que el más viejo de los hombres.

Milagrosa eternidad de un breve instante, prodigio de la luz, falsa moneda...



De  Interrogatorios y Otras partidas perdidas. 2013.

Ramiro Rodríguz Prada


Pau Riba.   L'home estàtic.



Salut!

martes, 31 de diciembre de 2013

(25 canciones para reumáticos)


A B C D
Pinturas al agua sobre tela y tabla.
Ramiro Rodríguez Prada  2010
.


Las últimas del calendario
(25 canciones para reumáticos)


1

El Pulgarzito.  Ser albañil es una ciencia.

2

La Sonora Carruseles.  Arranca en fa.

3

Joe Arroyo.  Pal bailador.

4

Fruko y sus Tesos.  El salsero mayor.

5

Hector Lavoe.  El Cantante.

6

La Sonora Carruseles.  Boogaloo.

7

Vinicio Capossela.  Che cosse' l' amor.

8

Willie Colon. Hector Lavoe.  La Murga.

9

Oscar de León.  Qué bueno baila usted.
http://www.youtube.com/watch?v=9Xijqv5vz2E&feature=related

10

Wayne Gorbea.   Lo que dice Justi.

11

Roberto Goyeneche.   Suerte loca.
http://www.youtube.com/watch?v=sZB4O17QKj0

12

Beni Moré y Rafael de Paz.   Bonito y sabroso.

13

Félix Chapottin. Irakere.  Dile a Catalina.

14

Miguelito Cuni y Félix Chapotín.  Cucarachón.

15

Chapotín y sus estrellas.  Yo si como candela.

16

King Oliver's Jazz Band, con Louis Armstrong.  Dipper Mouth Blues.
http://www.youtube.com/watch?v=PwpriGltf9g

17

Billiie Holiday.  Strange fruit.

18

Μιχάλης Γενίτσαρης. Γιώργος Ξηντάρης.   Μες στη Φυλακή που Μπήκα.

19

Lafra.   Balkan Sefarat.

20

Rafael Jimenez Falo.   Bulerías a la Tía Chata.

21

Buika y Javier Limón.

22

Carlos Gardel.  La última copa.

23

El Púlgar.  Estereotipo.

24



¡Salud, buen año y mucho ritmo!


Ramiro

lunes, 30 de diciembre de 2013

100


Luanco.
 Asturias 2013.


Salí a tirar la basura



hablando solo, cuando volví me vine escuchando. 



Sidney Bechet. Art Hodes, Pee Wee Russell, Muggzy Spanier, Miff Mole,
Pops Foster, George Wettling. Hoefer.
Clarence y Spencer Williams.   Royal Garden Blues.






Salud y felices pesadillas.



ra


domingo, 29 de diciembre de 2013

Abismos


Al otro lado


así caí



había llegado hasta allí, tenía que entrar, ¿o era salir?, de pronto me asaltó la duda

¿era de noche y entraba en casa, o salía a la luz del día?

¿estaba en un pasillo o en la calle? 

qué importa, me dije, lo sustancial es que sigo aquí

de acuerdo, pero ¿de dónde vengo?, tal vez así supiera dónde estoy

de cualquier parte, ¿y por qué tengo que entrar o salir?

aquí no hay luz y esa rendija es una tentación

¿la luz es una tentación?

en este caso sí, una atracción, un interrogante

¡pues adelante!



así caí en el abismo



De  Interrogatorios y Otras partidas perdidas.  2013.

Ramiro Rodríguez Prada


Salud.


Juan Carlos Rubio.  The Clift.



P. D. La entrada está dedicada con un abrazo amistoso, al polifacético y viajador Juan Carlos Rubio, autor de la canción, pajarero, fotógrafo de SC, en nuestros Flanvoritos (offtravels), y otras muchas cosas más. 

¡Muchos besos!

sábado, 28 de diciembre de 2013

Regreso a Vilanova


El sótano del manco.

Vilanova da miña alma!


Día de Santos Inocentes, fiesta de guardar para don Ramón del Valle-Inclán, pícaro modernista y sabio antiguo.
Meses después de aquella Novena de Ánimas por tierras de cristianos, volvíamos a su bodega de Vilanova de Arousa, en cuya mesa quedaban los restos de un pote de caldo gallego.

A primeros de mayo, en mi respuesta a un comentario del Capi, a quien don Ramón respeta y admira como marino y persona, en el capítulo titulado Mirada retrospectiva, donde se iniciaba el relato de la Semana de Ánimas, adelantaba algún detalle del encuentro con el viejo manco, después del periplo esotericoputeril asturleonés.  

El Capi:
Ya pensaba que habías olvidado a D. Ramón. Pero revive con la primavera. El jodido Zombi...

Respuesta: 
¡Está más vivo que yo el cabrito!, menudo viacrucis puteril el de la semana de difuntos; ahora quería que lo acompañara a unos ejercicios espirituales al Nepal vestido de azafrán, y que me rapara la cabeza, ¡Usted primero, no te jode! Ya me hizo corear con él el Hare-Krisna, Hare-Hare, mientras le daba a una campanina como las de los monaguillos en la Consagración del Sacrificio de la Santa Misa, en resumen, en misa. Le dije que yo de Turquía no pasaba, ya veremos cómo acaba la cosa, porque tuvo un mal rollo con uno del monte Gurugú y no traga a los moros.
¡Pero los turcos no son moros, don Ramón!.
¡¿Me quiere dar lecciones de geografía, de etnografía o de historia?!
No puedo con él...
Un abrazo!

En el bodegón de Valle, Sebito, ojos y orejas de pachón, se despedía corrido, y eso que su amo había puesto sobre la mesa el chibuquí y la bolsa de cordobán. Apenas les prestó atención el rubicundo criado. Se veía descompuesto al pobre rapazón, al parecer desde que regresó del periplo cantábrico. La su Jaki, dulce y melancólica, pero caprichosa, andaba celosa y lo rechazaba.

Me dijo que traía olor a incensario, a choto y a puta barata...
¡Era olor a chocho de puta barata, Usebio!, corrigió Valle-Inclán.
¡Dáme o mesmo, se me deixa!, contestó el mocetón medio sollozante. Si non manda usted nada máis..., añadió con cara de apaleado.
¡Anda, mastín, corre y no te descalabres!, dijo el manco señalando la escalera de la bodega. Eusebio salió a escape metiendo su corpachón, que casi no cabía, por el hueco oscuro.

Y allí nos quedamos los dos solos, iluminados por una vieja lámpara de aceite con un trapo empapado por mecha. Don Ramón estaba serio y solemne como un apóstol del Greco. ¿Qué sería de Tejerina?. No tenía intención de estropear el encuentro preguntándole por ella, la cortesía ya me había valido más de una bronca del manco, a quien no se le podía mentar la costilla.

Por mi parte no recordaba cómo había llegado una vez más al sótano del gallego. Tampoco tenía memoria de haber comido caldo y sin embargo olía a unto y vi tres platos y tres cucharas con señales de uso. Y tres vasos de los que sin duda habíamos bebido, no sólo porque todavía quedara algo de vino en ellos, sino porque el sabor del morapio fresco en la garganta, fue la primera sensación que percibí despertando en aquella nueva, y quizá última -lo sentía como una premonición- cita arosana.

Aproveché la calma del zombi genial, para interesarme por el diálogo con los municipales y el mosén, y su papel de defensor de incautos en la Catedral de Oviedo, y también sobre el regreso de los cuatro célebres a Vilanova.

¡Se non hai viño, non hai contiño!, declamó sentencioso, y con el chibuquí, que había cogido de la mesa, señaló el jarro.
Saqué vino de la cuba y llené los vasos, mientras Valle abría la bolsita del hachís y pillaba una porción de un costo muy blando, con la que se dispuso a cebar la pipa. Era una operación que realizaba con calculada parsimonia, y su lentitud se debía más a cómo se recreaba en ella, oliendo la china y la punta de sus dedos y apretando suavemente el marrón en la cazoleta, que a la dificultad de hacerla con una sola mano.

Echamos un trago y empezó a contarme. Así conocí el contenido de su defensa cerrada ante el cura y los policías en Asturias, en la que él mismo llamó Katábasis, y alguna peripecia del regreso a Galicia.
Habían hecho todavía un  par de paradas antes de llegar a la Ría de Arosa. La primera en otro puticlub de Terra Chá, cerca de Villalba, y la segunda en un dúplex del Ferrol con seis fulanas. Pero ya canso de estas machadas del viejo chivo cuando recuerda, con los ojos vueltos, la zaga y la delantera de alguna mulata de las que le gustan.

Me resultó más interesante la bronca que tuvieron en el interior del Mercedes chegando a Vilagarcía.

La cuba y el jarro.

Estaban ya todos muy cansados de tanto trote putero y los malevos se relajaron, pensaron que el viejo yacía traspuesto, roncaba desmadejado como una marioneta, con sus luengas barbas y sus lentes torcidas sobre la nariz, soñaba y farfullaba frases incomprensibles. Iba en el asiento trasero con Sebito que, siguiendo su costumbre, dormía con el cogote apoyado en la bandeja posterior del automóvil.

Porfirio, que conducía el Mercedes en ese momento, cometió la indiscreción de dirigirse al Legía en voz alta recordando la broma que nos habían gastado en Oviedo. El Narizotas, por su parte, añadió un comentario sobre el diputado y la putilla que lo acompañaba y los dos estallaron en carcajadas.
El de Vilanova, que tiene orejas de lince y oye hasta en sueños, estaba escuchando la conversación de los peines, que sólo confirmaba sus sospechas.
Los cogió desprevenidos, de espaldas, riendo y mirando a la carretera. Les sirvió unas raciones de boina con toda la fuerza y mala hostia de que fue capaz. La boina, que era un regalo personal de Pío Baroja si recordáis, está más costrosa y cargada de mierda que la trasera de un cochino jabalín, ¡y pesa que se jode! 

¡Don Ramón que provoca un accidente!, chilló el Legía capeando el temporal de boinazos con los brazos.
¡Eu estou morto, carayo!, respondió el zombi descargando el último estacazo en la cara de Porfirio que había descuidado su defensa por atender al volante.

El boinazo le alcazó de lleno en los ojos abiertos y el guardaespaldas quedó sin visión, frenó a ciegas pero no pudo evitar dar un giro brusco al volante que los llevó directos a la cuneta.
Salieron los cuatro magullados, el Legía, además, con el tabique nasal fracturado y sangrando a chorro por su napia borbónica. Miraba a Don Ramón como para matarlo.

El manco, los cristales de las lentes rotos, había metido su mano buena en la faltriquera y palpaba la de a tercia.

Atrabilio Melones Turrión, sacamantecas, rapacuras.

Ixo Rai.   María. 

viernes, 27 de diciembre de 2013

Ο Πόντιος, El pontio -2


El pontio.  Autorretrato.
 Julio  2013.


Ο Πόντιος -2


Buenos días. Dejé escrito en la primera entrada dedicada a los pontios, el 1 de julio pasado, que lo intentaría por segunda vez si finalmente podía sacar las fotografías. Aquí esta el pobre resultado, suficiente en cualquier caso para mí y creo que para los que pudierais tener algún interés en el tema, que no seréis muchos; y la sonrisa de algunos colegas sé que la conseguiré. Con eso ya me basta.

Antes de nada, para más comodidad e información, y también porque hoy no tengo mucho más que añadir a lo ya dicho en el otro capítulo, aparte de las imágenes, quiero repetir las direcciones de ese magnífico trabajo sobre los pondios al que hice alusión en otros lugares del blog, realizado por María y publicado en La pasión griega, y la de esa entrada mía anterior:

La pasión griega. María de Paz.  Los pondios, un pueblo sin patria.

Psilicosis.  Ο Πόντιος, El pontio.

Quería una foto sin barba porque es más rara entre ellos que entre los cretenses, por ejemplo. En cambio me interesaba el bigote, que es más habitual, y ese corte concreto de mostacho.
También entre los cretenses se da uno parecido, cuyas guías rodean la barbilla, bajando desde la base de la nariz y el labio superior hasta el final de la mandíbula inferior. Estoy pensando en Nikos Xiluris o Garganurakis, aunque es un bigote que se puede repetir por muchos países balcánicos y medio asiáticos, y es cierto que tiene algo de oriental, tártaro.

Pero también se puede ver uno parecido, muy negro y con una calidad de pelo distinta, más lacio y chino, entre gentes del sudeste asiático. Y hasta entre algunos chamacos mejicanos, así que sobre bigotes no hay quorum. ¡Si aún me saldrá un tratado del bigote!, Tractatus mystaci?, Tractatus superioris labri (radit)?.
Sin embargo los pontios recortan de un modo particular sus mostachos: afeitan los pelos del centro del labio superior casi hasta la raíz de sus narices, de manera que dejan un triángulo pelado sobre el labio dando al bigote apariencia de mayor longitud, aunque perdiendo grosor.

La coquetería masculina no es ajena a esta manera especial de engalanar el morro y la cara, algo que no es exclusivo de los pontios, por supuesto, la mayoría de los bigotudos dejan el mostacho por cuestiones de estética personal. Es un poco diferente a la barba, donde se da con más frecuencia el dejarla por comodidad, abandono, o incluso protesta, lo que no anula la presunción de los barbudos, que también existe. Pero en general vamos a dejar establecido que los del bigote son más presumidos que los de la barba (hay encuestas...).

Stelios Kasantsidis.   Χανι Μπενιμ Ελι Ντιρεμ Παστιρμα.


El pontio  Ρόμηρος   Ροντριγκίδης  Πραδαούτηδες.
Fotografía de  Mabel. M. M.

Desde luego para bigotes los de los maniotas, que van de un hombro al otro, como contaba también Fermor en su libro sobre esa región del Peloponeso.

Otra disculpa de esta segunda entrada pontia, era el fajín con el que sujetan los bombachos, como se ve en la imagen, que faltaba en la anterior. En la primera foto de hoy se me olvidó el cinto de cuero crudo, que quería simular las cartucheras, y en la segunda se me está cayendo el paslik, el pañuelo de la cabeza, después de deshacerse el nudo. Puse una cara muy retadora ahí frunciendo el entrecejo, pero con todo ello, más el chaleco estrecho, y embutido en negro de arriba abajo, parezco una morcilla con bigote y tirabuzón, ¡toy que arrebato!.

Como en los retratos del cretense y el maniotis, los nombres de los personajes que recreo, siguen la tradición de cada pueblo, usando como base mi nombre y apellidos y añadiéndoles los sufijos más comunes entre ellos.
En el segundo apellido (los griegos raramente lo usan) del pontio, he utilizado como sufijo el nombre con el que los griegos llaman a los pontios, Aoutides. Injustamente llevan el mismo estigma que aquí los de Lepe, y además en su caso han sido con frecuencia ciudadanos de segunda.

Στέλιος Καζαντζίδης.  Και ευρέθεν ένας Πόντιος.


Υγεία, Salud!


Ρόμηρος Ροντριγκίδης Πραδαούτηδες.
Rómiros Rodriguidis Pradaoútides.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Η Πόλυ Πάνου, Poly Panou -2


Levkós. Kárpazos.
Grecia, agosto 2013.

Πόλυ Πάνου -2


Buenos días. Con Bizikotsis, Poly llegó a ser la nueva Sofía Vembo, Σοφία Βέμπο, histórica intérprete de laiká, con la que se la comparó.

Poly Panou nació el 28 de octubre de 1940, y si pongo la fecha completa, cosa que no suelo hacer, es porque coincide con un acontecimiento trascendental en el devenir de la Grecia moderna. Es el día en que el dictador Metaxás contestó con un  Όχι, No, a las pretensiones de Mussolini de ocupar el país, No que dio origen a la guerra greco-italiana en los iniciales compases de la Segunda Guerra Mundial y que desde entonces ha quedado como fiesta nacional.

En los años 60, reconocida ya como una estrella, con Panos Gavalás, otro cantante poderoso de laiká de la estirpe de Mitropanos o Dionisiou, fundó el sello discográfico Βεντέτα, Vendetta, con el que grabar temas propios y de su gusto sin imposiciones de empresa o mercado.

Κώστας Βίρβος. Απόστολος Καλδάρας. Πόλυ Πάνου.  Ό,τι βρέξει ας κατεβάσει.


Además de los compositores mencionados en el capítulo anterior, como Apóstolos Kaldaras, que firma el primero y el último tema de hoy, Panu interpretó canciones de los mejores autores y letristas del momento.

Tal es el caso de Kostas Virvos, al que ya he mencionado en muchas ocasiones, escritor que colaboró como Poly con los músicos de más prestigio de la laiká, Derveniotis, Tsitsanis, Bizikotsis, Kasantsidis o el propio Kaldaras.
Canciones de amor y desamor muy populares, como Γεννήθηκα για να πονώ, Nacida para sufrir, de Tsitsanis, que inmortalizó Marika Ninou, o Μια παλιά ιστορία, Una vieja historia, de Kasantsidis, que quienes sigan el blog ya han tenido ocasión de escuchar aquí..

Γιάννης Καραμπεσίνης. Πόλυ Πάνου.  Εσένα δεν σου άξιζε αγάπη. 

Εσένα δε σου άξιζε αγάπη
εσένα δε σου άξιζε στοργή
Έχεις στο αίμα σου την αμαρτία
είσ' ένα ψέμα χωρίς ψυχή

Tú no mereces mi amor
tú no mereces mi cariño
Tienes en tu sangre el pecado
es una mentira sin alma

Traducido libremente, y puedo equivocarme, no os fiéis, así tengo que arreglarme por no ser aplicado..., ¡Estudiad, queridos niños!

De la película  Ολγα, αγαπη μου, Olga, mi amor, de Γιάννης Δαλιανίδης (1968).
 Λευτέρης Παπαδόπουλος, Μάριος Κώστογλου. Μίμης Πλέσσας. 
Πολυ Πανου.   Φυγε λοιπον μη στεκεσαι.


Una faceta muy importante en la carrera musical de Poly, que además contribuyó en gran medida a su popularidad, fue su aparición en películas de los años 60, como en ésta de Mi querida Olga, en equipo con Papadópulos y Plessas, músico con el que colaboraría estrechamente.

En nuestras vacaciones vimos alguna en la televisión griega, de esos ciclos que ponen por las tardes reponiendo películas antiguas, y Olga fue una de ellas, quizá la más popular, tanto el film como las canciones que canta Poly.

De la película  Ολγα, αγαπη μου. Λευτέρης Παπαδόπουλος. Μίμης Πλέσσας. 
Πόλυ Πάνου.  Τι σου 'κανα και πίνεις.


Levkós. Kárpazos.
Grecia, verano 2013.

Entre los compositores griegos de Éntekno, Panou interpretó también una canción muy conocida de Stavros Xarjakos de 1963, Κόκκινα φανάρια (Το καλντερίμι). Faroles rojos (El camino), que acabaría convirtiéndose en un himno gay por los años dorados de Mykonos.

Αλέκος Γαλανός. Σταύρος Ξαρχάκος. Πόλυ Πάνου. Κόκκινα φανάρια (Το καλντερίμι) 


Η Πολυτίμη Κολιοπάνου, era su nombre real de pila, muy largo y difícil de fijar. Lo cambió por el más corto Poly Panou cuando empezó con Bizikotsis en la música.

Panou firmó una veintena de discos personales, más un sin fin de colaboraciones y programas especiales en radio y televisión.

Y para terminar: tabaco y vino. No tengo arreglo. En esa mezcla se adoban tantas voces maravillosas, rotas muchas pero siempre fuertes, con personalidad, descaro o chulería. Y eso nos dejó Poly Panu.

Χαράλαμπος Βασιλειάδης Τσάντας, Γεράσιμος Κλουβάτος.
Πολυ Πανου.  Άναψε το τσιγάρο. Encendió el cigarro.


La última es una de mis preferidas y ésas suelo dejarlas para el final. Aquí la voz de Poly tiene mucho del deje tristón del tanguista, y ese acordeón ayuda, por más que sean las penas del rebétiko las que canta.

De la película  Είμαι μια Δυστυχισμένη (1964), Ime mia distijismeni, de Apóstolos Tegopoulos.

Χαράλαμπος Βασιλειάδης Τσάντας, Απόστολος Καλδάρας. Πόλυ Πάνου.
  Φέρτε μια κούπα με κρασί. Trae una copa de vino.



Salud y buena música

Barbarómiros

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Extreñimiento clerical


El Naranco.
 Oviedo. Asturias, marzo 2013.


El culo de los obispos
(Extreñimiento)


Tienen esa redondez de santas hostias preñadas de chorizo

como empanadillas sin cocer y el culo mondo y fofo y albo.

Lo sé porque aparecen en mi bola de cristal de Roca pura

cuando sobre la porcelana les veo el ano reflejado y mierda dura.


De  Kolomancias.  Oviedo 2013.
La moska kogonera


Frank Zappa.   Po-Jama People.



Salud

martes, 24 de diciembre de 2013

Μανούλι, Manoúli, queso karpáciko.


¿Manoúli, Maroúli, Manoúri o Feta?
Cárpatos. Grecia, verano 2013.

Manuli


Buenos días. En una guía que hablaba de Cárpatos leí Marouli en lugar de Manouli y aunque rectifiqué al ver el nombre en la carta de una taberna en Livadia, se me había metido tanto el equívoco que seguí llamándolo Maruli, e incluso lo escribí aquí en algún capítulo. Valga  esto como rectificación.

Era mi intención ofrecer la receta de un postre griego para estas fiestas y había pensado en las loukumades, uno de los más populares de Grecia, presente en todas sus regiones, celebraciones y paniyiris, y que este verano probamos en el Dodecaneso.
Fue la bondad de las que hacían María y Nikos en Levkós, Cárpatos, lo que me movió a ello, porque me dieron la receta y pensé que un dulce era una buena idea para un día como hoy. Pero no quería limitarme a copiar la receta, o dejarme guiar por los distintos vídeos que se pueden encontrar en la red explicando la confección de recetas, más o menos similares, en distintos lugares del país.

Por eso me lancé a probar antes de hablar: ¡no me salieron lukumades, me salió un churro patatero! La primera en la frente. Ante semejante fracaso reculé y ahora voy a tardar en repetir.

¿Qué hice mal? Sospecho que no incorporé la cantidad de levadura necesaria o no hice bien la mezcla de ésta con la masa, porque no subió lo que debería después de la espera obligatoria, y los buñuelos quedaron demasiado duros. Un palo así, a mí, que no soy un vocacional de la cocina, me baja la moral hasta límites desconocidos. ¡Qué rabia me dio, con lo que tardé en decidirme y lo fáciles que parecían!

Si lee este artículo alguien de la comunidad filohelena asturiana, que todos los años organiza ágapes con distintos platos típicos griegos, y que según he escuchado planchan las lukumades, en sentido figurado claro está, si se enteran, insisto, me echan a los lobos, y con razón. Es broma, desde luego.
En fin, que no hablaré de mis buñuelos y no mucho del queso que los reemplaza, tengo poco que decir y estoy flojo para buscar más información. Que valgan las fotografías, ésta es la crónica de un fracaso.

Uno de los Manulis  envasados en  Cárpatos.
Grecia,  verano 2013.

El Manouli, como ya dejé apuntado en un par de entradas cuando me ocupé de Cárpatos, -no confundir tampoco con el Manouri de Macedonia y Tesalia, queso con denominación de origen reconocida-, es un queso blanco de oveja, no sé si en algunos casos de cabra o mezcla de ambas leches, primitivo, al principio húmedo que no fresco, semejante a un Feta, y, después de curado, muy seco y con un alto contenido en sal. En origen es como los fetas caseros de todas las islas, que van perdiendo el agua con el tiempo hasta adquirir una dureza casi pétrea.

El plus de sal permite una larga conservación sin que las cualidades organolépticas se alteren demasiado, es decir que no rancea tan rápido como otros quesos. Porque el Manuli es rico en grasas, como en general todos los quesos de cabra u oveja frescos o curados.

El ejemplo más cercano para mí es el Mizitra de Creta y alguna otra isla. Empieza por ser un requesón cuando está recién elaborado, que se presenta grumoso y sin aglutinar, y termina convirtiéndose a lo largo del año en un queso para rallar debido a su dureza y concentración. El queso es sabroso dentro de su tosquedad y en sus fases de media curación, como es el caso del Manuli, acompaña perfectamente, verbi gratia, a un cafelito elinikó, a un vaso de agua o de vino, a un tsikudiá, con un trozo de pan y unas uvas.

Sabido es que la domesticación de animales, un proceso lento y gradual, comenzó con la revolución neolítica, el abandono de la caza como forma única de subsistencia y el comienzo de la agricultura y el pastoreo. El perro parece ser el primero, entre el 15/10.000 adC., al que seguirían cabra, caballo, oveja, cerdo, vaca, etc. Y el lugar donde se localizan los primeros ensayos en esa dirección es Oriente Medio, Mesopotamia, Siria, sur de Turquía, Jordania, Palestina... .

Y de Asia Menor habría pasado a Europa a través de Grecia, como el hierro, la forja, y tantas otras cosas.

Nikos Pablidis.  Pote za pao sto jorió.


El  Μανούλι  de Georgios Vergetakis.
Carpatos.  Grecia, agosto 2013.

Sea como fuere, la tradición en el pastoreo de cabras y ovejas para aprovechar su carne y sus derivados, lana y leche, es en todos esos pueblos ancestral, y de ahí proceden más de la mitad de los dos mil quesos tradicionales que existen en el mundo. Sólo en Grecia, con apenas 11 millones de habitantes, hay más de treinta denominaciones de origen. Ya sé que para una región como Asturias, actualmente de las más ricas de Europa en variedades queseras, puede sonar a poco, pero no lo es en el conjunto de los pueblos.

Ese conocimiento no se ha perdido aún en muchos lugares apartados, entre ellos las islas, donde se sigue realizando un pastoreo tradicional, que es la base del producto, con el ganado triscando por el monte de sol a sol, y estabulaciones parciales para pasar la noche en los rediles o en esas cabañas, kejaiades les llaman en Limnos, donde, por cierto, las mujeres y los pastores elaboran uno de los mejores fetas de Grecia.

En invierno es normal que se prolonguen los periodos de estabulación y que se complete la alimentación de los animales con algo de pienso. Pero tampoco es lo habitual, se respeta la tradición porque los primeros y casi únicos consumidores, en muchos casos, son ellos mismos y sería un autoengaño. Y los griegos serán pobres, pero tienen un paladar educado y exigente, más aún con sus propios productos.

Hoy ya se encuentra Manuli en los supermercados, manufacturado por un par de firmas de Cárpatos, lo probamos y responde a las características apuntadas. Su precio en el mercado ronda los diez euros el kilo, envasado.

Pero nos gustó bastante más el casero que comimos en Livadia, o algunos trozos que Nikos compartió con nostros en Levkós.

El tentempié de  Nikos, en un rincón de su chiringuito en  Levkós.
Cárpatos.  Grecia, agosto 2013.

Los griegos, cerca de Italia y más influidos por su cocina y su cultura, son más amigos que nosotros del queso rayado, la pasta y los gratinados. Eso hace que aumente mucho el consumo, pese a que el queso para roer, para comer un pedazo, no es tan frecuente como complemento o postre en una mesa griega como en las nuestras, con más variedades de ese género y más sofisticadas. También de gran calidad, por supuesto.

Otra fuente de consumo masivo en Grecia, ciñéndonos al feta, es su incorporación a la ensalada nacional, o como tapa, solo, con aceite de oliva y orégano, o algunas aceitunas negras.

Y creo que, después de todo, no fue tan poco lo que escribí con la excusa del Manouli. Así que buenos días y que os podáis permitir un queso rico en la mesa, aunque sólo sea por una noche, ¡soy un forofo de ellos!
Y ante todo que tengamos salud, detrás los buenos alimentos, ¿es posible lo uno sin lo otro?

Μιχάλης Μιχαηλίδης (Μιχαλής). Αρχοντούλα Λεντή.  Δέρνε με μάνα σιανά. Καρπάθου.

http://www.youtube.com/watch?v=lRAQ4-uTSN0

Ramiro

lunes, 23 de diciembre de 2013

Autorretrato sin manos


Magia potagia: Autorretrato, ¡sin manos!


nada por aquí nada por allá
(y un café)



sabía que no era nadie que no era nada que estaba muerto

pero insistía en renacer cada mañana en un alehop de circo

con zumo de naranja amarga sin alcohol y llagas varias

en la tostada imaginaria de un desayuno solo en zapatillas

y un café


a quién le importan sus estigmas sus paperas o su incendio

manteca de cabra loca para nutrir la fantasía de vivir sin vida

reír la muerte y ordenar un caos que nunca tuvo arreglo

detrás de la cara nadie detrás de las manos nada sólo nada   

y un café


De  Interrogatorios y Otras partidas perdidas. 2013.

Ramiro Rodríguez Prada


Pau Riba.  Nit de Nadal.



Salud y buenas noches.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Un regalo de Lisi y Diamandís


Ένα δώρο από Λίζι και Διαμαντής.
Petriés. Eubea,  2012.


Un poco de cariño


Καλημέρα, Buen día!. La última noche que nos invitaron a cenar en su casa de Petriés, en Eubea, Lisi y Diamandís, tenían, además, un par de regalos para nosotros. Sabiendo lo que fumo, se les ocurrió la idea de comprarme una maquinina de hacer cigarrillos.

Es muy guapa, como podéis ver, metálica con todo el firmamento en el relieve de la tapa. Pero la uso poco porque estoy acostumbrado a liarlos a mano y me resulta más cómodo y rápido. La tengo en realidad como una pequeña reliquia y recuerdo de los amigos.

La máquina, no obstante, sólo es un pretexto para recordar de nuevo a esas buenas personas. A ellos y a toda la parea de Agioi Apostoloi, Stavrula y Spiros, Kostas y Panoiotis, María y Maquis, Popi y Yiorgos, o Valy y Yiannis..., y sus respectivas familias.

Ψαραντώνης.  Psarandonis (21/8/13).  Εσβησ' αέρας το κερί/ Άντρας που δεν εκάτεχε.



Todo el cielo,  diurno  y  nocturno.
Petriés.  Eubea. Grecia, verano 2012.

No se me da bien eso de las celebraciones cristianas del Amor Universal a plazo fijo, luces de fiesta y grandes almacenes, y por eso no acostumbro a mandar felicitaciones o desear un próspero año nuevo, ni aquí ni en parte alguna, como es norma para otros por estas fechas. No soy tan duro, porque en realidad no lo digo con esas palabras, pero de algún modo lo digo, como aquí.

Y sin embargo me llegan detalles como la tarjeta que nos envió el año pasado Marza, la hija de Popi y Yiorgos, algo personal, tierno y hecho con cariño.
Porque al final viene a resultar que las palabras y las frases no son más que fórmulas más o menos convencionales. ¿Qué gran diferencia hay si yo utilizo la frase que tengáis un buen año, o que el invierno sea leve?, cuestión de estaciones y fórmulas gramaticales. El asunto es arroparnos para entrar en calor.

Y las fechas no son sino otra convención. Por eso cada uno con su creencia, sin imponerla a los demás, como y cuando quiera, pero que quiera si es posible.
Como no se me da bien por mucho que lo verbalice, la entrada de hoy será corta, me gustaría ahorrar palabras pero que les llegara el cariño.

Kiko Veneno. Está muy bien eso del cariño   Respeto.



La máquina con la boca abierta

Una pequeña mención a los tres temas de hoy. El primero, de Psarandonis, es una grabación en directo de agosto pasado, cuando estábamos en Kárpazos, lo subo porque me pongo en el lugar del maestro de Anogeia, y ése sería el entusiasmo que quisiera transmitirles hoy, aunque sé que este gran loco no es lo que más motiva a la parea.
El segundo de Kiko, ya lo dice casi todo en el título del álbum, Está muy bien eso del cariño, y en la letra de la canción Respeto.

Y el tercero de Sofía Vembo se titula La tabaquera, que vendría a ser una petaca, tal vez una pitillera, apropiado en cualquier caso para ilustrar musicalmente el regalo de Lisi y Diamandís. Ya había puesto otra versión, un dúo de Marika Ninou y Vasilis Tsitsanis que me gusta más, pero hay que variar.

Si no lo dije lo repito: ¡Salud y buen año a todos!

Μ. Τραϊφόρος. Γ. Γιαννακόπουλος. Ι. Ριτσιάρδης.  Σοφία Βέμπο.  Η ταμπακέρα. (1950)


Υγεία, φίλοι μας, και καλό χειμώνα!!


Barbarómiros

P. D. Cariños también a todos los lectores de Psilicosis que me han acompañado, a los comentaristas, seguidores y amigos: sin vuestro apoyo dudo que hubiera llegado hasta aquí. Salud, abrazos y buen invierno.

Ramiro 

viernes, 20 de diciembre de 2013

Is my man


Rodas.
Grecia, verano 2013.


Quelonios en La Carrera de San Jerónimo


Lo veo todo ictérico y sangrante

tal que un helado de limón con guinda

cuando las tortugas cruzan lentas

por el ojo del culo del congreso


Que me saquen esa muela de la boca del cuerpo

dice una diputada estrecha de caderas

y aplauden sus señorías sus orejas y al compás

sus cojones sus labios venusianos y sus belfos


De  Interrogatorios y Otras partidas perdidas.  2013.

Ramiro Rodríguez Prada.


Maruja Garrido.  Es mi hombre.



Salud


P. D. Una sugerencia de Ana Capsir que también me gusta:

Leonard Cohen.   I'm your man.

http://www.youtube.com/watch?v=tKjSr1zOTq0&feature=youtu.be

Besos!