Katálogo de Toses. Los Pikadores Hermétikos. Literacura púsica dibrujo pozía ilustreción pindura fozografía hupor..., y Grecia.
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viernes, 27 de junio de 2014
miércoles, 25 de junio de 2014
Somos gochos
| ¡No hace falta que lo juréis! |
Cloacas millonarias
Por la parte del rulé lleva el banquero
tatuado un vaticinio en letras de oro:
Tú llegarás muy lejos, reza el texto.
Y fue tan cierto aquel secreto augurio,
que la caja de la mierda reventando un día
llenó tres continentes de dinero negro.
De Kolomancias. 2014.
Salud
lunes, 23 de junio de 2014
150
| Consejo de amigo. Ribadeo. Galiza, 2013. |
Salí a tirar la basura
aprovechando para echar un cigarro, aunque no tengo una familia intransigente que me prohíba fumar en casa. Por eso entre otras cosas, porque son tolerantes, trato de no atufarlos demasiado con mis malos humos. Pero hablando de humos chungos -sin querer leo higos chumbos-, es peor el mal carácter; yo me crié con las cocinas de carbón y el brasero de picón de los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, en compañía de fumadores, pero me hizo más daño alguna bronca posterior en pisos con calefacción central libres de humo.
Salud y felices pesadillas
ra
domingo, 22 de junio de 2014
Ovulando
| Clínica abortiva Las Escachaduras. El Corral de Comedias. |
La gallina enajenada
¡Ay, Vírgen de la Purísima Concepción, qué vida más triste la de una ponedora!, ¡viendo como te quitan, casi de debajo del culo, el huevo diario, cómo se malogran una y otra vez tus ansias maternales! Ni un solo pollito que sacar del huevo en una fila de ellos que llegaría a Roma. Tanta dilatación, tantos afanes, tanto cacareo, tanto pienso compuesto, ¡¿para qué?!
Eran tan fuertes mis deseos de tener pollitos, que en una ocasión escondí un huevo en el corral. Luego supe que otras muchas gallinas lo intentaron antes que yo. Lo estuve incubando tres meses por lo menos, febril y amorosamente, en un rincón oscuro, ¡pero nada! Al final, de tanto sentarme encima, se rompió. Olía ya a huevo podrido. ¡Qué inocente, ni siquiera sabía lo que era un gallo!...
Korvus Korax, ο Μάυρος.
viernes, 20 de junio de 2014
149
| Magia simpática. |
Salí a tirar la basura
en un descanso publicitario de la película que veía por televisión. La habían cortado en un lance clave: el protagonista, un hombre de mi edad, se disponía a salir de su casa con dos bolsas de basura, camino de los contenedores, mientras en la calle un asesino a sueldo, en el interior de un coche, se preparaba para matarlo. Cuando pisé la calle no pude evitar el mirar con aprensión los coches aparcados en las cercanías. En el interior de uno de ellos había un hombre que me observaba. Al pasar a su lado vi que se abría la portezuela que daba a la acera. Solté las bolsas y quise correr, pero estaba clavado al suelo, paralizado por el terror. ¿Tienes fuego?, preguntó el hombre desde dentro. ¡Estoy congelado!, dije temblón. El paisano, mirándome como si viera a un pirao, cerró la puerta. Cuando llegué a casa la película ya había recomenzado y no pude ver la escena del supuesto asesinato.
Juan Carlos Rubio. The Dhird Man.
Salud y felices pesadillas.
ra
jueves, 19 de junio de 2014
Η Διδώ Σωτηρίου, Didó Sotiríou
| Tierras de sangre, Didó Sotiríu. Cubierta, Marta Serrano. |
Ματωμένα χώματα
Tierras de sangre
Buenos días. Tierras de sangre es mi novela más querida de toda la literatura griega moderna. Puesto que sabemos que las preferencias siempre tienen algo de caprichoso, en mi perfil sólo anoté dos libros, Campos de Castilla, de Antonio Machado, y Tierras de sangre, de Didó Sotiriu, Διδώ Σωτηρίου.
Si he tardado tanto tiempo en dedicarle algún capítulo es quizá porque me da hasta respeto, el respeto que produce el dolor, que es el motivo central de la historia. El sufrimiento de miles de personas, cientos de ellas con nombres y apellidos que Sotiriu anota religiosamente. Es una novela colectiva, pero donde cada actor, por humilde y escaso que sea su papel, tiene una identidad, no son seres anónimos, tienen cara, sentimientos, biografía...
La novela fue publicada en Grecia en 1962, y en España, por Narrativa del acantilado (2002), con traducción de César Montoliu.
Didó Sotiríu nació en Aydin (1909), a unos cien kilómetros en el interior de Anatolia, frente a la isla de Samos, como ya conté hablando de su sobrina Álki Zéi. Con ocho años, sus padres, arruinados, la enviaron con sus tíos a Atenas, donde se educó. Tras el desastre de Asia Menor, Η Μεγάλη Καταστροφή, I Megali Katastrofí, en 1922 sus padres tuvieron que abandonar Esmirna, donde se habían trasladado, y se instalaron en El Pireo. Otros datos biográficos imagino que irán apareciendo en el curso de esta redacción.
Hace cuarenta años que la población griega de Asia Menor fue expulsada de su ancestral morada. Ese destierro es uno de los capítulos más estremecedores de nuestra historia reciente.
Los que vivieron en medio de aquella convulsión van desapareciendo uno tras otro y con ellos desaparece su testimonio. La memoria popular se pierde o se embalsama en los archivos. "No esperes lágrimas del ojo del muerto", dice un proverbio de Asia Menor.
Me he dejado cautivar por la memoria de los vivos. He escuchado con amor y compasión sus corazones. En ellos tienen depositados sus recuerdos como si fueran ramos y coronas pascuales en un iconostasio.
Detrás de Manolis Axiotis, el principal narrador del libro, se esconde un campesino de Asia Menor que conoció los batallones de trabajo entre 1914 y 1918, que más tarde vistió el uniforme griego, que vivió el Desastre de 1922, sufrió cautiverio y conoció la cruda vida de un refugiado para luego pasarse cuarenta años de estibador y sindicalista, además de haber combatido en la resistencia contra la ocupación alemana.
Ya jubilado, vino a verme un día para entregarme un cuaderno con sus recuerdos. Se había sentado pacientemente a escribir con sus pocas letras todo lo que habían visto sus ojos durante más de sesenta años.
De testigos presenciales así obtuve el material que necesitaba para escribir esta novela y ello con el único propósito de recrear un mundo que se ha perdido para siempre. Para que los viejos no olviden. Para que los jóvenes se formen una opinión certera.
Γιάγκος Ψαμαθιανός. Σμυρνέικος Μανες. Amanés de Esmirna. Πόλη, 1910.
http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=hbhmcEsOMAU&feature=endscreen
http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=hbhmcEsOMAU&feature=endscreen
| Narguilé, pipa de agua. Rodas, 2013. |
Vida pacífica.
Cap. I.
- "... se comía un par de aceitunas, escupía el hueso y varias maldiciones para conjurar la mala suerte"
- "Oiga, madre, 'pa' ya sé lo que quiere decir, pero 'ternoster' no lo acabo de entender"
- "También había bulla y jolgorio en el pueblo el día de San Juan Teólogo. Era la fiesta de la hombría." (20)
- "También había bulla y jolgorio en el pueblo el día de San Juan Teólogo. Era la fiesta de la hombría." (20)
- Kirkika, el pueblo. "Bajo los árboles se bailaban karsilamases, jasápikos y zeybékikos" (Pág. 20)
- "Cerca del pueblo estaban las famosas ruinas de Éfeso, que, a decir verdad, nos traían bastante sin cuidado" (21)
- El maestro en Éfeso. "De cualquier piedra que levantaras te endilgaba una historia. Con los ojos y los oídos abiertos de par en par, yo sorbía todo aquello,que era la primera vez que oía, y me lo aprendí de memoria como el paternóster" (22)
- Los kirlies (aparceros de Konya). "Trabajaban tan duro como un tractor de hoy en día"
- " 'Y llegará el final de los tiempos... Y resucitará el Rey de mármol', nos arengaban los popes, y todavía ardíamos más en deseos de unirnos a Grecia." (24). El Rey de mármol es el último emperador de Bizancio, que perdió la Poli, Constantino Paleologo.
- " 'Y llegará el final de los tiempos... Y resucitará el Rey de mármol', nos arengaban los popes, y todavía ardíamos más en deseos de unirnos a Grecia." (24). El Rey de mármol es el último emperador de Bizancio, que perdió la Poli, Constantino Paleologo.
Cap. II.
- "Pero el amor no se puede disimular, es como la riqueza o como la tos, y aquello se acabó sabiendo." (36). Cita que me recordó otra de Atenaio: "Las dos únicas cosas que no pueden ocultarse son el amor y la tos."
- Deli: prefijo turco de muchos apellidos griegos, significa 'loco'.
Hay docenas de nombres de pueblos greco-turcos y turcos, muchísimas expresiones en turco, nombres propios, etc.
Hay docenas de nombres de pueblos greco-turcos y turcos, muchísimas expresiones en turco, nombres propios, etc.
- "Corría el mes de septiembre de 1910 cuando bajé por primera vez a Esmirna". (40)
Y mención a gran número de músicos y cantantes de la época, prácticamente desconocidos porque no existen registros discográficos de sus canciones, por ejemplo: "Katina, la cantante ciega, Mehmetaki, violinista turco, Yovanakis, mago del salterio." (54).
- "Pero la canción que encandiló a Süleiman Pachá, la cantó y la hizo suya toda Esmirna: Ay, Memó/ Dulce Memó/ Linda Memó...." (58). Se refiere al cantante Ogdondakis, llamado 'El ruiseñor de Oriente'. Había más de uno con ese mismo sobrenombre.
Cap. IV.
- "Con las Capitulaciones se hacen de oro, hijo mío. Esas sanguijuelas de europeos le están chupando la sangre a Turquía.". Nota al pie: Capitulaciones, "tratados que regulaban las prerrogativas de los extranjeros en el imperio otomano." (62)
- "Pero la canción que encandiló a Süleiman Pachá, la cantó y la hizo suya toda Esmirna: Ay, Memó/ Dulce Memó/ Linda Memó...." (58). Se refiere al cantante Ogdondakis, llamado 'El ruiseñor de Oriente'. Había más de uno con ese mismo sobrenombre.
Cap. IV.
- "Con las Capitulaciones se hacen de oro, hijo mío. Esas sanguijuelas de europeos le están chupando la sangre a Turquía.". Nota al pie: Capitulaciones, "tratados que regulaban las prerrogativas de los extranjeros en el imperio otomano." (62)
- Los Jóvenes Turcos. "Makedonya bizim! (¡Macedonia es nuestra!)..." (63)
- "Padre, ¿sabes quién ha puesto esa maldita octavilla en circulación por todo Oriente? [...]: ¡el Deutsche Palästinien Bank! Sí, señor, el Banco Alemán de Palestina. ¿Te das cuenta ahora?." (64). En esas octavillas se incitaba a la población turca al odio étnico y religioso, intentando sacar provecho económico del río revuelto.
-"No vendas espejos en el barrio de los ciegos, decía un sabio mendigo turco del que aprendí mucho bueno." (69)
- Mención a los Zeybekos, y en nota al pie: "Miembros de un cuerpo militar turco compuesto por griegos islamizados de Asia menor." (63). Estaban instalados en Estambul y el zeibékiko, un baile ritual, procede de ellos.
- Mención a los Zeybekos, y en nota al pie: "Miembros de un cuerpo militar turco compuesto por griegos islamizados de Asia menor." (63). Estaban instalados en Estambul y el zeibékiko, un baile ritual, procede de ellos.
| Foto (alterada), Marta Serrano. Detalle de la cubierta. |
En efecto, es demasiado el material que tengo. Voy a dividir el trabajo en tres entradas para no alargarlas excesivamente. Empezaremos de ese modo la siguiente con el Amelé Taburú, los Batallones de Trabajo, que dan título al segundo capítulo general de la novela.
Ramiro Rodríguez Prada
P. D. La novela Ματωμένα χώματα, Tierras de sangre, de Didó Sotiríu, la editó en Barcelona Narrativa del acantilado, en noviembre de 2002, traducida por César Montoliu, que recibió el premio Antonio Tovar de traducción (2001), de la Asociación Hispano-Helénica. Cubierta de Marta Serrano. Vale.
miércoles, 18 de junio de 2014
Llega la muerte
| Galgo Dibujo de Rosendo García Ramos Sendo. |
Aprieta el culo y da pedal
(Viene la muerte)
Anda, ciclista,
aprieta el culo
que ya llegas
a la meta.
Venga, flautista,
sopla con ganas
la flauta dulce
y dale caña.
Dale, bautista,
lávate el alma
y las heridas
y la pezuña.
Vamos, artista,
que no se diga,
al toro y suerte:
viene la muerte.
¡Ay, pensionista,
en esa lista
vas el primero,
no eres colista!
Anda, ciclista.
Venga, flautista.
Dale, bautista.
Vamos, artista.
¡Ay, pensionista!
Llega la muerte.
(Pálpitos y premoniciones: Si te dicen que caí)
¡Ay, pensionista,
en esa lista
vas el primero,
no eres colista!
Anda, ciclista.
Venga, flautista.
Dale, bautista.
Vamos, artista.
¡Ay, pensionista!
Llega la muerte.
(Pálpitos y premoniciones: Si te dicen que caí)
De Interrogatorios y Otras partidas perdidas. 2014.
Ramiro Rodríguez Prada
Salud
lunes, 16 de junio de 2014
148
| Más basura que cubo. |
Salí a tirar la basura
cuando escuché el ruido lejano de los camiones de la recogida. Aunque me apuré como el día anterior, llegué dos segundos tarde, los operarios ya volvían con los cubos vacíos y el camión se disponía a arrancar. Uno de ellos dejó el montón de cubos en la acera y viendo que llegaba yo afogao, se adelantó y me cogió las bolsas de las manos con el camión ya rodando. ¡Gracias!, de dije poniendo en la palabra lo poco que me quedaba de alma después del apurón. Sólo me miró un segundo, pero me lo dijo todo, ¡Anda ya, pasmao, tuviste suerte! Un buen tipo.
Salud y felices pesadillas.
ra
domingo, 15 de junio de 2014
Ο Θανάσης Παπακωνσταντίνου, Zanásis Papakonstantínu
| Tsípuro de Tirnavos. |
Θανάσης Παπακωνσταντίνου
Ο ελάχιστος εαυτός
Buenos días. Os traigo hoy a un músico de una generación más joven que la de la mayoría sobre los que he escrito en esta etiqueta. Se trata de Zanásis Papakonstantinu, nacido en 1.959 en Tyrnavos.
Cada vez que me enfrento a un nuevo capítulo de Música griega, me doy cuenta de la amplitud de ese enunciado y se me viene Grecia entera encima. ¿Cuántos años debería vivir para tratar, siquiera superficialmente, los pocos músicos que he escuchado y me gustan? Esta lentitud del trabajo y la escritura me exaspera.
A Zanásis lo he ido retrasando por distintas razones, entre otras por la poca información de que disponía, a pesar de tener ya casi medio centenar de canciones almacenadas y de ser uno de los que más he escuchado los últimos años. La información ahora sigue siendo escasa.
Abro este repaso completo a un disco suyo, con la canción que lo inicia, preciosa, delicadísima, donde el músico apenas hace uso de la voz, pero con una instrumentación de lujo, jasística y clásica, ese piano líquido, esa trompeta sonando como una llamada que se repetirá en el última tema del trabajo, también con toques de jazz, casi como un recuerdo...
Por no bajar fotografías ajenas o subir alguna de la pésimas mías tomadas de la pantalla del ordenador, he decidido colgar dos del Tsípuro de Tirnavos, destilado muy parecido a nuestro aguardiente, famoso en todo el país y del que ya hablé aquí en Lo que se comió... , en honor a la tierra de nacimiento de Papakonstantinu.
Tyrnavos es tierra de mirmidones, de hormigas, μυρμήγκια, mirminguia, como me recordaba Ana Capsir no hace mucho, el gentilicio de Aquiles y sus compañeros, habitantes del reino de Peleo, el padre del héroe homérico. Está situado en el centro de la Grecia continental, en la Esterea Elada, pero junto a Lárisa, más cerca de la costa Egea y las Termópilas, que del Jónico.
La región, en las estribaciones meridionales de la cordillera del Olympo (2.920 m.), esta rodeada de montañas bravas, como deben ser los hombres que las habitan, a juzgar por la fiereza de su licor tradicional.
No es que Zanásis recuerde nada violento, ¿verdad?, todo lo contrario, puede resultar casi siempre melancólico y hasta depresivo. Un músico fino y delicado, amante de las melodías tristes y nostálgicas, dulces en general, aunque ni las letras de sus canciones ni sus composiciones musicales tengan nada de ñoñas, se trata de un músico arriesgado que deja mucho espacio al experimentalismo, a la sorpresa y hasta a la ruptura.
Siempre con un gusto exquisito, es otro trovador moderno, un poeta de la música.Ya lo iremos escuchando a lo largo del capítulo.
La dureza de su tierra y del tsípuro se le pegó a Papakonstantinu por otra vía diferente a la del montañismo o el alcoholismo.
En lugar de hablar de su vida y obra, y puesto que me faltan datos, he preferido traer a este primer capítulo más música que palabras. Escucharemos completo el último disco de Zanásis, Ο ελάχιστος εαυτός, ¿El ser mínimo?, del 2011. La anterior canción es la que da título al CD.
Θανασης Παπακωνσταντινου. Φωτης Σιωτας. Ποιος Θα Με Θυμαται.
Pero no todos los temas son igual de lánguidos, hay varios más rockeros, como el anterior, donde canta Fotis Siotas. En el disco colaboran varios artistas.
Porque Zanásis, al fin y al cabo, también es de la generación del rockanroll, y aunque su música beba de la tradición, ha formado parte de la escena tesalonicense. Estudió ingeniería mecánica y grabó en el estudio de Nikos Papázoglu en Salónica, un lugar por donde pasaron la mayoría de los músicos que tenían algo que decir en Grecia desde los años ochenta, todos influenciados tanto por la tradición, como por la ruptura rockera de los sesenta y los setenta, esa otra forma, moderna, de la música popular.
Su primer trabajo discográfico, producido por Papásoglu, Αγία Νοσταλγία, Santa Nostalgia, es de 1993.
He querido respetar el orden de las canciones tal como aparecen en el disco porque tengo las doce que lo componen.
No puedo evitar recordar a Nikolas Ásimos cuando escucho esta canción, la escupidera de Bakunin..., aunque, mucho más elaborada, no tenga que ver con las de Nikos. Quizá la voz, como un mantra, la sencillez, o el soniquete de recitador callejero, la música tristona y al tiempo algo volandera, con esos sonidos de acordeón, la poesía amarga, otra vez música de la calle.
El disco del que tratamos hoy, Ο ελάχιστος εαυτός, (2011), tiene doce canciones. Los cuatro temas más rockeros, y también los que menos me gustan, tengo que decirlo, están interpretados por otras voces, Fotis Siotas y Orfeas Peridis. Aunque el estilo remita a una música más dura, para mí son composiciones más ligeras y convencionales, menos interesantes musicalmente hablando.
Porque Zanásis, al fin y al cabo, también es de la generación del rockanroll, y aunque su música beba de la tradición, ha formado parte de la escena tesalonicense. Estudió ingeniería mecánica y grabó en el estudio de Nikos Papázoglu en Salónica, un lugar por donde pasaron la mayoría de los músicos que tenían algo que decir en Grecia desde los años ochenta, todos influenciados tanto por la tradición, como por la ruptura rockera de los sesenta y los setenta, esa otra forma, moderna, de la música popular.
Su primer trabajo discográfico, producido por Papásoglu, Αγία Νοσταλγία, Santa Nostalgia, es de 1993.
He querido respetar el orden de las canciones tal como aparecen en el disco porque tengo las doce que lo componen.
No puedo evitar recordar a Nikolas Ásimos cuando escucho esta canción, la escupidera de Bakunin..., aunque, mucho más elaborada, no tenga que ver con las de Nikos. Quizá la voz, como un mantra, la sencillez, o el soniquete de recitador callejero, la música tristona y al tiempo algo volandera, con esos sonidos de acordeón, la poesía amarga, otra vez música de la calle.
El disco del que tratamos hoy, Ο ελάχιστος εαυτός, (2011), tiene doce canciones. Los cuatro temas más rockeros, y también los que menos me gustan, tengo que decirlo, están interpretados por otras voces, Fotis Siotas y Orfeas Peridis. Aunque el estilo remita a una música más dura, para mí son composiciones más ligeras y convencionales, menos interesantes musicalmente hablando.
Θανάσης Παπακωνσταντίνου, Ορφέας Περίδης. Ανταρκτική.
| ΤΣΊΠΟΥΡΟ ΤΥΡΝΑΒΟΥ. ΧΩΡΙΣ ΓΛΥΚΑΝΙΣΟ. Tsípuro de Tirnavos. Sin anís. Κατσαρος Κ. Νικολαος. |
Aún así la segunda de Peridis, Omijli, Niebla, es otra de esas canciones preciosas que se adapta muy bien a la voz emotiva y aterciopelada de Peridis, la voz griega más parecida a nuestro Amancio Prada, pienso; es del tipo de temas que más me gustan de Papakonstantinu, y del propio Orfeas.
Y la segunda de Siotas, la que sigue, está a medio camino entre el estilo característico de Zanasis y el rock.
Los títulos de los temas son:
Loco-Motivo, Ο ελάχιστος εαυτός, Ποιος Θα Με Θυμαται, San Michele, Ανταρκτική, Σαν παιδι, Του ερώτα και του θανάτου, Ομιχλη, Ερωτηση Κρισεως, Σιμούν, Φέγγαρος, Τα τραγούδια που έγραψα.
Y el título del poema de María Mutsáki, Del amor y la muerte, es de ésos a los que no hace falta añadir ningún comentario.
Μαρία Μουτσάκη, letra. Θανάσης Παπακωνσταντίνου, música.
Του ερώτα και του θανάτου.
https://www.youtube.com/watch?v=pXhP6H7Kq_8
Του ερώτα και του θανάτου.
https://www.youtube.com/watch?v=pXhP6H7Kq_8
Recuerdo y me gusta especialmente Fairuz, que escuché la primera vez en la voz de Kaná, preciosa canción que ya he subido al blog un par de veces. De Zanasis he puesto varios temas además de ése, hay grabaciones en directo muy buenas, con su laúd o una especie de boulgarí con aspecto aún más oriental, a través de los que consigue sonidos más graves y elegantes que los comunes del buzuki, dentro de esquemas que recuerdan la música religiosa y bizantina.
Creo que Zanásis tuvo también su taller de construcción de instrumentos tradicionales griegos, como los cretenses de Laberinto pero más modesto. No me extrañaría que así fuera, dadas sus preferencias por los sonidos dulces del Oriente, su buen gusto y su condición de griego levantino, aunque no asiático, criado en el caldo musical tesalonicense
Θανάσης Παπακωνσταντίνου. Ορφέας Περίδης. Ομιχλη. Niebla.
https://www.youtube.com/watch?v=IW4nCvQb_vw
https://www.youtube.com/watch?v=IW4nCvQb_vw
Muchos de los comienzos de sus canciones son sorpresivos, como sus originales adornos tímbricos, que van desde la psicodelia a la música descriptiva, pasando por el sinfonismo, la música clasica o el jazz.
El me cago en el fascismo, que canta en el tema siguiente, el mensaje, o la interpretación y la sencillez, de nuevo me remiten a Ásimos, y perdón por la reiteración ya que no puedo explicar como quisiera esta relación que a mí me parece sin embargo evidente. Hay desde luego humor en este tema, al que tan aficionado era también Nikolas, crítica política y hasta charanga callejera, lugares comunes de Ásimos.
Y en la voz grave algún eco también de Málamas, más evidente en otras canciones. Pero sigue siendo el Zanásis Papakonstantinu próximo, que nos canta al oído.
Intimista y tierno sí, pero sin conformismos, ni en sus textos, en sus melodías, en la rica instrumentación pero sin mucho aparataje, ni en los arreglos. Preciosas canciones. Las tres últimas son de las suyas al completo.
| La trompeta de la Curruca versicolor. Llanera. Astutias 2013. |
Cuenta con una docena de discos personales en su haber, algunos al alimón con los músicos ya citados. Con Melina Kaná y Sokratis Málamas, Στην Ανδρομέδα και στη γη, su segundo registro, en el 95, y con Melina otra vez al año siguiente, Της Αγάπης Γερακάρης.
En 1.998 de nuevo con Kaná, y acompañados por Ashgabat, grupo de Turkmenistán, Λάφυρα. O como en este Ο ελάχιστος εαυτός, que escuchamos hoy, su último disco que yo sepa, de 2011, donde intervienen Siotas y Peridis.
Hablé antes de Fairuz, una canción de Zanásis Papakonstantinu que dio a conocer Melina Kaná y que me gusta mucho. Pero con ella tiene otras muy guapas y conocidas, Milo gia sena, Ta lafira tis nijtas, o Alexandra. O con Sokrátis Málamas, Faltsos Jrismos, Na rotas...
Esto se acaba. ¿Qué añadir? Está casado y tiene dos hijos. Vive en Lárisa..., pero sobre todo tenemos su música. Leí que algunos de sus temas más tradicionales, le vienen de escuchar las canciones que cantaban sus padres, agricultores. Ahí lo dejo.
Extraordinarios temas, como los dos últimos de este CD de hoy, donde siempre nos aguardan las sorpresas, brillantes, originales, tal como nos tiene acostumbrados, en su instrumentación, en la ejecución, donde se mezclan el jazz, la música repetitiva de la Nueva Era, el Minimal, la clásica o los aires melancólicos orientales. ¡Una delicia musical, vamos!
La última canción, muy experimental, es de las más potentes, y a mí es en ésta donde su voz me recuerda más que en otras la preciosa voz de Málamas. ¡Ay, esa trompeta, curruca!...
Salud y buena música
Barbarómiros
viernes, 13 de junio de 2014
147
| La mierda no espera. |
Salí a tirar la basura
mientras sonaba el teléfono en la sala. Me detuve en la puerta pensando qué hacer. Era una hora intempestiva para llamar a una casa con niños, aunque hoy estaba solo y dudo que eso lo supiera el que llamaba. Pero, más que nada, el culo de las bolsas que llevaba estaba sucio y no tenía dónde posarlas sin pringar algo. Hay un buzón de voz, ¡Que dejen el mensaje o que llamen otra vez si es algo urgente!, pensé. Así que, después de unos segundos de indecisión, seguí adelante. Fueron los que me faltaron para llegar a tiempo, porque el camión de la recogida acababa de pasar y vaciaban ya los cubos de la finca de más arriba. Son apenas cincuenta metros con una pequeña subida, corriendo y dándoles una voz quizá los alcanzara todavía. Pero andan ligeros y mis pulmones no resisten semejante esfuerzo. Reculé pensando en toda la parentela paterna del inoportuno telefonista. No había mensaje ni hubo más llamadas. ¿Cobrarán algún plus de nocturnidad estos tocapelotas por joder al prójimo a esas horas, o tendrán que poner también la cama?
Salud y felices pesadillas.
ra
miércoles, 11 de junio de 2014
Μανούρι, Manoúri, queso macedonio
| El queso macedonio, Μανούρι, Manúri. |
Μανούρι
Buenos días. Como no acabo de atreverme de nuevo con las loukumades después del fiasco de diciembre pasado, voy a dedicar un capítulo a otro de los quesos griegos protegidos por una denominación de origen y consumido sobre todo en el centro y norte de Grecia, el Μανούρι (pro. Manúri), aunque tengo entendido que también lo hacen en Creta. Pero es un queso tradicional de Macedonia y Tracia, donde se fabrica artesanalmente con leches de la región.
Recibió su denominación de origen, que lo protege y distingue de quesos similares, al tiempo que regula su factura y composición, y fiscaliza la producción, en 1996.
El otro motivo de elegir al Manouri, es su cercanía semántica con el anterior queso traído aquí, el Manouli de Cárpatos. La gran diferencia con el karpáciko es su contenido en agua, mayor en el caso que nos ocupa, pues el Manuri es un queso que conserva parte del suero y al que en principio no se le añade sal. Es decir, es más húmedo, blando, dulce y fresco. Un queso mantecoso que puede servir para untar, algo más compacto sin embargo que el típico requesón.
Para su elaboración se calienta la leche después del filtrado, de cabra o de cabra y oveja, con el suero, y en
el proceso pierde gran parte de la caseína, como en el caso de la ricotta italiana, aunque conserva la albúmina, por lo que es un queso que puede ser consumido también por personas con intolerancia láctea.
Al tiempo que escurre el suero restante y se enfría la pasta, se prepara en bolas, tortas como la de la imagen de hoy, en cilindros semejantes a los nuestros de Pata de mulo o al queso palentino de Villalón de Campos, de unos diez o doce centímetros de diámetro, en distintos tamaños hasta un peso máximo de un kilo.
| Torta de Manuri, Μανούρι. |
Del Manuri se aprovecha todo porque carece de corteza, otra característica común a la mayoría de los frescos. Su textura es suave, muy blanda y sin agujeros, pero de masa algo compactada, no tan grumosa como la de los requesones, ni tampoco uniforme y de corte recto y limpio como el Pata de mulo. Es un intermedio y desde luego más sabroso que la mayoría de los sosos.
Delicado al paladar, si no dulce, nada ácido, dicen que con sabor a limón aunque yo no lo capté. Lo que si he notado es una delicada fragancia que no siempre está presente en los quesos de cabra u oveja. Supongo que al consumirlo verdaderamente fresco, sin el envasado industrial, resaltará más ese aroma y el leve gusto a limón, que se me escapó.
En realidad se trata de otro de los típicos quesos frescos griegos sin sal, algo más compacto que el Mizitra cretense o, en todo caso, con tiempos de secado más largos que éste. Con el añadido de distintas cantidades de sal en el proceso de maduración inicial, según la costumbre, con vistas a alargar su vida, y más tiempo de curación, el queso llega a distinguirse poco de un feta normal. Pero como queso fresco tiene una vida corta y enseguida coge acidez, lógicamente.
Estos días había estado preparando un capítulo en Música griega dedicado a Zanásis Papakonstantinou, que nació en Tyrnavos, famoso por su tsípuro, cerca y al norte de Lárissa, capital de Tesalia central, una de las de las regiones más ricas en variedades de Manuri.
Zanásis me ha venido al pelo para ilustrar esta entrada porque me gusta mucho y es uno de los músicos que tenía reservados en esa etiqueta musical.
| El corte grumoso y tierno del Manuri. |
Muy blanco y cremoso, de gusto fino y sutil, no es sin embargo el Manuri un queso que acompañe bien al tsipuro, un orujo potente que gusta de quesos más fuertes, salados y con más curación. Cualquier feta por ejemplo, entre los frescos, sería más apropiado.
Se usa en cambio, por sus cualidades, como queso suave de mesa y, algo más curado, con un punto de sal y menos frecuencia, en ensaladas. Se puede añadir a platos más elaborados. Pero también se utiliza
mucho en postres, cremas, rellenos de hojaldre, como tirópitas y espanakopitas, o de pan, tirópsomo. Recordad que es prefijo, Tir-í, es queso en griego. Y para acompañar a mermeladas, dulces de fruta, o miel, sola o con frutos secos, en particular nueces.
En una página, de factura francesa creo, aconsejaban hasta el vino con el que maridarlo. Esto también será cosa del gusto personal y del bolsillo, pero de todos modos apuntaré las uvas que mejor lo acompañan, para los sibaritas que dispongan de unos euros extra. Son la Sauvignon Blanc o Pinot Gris. Yo lo disfruté con caldos más corrientes, los que había disponibles, aunque es cierto que siempre blancos.
A pesar de recibir su denominación oficial muy tardíamente, es un queso conocido ya desde el siglo XIX, pero muy probablemente mucho más antiguo, de la estirpe de otros quesos tradicionales presentes en los Balcanes, las islas e incluso Asia Menor, de características diferentes dependiendo de la región. Pero siempre de cabra, oveja o mezcla de las dos leches.
Salud y buen apetito.
Ramiro Rodríguez Prada, Barbarómiros.
lunes, 9 de junio de 2014
146
domingo, 8 de junio de 2014
Η Λέρος, Leros
| Higos de Agi Apostoli. Eubea. Grecia 2012. |
Λέρος
Buenos días. Así, con higos, nos recibió Leros cuando estuvimos, allá por los primeros noventa. Veníamos en una visita de un día desde Emboriós, al noroeste de Kálymnos, unas veinte personas en un pequeño kaíki. Atracamos en Agía Marina, Αγία Μαρίνα, y un grupo de viajeros alquiló motos y bicicletas, mientras el resto subíamos caminando hasta Lakkí, Λακκί, el puerto más importante de la isla, por donde volveríamos a pasar una semana después, rumbo a Lipsi, Patmos y Samos.
Antes de llegar a Plátanos, Πλάτανος, una especie de barrio que ejerce de Ayuntamiento, subiendo la colina al sur de Ag. Marina, hay una fuente encalada preciosa con agua abundante, fresca y rica, de varios caños si la memoria me es fiel; íbamos todos echando el bofe porque calentaba Lorenzo como nunca y, mientras hacíamos cola para beber, una señora mayor de negro riguroso nos dio, con una sonrisa, dos puñados de higos recién cogidos del árbol. No sé qué criterio la guió para ofrecernos los frutos sólo a nosotros. En el grupo había también italianos, morenos y no muy altos, aunque la mayoría eran nórdicos. Creo que nos vio pinta de más ruinucos y necesitados que al resto, ¿más griegos?. El caso es que, de alguna forma, nos sentimos distinguidos y Leros ya nos había ganado con ese gesto amable. Ni que decir tiene que la dulzura de los higos ayudó y la belleza de la isla hizo el resto.
3o συνέδριο φεστιβάλ παραδοσιακης δωδεκανησιακης μουσικης για νεους. Η γυναίκα στη μουσικοχορευτικη παράδοση της Δωδεκανήσου. Σεπτεμβρίου 2011. Λέρος.
Βιολί, Σάββας Γιαννούκας. Λαούτο, Σταυρος Ρούσσης y Γιώργος Δράκος.
https://www.youtube.com/watch?v=IQGVNaT5o3M
https://www.youtube.com/watch?v=IQGVNaT5o3M
Llega un día lluvioso, frío y gris, recién acabada la 2ª Guerra Mundial, a un a isla en ruinas que ha sido, después de Creta, la más castigada por los bombardeos alemanes, en cuyas bahías convertidas en cementerios marinos, los Stukas hundieron varios barcos, y finalmente ocupada militarmente con lanzamiento de paracaidistas y varios días de dura batalla. Pero antes de la derrota italiana en septiembre del 43, había sido bombardeada también por la RAF británica, que buscaba dañar la flota italiana fondeada en la isla.
El inglés no le ahorra su desprecio, sus opiniones son crueles e injustas, ¡pasó el día metido en una taberna por culpa del tiempo jugando al ventiuno!, ¿cómo coño se permite juzgar a sus habitantes o a una isla que apenas pudo ver?
Algunas joyas del amigo:
En Leros uno parece estar siempre detenido por el mal tiempo... (así empieza), Es una maldita isla sin carácter..., Una melancolía miasmática pende sobre todas las cosas..., Dios ayude a los que nacieron aquí, murmura uno, a los que viven aquí y a los que vienen aquí a morir..., El agua es salobre... como los sentimientos de sus habitantes..., Y Leros todavía significa suciedad, incluso hoy en día.
Pero me refiero hoy a Durrell, sobre todo, por lo que relata a continuación, que tiene más sabor que sus caprichosas opiniones personales sobre una u otra isla. Se pone en contacto con el agente encargado de distribuir el diario que las autoridades inglesas que administran el Dodecaneso quieren impulsar, y del que Lawrence es el responsable. Y habla de la escasez de papel en aquellos primeros años de posguerra:
Una de las anomalías de la guerra consiste en que el diario que vendemos a un penique vale dos peniques como papel de envolver, y en Rodas nuestros ingresos por los ejemplares inservibles son ya mayores que los ingresos por ventas comunes. En cierto modo eso sitúa al periodismo en su perspectiva correcta. Entretanto me complazco en pensar que los habitantes de esos atolones se abonan a mi periódico nada más que para envolver pescado con él.
Y ya casi sin querer me metí de lleno en el tema de la guerra, sin haber hablado apenas de la isla. Lo haré después.
La llamada Batalla de Leros fue una de las más importantes de la guerra en el Egeo, a finales del 43, después de la capitulación de Italia. Y una de las últimas victorias alemanas. La isla, abandonada ya por las tropas americanas que se concentraron en la campaña previa de Sicilia, estaba defendida por los italianos que se habían sumado a los aliados, algunas fuerzas inglesas y los isleños. Fue bombardeada desde septiembre hasta noviembre, cuando cayó.
Los alemanes, en un ataque combinado por tierra, mar y aire, desembarcaron en la isla y lanzaron sobre ella oleadas de paracaidistas, mientras bombardeaban y ametrallaban desde el aire los puertos y los puntos estratégicos ocupados por los defensores. El siguiente vídeo propagandista nazi habla de la operación Leopard, aunque yo había leído que se llamó Taifun, Tifón.
El asalto a Leros por los alemanes. Operación Leopard. Noviembre 1943.
Hundieron el buque insignia de la marina griega, Βασίλισσα Όλγα, Reina Olga, y el inglés Intrepid, entre otros anclados en la bahía de Portolongo (Lakki), que entonces todavía llevaba el nombre de la ciudad que los fascistas italianos habían construido desde que ocupaban la isla y el Archipiélago, 1912, tras la guerra italoturca.
La razón de este ensañamiento con Leros hay que buscarla en sus especiales condiciones geográficas, ellas determinaron que fuera usada a lo largo de la historia, desde la Guerra del Peloponeso que se sepa, como base de distintas flotas. La isla dispone de un montón de abrigadas bahías y la de Lakkí, es al parecer el puerto natural con más calado de toda la costa oriental mediterránea. Esto, y su situación junto a Asia Menor y en una zona intermedia del Egeo, la convertían en un lugar estratégico que todos las armadas aprovecharon.
Esta batalla sería la que inspiró la novela y la película Los cañones de Navarone que, como ya comenté en otros capítulos, fue rodada sobre todo en Lindos, Rodas.
66 aniversario de la unión del Dodecaneso a Grecia, en marzo de 1948.
Πανελλήνια Ένωση Λερίων Η Παναγιά του Κάστρου, baile.
Πανελλήνια Ένωση Λερίων Η Παναγιά του Κάστρου, baile.
Κώστας Κίκιλης, violín. Γιώργος Παπαϊωάννου, laúd.
| Buganvilia. Dodecaneso. Grecia, verano 2013. |
En Rodas hay muchas buganvilias, en todo el archipiélago en realidad, capricho de los italianos, pero Leros está lleno de ellas y son espectaculares, y ya empiezan a olerse más jazmines que en el sur, será en Samos, Hios... donde su olor dulce se imponga sobre otros.
Lakkí es un raro calamar en una frutería. No soy quien a describirla, como diría un gallego, porque no siendo lo peor del racionalismo arquitectónico italiano que impulsó el fascismo, es sin embargo un invento de locos en una isla griega como Leros, luminosa, colorista, salpicada de iglesias y capillas blancas, de casitas encaladas, escaleras, y estrechas y empinadas callejuelas.
Claro que también hay grandes mansiones repartidas por la isla, en especial en la franja central más habitada, y no sólo en Lakkí, pero la extrañeza surge de la acumulación de aparatosos edificios en grandes calles rectilíneas, muchos en franco deterioro, de colores apagados, sienas, ocres, cremas, en una ciudad completa de nueva planta levantada a golpe de grandonismo fascista, siguiendo el sueño imperial de Musolini que quiso construir allí una especie de balneario dorado en el Oriente, porque consideraba a Leros, y a esa bahía en concreto, como el gendarme del Egeo y sus tierras. Y todo ello en una isla como la mayoría de las del Dodecaneso, solar y humilde, pequeña y montañosa, aunque su altura máxima alcance tan sólo los 320 metros.
Me imagino a los tres amiguetes, al anfitrión, el Duce Benito con sus colegas, el Führer Adolfo y el Caudillo Francisco, departiendo en unas tumbonas de su villa veraniega sobre el justo reparto del mundo, con las camisas nuevas, cara al sol salir...
La pesadilla de Benito llegó al punto de pretender que los isleños aprendieran italiano, eliminando de paso las instituciones griegas, que permanecían en todo el Archipiélago como en Leros, pese a la ocupación. ¡Ni los turcos se atrevieron a tanto!, al contrario, la mayoría nunca conoció más libertad y menos impuestos que con ellos.
No hay mal que por bien no venga y algunos de esos grandilocuentes edificios sirvieron para albergar, más adelante, oficinas gubernamentales, que dieron trabajo a mucha gente de Leros y contuvieron un poco la emigración (En los años 20, después del desastre de Asia Menor, llegó a tener 30.000 habitantes).
La isla se precia también de ser una de las más ricas de Grecia. Bien es verdad que nadie se apiadó de ella y con el lote fascista llegaron otros palos para completar su retrato de isla maldita. Los antiguos cuarteles italianos y varios edificios, fueron también campos de concentración y detención domiciliaria para presos políticos durante la Dictadura de los Cogoneles.
Y el remate fue la instalación en la isla del mayor centro psiquiátrico del país, el Ψυχιατρικό Νοσοκοµείο Λέρου. El criterio de selección de los enfermos de toda Grecia que recalaron allí, era el abandono de sus propios familiares en el continente, cuantas menos visitas recibían más posibilidades tenían de acabar en Leros, donde la oportunidad de un contacto era ya prácticamente nula.
La dotación profesional para unos 3.000 enfermos era de mil personas sin apenas formación y ¡sólo dos psiquiatras! Teniendo en cuenta que la isla tiene unos 8.000 habitantes, uno de cada ocho trabajaba en el hospital.
En los ochenta hubo un escándalo por malversación de fondos y abandono de los ingresados y el gobierno griego intentó poner remedio. He leído que los problemas seguían todavía en los noventa, y no quiero pensar lo que habrá pasado en el último lustro de crisis económica. Sin quitarle responsabilidad a los griegos, ahí tendrían mucho que decir también los países ricos, tan cínicamente humanos, que están ahogando a Grecia, ¡y a nosotros!
Leros duplica su población durante el verano porque a partir de los noventa el turismo ha ido en aumento y hoy representa la industria más importante tras los beneficios derivados de los puestos de trabajo estatales.
Sus numerosas islas y resguardadas bahías son el refugio de muchos aficionados a la vela, y los caiques turísticos llegan cada mañana de Turquía, Kálimnos y Cos, tanto a Lakkí como a Ag. Marina.
Al norte tiene las islas deshabitadas de Aspronisiá, Arcangelos, Tripiti y Stroggilí. Pero tiene varias habitadas, Léviza, 8 personas y Kínaros, 2. Más los islotes, entre ellos, al este, Agía Kiriakí, Piganoussa, y al sur Velona. Y Mavra, Glaros, Plaka, Megalo Livadi...
Las bahías más importantes son la de Blefouti y Parzeni, al norte, en cuyo borde se sitúa el aeropuerto, las dos ideales para el fondeo con pequeños puertos, como la de Xirokampos, al sur. La más grande, Lakkí, entra hasta el centro de la isla desde el suroeste, con el puerto más activo de Leros. Drymonas, al oeste, tiene también un puertín muy recogido. Y al este la de Ag. Marina, Vromolizos y Pandeli con sus respectivos amarraderos.
A unas seis millas al este y a cuatro de la costa turca está Farmakonisi, la más poblada de las islas pequeñas, con unos 80 habitantes. La islita es famosa porque aquí fue donde los piratas mantuvieron preso 38 días a un joven Julio César que navegaba hacia Anatolia, según relato de Plutarco. Julio, gran vanidoso, hizo que aumentaran la cantidad del rescate pedido, dada su importancia, pero también prometió volver para vengarse. A los piratas les debió parecer un fanfarrón imberbe, pero erraron, y eso que ya habían cobrado el rescate que demostraba que no era un farolero y cumplía.Ya libre, regresó con barcos, los capturó y los mandó crucificar.
Μορφωτικός & Πολιτιστικός Σύλλογος Νέων Λερου η Αρτεμις.
Ioannis Mavridis y Antonis Dallaris. Χαβας του Νισυριου. Λέρος.
https://www.youtube.com/watch?v=ki6zb2oCp2Q
https://www.youtube.com/watch?v=ki6zb2oCp2Q
| Hacia Kálymnos y Leros desde Limnionas. Cos. Grecia, julio 2013. |
De la historia de Leros, repetir lo ya dicho sobre las compañeras. Salvo algún período bajo la férula de Samos, corrió la misma suerte que el resto del Dodecaneso, siguiendo a Rodas. Atenienses y espartanos, griegos y romanos, bizantinos y latinos -genoveses y venecianos-, para terminar dominada por los Caballeros de San Juan y los otomanos, hasta la ocupación italiana en 1.912. En 1948, junto con el resto, pasó a formar parte de Grecia, después de tres años de administración británica al fin de la guerra, como ya he contado a propósito de todo el Archipiélago.
Además de la belleza de la bahía de Agía Marina, con el caserío al pie del mar y repartido por las laderas, lo primero que llama la atención al entrar en ella es la gran fortaleza levantada por los francos en el S. XI, sobre una colina.
Desde lo alto de la isla se ve casi todo el contorno, los montes de Anatolia y el rosario de islas circundantes, y es otra de las practicables a pie.
Tiene una agricultura escasa y de subsistencia, en cambio la pesca ocupa más espacio que en otras islas, parece que por las riqueza de los caladeros del entorno.
Después de Lakkí, bajamos hasta la doble bahía de Vromolizos y Pandeli, al este, donde comimos en una taberna a la orilla del mar, junto a las rocas. Serían sobre las dos de la tarde y hacía un calor sagrado. La playa de arena no estaba lejos, pero me bañé allí mismo entre las rocas de la orilla, frente a la mesa que ocupábamos en la terraza, mientras nos traían la comida. El agua estaba templada y transparente, limpísimo el fondo a unos cuatro metros, que se veía como pocas veces lo he visto en Grecia, y los he visto de verdad como el cristal líquido. Por ejemplo varios días de este año en Levkós de Cárpatos.
La subida hasta Plátanos discurre entre hermosas casas con huertos y altos muros de piedra donde cuelgan algunas de la buganvilias más coloristas y pobladas de este mar. Tomamos unos cafés griegos en un par de antiguos kafeníos, grandes, sombríos y frescos, con cuatro paisanos jugando en silencio al tabli, cuyas fichas golpeando el tablero son a esas horas como la música interior de la siesta griega.
Hacia las cinco fuimos bajando poco a poco hasta Agía Marina y a las ocho ya estábamos de vuelta en Kálymnos.
sábado, 7 de junio de 2014
Escuela de Música de Llanera -5. Concierto fin de curso, 6 de junio 2014.
| Escuela Municipal de Música de Llanera. Entre los músicos, César, Cachito y Dulce. Concierto en Lugones, 2012. |
Nuevo concierto fin de curso de la Escuela de Música de Llanera
Buenos días. Esta es otra de esas entradas imprevistas, porque tanto las de este mes como las siguientes, hasta el 7 de julio en que la Psilicosis digital cumple 3 años, están programadas. El motivo es que pretendía celebrar ese día de San Fermín, con un número de ellas concreto y significativo, siguiendo ese pequeño juego mío que he llamado Numeronomía (Capicúas, etc.)
EMLlanera. Voces, Dulce y César. Route 66.
https://www.youtube.com/watch?v=Iy98Q2o2V_w
https://www.youtube.com/watch?v=Iy98Q2o2V_w
http://wwwpsilicosisblogspotcom.blogspot.com.es/2013/09/escuela-de-musica-de-llanera-4.HTML
Antes de nada tengo que confesar que estoy un poco dolido porque no merecí ni un comentario de parte de nadie, en los cuatro capítulos a ellos dedicados hasta el presente, aunque yo aplaudí a rabiar sus actuaciones tanto en Lugones como en Llanera, y sé que la entrada la leyeron unas cuantas personas. Por edad y experiencia sé también que no se debe esperar nada de nadie, pero ¡qué queréis!, uno tiene su corazoncín y su pequeño Narcisillo y necesita tanto como cualquiera el calor, si no de las masas, cuando menos de los colegas. ¡Pelillos al Gafo, o al Piles!
Bob Dylan. The tronks. Like a Rolling Stone.
https://www.youtube.com/watch?v=Xt8wQAak-W4
https://www.youtube.com/watch?v=Xt8wQAak-W4
| The tronks Concierto de Talleres. Llanera, 2013. |
No sé el nombre de los participantes. En la última ocasión fueron Blues y 10, grupo del taller de jazz, The tronks, de rock, y Los guajiros del Caribe, de salsa. Precisamente a este último combo, en el que tocaban algunos amigos y amigas (Cachito a la flauta travesera, ahora en Blues y 10, de los que no tengo grabaciones, Dulce que sigue con los Guajiros cantando y tocando el saxo, o la Versicolor, que se había pasado al de jazz dejando a los caribeños), había dedicado el tercer capítulo en el que me ocupaba de la Escuela, el 6 de junio del 2012. Dirección del encuentro 2012, en Psilicosis:
http://wwwpsilicosisblogspotcom.blogspot.com.es/2012/06/escuela-de-musica-de-llanera-3-los.HTML
Siento no haber podido estar de nuevo allí con ellos y confío poder hacerlo en la próxima ocasión. Les deseo muchos éxitos porque su trabajo desinteresado y entusiasta lo merece y en todas las ocasiones me lo he pasado muy bien con sus músicas, y en compañía además de amigos y currucas pardas de mi cuerda.
Louis Armstrong. EMLlanera. Vos, Sésar. When de saints go marchin' in.
https://www.youtube.com/watch?v=6wRYugtxAB8
https://www.youtube.com/watch?v=6wRYugtxAB8
| Yazz y 10 Concierto de Talleres. Llanera, junio 2013. |
Acabo de recibir un correo, hoy día 8, el primer comentario de estos capítulos dedicados a la Escuela de Música de Llanera, en el que nos informan que Fahía Buche, a quien desconocíamos, participó con su preciosa voz en el grupo Jazz y 10, que también actuó este año. Inmediatamente he buscado algo en Youtube y he tenido suerte.
He aquí el resultado. Muchas gracias a nuestro informante y comentarista, Sinué, y a Fahía, por supuesto.
¡Salud y buena música!
Ramiro Rodríguez Prada
viernes, 6 de junio de 2014
145
| Necesidad y abuso. |
Salí a tirar la basura
y en la escalera de la calle había una niña pequeña sentada, sola. No vi a nadie por los alrededores y me extrañó. Ni junto a la basura, ni en la parada del bus, ni siquiera caminando por la calle. Le dije ¡Hola! cuando bajaba, y se giró para contestarme con el mismo saludo y una sonrisa. Sujetaba entre los brazos un muñeco que parecía acunar balanceándose adelante y atrás. ¿Qué haces aquí sola?, le pregunté. ¡Nada, esperando a mi papá! ¿Dónde está tu papá? Entró en ese sitio a comprar tabaco, dijo adelantando el cuerpo para señalarme con la cabeza el cercano hotel. ¿Llevas mucho tiempo aquí sentada? La niña se encogió de hombros e hizo un gesto gracioso frunciendo los labios. La cafetería del hotel llevaba por lo menos una hora cerrada, en el barrio a esa hora sólo había tabaco en un pub de la otra parte de la manzana. ¿Cuántos años tienes?. Ocho. ¿Me enseñas el muñeco? ¡Me lo compró mi padre!, respondió orgullosa alargando el brazo con un pelele de trapo. ¡Qué guapo! No lo puedo coger, ¡espera que voy a dejar las bolsas!. Junto a los contenedores había ahora un hombre rebuscando, lo acompañaba un niño de unos diez años que escarbaba por el otro lado. Volví a la escalera pensando qué hacer. No soy amigo de llamar a la policía, probablemente causara con ello más perjuicio que beneficio. Deseché la idea de ir hasta la recepción del hotel a preguntar. Me imaginaba la respuesta. Pensé que lo mejor sería sentarme con la chavalina a esperar al padre. Ella me alargó el muñeco para que pudiera verlo de cerca. Mi papá es policía, me informó al mismo tiempo. ¿Policía, y dónde trabaja?. ¡Aquí!, dijo ella muy enfática, como si contestara a la pregunta de un idiota. ¿Que hace contigo por la calle tan tarde?. Es que no está mi madre y fuimos al cine. ¿Y dónde está? ¡Ahí!, y volvió a señalar las luces del hotel. ¡No, tu madre!, ¿dónde está tu mamá?. En casa de mis abuelos, porque mi abuelo está enfermo. ¡Ah!. La niña parecía tan tranquila, como si aquello fuera algo habitual. ¿Es la primera vez que sales con tu papá por la noche?. ¡Nooo!, se apresuró a contestar con una sonrisa amplia, ¡Cuando no está mi madre siempre me lleva al cine!. ¿Y te gusta? ¡Sí, y además vamos al Burguer y me compra cosas!. Estuvimos una media hora charlando mientras, al mismo tiempo, yo permanecía atento a la entrada del hotel. El tipo, de unos cuarenta tacos, salió a la calle acompañado por una pilili de las que suelen rondar por la zona. En la acera se dieron un beso rápido en la boca y cada uno tomó su rumbo. Bajaba fumando un cigarro, rascándose los cojones y riendo para sí. No nos vio juntos en la escalera porque el muro hace sombra y, cuando se dio cuenta de que la niña estaba acompañada, se sobresaltó. ¿¡Qué, estás hablando con este señor!?, dijo como para salir del paso. ¡Papá, tengo sueño!, y la rapacina alargó los brazos con el pelele en una mano para que su padre la cogiera. El hombre la puso en cuello y le dio un beso. Es que no había tabaco y tuve que ir a buscarlo más lejos, dijo él a modo de disculpa, no sé si para su hija o para mí. La niña se había acurrucado ya en su cuello encontrando allí una buena almohada. Oiga, le susurré, No le parece que no son horas de dejar a una criatura sola... . No pude terminar, ¡Métete en tus asuntos!, me espetó, y se fue calle abajo.
Salud y felices pesadillas
ra
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