viernes, 25 de julio de 2014

159


Gato agradecido y desorejado.
Rodas, 2013.


Salí a tirar la basura



y me vino a recibir a la puerta del edificio un gato muy solemne, con una oreja cortada y el rabo tieso y blanco como el chorro de una moto acuática. El resto del gato no tenía mataduras ni un color definido, aún dominando el gris. Me recordaba al Gatín Descolorido, el travieso personaje, bohemio, viajante y aventurero, de una historieta que la morena de mi copla contaba a los niños y que yo retomé cuando ella cansó. No llevaba nada que pudiera gustarle a aquel gato, ni a ninguno, y así se lo hice saber. Pero el minino me acompañó hasta los cubos sin bajar el rabo y, en el momento de meter mis bolsas, de un salto se subió en el borde de un cubo negro. Miraba en su interior y me miraba a mí alternativamente, siempre con el rabo de bandera blanca, como diciendo: ¡Aquí, aquí está, aquí hay mondongo!. Olía muy fuerte a pescado y fue sencillo dar con la bolsa de sus restos. La abrí mientras el gato se relamía. Sólo pudo llevarse la cabeza de una sardina con su raspa, porque un vecino que llegaba a tirar la basura, chupatintas de profesión según creo y seguro que gran amante de los animales, lo asustó con su ¡Saaape!. ¡Sape te daba yo a ti, mamón!, pensé. El gato no dijo ni ¡Fu!, supongo que por no perder la cabeza (de la sardina) abriendo la boca. Pero se paró a cierta distancia para asegurar la presa, relamerse y de paso agradecer, con una mirada de inteligencia, mi ayuda.



Flaco.  Στίχοι Πρόσφυγες.


http://www.youtube.com/watch?v=FtGSttT0s4I


Salud y felices pesadillas


ra

miércoles, 23 de julio de 2014

Especialista en orinales


MADE IN SPAIN


Llegó el especialista en orinales
(Espiritual ultracatólico. Con coro)


¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Resucitó, hermanos, resucitó.
¡Aleluya!
Ábrenos Señor tu Corazón
y aléjanos de los impíos.
El gran martillo de herejes,
el Salvador de la Patria,
la Luz de España. 

Resucitó, hermanos, resucitó.
¡Aleluya!

Volvió, hermanos, Tor
quemada.
Ábrenos Señor tu Corazón 
y aléjanos de los impíos.
Tornó para hacer otra queimada
de judíos, otra cruzada
de rojos.

Resucitó, hermanos, resucitó.
¡Aleluya!

Llegó, hermanos, el dominico
tornó.
Ábrenos Señor tu Corazón 
y aléjanos de los impíos.
Prez del reino, azote y suplicio
de pecadores, ¡aleluya!,
apareció Tomás.

Resucitó, hermanos, resucitó.
¡Aleluya!

¡Aleluya, aleluya, aleluya!


De  Letrillas escangallás. 2014.

Ramiro Rodrígues Prada


Javier Krahe.   Los caminos del señor.

http://www.youtube.com/watch?v=7xnZV9wvPWg

Salud

martes, 22 de julio de 2014

Kaspa & Co.


La industria nacional



Caspa


Ahora, con la generalización del uso de champús y la higiene incipiente de la población, se cotiza mucho la caspa, casi una rareza.

Grandes gourmets y millonarios algo pervertidillos han hecho que su salida a bolsa sea inminente, a través de Kaspa & Co., ¡multinacional española!


Fernando Ortiz Arrubarrena

Oviedo, junio 2014.


Mink DeVille.  Spanish stroll.


Salud

lunes, 21 de julio de 2014

158


Culo veo culo quiero.
Xixón, 2013.



Salí a tirar la basura



acompañado por toda la familia, cada cual con su bolsa correspondiente, papel, plástico, vidrio y orgánica. Hacía tan buena noche y me parecía tan fenomenal la novedad que les propuse ir hasta los contenedores del Punto Limpio Permanente (PLP) más cercano, puesto que esa noche no tocaba plástico. Familia que recicla unida permanece unida. Pero los envases tuve que ir a tirarlos yo solo...



Frank Zappa.   Illinois Enema Bandit. 


Salud y felices pesadillas


ra

sábado, 19 de julio de 2014

Como la vida


León, 2014.


Como la misma luz como la vida misma


Como las manos de una madre acariciando a su niño.

Como la sonrisa dulce de un adolescente soñador.

Como el alegre tintineo del encaje de bolillos. 

Como la paz de una anciana que todo lo perdió.


Como la soledad como el silencio como la muerte.


De  Interrogatorios y Otras partidas perdidas.  2014.

Ramiro Rodríguez Prada


Fréderic Chopin. Claudio Arrau, piano.  Nocturno en do sostenido menor. Póstumo.

http://www.youtube.com/watch?v=UrXcvtsvjKM

Salud.

jueves, 17 de julio de 2014

157


Tres gaiteros en sin gaita.
Asturies,  2013.


Sali a tirar la basura.



Había un cielo tan claro y luminoso que parecía de día, como instantes antes de una explosión, cuando vemos la luminosidad del estallido pero aún no nos ha llegado su sonido. Hasta los cubos, relucientes por los reflejos de las farolas, querían trascender su condición de contenedores de mierda volviéndose diáfanos y aéreos. El espectáculo era entre sobrecogedor y delirante. No había nadie en la calle con quién compartir aquella rareza. Me recogí en respetuoso silencio pensando si no serían cosas mías, olía como en la víspera de una catástrofe, a cera y a grisú.


Dark La eMe.   Nunca debisteis cerrarnos las minas.


http://www.youtube.com/watch?v=HEEVqr7wNNw


Salud y felices pesadillas


ra

martes, 15 de julio de 2014

156


El cartón en el azul,  por favor.


Salí a tirar la basura.



En un cubo inapropiado encontré un montón de libros viejos. Al primer vistazo lo vi. Era un título desconocido escrito por alguien con el mismo nombre y apellidos que yo. Lo cogí y en casa estuve indagando por la red. Era un anodino escritorín iberoamericano, lo que no es desdoro en absoluto, mas al contrario, pero desconocido para el gran público lector, si podemos fiarnos de las estadísticas, con otro par de obras en el mercado. El libro, además de carente de interés, no tenía distribución aquí, era una edición venal publicada por una editorial fantasma de su país. ¿Cómo había llegado hasta allí? ¿Alguien del portal me espiaba y quería enviarme un mensaje? ¿Para qué?, pensé, No sólo soy un desconocido para la mayoría de los vecinos, además vivo de incógnito. Al día siguiente lo dejé en el cubo del papel sin que nadie me viera, me daba no se qué, como si estuviera abandonando a Moisés, ya jubilado, a la orilla del Mar del Plata.


Roberto Goyeneche.  Cuando estemos viejos.


Salud y felices pesadillas.


ra

lunes, 14 de julio de 2014

Contadores a fecha 14 de julio


Oviedo.
Asturias, 2012.


1.789


Recibo una notificación de la compañía eléctrica en la que, resumiendo, me reclaman 1.789 euros por cuotas atrasadas y la morosidad añadida. Es de una casa en la que hace años que no vive nadie y que habría que rehabilitar. Manteníamos el mínimo de luz, unos 20 euros bimestrales, para enseñársela a los posibles compradores, ya que la hemos puesto a la venta. Teniendo en cuenta que hará unos cinco años que la heredamos, que los recibos están domiciliados y se han satisfecho religiosamente en tiempo, forma y cuantía, unos 400 euros en total según consta en el extracto bancario, el aviso me deja patidifuso. Se trata de un error, sin duda. Sabemos que pocas veces hacen la lectura real del contador, apuntan una cantidad aproximada que no sobrepase el mínimo contratado, ya que el consumo nunca lo alcanza. En alguna de las dos o tres lecturas anuales ponen la cifra real ajustándola a las anteriores. Alguien metió la pata en ese proceso. Cojo los papeles y me presento en las oficinas de la compañía. El hombre que me atiende me da la razón, pero me dice que vuelva mañana porque no está el jefe que se encarga de esos temas. Cuando el tipo me recibe al fin después de una semana, lo hace con esta joya, ¡Bufff !, lo mejor que puede hacer, si quiere que esto no se eternice, es satisfacer la deuda y después reclamar. ¿Qué deuda?, le contesto, incrédulo de que me pueda sugerir semejante cosa. Mire, dice el menda, ¿Se ha fijado en la cuantía?. ¿Por qué?.  ¡1.789!, ¿no le dice nada?. Sí, la Revolución Francesa. ¡Esta compañía tiene capital mayoritario francés!, me informa triunfal, pero en un susurro¿Ah, sí?, no estaba al tanto.  Aquí hay gato encerrado, murmuró. Yo ya no sabía si estaba en un negociado de la Eléctrica o en la oficina de la Agencia de Detectives Pinkerton. ¡Oiga, déjese de historias y tramite esto cuanto antes, por favor, la cosa está clara!, le dije visiblemente mosqueado. ¡Vale, vale, yo sólo le prevengo!, y añadió misterioso, Esto no es cómo empieza, es cómo termina... . Pasaron los meses. Ya dejamos muy atrás los siglos XIX y XX. Me han hipotecado la mísera pensión. Nos han cortado la luz y pronto se quedarán con la casa. Resumiendo, ¡Cuánta razón tenía aquel fulano!


Ramiro


Carles Santos.   To-ca-ti-co  To-ca-tá.


https://www.youtube.com/watch?v=NDlmqFwzr2c 


Salud

sábado, 12 de julio de 2014

Miedo y olvido


La casa del monte.



Diálogo por eliminación
(Desmemoria)


A.  Por qué motivo no llegamos a acercarnos. 

B.  No lo sé, porque nos puso en guardia.

A.  Todos sospechábamos algo grave.

B.  Pero fue él quien se ofreció a ir. 

A.  Algo pasaba, era extraña aquella quietud. 

B.  Y el silencio.

A.  Sí, el silencio, o la oscuridad. 

B.  No debimos dejar que fuera solo.

A.  Crees que los tres juntos hubiéramos evitado lo peor.

B.  Es posible, seis ojos ven más que dos. 

A.  Pero no sabemos lo que se encontró.

B.  Una encerrona, qué otra cosa pudo ser. 

A.  En la casa no hay nadie.

B.  De eso no estamos seguros.

A.  Creo que deberíamos inspeccionarla.

B.  No lo tengo claro.

A.  Temes algo.

B.  Es para temerlo.

A.  Hay que salir de dudas.

B.  A qué precio.

A.  Al que sea.

B. Yo no voy.

A. Cuatro ojos ven más que dos.

B.  Vete tú.

A.  Eso mismo dijiste la otra vez.

B.  No lo recuerdo.


Ramiro.


The Clash.  Brand New Cadillac.

http://www.youtube.com/watch?v=Z2WXlaWv2u0


Salud.

viernes, 11 de julio de 2014

155


¡¿Qué quiés que te diga?!...



Salí a tirar la basura



porque no valía pa otra cosa.



La Pandilla Voladora.   Todo me da igual.


http://www.youtube.com/watch?v=i1k0jgUpHEI



Salud y felices pesadillas.


ra

jueves, 10 de julio de 2014

Η Διδώ Σωτηρίου, Didó Sotiríu -3


Kos.
Grecia, 2013.

Ματωμένα χώματα -3
Tierras de sangre

El desastre

Cap. XV.
- "De pronto un rumor empezó a recorrer la trinchera. Más parecía el silbido de una víbora que una orden. Se detuvo sobre nuestros cuerpos y los paralizó en vez de liberarlos. ¡Retirada! ¡Retirada! ¡Retirada!" (Pág. 269)
- " '¡Se ha hundido el frente! ¡Estamos perdidos!' " (271)
- "Lo que ocurrió entonces es difícil de describir. Nadie se paró a pensar o a escuchar orden o consejo alguno. Se diría que llevaban meses preparados, esperando aquel momento para echar a correr. Cada uno por su lado, sin volverse siquiera a mirar a su hermano." (271)

Toda esta última parte de la novela es también un relato terrible, por la brutalidad de algunas escenas y la desesperación del momento. En la desbandada vuelven a producirse escenas de odio y violencia, pillaje, violaciones, asesinatos, no sólo contra la población turca sino entre los propios soldados, y contra los civiles griegos que huyen también hacia la costa mediterránea, temiendo las represalias turcas, cuyos guerrilleros hostigan ya la retaguardia en retirada del derrotado ejército griego.
- "Sólo se había detenido allí para rebuscar relojes y dinero en los cadáveres..." (273)
- "Por dondequiera que pasáramos, desolación. En los pueblos turcos, fuego, masacres, violaciones, saqueos." (275)
- "Me puse de nuevo en marcha. Ya no me daba miedo la muerte. Más bien eran los vivos los que me daban miedo, que habían perdido todo rastro de humanidad." (276)

- " 'Ahora nos reuniremos todos en Esmirna, nos embarcaremos para Samos, que está a un tiro de piedra, a esperar que pase la tormenta y luego volveremos a nuestra tierra?.' " (278).
Pero eso ya no sería posible...

La historia del abuelo que busca a su nieto, perdido después de un accidente en el tren donde viajaba con él,
con su abuela y con su madre, es de las más dramáticas del libro, enternecedora y dolorosa como pocas. Trágica de hecho.
- " 'Pobrecito mío, tu abuelito te está buscando. ¿Dónde te habías metido?' " (278)
- " '¡Vamos a buscar a mi madre, abuelito!'
'¡Vamos hijo, vamos!'
Unos que estuvieron escuchando la historia le gritaron: 'Oye, viejo, ¿has perdido la razón o qué? Os vais a perder tú y el niño'. '¡Que por ahí corren los guerrilleros de Pehlivan!'
¡Pero el viejo y el niño se dieron la vuelta y echaron a correr! La noche lo cubrió todo. ¡Aquel mundo no era obra de Dios! ¡No, no lo era! " (280)

Zülfü Livaneli.  Nefesim Nefesine.

http://www.youtube.com/watch?v=wJQ8FzAjzM8

Cap. XVI.
- "En cuanto puse el pie en Esmirna me paré a recobrar el aliento, me santigüé y me entró una repentina alegría. Los griegos siempre habían hallado cobijo y protección en Esmirna. Los turcos la llamaban 'gavur Izmir' (Esmirna la infiel) y para ellos era realmente la Infiel. Pero para nosotros era la alegre y hospitalaria capital del helenismo. Que olía a jazmín y anhelaba su libertad." (281)

- "¿Oyes lo que te digo? ¡Trikupis ha tomado el mando y ha pasado al ataque! ¿Lo sabías?" (284)
- "¿De qué Trikupis habla, abuelo? ¡A otro con ese cuento! A Trikupis lo han capturado junto a todo su ejército. Los mandamases de Atenas nos han dejado en la estacada y sólo Dios sabe lo que va a ser de nosotros. Y en cuanto a los ingleses no se engañe. Que ni a ellos, ni a los franceses, ni a los norteamericanos, ni a nadie de su calaña, pero es que a nadie le importamos un pito. ¡Son ellos los que nos han cavado la tumba! ¡A ver si se entera! " (284)

- "Lo vamos a dar todo por nuestras familias y por la libertad. Ha llegado la hora del deber..." (285)
- "Habría querido decirle: 'Sí que ha llegado, viejo, sí que ha llegado la hora del deber, pero esos malditos la han desperdiciado. Nos han arruinado mil y una traiciones, los intereses de los grandes, los pasos en falso de los políticos, los malos comienzos y peores finales..." (285-6)

Zülfü Livaneli.  Memik Oğlan.

http://www.youtube.com/watch?v=sZTVQ5nV9TI


Mezquita de la Logia.
Kos, 2013.
    
- " 'Abuelito -gritó el chaval con voz temblorosa-. ¡Que se va la armada!' "
'¿Qué armada, tontaina?'
'¡La armada griega!' "(288)
- "Luego ocurrió algo tan ruin que nos hizo recobrar el conocimiento. ¡Un buque de guerra francés, el 'Waldeck-Rousseau', empezó a tocar nuestro himno nacional! ¡Los aliados, tal como exigían las ordenanzas y el protocolo, saludaban al buque insignia griego que se hacía a la mar! 
Semejante afrenta desató la rabia." (289)
- "¡A casa del gobernador Steriadis!. [...] ¿Que se ha fugado?. [...] ¡Lo han salvado los ingleses! ¡Le han ayudado a huir!" (290)

- "Cuando cayó la noche, la calma volvió al muelle. Todo el mundo había encontrado cobijo y estaba a la espera de los acontecimientos. Sólo el miedo se paseaba por aquellas calles oscuras como un sereno que presagiaba el más terrible de los amaneceres que los griegos hayan conocido..." (290)

Σαν την Σμύρνης το Γιαγκινι.

http://www.youtube.com/watch?v=DVnBIfnATtA&list=RDmZLIwg2u4AQ

Cap. XVII.
Los dos últimos capítulos son también desgarradores, Axiotis, el protagonista encuentra a su madre y a un hermano, que ingenuamente piensan que nada va a pasar. La realidad los desengañará muy pronto. Las tropas de Atatürk están a las puertas de Esmirna. Las potencias extranjeras mantienen sus barcos en el puerto, enfrente de la ciudad, pero no intervendrán en defensa de una población civil que será masacrada a la vista de todos.

- "Me vestí de civil y me sentí como si volviera a nacer.
'Levantaos y vámonos al muelle -dije-. Es lo mejor que podemos hacer. Allí están las flotas extranjeras. Ellas nos protegerán'.
Encontramos un rincón en el Malecón justo enfrente de los buques de guerra y pasamos allí la noche, tiritando de frío y de angustia. Al amanecer desembarcaron unas patrullas inglesas a recoger a los miles de hombres, mujeres y niños que allí estábamos. Nos metieron en una sesenta barcazas que había en el puerto y nos remolcaron hasta sus navíos."

Pero no los embarcan en los navíos, los mantienen en las barcazas, casi como rehenes. No obstante a todos les pareció una señal del cielo. Sobre todo cuando vieron desde allí cómo Esmirna empezaba a arder, mientras miles de personas confluían desesperadas en el Malecón, perseguidas ya y asesinadas por los irregulares turcos. La gente se tiraba al mar huyendo y el agua estaba sembrada de cadáveres, los que lograban llegar a los barcos extranjeros eran obligados a soltarse y acababan ahogándose también. Mientras tanto, el espectáculo en el paseo de Esmirna era dantesco...
Son imágenes que los mismos occidentales rodaron desde sus barcos, para la historia -de la infamia, diría-, mientras alzaban el volumen de las marchas militares y canciones bullangueras que sonaban por los altavoces, para no escuchar los gritos desgarradores de los que estaban siendo asesinados.

- "Al anochecer los turcos dispararon varias veces en dirección a las barcazas"
- "Al amanecer llegaron unos remolcadores a llevarse las barcazas. No tardamos en darnos cuenta de que los remolcadores no eran ingleses, sino turcos." (302)
De nuevo la gente se tira al agua. "El mar se vistió de negro. [...] Se agarraban de los buque de guerra para salvarse y recibían a cambio agua hirviendo y garrotazos con bicheros y palos de madera." (303)
Amarran las barcazas a tierra y los tiene allí tres días. "Cada dos o tres horas irrumpían arrogantes los zeybekos con sus cintos colorados cargados de pistolas y alfanjes, y se llevaban consigo a la flor de la juventud. Cogían con sus manazas a los chicos más apetecibles y a las más guapas muchachas, se los llevaban detrás de la aduana, los violaban y luego los ejecutaban." (304)
Una vez en tierra, la gente se refugia en los cementerios, las escuelas, las iglesias, las fábricas. Hasta allí van a buscarlos los turcos para llevarse a los hombres. Nuestro protagonista y su hermano se despiden de su madre. "Kostas se echó a llorar, como si supiera que no iba a volver, como no volvió nuestro Stamatis...". (El hermano pequeño, también en el ejército griego) (307)

Ηλίας Κατσούλης. Παντελής Θαλασσινός.  Τα Σμυρνέικα τραγούδια.

http://www.youtube.com/watch?v=sUZlvQbNvPU

Balcón otomano.
Ciudad nueva de Rodas. 2013.

Cap. XVIII.
- "Formamos una columna, dos mil hombres, y echamos a andar hacia el cautiverio. [...] Pero las desgracias empezaron en las mismas calles de Esmirna. En cuanto nos pusimos en marcha, una muchedumbre enfurecida, sedienta de venganza, se abalanzó sobre nosotros con palos, piedras y barras de hierro."
- "Antes de que llegáramos a Basma Hane ya habían caído muertos cincuenta hombres. A los heridos los sacaban a rastras de la fila los propios guardianes..." (308)
- "Estuvimos andando tres días sin una sola gota de agua." (309)

Entre escenas de auténtico horror, separan a los dos hermanos, que ya nunca volverán a verse.
- "No alcanzamos a despedirnos. Lo seguí con la vista. Se perdió entre el gentío que se desparramaba como el fango por la carretera. Se los llevaban a Magnesia. Allí, durante los primeros días, ametrallaron en un barranco a cuarenta mil cautivos." (311).
A Manolis Axiotis lo envían, junto a otros 500 a la región de Aydín, su tierra y la de Didó Sotiríu. Hay otra escena terrible, de un niño a quien su padre, un clérigo musulmán, ordena degollar a un prisionero que violó a la madre. No he querido describir este y otros episodios, por no pisar los desenlaces de las historias, pero también por ahorraros hoy ese dolor, basta con leerlo una vez en el libro.

Cerca de Kirkika, su pueblo, ahora abandonado y en ruinas, consigue escapar con un amigo, "Conocíamos bien aquella región. Aquellas eran nuestras montañas." (316)
- "En cuanto nos acercamos a Kirkika no conseguíamos dominar la emoción. [...] Cada casa, cada calle, cada árbol y cada piedra de aquella tierra estaban indisolublemente unidos a nuestra alma y a nuestros recuerdos.
¡Nos echamos a llorar! " (316-7)
En el pueblo se aprovisionan y cogen unos odres con la intención de hincharlos y pasar a nado hasta Samos.
- "Entre Çagli y Samos hay una isla desierta. Si conseguíamos llegar allí sanos y salvos, luego era un salto hasta Samos. Haríamos señales a los pescadores." (318)
"Hinchamos a toda prisa los odres, pero, cuando íbamos a tirarnos al agua, a Panos le entró miedo. Era la primera vez que se metía en el mar. [...] Se me encogía el alma. [...] Panos se emocionó."
Intenta convencerlo, sin resultado, "Si encuentras una barca y puedes, ven por mí. [...] Comprendí que se había dado por vencido y que no me iba a seguir." (319)

El final no lo voy a desvelar tampoco, pero recogeré una última cita. Han sido tres entradas muy largas y dejaré para otra ocasión mi intención de referirme, algo más extensamente, a la biografía y al trabajo de Didó Sotiríu. He preferido, a cambio, rescatar el mayor número de citas que, como ya he repetido en cada ocasión, rompen el texto original, por completas que sean, y nunca podrán sustituir a una lectura del libro. Ésa es mi intención al menos, la lectura completa del original.

"Lo suyo es que hubieran mandado barcos a recoger a la gente para ponerla a salvo. Pero ni eso.
'Yo sé por qué. Me lo dijo un capitán. Por lo visto en El Pireo se llegaron a reunir noventa y dos barcos de gran calado dispuestos a hacerse a la mar para ir a Asia Menor a recoger a la gente. pero nada más zarpar recibieron un telegrama secreto del gobierno: 'Travesía facultativa, servicio discrecional. ¡Y de los noventa y dos barcos sólo emprendieron el rumbo diecisiete!' " (323-4)

- "¡Malditos sean los culpables!"

Σαββίνα Γιαννάτου. Primavera en Salonico.  Σμυρνέικο Μινόρε.


Salud y buena letra. 

Ramiro Rodríguez Prada


P. D. La novela  Ματωμένα χώματαTierras de sangre, de Didó Sotiríu, la editó en Barcelona  Narrativa del acantilado, en noviembre de 2002, traducida por César Montolíu, que recibió el premio Antonio Tovar
de traducción (2001), de la Asociación Hispano-Helénica. Cubierta de Marta Serrano. Vale.

miércoles, 9 de julio de 2014

154


Cada lechuza su agrópila.



Salía tirar la basura 



y en uno de los cubos había un arzobispo enterito, con la mitra puesta de espetón. Tenía la cara amoratada y los labios cianóticos, y no le cogía el pulso en la yugular donde, por cierto, se veían dos minúsculas incisiones como las que producirían los colmillos de un vampiro. Soy enemigo declarado de estos fantasmones, pero la enfermera que hay en mí se impuso de nuevo. Intenté sacarlo pero pesaba mucho, a sí que incliné el cubo para bascularlo en la acera. Ni así era capaz de extraerlo? Estaba gordo como una lombriz en mierda. Con la cabeza y medio tronco fuera del cubo, y piernas y brazos encajados en él, parecía un guiñol de feria trágico, de talla humana, ahora derribado al suelo por un pelotazo. Pensé que no necesitaba sacarlo para hacerle la respiración artificial -no tengo móvil, no pasaban coches ni peatones por la calle y los bares estaban cerrados a esas horas, de la recepción del hotel tampoco salía luz y llamar desde casa me llevaría también un tiempo-. Creí más oportuno proceder y que fuera lo que su dios quisiera, ¡Con semejante categoría tendrá ya su poltrona en el Paraíso!, me escuché decir en voz alta. Le coloqué la cabeza, que estaba todavía caliente, flexioné su cuello y le tapé la nariz. Inspiré para insuflar en los pulmones del mitrado la dosis de aire, cuando de sus labios negros salieron unos hilillos de baba repugnantes, como plastilina, que me provocaron el vómito, ¡perdemos facultades, amigos!. Saqué un pañuelo y limpié la pastilla de su cara al tiempo que retiraba las babas. Me disponía a reiniciar el protocolo cuando sentí que me tocaban el hombro. Estaba tan enfrascado en la operación que no lo oí llegar. Era un policía. Salvaron al arzobispo, pero me querían acusar de intento de asesinato, menos mal que mis colmillos no coincidían con las huellas de su cuello.



Puturrú de Fuá.   Déjame que bese al arzobispo.


http://www.youtube.com/watch?v=RbgO9FiAgyk


Salud y felices pesadillas.


ra

lunes, 7 de julio de 2014

3er. Aniversario de Psilicosis: 1000 Entradas


¡Con una sonrisa para todos!


7 de julio San Fermín


Buenos días. Hoy tengo dos motivos para celebrar este día como ya queda reflejado en el título. Y además está San Firmín, la tercera causa en discordia, que es el patrón del blog aunque yo no sea creyente. Pero me gustan los navarros y tengo a la Curruca Kaskanueces de colega, que nació en Pamplona. Eso ya es una garantía milagrosa para mí.

Luis Les Les. Alma navarra.  Pajarito lisonjero.

https://www.youtube.com/watch?v=03AUI4EXz_w

Lo gracioso de esto que he llamado Numeronomía, que no es más que un juego de palabras con la Numerología, la mía, es que los números cuadraron así, sin que yo planificara prácticamente nada. A principios de mayo, cuando programaba alguna entrada para este mes, me di cuenta de que la nº mil iba a coincidir con San Fermín, y por tanto con el tercer aniversario de Psilicosis. Sólo tenia que publicar en mayo y junio 22 entradas en lugar de las 21 de los meses anteriores, para que sumadas a las 4 previstas en la primera semana de julio, este mes, apareciera la cifra mágica. Lo de mágica es adorno.

Lo que sí planifico es el número de entradas mensuales para que al final de año el número total resultante sea capicúa, como un juego más, simplemente porque me gustan los capicúas, como los palíndromos: En 2011, 222; en 2012, 333; en 2013, 313.
Este año aún no sé la cifra, pero allá por Difuntos, si vivo y puedo, empezaré a pensar en ello y trataré de cuadrarla de nuevo. Si todo marchara medianamente bien, que no estoy para hacer proyectos ni a corto plazo...

Hoy tal vez era un día de balances, volver a recordar esa etiqueta de Perdío que tengo arrinconada por no resultar un quejica y un llorón, pensar en voz alta en algún plan de futuro-que no tengo- para esta publicación, hacer eso que llamé metablog y reflexionar sobre lo hecho, los contenidos, las formas, etc. Pero me da mucha pereza. Sí puedo adelantar, aunque creo que ya lo hice en alguna respuesta a un comentario de César o de Ana Capsir, que seguiré saliendo a tirar la basura dos días a la semana hasta final de año, aunque sea a título póstumo. Trataré de colgar una Pindura o dibrujo el último día de cada mes y, mientras pueda, me reiré e intentaré hacer sonreír.

El número de visitas al blog ha ido aumentando lenta pero progresivamente y vamos por las 90.000. He comentado esto en otras ocasiones: con las ediciones de la Psilicosis impresa hacíamos tiradas de 2.000 ejemplares de cada número ¡cada 5 años! Sé que no es lo mismo y desconozco cuantas de las personas que entran en el blog leen los textos. De momento se toparán con las fotos que ya es un punto, pero es indudable que el alcance de este medio, en superficie vamos a decir, es abrumadoramente superior. ¡Y cuántas veces no habré imaginado a la revista en una papelera! El papel estucado no era bueno para limpiarse el culo...

Todo ese ahorro en papel, que son árboles, es importante. Como lo es, desde el nivel del autor, la facilidad e inmediatez de la publicación. Sólo nos faltaría el pequeño estipendio que todo trabajo merecería y que siempre se nos hurtó, con el formato impreso y con el digital. Filosofía de la Miseria y Miseria de la Filosofía. Los autores, y no hablo de la Sociedad General, seguimos desamparados y ninguneados.

Katerina Polemi.   Mesogiakés fonés.  Voces mediterráneas.

https://www.youtube.com/watch?v=_D_YcthSEh4

Psilicosis, cumpleaños y el millar
7 de julio 2011 - 7 de julio 2014 

Grecia sigue siendo para mí un motivo de inspiración, y de salud física y alegría cada vez que vuelvo a ella.

Y agradezco a los amigos y seguidores del blog su apoyo, a partir de aquellos tres primeros valientes, Alberto Prado el Capi, también la causa primera de que empezara con esto, Giannis Tsakós y Ana Capsir. Ahí quedan los nombres de todos ellos, porque mi gratitud es para cada uno:

Alberto. Γιάννης. Ana C. Mabel. José Luis M-R. Vega. Valentín. Balbi. Toño. Teresa. José Luis P. I. Lucas. Fidel. Txell. Señor/a? X. Tomás. Juan Carlos. Andrés. Sendo. Marta. Julia. César T. Armibq. Ana G. Y después de la escritura de esta entrada se incorporaron Tania, y César V., a quienes se lo había pedido, y Jesús, de manera sorpresiva. Más Pepe Jim y Taso.

Mi agradecimiento igualmente a César Ruiz del Árbol Viriato, que ha sido mi comentarista casi diario y mi contertulio más leal. Con buen humor y siempre cariñoso con sus besitos, junto a Ana Capsir.
Espero que los lectores anónimos de estas páginas se animen a intervenir. Los diálogos son a veces más interesantes que las propias entradas, y estamos para aprender.

Kim Fowley.   California Gypsy Man.

https://www.youtube.com/watch?v=2ObhaP5nnLw


¡Un abrazo y que tengamos salud el tiempo que nos toque!


¡Viva San Fermín!


Ramiro Rodríguez Prada

sábado, 5 de julio de 2014

El Pulgarzito y Raimundo Amador


En el Muddy's de Gijón.
Enero, 2013.

El Raimundo y er Púrga


Buenos días. Conociendo al Púlgar, era normal pensar que inevitablemente, tarde o temprano, acabaría encontrándose en la música con Raimundillo.
Por entonces, Kiko Veneno y los hermanos Amador empezaban a tener un nombre en el panorama musical, éstos por sus colaboraciones con el Camarón y la familia Montoya, y Kiko por su tema Volando voy, que daría a conocer el de La Isla.

Además, los tres habían lanzado recientemente su primer LP, Veneno, con aquella portada del nombre grabado en una placa de chocolate. Un disco que rompió moldes respecto al nuevo flamenco-fusión que se venía intentando desde tiempo atrás por varios grupos andaluces de rock, medio sinfónicos, medio aflamencados, caso de Triana o Granada. Y antes por otros como Smash y su Garrotín.
Todos teníamos machacado el disco de Veneno, los admirábamos, los autores eran ya respetados en el mundillo de los aficionados, en especial por los propios músicos.

Y el Púlgar era todavía Pulgarcito, sin cortes ni zetas. Acababa de tener también su lanzamiento por todo lo alto con CBS y aquella canción de Sabina dedicada al Jaro, que el Púlgar sería el encargado de grabar y dar a conocer en primer lugar.

El Púlgar. Alberto Moraga. Raimundo Amador. Candela.


Pulgarcito decía entonces que era un catalán del foro, había nacido en Barcelona y en la adolescencia se había corrido a Madrid, donde se buscaba la vida tocando en el metro y en la calle. Era un desconocido salvo para los que tuvieron la suerte de escucharlo en esos escenarios madroñiles.
Pero también era andaluz, o lo ha sido, a conveniencia, porque parte de su familia procede de esa región.

Después de pasar por un montón de formaciones propias, Pulgarcito y los Punkis Asociados, Yu-Yus, Tapones Visente, entre otras, y de currar de guitarra estrella contratada, Toreros Muertos, La Dama Se Esconde, etc., disfrutó de más oportunidades grabando, durante los años que vivió en Madrid, varios trabajos con canciones suyas y la colaboración de músicos de lujo. Unas veces como el Púlgar y otras como Antonio Rodríguez, su nombre de pila, ¿te bautizaste, pícaro?... . 

Candela es el nombre de su primera hija y el título de uno de sus temas, al alimón con Alberto Moraga,
colega ya de los primeros tiempos, que también firma con él la otra canción, Pa mojar. Ambas
aparecieron en el disco de Raimundo Amador, Noche de flamenco y blues (1998), una grabación en directo
con la presencia estelar del gran BBKing. Pa mojar no está disponible en Youtube.

En Gijón, 2013.
María Morales. Raimundo Amador. Veneno qué bueno.

https://www.youtube.com/watch?v=b01PejVlz_c

Tras dejar el foro y deambular por esos mundos, con otro paso por Barcelona, acabó recalando en Cádiz, en la calle Camarón del Puerto de Santa María, y ahí la cosa framenquita se le puso ya a huevo. Tanto que conoció a Kiko y a Raimundo, con el que acabaría relacionándose y trabajando esporádicamente durante algunos años. Con él y con otros músicos de la Bahía. Recuperaba así sus ancestros andaluces.

Veneno qué buenoPapeles no quiero y Pepe el pingüino, es el siguiente resultado de esta confluencia de genios. Aparecieron el el CD de Raimundo, Un okupa en tu corazón (2000).

Dedicado a la composición para otros músicos durante aquellos años, y bebiendo en su salsa los ritmos sureños, acrecentó su experiencia y siguió componiendo para sí mismo, cada día más abierto a otros sonidos que siempre le interesaron, el funky y el soul especialmente. Uno de sus viejos grupos se llamó Body and Soul...

Las canciones no tuvieron sin embargo el eco que merecían, y eso que nunca renunció a su punto comercial de calidad, y muchos de sus guiños literario-musicales son bien pegadizos y divertidos.

Todos siguen siendo buenos temas que acabarán por reconocerse más pronto o más tarde, si no se los copian como aquel de Lobaylao, ¡en Eurovisión!

Por cuestiones personales que atañen a su vida privada, su nombre queda solapado (según tengo entendido) por el de su compañera de entonces, María Morales, que firma las canciones, la 1ª y la 3ª con Raimundo que, según se cuenta, aprovecha cada riff gerundino para apuntarse a la autoría, un negociante duro de pelar.

Antonio Rodríguez. Raimundo Amador.  Fúmala.

https://www.youtube.com/watch?v=4xyf6jbPdQU

La tercera colaboración apareció en el disco Isla Menor (2003). Los temas son Fúmala, cuyo autor es el mentado Antonio Rodríguez, más alias que su seudónimo de toda la vida, Frito Malaje, con letra suya y de María y música de Raimundo y Álvaro Gandul.

Sólo subí las canciones que están disponibles en la red, me hubiera gustado que fueran todas y enrollarme menos, pero es lo que hay.

Antonio Rodríguez. María Morales. Raimundo Amador. Álvaro Gandul.  Frito.

http://www.goear.com/listen/24f6bc8/frito-raimundo-amador

Frito/ en el sofalito, la mano en la masa/ los pies en la mesa, con una cañita fría/ soñando por bulerías y si no me inrrito/ ay, con el mando del DVD. / Y en la mesilla un florero,/ por si acaso tengo sed./ Frito/ como un pescaito...

Salud y buena música


Ramiro

viernes, 4 de julio de 2014

153


Pichacortas  y  Pelotudos.


Salí a tirar la basura



embutido en mi pijama de lunares y monos con priapismo, atuendo de andar por casa, calzando las pantuflas de los domingos. No me apetecía cambiarme ni poner una bata, era ya muy tarde y no esperaba encontrar a nadie. Además, la noche de verano, muy calurosa, casi invitaba a tomar la calle hasta en pelotas. De hecho varios vecinos en ropa interior charlaban sentados a la puerta del bloque. Un grupo de personas en bolas bajaba por la acera riendo y alborotando. En la parada un par de colegas en calzoncillos se besaban esperando el último autobús de la noche, cuyo chófer conducía a pecho descubierto. Volví al hogar con mi pijama abotonado hasta el cuello, sudoroso y avergonzado.



Leipzig Big Band. Nina Hagen.  Fever.




Salud y felices pesadillas


ra

miércoles, 2 de julio de 2014

El ojo del calamar


Calamar gigante.  Facultad de Biología.
Oviedo,  2012.


El ojo de Dios



Se había dormido, despertó y sintió frío. Buscó la chaqueta de flotación y se cubrió con ella sin levantarse de la silla rotatoria. En la cabina había poco espacio y todo estaba al alcance de la mano. Quedaba sólo una luz de emergencia en el interior y dos pilotos externos que apenas alcanzaban a iluminar unos centímetros más allá del aparato. El batiscafo había detenido finalmente su caída a unos mil metros de profundidad, recostado en un resalte de la ladera. Estaba en el cañón submarino de Avilés, le faltaban otros 4000 para tocar fondo. Era biólogo marino, llevaba dos años explorando la costa Cantábrica en busca de los calamares gigantes, algunos de cuyos ejemplares habían aparecido en el litoral atlántico ibérico en los últimos años, relacionados tal vez con las fosas marinas más profundas de la zona. El pequeño submarino, en el que sólo cabía una persona, se había quedado sin electricidad y el científico, que también conocía muy bien la mecánica del sumergible, no había encontrado, sin embargo, ni la causa ni el lugar de la avería. Sin comunicación con el exterior desde hacía horas, agotado de bregar y casi resignado a su suerte, se durmió. Confiaba en que hubiera llegado el SOS que había lanzado cuando se produjo el apagón y que el balizamiento señalara su posición exacta. Pero incluso contando con ello, sabía que un rescate a esa profundidad era prácticamente imposible en tan poco tiempo, y el problema de la autonomía de oxígeno del aparato no era el menor. En el ojo de cristal reforzado del batiscafo, una mirilla de un metro de diámetro, sólo se veía un resplandor fantasmal producido por la débil luz de la cabina y, enseguida, la oscuridad abisal. Pasaban, flotando en el agua, miles de partículas diminutas brillantes que rozaban el visor. Todo sucedió en pocos segundos y no tuvo tiempo ni de asustarse. Nadie creyó su relato y las cámaras no funcionaban para poder servirle de testigos: el ojo de aquel espécimen ocupaba más de la mitad del óculo del sumergible. El animal se acercó tanto al aparato que el hombre vio cómo el globo ocular del calamar cedía un poco, aplastándose al contacto con el cristal curvo de la mirilla. A juzgar por el tamaño de aquel ojo, el cefalópodo mediría entre doce y quince metros. Notó una sacudida y el batiscafo se movió hacia el abismo. Casi al instante volvió la energía.


Ramiro Rodríguez Prada


Derribos Arias.  Branquias bajo el agua  (Version Extendida)

https://www.youtube.com/watch?v=WLzMGW3fdTI

Salud y bon baño

lunes, 30 de junio de 2014

Siembra de vientos


 Aguada sobre cartulina. Pintura en polvo, residuos. Espátula.
Ramiro Rodríguez Prada.  2003. 


Cosecha


En realidad  él no quería esa vida, no le gustaba, casi se puede decir que fue un accidente. Su padre era militar, uno de esos hecho a sí mismo, como le gustaba decir, lo que venía a significar que no había pasado por la academia y había ascendido chusco a chusco y a puro huevo. Duro con la tropa, duro con los profesionales subordinados y duro con sus hijos, a la única que nunca había tocado era a su esposa, una mujer de armas tomar, nieta e hija de militar. Con ella y con el mando era más que sumiso.

Se retiró sin haber podido hacer carrera de los hijos, a los que trató de encauzar a base de brutalidad. De nada le sirvieron los halagos, su otra arma, y menos las palizas, los chavales mostraron muy pronto un carácter indolente y si tenían algún sentimiento claro por su padre, éste era el odio.

Malcriados por los caprichos que el hombre satisfacía intentando atraerlos, y maltratados por una disciplina salvaje que los doblegara, fueron incapaces de terminar el bachiller y vegetaban en el domicilio familiar, sin beneficio y sin el menor interés por oficio alguno.
El militar hizo cuanto supo para que ingresaran en el Ejército, pero estaba claro que aquellos atorrantes no tenían el espíritu marcial, ni los cojones que un soldado español debe tener. No parecían hijos suyos. De hecho eran idénticos al capitán de la compañía en su primer destino como sargento. Aquel hideputa huevón que, sin embargo, le había amargado la vida.

Esa idea llegó a convertirse en una obsesión. El desenlace era previsible. Una noche mató a su esposa y se pegó un tiro. No mató a los hijos porque ya sólo venían a casa por dinero y apenas los veía. Andaban metidos en drogas y en un par de años fundieron lo que les dejaron los viejos.

Se pelearon y cada uno se fue por su lado, los dos muy enganchados a la coca, con la que se ganaban la vida trapicheando.
Cargados de deudas y de amenazas de muerte, maleducados en la peor de las versiones cuartelarias, lo único que conocían de cerca, y sin salida, terminaron enrolándose en compañías de seguridad distintas, y finalmente como mercenarios, donde más dinero se ganaba. La guerra nunca dejó de ser uno de los grandes negocios.

Llevaban años sin tener noticias uno del otro. Por eso no sabían que sus respectivas empresas los habían alquilado a bandos enfrentados en una de las tantas guerras de este mundo.

El mayor era ya oficial en aquella partida de irregulares, compuesta por tipos de todas las procedencias y cataduras y por una leva forzosa de jóvenes del lugar, la diversión de la mayoría de los cuales era la violación, la tortura, el asesinato y el saqueo. El terror y el sadismo eran otras tantas armas de guerra utilizadas por los dos bandos.

Lo llamaron, borrachos y drogados, para que fuera a echar un vistazo a los presos de ese día antes de darles matarile. Estaban en una choza, los habían torturado. Eran dos hombres blancos, y tres negros muy jóvenes.
Tardó en reconocerlo. Le habían cortado la lengua y la nariz, y estaba ensangrentado e hinchado por los golpes. Lo miraba desde un lugar ya inalcanzable. Era su hermano. Uno de sus soldados, reclutados en el país a la fuerza, apenas un niño, sacó una pistola y riendo apoyó el cañón en el ojo del prisionero y disparó.

Fue una reacción automática, empuñó su arma, se giró y sin mediar palabra mató al chaval. Los compañeros quedaron como paralizados un momento, mirándolo desconcertados, y a continuación, como si obedecieran al unísono una orden de fuego, descargaron sus fusiles de asalto sobre él.


Ramiro Rodríguez Prada


Los Inhumanos.   Manué no te arrime a la paré.

http://www.youtube.com/watch?v=l76FsMgUbyU


Salud y paz para los pobres

domingo, 29 de junio de 2014

152


En orden y concierto.
Galicia 2013.


Salí a tirar la basura



fuera de punto y en el mes equivocado, agripado y anacrónico. Por la calle bajaba una manifestación nocturna de lo más variopinta. No era Semana Santa ni los que desfilaban lo hacían en religioso silencio, al contrario, coreaban eslóganes mundanos y primaba el cachondeo, la algarabía, el descontrol y el despendole. Parecían habituales de la noche, cada uno de la suya: taxistas, camareros, policías, enfermeras uniformadas, bomberos, recepcionistas, prostitutas... . Al frente de la banda una pancarta con la leyenda "La noche para quien la trabaja". Tampoco era carnaval porque ese día no pasaron los operarios de la limpieza nocturna, supuse que se habrían sumado a los manifestantes, si lo eran.



The Eureka Brass Band.  Tell Me Your Dream. 1951.




Salud y felices pesadillas.


ra

sábado, 28 de junio de 2014

Η Διδώ Σωτηρίου, Didó Sotiriu- 2


Fuente otomana. 
Rodas, 2013.

Ματωμένα χώματα -2
Tierras de sangre


Amelé Taburú.

Cap. V.
Es el nombre de los batallones de trabajo en la 1ª Guerra Mundial, donde los turcos enrolaron a la fuerza, en régimen de semiesclavitud, a los griegos de Asia Menor. El relato se va haciendo durísimo. Esta parte ocupa el mayor número de páginas y es el corazón de la novela. Pero el dolor y el sufrimiento no cederán un ápice a lo largo de todo el libro.
- "El odio y la brutalidad de la guerra pueden más que el amor, y las almas puras se quedaron en el campo de batalla, como banderas olvidadas." (92)

Cap. VI.
- "En enero de1915 llamaron a filas a mi quinta. Me presenté en Kusadasi junto a otros setenta paisanos. [...]. Al cabo de dos o tres días salíamos para incorporarnos a los batallones de trabajo de Ankara." (104)

Cap. VII.
- "Cuando la Constitución, en 1909, se creyeron todo lo que habían prometido los Jóvenes Turcos y dejaron de esconderse." (129)

Cap. VIII.
- "...luego otras, todavía más terribles, que ocurrieron en Erzurum, en Diyarbakir, en Sivas, en Kastamomu, en Cilicia, en Izmit y en otros lugares. [...]... las matanzas y persecución  de armenios durante la 1ª Guerra Mundial." (151)

Cap. IX.
Manolis Axiotis, el protagonista, recala al fin como siervo en casa de una familia turca que le salva la vida, donde es bien tratado y conoce el sincero amor de una chica musulmana que está dispuesta a fugarse con él. Axiotis escapa de los batallones de trabajo con un amigo, dispuestos a cruzar Anatolia ocultándose y viajando a pie por la noche, entre hambre, sed y mil penalidades.
- " '¡Un río!, gritamos los dos al unísono al ver el río Sangario.' " (154)
El  Sangario: Dios-río, hijo de Tetis y el Océano, a veces considerado padre de Hécuba, cuya madre sería Hétope o la ninfa Eunoe. En el contexto de la novela, y de la Historia, el Sangario eran las Termópilas de los turcos, según Didó Sotiríu, a partir de ahí los turcos no iban a permitir pasar a los griegos.

Κώστας Ρούκουνας.   Mórtissa Smyrniá. (1937)


Cap. X.
- "Todos robaban a manos llenas: pachás, comandantes, gobernadores y jefes de distrito, intendentes, proveedores, particulares. Se habían percatado de que Turquía ya había perdido la guerra y todos venga que te corre a pillar lo que podían." (172)
- " '¿Y cómo es que en Rusia se ha acabado esta maldita guerra?', preguntó Ahmet, el panadero.
'Pues es que he oído a unos prisioneros de guerra rusos hablar de un jefe con perilla, Lenin o algo así se llama, que ha dado orden de que dejen de combatir y así ha sido. Y por lo visto ha dado orden también de que no haya ricos ni pobres y así ha sido también. Y han repartido la tierra y han sacado a los príncipes de sus palacios y han metido en ellos a pobres como tú y como yo." (172-3)

Cap. XI.
- "Porque si vieras a los griegos ricos de Estambul, te quedabas de una pieza. ¡Habitaciones enteras llenas de oro! Pero de patriotismo, nada. Todo para el bolsillo. No tienes más que ver a Bolakis. Proveedor del ejército turco. ¡Oro a porrillo el muy cabrón! ¡El rey Midas! " (180)

- "Los turcos también estaban contentos, aunque hubieran perdido la guerra. Sus periódicos cambiaron de sonsonete. Ahora los enemigos eran los alemanes; y los traidores, Talat Pachá (N. del T.: Líder del Partido de la Unión y el Progreso) y Enver Pachá, que habían colaborado con ellos y llevado a Turquía a la perdición. Ahora los amigos eran los ingleses y los franceses -¿quién si no?- y sobre todo los norteamericanos. Todo eran halagos y decir amén. Pero antes de que enterraran definitivamente a Turquía, apareció un detractor de lengua acerada que no le bailaba el agua a nadie, una voz potente que llamaba a la insurrección: Mustafá Kemal. Hacía muchos años que Turquía no daba un hijo así." (186). No obstante, Atatürk, 'el padre de los turcos', había nacido en Salónica.

Maliétès. Banda greco-turca establecida en Francia. Live in Strasbourg, 2006.  Karsilamás.

Cementerio musulmán junto a Villa Cleóbulo, en la mezquita de Murad Reis.
Rodas, 2013.

Llegan los griegos

Cap. XII.
- "Ya no teníamos miedo a los turcos. Ahora eran ellos los que nos tenían miedo a nosotros." (195)
Nota del T.: "Según creencia popular griega, anillos y brazaletes trenzados con hilo rojo y blanco, protegen del traicionero primer sol de marzo." (205)
- "Y me puse yo también a gritar que había que echar al turco del país de la Manzana Escarlata." Nota del T.: "Mítico país del que afirman ser originarios los turcos." (207)

Cap. XIII.
- "En octubre de 1921 recibí la orden de incorporarme al cuarto regimiento de la primera división. En el tren conocí a un soldado de Creta que también acababa de salir del hospital y se incorporaba al mismo regimiento que yo. Se llamaba Nikitas Drosakis. Era estudiante y el Partido Popular lo mandaba siempre a primera línea del frente junto con otros cretenses indeseables." (222)

- "Leledakis, un compañero de La Canea, venizelista fanático, no paraba de meterse con un rival suyo que se llamaba Kuluriotis." (222
- "¡Sin Venizelos no habría ni Constantinopla ni Asia Menor ni Grecia que valga, desgraciado! ¡Que los aliados ya nos han dado cien veces por ahí y todavía nos van a dar otras tantas." (223)
- "La batalla del río Sangario, que duró veinte días..." (225), victoria turca sobre los griegos que puso término a su incursión en Asia Menor.
- "El sargento, un zote al que llamábamos Gravaritis, en cuanto se enteró de que Drosakis era estudiante y encima cretense, le hizo la vida imposible." (226)

Estavros Xarjakos.  Tis Amynis ta paidiá.

http://www.youtube.com/watch?v=Rj4EerB4uXE

- "Y cuando ingleses, franceses y norteamericanos se enteraron de que la armada italiana andaba por aguas de Asia Menor, tuvieron miedo de que los italianos les jugaran una mala pasada y desembarcaran en Esmirna, y mandaron llamar a Venizelos y le dijeron: 'Oye, ¿qué te parece?, ¿tiene Grecia arrestos para hacerse cargo de Asia Menor? Porque entonces los muy bribones necesitaba que les cubriera el ejército griego, ¿sabes? ¡Y Venizelos, ensoberbecido con sus sueños irredentistas, nos soltó en Asia Menor y aquí estamos, cavando nuestra propia fosa!" (228)
- "Me habló de un paisano llamado Prometeo que al parecer sufrió martirio por llevar la luz a los hombres." (230)
- "Cualquier sacrificio que se haga por el ser humano es poco. Con sudor y con sangre se consigue el progreso, gota a gota." (230)

Las tres últimas citas son palabras del cretense Drosakis, un personaje importante en la novela. Es un idealista y el germen de una sociedad diferente, un palíkaro moderno. No es en realidad un venizelista, él representa las nuevas ideas socialistas que están empezando a penetrar el pensamiento y abrir la conciencia de una clase obrera aún dormida, sacrificada entre una vida miserable, las guerras y los intereses de toda laya. Aunque Sotiríu -Drosakis- no lo expresará así, puesto que entonces ni este lenguaje era posible.

Sobre el tratado de Sèvres.
- " '¡Cabrones!', dijo haciendo rechinar los dientes."
'Ese lujoso jarrón de Sèvres nos ha salido resquebrajado de fábrica', dijo Lefteris. [...]
'¿Qué pasa, Nikitas? ¿Qué pasa con el Tratado de Sèvres?'. [...]
'¡Los franceses han firmado un acuerdo con Kemal por noventa años. Y los ingleses nos han canjeado por el petróleo de Mosul.' " (239)

La Conferencia de Londres (feb. mar. 1921), convocada por la Entente para intentar salvar el Tratado de Sevres, favorable a Grecia, pero que acabaría dando lugar al Tratado de Lausana (jul. 1923) por el que se garantizaba la integridad territorial de Turquía. (N. del T.) (240)

Zülfü Livaneli.  Böyledir Bizim Sevdamız.

http://www.youtube.com/watch?v=xilsXzhU1Eg 

Kilim  de seda.
Rodas, 2013.

Cap. XIV.
- "Nadie quiere mentar a la muerte funesta, pero se acaba convirtiendo en tu sombra. Te entran ganas de gritar: '¡Apartad de mí esa idea! ¡No ha llegado mi hora! ¡Por Dios, que todavía me quedan días por vivir¡ ¡Que lo he pasado muy mal, he sufrido mucho, todavía me queda mucho por hacer! ¡Soy joven!' " (242)
- "Kemal nos hizo llegar un mensaje: 'Me avergüenzo de semejantes enemigos.' " (248)

La entrada de los griegos en Anatolia, estuvo acompañada de saqueos, tropelías y matanzas en muchos de los pueblos que el ejército iba encontrando, cuando Atatürk se replegaba. La respuesta turca después de la batalla del río Sangario, mientras los griegos huían en desbandada, fue aún más salvaje si cabe.
La capacidad de combate de los griegos estaba agotada, sin hombres suficientes, pertrechos ni suministros. Empezó a cundir el descontento, los motines, las deserciones..., mientras "¡Kemal está quemando pólvora, que no son tracas de feria! ¿A él que más le da, si todo el mundo se pelea por pertrecharle, si todas las compañías extranjeras se han bajado los pantalones y están esperando sus arrumacos? ¡Malditos cabrones de mierda! " (246)

En el próximo capítulo veremos la cuarta parte de la novela, El desastre.

Safiye Ayla. Rosa Eskenazi.  Zeibékikos.

http://www.youtube.com/watch?v=Kesy3NyP2FI

Salud y buenos libros

Ramiro Rodríguez Prada


P. D. La novela  Ματωμένα χώματαTierras de sangre, de Didó Sotiríu, la editó en Barcelona Narrativa del acantilado, en noviembre de 2002, traducida por César Montolíu, que recibió el premio Antonio Tovar de traducción (2001), de la Asociación Hispano-Helénica. Cubierta de Marta Serrano. Vale.